Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Prueba de Talento de Fuego
"¡Rechazado! ¡Siguiente!" En una de las mesas, un discípulo de la secta Alquimia exclamaba los resultados de los aspirantes que colocaban sus manos sobre los cristales rojos y no conseguían que se iluminasen. Varias personas lentamente se marchaban con una mirada de decepción en sus rostros. Un Aprendiz de Alma colocó su mano en un cristal y pudo hacer que brillara débilmente, pero a los pocos segundos su luz se apagó. Por mucha Fuerza de Alma que este joven vertió en el objeto, lamentablemente el resultado fue el mismo. "¡Rechazado!" Y así continuó todo el asunto durante un buen rato. "¡Rechazado!" "¡Rechazado!" "¡Rechazado!" "Es demasiado exagerado. Ya van casi cien. ¡Nadie ha aprobado!", dijo alguien en entre la multitud. "¡Sí! Esta prueba es solo para comprobar la afinidad con el elemento Fuego, ¿no? Vi claramente como los cristales se iluminaron cuando varios los tocaron. ¿Por qué razón no aprobaron?" "Tontos ignorantes. Que los cristales se iluminen significa que el aspirante tiene afinidad con el elemento Fuego, pero si su luz se apaga tan pronto, no cumple lo necesario para formar parte de la secta Alquimia porque su afinidad es muy baja". "Entonces, ¿qué tan brillante debe ser?" "Quien sabe. Hasta ahora nadie ha aprobado…" Mientras varios aspirantes charlaban, finalmente se oyó un resultado diferente. "¡Aprobado! ¡Talento medio!" Frente a la tercera mesa del extremo derecho, un joven se quedó inmóvil. Su rostro estaba rojo, completamente emocionado al ver que su cristal brillaba intensamente. Este joven era Lu Renbing. "¿Yo… aprobé?", preguntó Lu Renbing al discípulo de la secta Alquimia que lo evaluó. El discípulo sonrió débilmente y asintió. "Si, pasaste. Pero no te alegres demasiado. Esta es solo la fase preliminar. Ve adelante y espera". Muchos de los jóvenes esperando su turno para ser probados le arrojaron una mirada de envidia a Lu Renbing. "¡No puedo creer que ese chico haya pasado!" "¿Vieron lo mucho que se iluminó ese cristal? Si ese resultado es ‘talento medio’, ¿entonces qué tan brillante debe ser algo realmente digno de la secta Alquimia?" "¿Crees que una de las diez sectas más poderosas del mundo le permitiría la entrada a cualquiera? Y de todos modos, la secta Alquimia sigue teniendo una prueba de acceso muy fácil. He oído que hay que pasar por diez pruebas para entrar en la secta Viento y Trueno, y una de esas es enfrentar a un discípulo en el Pabellón del Trueno…" "¡Aprobado! ¡Talento alto!" Casi todos se giraron para ver en dirección a la quinta mesa del lado izquierdo. Un joven con cara de tonto no apartada los ojos de su cristal rojo, el cual resplandecía de forma casi segadora. "¿Aprobé…?" El discípulo que probó su afinidad sonrió y asintió. "Tienes un buen talento. Entrar a las filas externas de la secta no te resultará un problema. Pero si quieres unirte a las filas internas, deberás probar tu habilidad para fabricar objetos". En medio de las miradas envidiosas y celosas de la multitud, el ingenuo muchacho fue llevado a un lado para esperar. "No lo puedo creer… Ese patán es un talento alto", se quejó alguien entre la gente. "¿Piensas que hay algún error? ¡Yo, Li Jiannan, soy el joven genio más destacado de la ciudad Resplandor de la provincia Pico Creciente! ¡Soy un Guerrero de Alma en la etapa Intermedia! ¿Tu, quien siquiera ha hecho la prueba, vienes a criticarme?", gritó Jiannan. En ese momento, otro discípulo de la secta Alquimia frente a la séptima mesa, desvió su atención del aspirante al que estaba probando con su cristal rojo. Con el ceño ligeramente fruncido, el discípulo exclamó: "¿Ciudad Esplendor? Nunca había escuchado de ese lugar, al igual que nunca escuché tu nombre. El resultado de la prueba ya fue decidido. Tu talento es mediocre. Por favor, salga de la fila inmediatamente; nos haces perder tiempo". "¡Tú…! ¡¿A qué te refieres con talento mediocre?!" El rostro de Lin Jiannan se enrojeció de ira. "Claramente mi resultado fue excelente. Un experto me evaluó antes de venir a hacer esta prueba. ¡Dijo que tengo muy buena afinidad!" "¿Crees que ese tal ‘experto’ puede dar un resultado más preciso que mi secta?" El discípulo miró al joven con desdén. "Tu habilidad como cultivador de Alma es buena, pero tu talento con el elemento Fuego es mediocre. Esa es la verdad. Tal vez deberías retirarte y dedicarte únicamente al cultivo a ver si consigues un elemento con el que seas compatible. Si sigues molestando, no me culpes si te pedimos que te marches". Un hombre de mediana edad, Espíritu de Alma, se adelantó y le susurró Li Jiannan: "Joven maestro, mejor retirémonos. No es buena idea hacer enfadar a la gente de la secta Alquimia…" Li Jiannan masculló una palabrota en voz baja y se fue del lugar no sin antes dedicarle una mirada burlona a todos los que aún no superaban la prueba. "¡Siguiente!" La prueba siguió de manera tranquila y organizada. Muchos fracasaron, mientras muy pocos consiguieron pasar. Por el lado derecho de la multitud, saliendo de un cercano bosque, se escuchó la voz suave e infantil de alguien tarareando una melodía. "La la la la… Las plumas de Xiao Baibai son blancas, muy blancas, ah. El cuerpo de Xiao Rourou es tan suave, eh. Xiao Baibai y Xiao Rourou son buenos amigos, ah. Ambos están aburridos, eh. Xiao Rourou, eh, ah…" Sobre la gruesa rama de un alto árbol, los pies de una chica, cubiertos por delicados zapatos rosados, se balanceaban de atrás a adelante. La joven parecía tener unos catorce o quince años, de estatura pequeña, con un vestido de encaje blanco y bordes de varios colores. Sus mejillas rosadas y redondas podían inferir en cualquier el deseo de pellizcarlas. "Xiao Rourou, hey. Xiao Rourou, ¿dónde estás? A jugar a las escondidas vamos, eh, ah. Esta vez yo me escondo y tú me encuentras, eh, ah". Con una sonrisa en sus labios, la chica saltó del árbol. Por otro lado, Bai Yunfei esperaba en su fila, sintiéndose impaciente y a la vez muy nervioso debido a la persona frente a él que hablaba sin parar.
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