Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Uniéndose a la Batalla
No era normal que un Soberano de Alma, una persona que ya podía ser considerada la 'élite' entre los cultivadores de Alma, fuese asesinado con tanta facilidad. Sin embargo, el caso del hombre de túnica negra fue especial. Una de las razones era que su enemigo se traba de nada más ni nada menos que Xiao Binzi, cuya fuerza superaba con creces la suya. En segundo lugar, se debía a que, en el momento que descubrió que quien se acercaba era Xiao Binzi, el hombre de túnica negra perdió toda voluntad de pelear. Al sumirse en la desesperación, simplemente quedó a la merced de su enemigo. Cuando Xiao Binzi regresó al centro del campo de batalla, el cultivador de Alma de la secta Domadores de Bestias se encontraba empapado en sudor: Aunque estaba paralizado, pudo presenciar lo ocurrido con su Sentido de Alma. Aquel Soberano de Alma que parecía invencible, ¿acababa de ser asesinado? Ese pensamiento recorría su cabeza, como si fuese algo completamente inconcebible. Cuando Xiao Binzi regresó, se detuvo a diez metros del hombre de ropas purpúreas, haciendo que este último volviese en sí. Aunque en un principio el hombre estaba asustado, logró calmarse sorpresivamente rápido. "¿Piensas que por ser un miembro de la secta Domadores de Bestias te perdonaré la vida?", dijo Xiao Binzi con indiferencia, aún suspendido en el aire. El anciano de prendas purpúreas quedó atónito al escuchar estas palabras. ¿Acaso aún tenía esperanzas? "Aquel Soberano de Alma no pertenecía a la secta Domadores de Bestias, ¿verdad? ¿Sabes por qué lo maté sin siquiera averiguarlo?" Ante la mirada cortante y el tono de voz severo de Xiao Binzi cuando mencionó esas palabras, el domador vio perdidas todas sus esperanzas. Xiao Binzi desvió la vista a Cang Yu, que estaba curando sus heridas a unos pocos metros de él. Luego, volvió a mirar al hombre de la túnica púrpura, con una intención asesina reflejada en sus ojos. "Porque… aquellos que no tienen escrúpulos al intentar asesinar a la gente de mi secta Alquimia, sin importar de quien se trate o cuales sean sus razones, o incluso si pertenecen a una de las diez sectas principales del continente… ¡solo les espera la muerte!" Xiao Binzi levantó lentamente su mano derecha y apuntó su palma contra el anciano de prendas purpúreas. Posteriormente, una cantidad inconmensurable de energía elemental de Fuego empezó a condensarse en el vacío frente a su mano, la cual, luego de unos momentos, envolvió completamente el cuerpo del anciano. Este hombre ni siquiera opuso resistencia o gritó, y al cabo de unos segundos, las llamas se disiparon, dejando sólo restos de polvo y ceniza. Tal como dijo Xiao Binzi, no le importó quién era, sus razones, ni a que secta pertenecía. ¡Su destino fue la muerte! Fue llamativo ver el radical cambio en la actitud de un normalmente serio e indiferente primer anciano. Nadie esperaba que pudiese ser tan autoritario y protector. Envueltos por la energía elemental de Fuego, dos anillos llegaron a la mano de Xiao Binzi, quien, luego de echarles una mirada, apuntó uno de estos hacia la bestia de Alma con forma de elefante gigante, encerrándola en su interior. Luego de guardar su objeto de Alma volador, Xiao Binzi se dirigió rápidamente hacia donde se encontraba Cang Yu. Al mirar su brazo izquierdo cubierto por una energía oscura, frunció ligeramente el ceño. "¿Energía elemental oscura? No puedo creer que esa persona haya sido capaz de cultivar un atributo elemental tan raro…", pensó. Apoyando suavemente su mano en la parte superior del hombro izquierdo de Cang Yu, Xiao Binzi cerró sus ojos y dejó fluir su Fuerza de Alma. Cang Yu dejó salir un pequeño quejido, y las marcas negras en su brazo izquierdo emitieron un sonido extraño antes de disiparse en el aire. Inmediatamente después, el brazo de Cang Yu se recuperó, y la expresión de su rostro mejoró ligeramente. Aliviada, empezó a suspirar. "Muchas gracias, tío mayor…", dijo ella. "Me alegra ver que estés bien…", respondió Xiao Binzi. "¡Tío mayor!", exclamó Cang Yu repentinamente. "¡Jiang Fan también está en peligro! ¡Sálvalo a él!" Xiao Binzi giró la cabeza para mirar en la dirección donde se encontraba Jiang Fan. "Hmm… Lo sé. Song Lin ya se ha adelantado. Enseguida iré con…" ~¡BooM!~ Incapaz de completar su frase, un sonido impactante llegó desde el cielo. El suelo también se estremeció un poco, ¡y el rostro de Xiao Binzi cambió abruptamente! "Esta sensación… ¡Algo anda mal! ¡Algo le sucedió a Bai Yunfei!" Unos minutos antes… Reduciendo su presencia tanto como les fuese posible, Bai Yunfei y Tang Xinyun se dirigieron al escenario de la otra batalla. Preocupado por la posibilidad que Tang Xinyun no fuese capaz de ocultar correctamente su presencia, Bai Yunfei, con un movimiento de su mano, sacó su sombrero de paja y le pidió que se lo colocase. Al notar la intención de Bai Yunfei, Tang Xinyun se rio ligeramente y preguntó por qué tenía que llevar 'una cosa tan fea', pero cuando él le explicase que el objeto servía para ocultar su presencia, Tang Xinyun supo que no se trataba de una broma, así que se colocó el sombrero. Que una joven tan bonita usara un sombrero de paja tan maltratado, tenía su encanto, pues parecía una doncella del campo. Naturalmente, ambos no pudieron moverse tan rápido como la espada voladora de Song Lin, por lo que les tomó casi diez minutos acercarse al epicentro de la batalla. Entonces se escondieron detrás de una pequeña colina a un kilómetro de distancia, observando cada detalle del combate. Lo primero que llamaba la atención eran las bestias de Alma presentes: un tigre negro, una pitón color amarillo y negro tan ancha como un cubo, y dos enormes aves, con plumaje purpúreo y la cerúleo. La gran ave purpúrea se podía ver batiendo ligeramente sus alas y volando por el cielo, mientras que las otras tres bestias de Alma asediaban a dos personas rodeadas por un aura roja en el centro del campo de batalla. En el lomo de la gran ave purpúrea, iba montado un anciano de cabello blanco y vestido con prendas grises. A juzgar por los movimientos de sus ojos, este se encargaba de controlar al tigre negro; se trataba de un miembro de la secta Domadores de Bestias. A la derecha del campo de batalla, un hombre de mediana edad, también vestido con prendas grises, esperaba de pie, moviendo ligeramente sus manos para controlar a la gran pitón y el ave cerúlea. En el centro del campo, se encontraban otros dos cultivadores de Alma con túnicas negras, cuyo aspecto era difícil de descifrar. Atacaban a dos personas con el apoyo de las bestias de Alma. Las dos personas asediadas que se coordinaban para rechazar cada uno de esos feroces ataques eran Song Lin y Jiang Fan… ¡El mismo Jiang Fan que había salvado a Bai Yunfei aquel día, en la ciudad Roca Boscosa! El anciano montado sobre la gran ave purpúrea era un Superior de Alma en la etapa Temprana, y el tigre negro que controlaba se encontraba en la etapa Temprana del Sexto Nivel. El hombre de mediana edad era un Ancestro de Alma en etapa Intermedia, y la gran pitón que controlaba se encontraba en la etapa Intermedia del Quinto Nivel, mientras que la gran ave cerúlea pertenecía a la etapa Temprana del mismo nivel. ¡Los dos cultivadores vestidos de negro eran un Superior de Alma en la etapa Intermedia y un Ancestro de Alma en la etapa Tardía! Estando bajo el asedio de tan poderosos oponentes, el que Jiang Fan, cuya fuerza era la de un Superior de Alma en etapa Temprana, y Song Lin, que pertenecía al reino Ancestro de Alma en la etapa Tardía, hubieran conseguido soportar tanto tiempo, era realmente admirable. Sin embargo, ellos se encontraban en una evidente desventaja. A ese paso, serían derrotados. El objeto de Alma que Song Lin utilizaba para luchar era una lanza roja con trazos violetas muy brillantes, que parecía ser apenas más poderosa que la lanza Punta de Fuego de Bai Yunfei. Song Lin se enfrentaba a la gran pitón y al Ancestro de Alma en etapa Tardía, mientras que Jiang Fan tenía en su mano una espada larga de color rojo sangre, con la cual enfrentaba al Superior de Alma en la etapa Intermedia y al gran tigre negro. Song Lin estaba en buenas condiciones, pues acababa de unirse a la batalla. Jiang Fan, en cambio, se veía muy lastimado, ya que él solo había estado lidiando en solitario con los enemigos antes de la llegada de Song Lin. Su ceño estaba fruncido por el dolor. El brazo izquierdo lo tenía cubierto de sangre y se notaban tres largas heridas rojas a un lado de su cintura. A pesar de esto, Jiang Fan aún estaba decidido a continuar enfrentándolos, sosteniendo la Espada del Loto Rojo en su mano izquierda. Cada vez que blandía el arma, un loto de color carmesí aparecía alrededor de su cuerpo, bloqueando elegantemente los ataques de sus enemigos. Al intentar traspasar la barrera de loto, sus oponentes serían afectados por la poderosa explosión del mismo. Los enemigos que lo rodeaban temían a este efecto, y ni siquiera el Superior de Alma en etapa Intermedia se atrevía a acercarse. No obstante, también era evidente que el Superior de Alma no estaba utilizando toda su fuerza, temiendo ser afectado por las estocadas desesperadas de Jiang Fan, y esperando el momento idóneo para acabar con su vida de manera eficaz. De repente, el Superior de Alma en etapa Intermedia se detuvo y dirigió su mirada hacia donde se encontraba Cang Yu. Entonces su expresión cambió abruptamente, como si hubiese percibido algo. "¡Cambio de planes! ¡No podemos seguir demorándonos! ¡Mátenlos inmediatamente!" Con una sacudida de su mano derecha, en el interior de la misma apareció una hoja dorada. Posteriormente, todo su cuerpo empezó a emitir un intenso resplandor dorado y se lanzó hacia Jiang Fan sin preocuparse por el loto de fuego que lo cubría. Las otras tres personas se sorprendieron al escucharlo. Pero luego de unos segundos, acataron la orden e hicieron fluir con mayor intensidad su Fuerza de Alma para que sus ataques fueran más devastadores. El domador en el reino Ancestro de Alma se veía preocupado. Sin embargo, en sus ojos podía reflejarse una sensación de alivio. Dada su fuerza, si estuviera luchando solo, era un hecho que terminaría perdiendo contra Jiang Fan o Song Lin. Sin embargo, debido a que sus compañeros los tenían bajo asedio, él podía ordenar a sus bestias de Alma que atacasen sus puntos ciegos furtivamente. Poder participar en el asedio en contra de dos expertos de la secta Alquimia, cuyas fuerzas superaban con creces la suya, hizo que un ligero sentimiento de emoción llenase el corazón del domador. Con un movimiento de su mano derecha, la gran pitón negra frente a él siseó, y luego lanzó un coletazo contra Song Lin. Notando esto, Song Lin logró mover sus pies y esquivar el ataque, haciendo que la cola de la pitón golpease el suelo. Relamiéndose los labios, el domador volvió a agitar su mano derecha, ordenando a la pitón que se sumergiera en la tierra. Pero en ese momento, presintió algo extraño y miró repentinamente hacia atrás. De repente, sus pupilas se contrajeron. ¡Una cimitarra de color verde y cuatro dagas arrojadizas se dirigían hacia él! Sin dudarlo, ese hombre saltó hacia un lado. Al mismo tiempo, la gran pitón negra intentó esquivar el ataque. ~¡Clank, clank!~ ~¡Clank, clank!~ Las cuatro dagas arrojadizas impactaron en la cola de la pitón, provocando varios chispazos mientras que las cimitarras giraron repentinamente, como si alguien las estuviese controlando, lanzándose nuevamente contra el domador. ~¡Fwoosh!~ Pese a que el hombre hizo todo lo que pudo para esquivar nuevamente el ataque, las hojas impactaron contra su hombro derecho, abriendo una gran herida. Conmocionado, levantó la mirada, para ver una figura humana que sostenía una gran cimitarra verde cubierta con sangre, que se lanzó nuevamente hacia él a gran velocidad. ¡Bai Yunfei se unió a la batalla!
Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Populares

Populares

close 0/500