Cásate conmigo Mary

capítulo 12
Después de esto este día siguió su curso normal, todos comieron tranquilamente y conversaron. Más aún cuando Andrés y Mary trataron de disimularlo todos se dieron cuenta que estaban peleados, pues evitaban mirar y hablar con el otro, más nadie dijo nada. Después de la comida todos decidieron que irían al lago juntos, por lo cual la madre de Andrés le entregó a Mary el traje de baño que había elegido para ella y aunque Mary quiso negarse no se lo permitió. Se habían dividido en dos grupos, los chicos en un vehículo y las chicas en otro, por lo que Liana y Mary tuvieron que ir en el mismo coche, donde un silencio muy incómodo se formó y aunque la madre de Andrés se esforzó por hacer el ambiente más ameno, no pudo conseguirlo. Pero este no era el único vehículo así, ya que en el auto de los chicos, nadie decía una palabra. Todos permanecieron así hasta que llegaron, entonces todos tomaron su camino. Mary que llevaba unos short y una camiseta por encima del traje de baño se fue directo al muelle para poder meter los pies en el agua, por otro lado Liana que llevaba un vestido bajimama playero, muy claro y abierto al frente hasta el pecho; dejando relucir su bikini rojo pasión, que la hacía ver sexy e acentúaba sus curvas, se tiró a tomar el sol y a su lado Andrés, que tenía una camiseta blanca un pantalón corto playero, con gafas de sol oscuras y su cabello algo despeinado (Cualquiera que los hubiera visto abría dicho que eran pareja). Por otro lado Esteban, que llevaba la misma ropa que Andrés; aunque de un estilo y color diferente, ya que la de el era azul y su pantalón igual, sólo que un azul más claro. Este fue a nadar al río, quitándose la camiseta desde que había llegado. Por último los padres de Andrés decidieron dar un paseo por el lago. El señor Andrew estaba vestido también con una playera, más la de él era azul y su pantalón negro y la señora Emile llevaba un traje de baño a cuerpo completo de color negro y un camisón traslucido azul que le llegaba a los pies. — Mi amor ¿No quieres venir a bañarte con tu hermoso prometido? — grita Esteban hacia Liana. Esta lo miro con una sonrisa coqueta. — Que tal si mejor sigues tu, te acompaño en un par de minutos cuando termine mi bronceado. — dice y le lanza un beso. El cual él atrapa y lo manda a su pecho tirándose al agua como si fuera un tiro. Andrés que estaba tumbado leyendo, rueda los ojos por su manera infantil de hacer las cosas. — ¿Otra vez peleado con tu prometida cariño? — pregunta Liana con una pequeña sonrisa. — ¿Qué te hace pensar que estamos peleados? — pregunta mirándola. — Pues el hecho de que tu estas aquí y ella allí sola. — dice obvia. — Entonces ¿Estás tú peleada con mi hermano? Porque el está allí solito, mientras tu estas aquí, con el prometido de alguien más. — dijo con satisfacción volviendo la vista a su libro. — Andrés. — dijo con voz suave. — No necesitamos pelearnos todo el tiempo, podríamos dejar el pasado en el pasado y ser buenos amigos — dijo con una sonrisa. — No. — sentenció. — ¿Por qué no? — dijo con molestia. — Porqué yo no puedo ser solo tu amigo Liana, ya no. — La mira a los ojos. Ambos se quedan mirándose por unos largos minutos. Entonces todavía sentía algo por ella — pensó Liana. — ella solo debía mover a Mary de su camino y con ellos peleados sería mucho más fácil. Mientras ellos hablaban Mary se había acostado en el muelle, dejandose llevar por la tranquilidad y la calidez del sol, cerró los ojos y se durmió con el sombrero en el rostro para evitar el sol, más se despierta al sentir el calor del sol ser reemplazado por gotas de agua. Abre los ojos y se quita el sombrero del rostro solo para darse cuenta que Esteban está frente a ella. — ¿Esteban? — dice sin poder ocultar su confusión. El solo sonríe dejando ver los hoyuelos en su rostro, estaba completamente mojado y su cabello estaba revuelto por el agua, que bajaba desde su cabello hasta su pecho descubierto. — ¿No quieres venir tu a nadar? — pregunta con súplica, cuando ve que ella va a negarse continúa. — puedo enseñarte a nadar de espaldas, si vienes. — propuso. Mary lo miro con una sonrisa. — ¿En serio puedes nadar de espaldas? ¿O es solo que quieres que alguien te acompañe a perder el tiempo? — pregunta dudosa. — ¿No confías en tu profesor? — pregunta con una sonrisa divertido y le extiende la mano. Mary le brinda la misma sonrisa y toma su mano para levantarse. Esteban se tira enseguida al agua, entonces Mary se quita la playera y lo short dejando relucir su traje de baño blanco, que reflejaba su elegante figura y sus estilizadas pierna, luego se quitó el sombrero dejando ver su dorado cabello. Esto llamo la atención de los presentes, aún más la de dos personas que conversan a la distancia. Andrés no le pudo quitar los ojos de encima. En verdad se veía hermosa — pensó. — ¡¡¡Woh!!! — exclama Esteban sorprendido. — No me explico como es que cada vez que te veo estas más hermosa. — dice anonadado. De inmediato Mary sintió su cara arder ruborizada. — Pensé que ibas a enseñarme a nadar — dice desviando el tema. A Esteban esto le pareció divertido, por lo cual sonrió antes de decir. — Entonces acercate. Mary deja el sombrero en el muelle para luego meterse al agua. — Bien, ¿ahora que te parece si empezamos? — pregunta y Mary asiente emocionada. — primero necesito que te dejes llevar, no nades ni te muevas hasta que te diga. Mary lo mira confundida, ¿iba a aprender a nadar sin nadar?, Más aún así asintió. « Entonces déjate caer así atrás, de a poquito — ella lo ve un poco asustada, por lo cual él continúa — descuida te voy a sostener todo el tiempo. — dice. ella asiente todavía un poco asustada, más su miedo desaparece por completo cuando ve que en verdad la está sosteniendo. Por otro lado Andrés había dejado de prestarle atención a Liana concentrándose totalmente en Mary que se reía con su hermano, su ceño estaba fruncido y sus manos comenzaron a cerrarse en puños. — Andrés, podríamos darnos una... Las palabras de Liana fueron interrumpidas cuando Andrés se levantó rumbo al muelle, por lo cual Liana se enojó mucho ¿cómo podía ser que ella llamará la atención de ambos? y que nisiquiera se fijarán en ella. Mientras Andrés no pudiendo aguantarlo más se tiró al lago, llamando la atención de Mary y de Esteban. Entonces se apresuró por llegar a ellos para luego llevarse a Mary tomando su mano. Mary estaba atónita y confundida ¿qué rayos le pasaba? Pero rápidamente reacción y trato de que la soltara, más enseguida salieron la cargó en sus brazos para llevársela. — ¡¡Andrés!! ¿¡qué te pasa!? ¡¡Te exijo que me bajes en este instante!! — gritó Más Andrés no le hizo caso, ni siquiera la miró, por lo cual ella puso su mano en su rostro para que la viera. Pero al hacerlo su expresión cambió drásticamente y su enojo se esfuma convirtiéndose en preocupación. «Andrés, bajame. — dice un poco más calmada.» Más él no se inmuta. — ¡Andrés, no estoy bromeando, bajame ahora o no te vuelvo a hablar en tu vida! — Lo amenaza con una mirada seria. Él respira profundo y sede bajandola. Al sentirse en el suelo ella se le acerca sorprendiendo a Andrés que ya esperaba el regaño, más ella coloca la mano en su mejilla y luego el su cuello, por lo cual él la mira atentamente. — Estas ardiendo en fiebre además estas muy pálido — dice alejándose. Él se revisa, dándose cuenta que es cierto. «Tus padres ¿A dónde se fueron? — dice buscandolos con la vista. — olvidalo, esperame aquí ahora vuelvo.» Al decir esto salió corriendo sin darle tiempo a reaccionar, la verdad es que se había sentido algo mareado desde la mañana, más no le dio mucha importancia, si no fuera por ella nunca se hubiera dado cuenta hasta que fuera muy tarde. Mary volvió al cabo de un par de minutos con las llaves de uno de los coches. « Bien, sube al coche rápido. — dice abriendo la puerta.» Cuando subió ella hizo lo mismo antes de empezar a conducir a toda velocidad, por lo que enseguida llegaron. — ¿Por qué estas tan preocupada? Créeme, estoy bien. — dice tratando de calmar a Mary que estaba muy preocupada. Pero se mareo al salir del coche por lo cual ella tuvo que sosternerlo. — Andrés, no estás bien, así que escuchame y hazme caso ¿si? — dijo con cariño. Él solo le miró y asintió. Entraron a la casa y con ayuda de las chicas de limpieza pudo subirlo a su habitación y acostarlo en su cama. Mary les pidió que le prepararán un té y luego fue por el botiquín, pues Esteban le había dicho donde estaba, ya que ella se había devuelto para contarle la situación y que pudiera informarles a los demás. Al llegar encontró a Andrés quejándose, enseguida se acercó al él. — ¿Que pasa? — pregunta preocupada. — Siento que me estoy quemando. — dice con la voz ronca. Pensó ¿ qué se haría en una situación como esta? Y lo miro contradictoria ¿Qué debía hacer? ¿Debía ella...? Sacudió la cabeza y se pasó las manos por el pelo repetidas veces, hasta que se decidió, después de todo él estaba enfermo y ella debía ayudarlo. — ¿Te puedes levantar? — dijo algo nerviosa. Él negó con la cabeza y ella suspiro, no podía creer que haría esto. Ella lo ayudó a sentarse en la cama para luego quitarle la playera, enseguida de puso más nerviosa, más no se detuvo ¿por qué rayos tuvo que meterse al lago? Ahora tenía que quitarle la ropa mojada. — se preguntó avergonzada. Luego le ayudó a quitarse los pantalones y luego lo tapó con las sábanas. Estaba completamente roja en ese momento además de que las manos le temblaban por lo nerviosa que estaba. Entonces le colocó el termómetro y le colocó toallas húmedas para bajarle la fiebre, por último llamo al número que Esteban le había dado del doctor de la familia, el cual dijo que estaría allí en 15 minutos. Mary no sabía que hacer y la fiebre no quería bajar, además el doctor no llegaba. — Liana. — dijo llamando la atención de Mary, a lo que ella lo miró inexpresiva. ¿La estaba confundiendo con Liana? ¿Acaso deseaba él que fuera ella la que estuviera ahí? Más se trago todo su orgulloso y respondió. — ¿Qué pasa? ¿Te duele algo? — Me está duele mucho la cabeza, pero no tanto como aquí. — señala su pecho del lado del corazón. — me está matando verte con mi hermano, tu... Tu eres mía, yo... te amo. — siguió delirando. Esto la paralizó por completo y por alguna razón que ella no se explicaba le dolió mucho, por lo cual apretó los dientes en su boca y sus ojos amenazaron con llorar. ¿pero qué rayos le pasaba?   ¿Sería verdad lo que le había dicho Tatiana? ¿Pero cómo puede enamorarse una persona de alguien que apenas conoce? ¿Cómo podía ella enamorarse de un hombre que está enamorado de la novia de su hermano? Esto era más que imposible y se negaba a creerlo, esto era una locura, más ¿Por qué le dolía tanto oírlo decir eso? Era una estúpida, ella lo había reprendido por amar tanto a un parásito y ella se había enamorado del huésped, eso era mucho peor. ¿Como podía ella estar enamorada de alguien tan masoquista como él? Esto la convertía en el doble de masoquista, cuando alguien a quien amas se hace daño, aun involuntariamente sufres y ella estaba harta de sufrir, por lo cual se negó a esa clase de sentimientos. Definitivamente no era amor, esas cinco letras tenían demasiado peso, podía ser empatía, cariño o cualquier otra cosa, pero no amor. — Se convenció. El doctor llego al cabo de unos minutos y después de revisarlo y normalizar su temperatura, luego le da las indicaciones a Mary y le da las pastillas, además la felicito por tomar acción rápido al tomar su temperatura, retirarle la ropa mojada y tratar de bajar su fiebre y añadió «Es usted una novia muy atenta» con una sonrisa. Ella bajó a despedirlo, para luego subir y hacer que Andrés se tomará la medicina junto con el té. Luego una de las chicas de limpieza se le acercó completamente roja. — Señorita deberíamos vestir al señor Andrés antes de que tome otro resfriado, pero la verdad no... — bajo la cabeza con vergüenza — yo no quiero hacerlo y me preguntaba ya... Ya sabe, ya que usted es su prometida ¿Podría hacerlo usted? — dijo apenada y totalmente nerviosa por la reacción de Mary. — No te preocupes, yo lo hago. — dice tranquilizado a la chica. Ella levanta el rostro con una sonrisa agradecida, le da las gracias y se marcha, definitivamente ella era una chica muy tímida. Después que se fuera, Mary volteó a ver la ropa que había dejado, era la misma pijama con la que Andrés se había tirado a la piscina, el solo recuerdo la hizo reír, aunque su risa se detiene cuando nota que pudo ser esa la causa de que se enfermara. ¿Cómo fue tan idiota? Además que debía ser muy débil, ella y Esteban estaban muy bien. Sacudió su cabeza y fue hasta él a vestirlo, eso sonaba tan mal como se veía, una chica vistiendo y desvistiendo a un chico solos en una habitación, si Tatiana hubiera estado ahí seguro la reprende por lo inmoral que suena. Terminó de vestirlo y se fue hasta su habitación para cambiarse, cuando se dio cuenta, había estado todo este tiempo en traje de baño y no se había dado cuenta por lo preocupada que estaba por él, definitivamente eso era muy vergonzoso.
Descubre más en Bookista
Descarga la app y continúa leyendo
Cásate conmigo Mary

Populares

Populares

close 0/500