Cásate conmigo Mary

capítulo 11
— Seguirás mintiendo aún cuando te acabo de atrapar con la evidencia? — dice la madre de Andrés con desprecio. — Señora le juro que no se como llego eso ahí, yo no lo hice. — dice una ahora desesperada Mary, no entendía como esa billetera fue a parar a su bolso. — ¿Crees que no te investigue? ¿Crees que no se tu situación económica? Nuestra familia te recibió con los brazos abiertos ¿Y así nos pagas? ¿Así te criaron tus padres? Bien dicen que de tal palo tal astilla. — dice de forma despectiva.— Se que necesitas el dinero ¿cuanto quieres? Te daré todo el dinero que quieras, pondré está tienda a tu nombre y te daré todo lo que pidas para que dejes a mi hijo. Entonces Mary lo entendió todo, la tienda era de su propiedad entonces ¿Quien paga en su propia tienda? Ella había hecho todo esto, al llegar a esta conclusión la miró con furia, ¿se creía que por tener dinero podía insultar a los demás? Ahora entendía de donde venía el carácter arrogante de Andrés, después de todo como ella misma había dicho, de tal palo tal astilla. — Señora puede decir cualquier cosa o acusarme de cualquier cosa, pero le advierto, no se meta con mi madre ¡¡se lo prohibo!! No porque no tenga dinero, quiero el suyo, yo tengo valores. Créame que prefiero pedir limosnas en la calle antes que aceptar su dinero, así que puede quedarse con su dinero, con su tienda, con su hijo y que le aproveche. — dice furiosa. « Además me enorgullece que digan que me parezco a mi madre, porque es la mejor mujer que he conocido en este mundo y ni mi madre ni yo somos ladronas y ni ella ni yo necesitamos su dinero, además no se preocupe, le aseguró que ni usted ni su hijo volverán a verme. — dice más que molesta. Dio la vuelta y salió de la tienda, para luego llamar un taxi. ¿Cómo se atrevía a insultar a su madre? Esto se acabaría hoy mismo. — pensó furiosa. En realidad todo esto había sido planeado por la madre de Andrés, quien siempre probaba a las novias de sus hijos para saber si en verdad los amaban o solo con ellos por su dinero y todas habían caído en la trampa, todas menos dos: Liana y Mary ( lo que ella no sabía era que Andrés ya le había advertido a Liana sobre sus tretas, más no pudo hacer lo mismo con Mary) La verdad era que ella le dio su bolso a Mary a propósito para ver si le trataba de robar como ya habían hecho muchas de las antiguas novias de sus hijos, más como vio que Mary no lo había hecho, puso en marcha el plan "B". Aprovecho que Mary había dejado el bolso afuera y le entró su billetera en el bolso, esto para ver si Mary seguía fiel a sus principios. La verdad estaba feliz con el resultado, está chica definitivamente debe amar a mi hijo. — pensó. Definitivamente le había encantado el carácter de Mary, como aún necesitando el dinero no lo aceptó, además de que en toda la conversación aunque se sentía ofendida y molesta jamás le faltó al respeto y la forma en la que defendía a su madre, era sin lugar a duda era una chica admirable. Más había algo que le preocupaba, Mary había dicho que dejaría a Andrés y esto la puso nerviosa. De inmediato trato de detenerla más Mary fue más rápida que ella. ¿Acaso su hijo perdonaría si lo alejaba de ella? ¿Acaso ella misma podría perdonarse si llegaba a alejarla de su hijo? Enseguida entró a la tienda, busco su bolso y el traje de baño que había elegido para ella, para luego seguirla. Mientras Mary pensaba en su madre, ella estaba allí enferma solamente por sacarla a delante, trabajando día y noche, teniendo varios trabajos y tomando varios turnos, pasando hambre para que Mary pudiera comer y sacarla adelante a pesar de la ausencia de su padre. Ella no permitiría que nadie hablará mal de su madre, menos frente a ella, las lágrimas bajaron por sus mejillas, más las limpió con furia. Al llegar Mary le pagó al taxi y le pidió que la esperara, luego entró casi trotando y subió las escaleras de prisa hasta su habitación para empezar a empacar sus cosas. Andrés que la había oído llegar subió a su habitación a buscarla, pero Mary había cerrado la puerta. — Mary, ¿Pasó algo? Abre la puerta — llamó a la puerta empezando a preocuparse. Más ella no abrió ni respondió en ningún momento. En ese momento el celular de Andrés comenzó a sonar y al ver quién era contestó al instante. — Mamá, ¿qué rayos pasó, por que Mary llegó antes que tu? ¿Qué rayos hiciste? — pregunta preocupado. — Hijo solo escucha, no dejes que se vaya antes de que llegue. — dice rápido. — ¿De qué hablas? ¿Irse? ¿Por qué se iría? ¿qué le dijiste? — dice preocupado. — Creo que la ofendió algo que dije sobre sus padres. — ¡Mamá que te pasa! — dice Andrés logrando sobresaltar a su madre — La madre de Mary está enferma e internada en el hospital, Mary ya se sentía culpable por haberla dejado para venir a conocerlos. — dice molesto. — Yo... Yo no sabía nada, hijo por favor no dejes que se vaya, estaré allí pronto. — dice con remordimiento y cuelga. Por la falta de tiempo el investigador no había podido investigar mucho sobre Mary, así que la madre de Andrés no supo nada hasta ese momento, lo que en verdad la hizo sentir angustiada. Mientras Andrés se sentía cada vez más desesperado. — Mary, ¡¡abre la puerta!! ¡¡Por favor Mary!! — llama desesperado. Entonces le dice a una de las chicas de la limpieza que consiguieran el llavero de todas las puertas. Al hacerlo empezó a probarlas una por una hasta encontrarla, más antes de que pudiera abrirla Mary salió con la maleta en la mano. ¿Entonces ella en verdad se iría? No supo porque pero esto lo hizo sentir angustia. — Mary... — dijo cuidadosamente, como si ella fuese a romperse en cualquier momento. Ella empieza a irse, pero él intenta tomar su mano para detenerla, más ella la retira. — Andrés no trates de detenerme, solo déjame ir. — dice y voltea a verlo — Yo pensé que sólo eras tu, pero ya veo de donde sacaste ese carácter que tienes, de tal palo tal astilla ¿cierto? — dice con rabia, mientras las lágrimas salían de sus ojos. — debí suponerlo. — Mary, por favor escuchamé. — suplica El toma su maleta empezando un forcejeo con ella, hasta que logra quitarle la maleta. — No, Andrés, déjame ir, sólo déjame ir y ya no me sigas está vez. — dice tratando de tomar su maleta para irse. Más el la atrae hacia si y la abraza con fuerza. — No lo haré, nunca. — susurra. Ella intenta liberarse más el la abraza más fuerte. — ¿¡¡Por qué!!? ¿¡por qué no me dejas en paz!? — lloro con más fuerza. — solo déjame ir. — suplicó. El solo la abrazó más y beso su frente. — Ya se lo que sucedió, lo lamento, nunca debí haber dejado que fueras con ella a ninguna parte. — paso las manos por su espada para calmar la — por favor Mary, no te vayas. — suplicó. Él la abrazo hasta que su respiración se normalizó y estuvo más calmada. La madre de Andrés llegó minutos después. Al ver el taxi en la entrada le pagó para que se fuera, rápidamente subió y los encontró abrazados a mitad del pasillo. Era una escena digna de una fotografía, por lo cual saco su teléfono y tiró una foto, para después acercarse. — ¿Podemos hablar Mary? — pregunta algo temerosa. — ¿Y qué quieres hacer ahora mamá? — pregunta Andrés irritado, sorprendiendo a Mary. En ese momento ella aprovecha el descuido de Andrés para quitarle la maleta y alejarse. — No se preocupe señora, yo ya me iba — dice Mary seria. Pero cuando empieza a caminar es detenida nuevamente, cuando voltea puede ver que ya no es Andrés, si no su madre, por lo cual el ceño de Mary se frunce. — Mary, yo... Quiero pedirte disculpas, la verdad fui yo quien ideó este plan para ver si en verdad amabas a mi hijo o solo estabas con él por su dinero y posición y la verdad e descubierto que eres una persona maravillosa, al igual debe serlo tu madre. Lo siento mucho, yo no quería ofenderte ni a ti ni a tu madre, es sólo que ya e visto tantas oportunistas que se me hace costumbre desconfiar. — Se excusa — No debí nunca haber mencionado a tu madre, se nota que ella te crió excelente, así que por favor perdóname. Mary la mira atentamente la verdad lo que decía tenía sentido, por la posición de sus hijos, seguro debían ser cuidadosos por quien fuera su nuera, el problema es que ella no era su nuera, les estaba mintiendo y eso era toda una farsa. Además su madre parecía tan sincera en sus escusas que la hizo sentir culpable, así que solo asintió con la cabeza y dijo. — La perdono. la madre de Andrés la mira con dulzura y extiende sus manos hacia ella y Mary toma su mano. Ella le sonríe para luego atraer la en un abrazo. — Eres realmente una chica hermosa, inteligente y de buen corazón, tengo que admitir que está vez mi hijo supo elegir — dice mirando hacia Andrés con una sonrisa — Desde ahora en adelante eres mi hija también, así que si él te hace algo se las verá conmigo — dice con cariño. Al separarse las dos sonríen. «Al terminar las vacaciones iremos a visitar a tu madre todos juntos y pediremos tu mano formalmente ¿sí? — dice con una dulce sonrisa.» — ¿A mi madre? — pregunta Mary algo preocupada y voltea para ver a Andrés. — Ya hablaremos de eso luego mamá, Mary debe estar cansada, además su madre está enferma. — dice rápido. — Está bien, está bien, vamos a comer entonces, te haré algo muy rico. — dice contenta a Mary y ella asiente. Ella besa su mejilla y luego se va. Mary tenía un carácter muy similar a ella cuando era joven y eso le encantaba, ahora ella sabía cuanto valía Mary y ya no la dejaría ir, era la nuera que estaba esperando hace tanto tiempo, pues para los padres de Andrés el dinero no era importante, pues se iba y venía con el tiempo, para ellos el verdadero tesoro eran los valores, un buen carácter y un buen corazón y definitivamente lo había encontrado en Mary. — ¿Estás bien? — preguntó Andrés preocupado.   Ella asiente. «Entonces, no te vas ¿verdad? — pregunta temeroso» Ella niega con la cabeza y el la vuelve a abrazar acariciando su cabello que tanto le gustaba a él. «Perdóname — le susurra» Ella se separa un poco y lo mira confundida. — ¿De que hablas? — Nunca debí dejarte sola. ¿Me perdonas? Mary lo mira con fijesa, algo sonrrojada y asiente. — ¿Por qué de repente te portaste  como un necio de nuevo? — dice aún mirándolo a los ojos. Él la mira y por su mente se cruza el sueño que había tenido la noche anterior, además de sus contanstes pensamiento sobre besarla y trago en seco bajando lentamente a ver sus labios, estaba a pocos centímetros de distancia de ella, de su boca, de sus labios. Enseguida su corazón empezó a retumbar en su pecho y se puso nervioso. — ¿Andrés? — Lo llamo al ver que no respondía. — Si es por lo que dije anoche, yo lo siento en... Sus ojos se abren de par en par con sorpresa al ser besada por él, ¿pero qué rayos hacía? — se preguntaba Mary. — ¿Por qué la besaba? Estaba sorprendida y totalmente pasmada mas, cerró los ojos dejándose llevar por el beso. Más lo que no sabían era que había alguien espiando alguien que no quería verlos junto y no permitiría que lo hicieran. Ella no permitiría que nadie le quitara a Andrés el era suyo y de nadie más y Mary conocería el infierno por tratar de alejarlo de ella, sonrió con malicia y se fue. Mientras Andrés intensificó el beso, quería un poco más, necesitaba un poco más de ella, más es detenido por Mary. En su cabeza aun retumbaba el recuerdo de la noche pasada, cuando Liana le había mostrado las marcas en su cuello. Eso la quemaba por dentro y lo tenía que sacar. Por otro lado Andrés no pudo evitar expresar su molestia por su repentina distancia y aún con los ojos cerrados recargo su frente sobre la de Mary. — Andrés. — Lo llamo sacándole de su ensimismamiento — ¿Puedo hacerte una pregunta? — Claro — dijo con voz ronca. — Tu... — cerró los ojos reuniendo valor — ¿Tú te besaste con Liana ayer en la noche? ¿Por eso me dejaste sola en la cena con tus padres? — pregunta sacando todo de golpe. El queda atónito ante la pregunta y al instante se pone nervioso, por lo que pregunta sin pensar. — ¿Cómo lo supiste? Mary lo miraba decepcionada, entonces era verdad. «Mary yo... — trata de explicar más es interrumpido. — No me tienes que dar explicaciones, has lo que quieras, después de todo es tu vida, pero simplemente te pediré algo, nunca vuelvas a besarme, tampoco me busques otra vez, porque yo no soy la segunda opción de nadie. — dijo molesta. Dicho esto se fue sin darle oportunidad de nada a Andrés. "La había besado eso era verdad, pero él lo detuvo, había detenido ese beso" quiso gritarle más no lo hizo, después de todo ellos no eran nada, como bien ella había dicho. Él se había pasado de la raya al besarla, pero aún así lo quería volver a hacer. Mientras Mary más que enojada estaba decepcionada, había besado a Liana hace menos de veinticuatro horas y ahora la besaba a ella ¿A qué estaba jugando? ¿A qué estaba jugando ella? Era verdad lo que le había dicho Tatiana esto era una locura, ¿Cómo había ella aceptado hacer algo como engañar a sus padres? Ellos en verdad le habían abierto las puertas de su casa y ella les había mentido, todo para que Andrés pudiera guardar las apariencias con Liana, eso la hacia sentir fatal. Si su madre la viera en este momento ¿Se sentiría igual de orgullosa que cuando la vio por última vez? Ella de verdad no podía con esto.
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Cásate conmigo Mary

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