Un guardián en la sombras

capitulo 6
Llega el atardecer y estaba guardando todo pues para al otro día continuar con mis clases, me doy un baño y me coloco una pijama, ceno y ya tarde me voy a mi habitación no podía dormir pues me había puesto a pensar en lo que le había dicho a Hazael, lo mal que lo había tratado y a pesar de no ser de mí misma edad era mi único amigo ya que siempre me ayudaba y estaba cuando lo nesecitaba, me pareció extraño no haberlo visto en todo el día, me pare y me coloque en la ventana asegurándome que estuviera abierta, me acosté y sentí cuando alguien entro y efectivamente era él - ¡Hazael!... Dije con emoción - que bueno que llegaste ¿Dónde estabas?, - estaba... Se quedó en silencio y luego dijo con molestia - ¡A ti no te importa donde estaba niñita!... No sé por qué vine..., Estaba extrañada por cómo me hablaba - Hazael tengo buenas noticias estoy feliz que mi ángel... - ¡no digas nada!, dice el interrumpiendome - lo dejaste bien claro para ti soy un demonio y creo que sí lo soy y más si soy hijo de uno... Estaba impresionada por lo que me había dicho -¿Me engañaste?... Dijiste que eras hijo de un ángel y un guardián... - de las sombras... Dijo interrumpiendome nuevamente - no te engañe soy hijo de un guardián del infierno osea hijo de un demonio... Pero es lo que menos quiero ser odio venir de tal ser... pero según tu soy tal criatura... Pensaba que el que tú me vieras me daría la oportunidad de demostrar que no pertenezco al infierno... Pero creo que me equivoqué..., Estaba sin palabras - es mejor que me aleje de ti niña llegue a pensar que podías ser mi amiga... - ¡es que tú eres mi amigo! Dije cabizbaja a lo que él respondió - pero tú no eres mi amiga..., Me altere al escuchar tal cosa -entonces si no soy tu amiga ¿Por qué sigues aquí?... Largate ya me acostumbré a estar sola y no me hace falta tu fea amistad..., Dije tontamente, Hazael respira profundo extiende sus alas y dice - yo solo quería una disculpa... Pero ya no importa... A pesar de todo siento que me vas a nesecitar siempre te vigilaré desde las sombras..., Con un salto por las ventanas se desaparece, me sentía sola sin protección, cerré la ventana y dormir Seguí con mi rutina levantarme y ver clases con la maestra Roxy, llegaba el anochecer dormía y dejaba la ventana abierta esperando a que Hazael llegará a mi habitación, al otro día veía clases con la abuela de dibujo y eso me distraía mucho, y así estuve por un mes, mi madre me propuso salir a comer, salimos del pueblo y fuimos a un restaurante, me extrañe ya que tenía mucho que no salía, pero sabía que mi madre lo había hecho por qué me había portado bien, mamá se veía cansada, me imaginaba que era por tanto trabajo, al llegar a casa volví con mi rutina de todos los días y empecé a ver menos a mamá, llegaba en las mañanas y se acostaba a dormir y en la noche veía que volvía a salir, no le daba importancia, solo quería ver a Hazael... Cuando cumplí 11 años estaba más interesada en los estudios y en el dibujo ya sabía dibujar rostros y empecé hacer retratos de las personas de la finca, dibujaba a los trabajadores de la abuela, a Kata, a mamá, a la profe Roxy, a la abuela, a las gallinas, a los pollos, a los caballos a las ratas de granero a los perros incluso a mi oso de peluche, ya no tenía a quien dibujar, así que empecé a dibujar aquel joven que siempre esperaba todas las noches con solo el simple recuerdo del rostro de aquel moreno, ojos cafés, todas las noches antes de dormir dibujaba el mismo rostro y veia como mamá se iba de la casa sin explicación... Cumplí 12 años me había rendido con Hazael sabía que nunca más lo volvería a ver, ¿tal vez era una imaginación que tuve a los 10 años? En realidad no lo sabía, seguí dibujando incluso sobre lienzos haciendo pinturas abstractas. Al tener 13 vi un día a mamá llegar golpeada y sangrando por el pecho, al llegar a la entrada vi como se desmayó, - ¡mamá!... grite desesperada haciendo que la abuela, Kata y los trabajadores corrieran hacia ella fui corriendo también, Kata me tomo haciendo que no logrará ver qué le había pasado a mi madre, - Holly... ¡Todo va estar bien!, Dijo Kata abrazándome, vi como la abuela corrió a buscar un teléfono e hizo una llamada, no sabía que pasaba pero era muy claro que no era nada bueno, cuando la abuela termino de hablar por teléfono, empezó a llorar - Kata por favor lleva a Holly a su habitación... Dijo la abuela entrando en llanto, yo decidí cooperar y me fui con Kata, después de un rato caminando en círculos en mi habitación vi la ambulancia llegar, me asome por la ventana y vi varios paramédicos revisando a mamá, hasta que un hace una extraña seña con la cabeza -¡Nooo!... Gritó la abuela derrumbándose en las brazos de uno de los trabajadores -¡No mi hijaaa!, Sabía bien que había pasado, justo en ese momento sentí como una espina se clavaba duramente en mi pecho, era un dolor terrible las lágrimas salían de mis ojos con un enorme ardor, aquel día soleado, se puso gris y nublado, no sentía la agradable brisa sino un viento frío que entraba por la ventana como si este me odiara, sentí un gran mareo y una calentura que me subía de los pies hasta llegar a mi cabeza, aquel dolor era insoportable era como si mi alma estuviera muriendo o como si mi sangre ardiera dentro de mi era tan insoportable aquella desgracia que sentía que quería acabar con ella acabando conmigo misma. Fue el entierro de mamá al otro día, al regresar me encerré en mi cuarto y empecé con mi llanto no como si lo hubiera guardado por mucho tiempo, llore y quede medio dormida, se me había olvidado cerrar la ventana, cuando sentí como si alguien me diera un abrazo de consuelo, empezé a llorar entre el sueño hasta que me desperté de golpe claro estaba sola en la habitación o eso creía. Al día siguiente no me quería levantar, no quería comer, ni dibujar, pues había caído en una especie de depresión, todas las noches antes de dormir lloraba, hasta más no poder, y siempre sentía aquella caricia en mi cabeza o aquel abrazo reconfortador, no sabía de qué se trataba, siempre pensaba que solo era un absurdo sueño Pasaron alrededor de 6 meses de la muerte de mamá, llegó mi cumple número 15 y la abuela estaba mejor de aquel evento, yo también me sentía bien, así que continuamos con las clases y las rutinas de siempre. Termino ese horrible año y ya era un experta dibujando, pero sentía curiosidad de muchas cosas como, hacer amigos ir a fiestas y conocer chicos, tenía ganas de hacer cualquier cosa que hacía cualquier adolescente, llega la noche y era viernes, cuando entro a mi habitación empecé a escuchar, sonidos de bajos de cornetas, aunque otras veces había escuchado las fiestas que hacían me llamo mucho la atención, me puse un suéter y me puse la capucha y como la puerta de la casa estaba trancada con llave decidí salir por la ventana de mi cuarto, mi monte sobre el techo de teja, me coloque en la punta del techo y pues no era tan alto como lo recordaba, tal vez era porque la última vez que estuve allí era mi yo de 10 años, pero aún así tenía su distancia del suelo, di un salto con temor a lastimarme pero cuando caí no me fue muy fuerte el golpe, corrí a la entrada y salte la cerca, me fui por la carretera y fui observando a lo lados, escuche más fuerte la música y vi que era en la escuela que había visto a los 10 años en dónde quería estudiar, se me hizo fácil entrar ya que no había ningún vigilante, la fiesta era en el patio y estaba hermosamente decorado y todos los chicos de esa escuela estaban revestidos de forma elegantes, todos bailaban al ritmo de aquella música, chicos con chicas... Me sentí mal al no pertenecer a un grupo de es estudiantes, di media vuelta y choque con una chica que llevaba un vaso, haciendo que está me lo derramará por encima - ¡estúpido...! Dijo aquella chica - ¡si este vestido se ensucia me lo vas a pagar!... ¡Es muy caro!, Yo no dije nada y cuando me iba a retirar un chico me tomo por el suéter de forma ordinaria - ¡escucha tonto...! ¡mi novia está hablando contigo!, Vi a un chico vestido de gris con capucha jala a el chico que me tenía agarrada haciéndolo caer contra el suelo, apenas paso eso salí corriendo dejando a todos ellos atrás, no lo pude reconocer aquel muchacho ya que estaba muy oscuro, de igual forma no le preste importancia, en el camino sentí como si me vigilarán, como si me observarán de algún lugar miré a todos lados, hasta que sentí que alguien me seguía, vi alguien entre las sombras de los árboles, salí corriendo por seguridad y cuando llegue a la ventana de mi habitación trataba de alcanzar el techo dando saltos, brinque dos veces y a la tercera vez que salté fue como si algo me hubiera elevado, sentí aquella respiración en nuca provocándome escalofríos, cuando subí sobre el techo de teja miré abajo y no vi a nadie me dio cierto miedo entre por la ventana me quite aquel suéter oloroso a licor y me acosté, al otro día me desperté y decidí olvidar lo que había pasado esa noche, continuando con la misma rutina de todos los días. Pasó otro año cumplí 16... Aún tenía curiosidad de muchas cosas pero solo me la pasaba encerrada en estudiando y haciendo dibujos pero todo eso cambió después de una semana.
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