Dulces Traiciones (Dulce Traición #2)

Capítulo 18
Los días pasan. Primero uno y luego dos, después son tres y continúan cuatro, vinieron cinco y uno más se hicieron seis, e ellos se les suma otro y se acompletan siete. Siete días, siete. Uno... Dos... Tres... Cuatro... Cinco... Seis... Siete. Camille lleva enojada conmigo siete días, estos días han ido muy mal para mí. No solo para mí, también para Leonel y por supuesto, para mí también. ¿Cómo es posible que solo por ese hecho mi semana hubiese ido del asco? En verdad que ha sido una verdadera tortura soportar todo lo que hace. Su indiferencia, sus malas miradas, sus malos tratos, sus frías palabras, en general, es una tortura soportar que se porte de ese modo. Deseo que las cosas pronto mejoren, pero dudo un poco que pronto lo hagan, conozco a Cami y sé que ésto no se le pasará tan pronto. No porque sea rencorosa, porque ella no lo es, y prueba de ello es como se portó conmigo a pesar de lo que sucedió con Landon, pero tiene una razón muy justa como para portarse así. La traicioné y herí sus sentimientos, aunque también está empezando a desesperarme. Pues es cierto que Leonel y yo tenemos sentimientos mutuos, pero a pesar de eso no hemos empezado nada por lo que sucedió con ella. Además de que queremos arreglar las cosas con Camille y después empezar algún tipo de relación. Él dijo que me esperaría el tiempo que yo deseara, pero no quiero dejar pasar más tiempo, puesto que el solo hecho de saber que quizá él se canse de esperar me frustra. Y después de todo lo sucedido en la cafetería, ya no puedo seguir esperando más. No sabía que Leonel se pudiera sentir de ese modo, luego de lo que dijo en la cafetería me quedo sin palabras, él al igual que yo se está empezando a cansar de ésta situación, y le entiendo, me siento igual que él. Pero a pesar de eso me sorprendió lo que quiso dar a entender entre Camille y Antonie, ya sé que él le ama y aunque no sé lo que ella siente por él, doy por hecho que no puedo meterme en lo que pasa entre ellos, ella es libre y le respeto, y no es que no me interese saber lo que pasa pero no quiero entrometerme. A pesar de todo ella no se entromete en mi vida y es lo mínimo que puedo hacer igualmente por ella. Sin embargo no es grato que de a entender que Camille está obsesionada con él y mucho menos que tiene a Antonie para olvidarlo a él, porque él ya esta conmigo, no formalmente pero estamos en proceso, aún con todo eso no es nada lindo que hable así de mi hermana porque independientemente de todo es mi hermana y la quiero. En parte siento que está haciendo crecer su ego, no voy a negar que Leonel es un chico guapo pero no es como si fuera el único en el mundo, por ello también en parte me descoloca su actitud, él no es así o bueno no conmigo. Es cierto que él es muy guapo y atractivo también, pero eso no le da derecho a ser un egocéntrico y creer que puede tener a mi hermana a su merced. Yo sé que mi hermana no es de esas pero aún así no me gustó que diera a entender ese tipo de cosas, y mucho menos que crea que la personas podemos ser como objetos. Quiero al chico pero eso no me agradó en absoluto, aunque al final pidió disculpas, todavía siento que hay algo de él que no sé. Sumado a ello, eso no quita el hecho de lo que dijo y que eso es lo que realmente piensa, muy a pesar de que pidió disculpas. Las clases terminan y entonces vamos a la práctica, Chalie está platicando conmigo, a Leo lo dejé en los vestidores, porque a pesar de que queremos estar juntos no queremos ser dependientes, la dependencia no es algo que vaya conmigo y creo que con él tampoco. Busco a Cami con la mirada, la veo hablando con un chico, él le dice algo y ella ríe. Trato de averiguar quien es pero no lo consigo, no lo conozco, haciendo un recuento mental llego a la conclusión de que se me hace familiar pero no sé de dónde, tal vez lo ví antes pero no le presté atención en ese momento. Solo espero que Camille no esté haciendo lo que Leonel dijo, no sería grato saberlo y comprobar que no es la chica que pienso. Aunque tengo la plena confianza de que no es de ese modo. No, Camille jamás haría algo como eso, me digo mentalmente. Ella es muy moralista y su conciencia no le permitiría hacer una cosa así. Las prácticas pasan con normalidad, al termino de éstas ella sale rápidamente, se va a los vestidores, se ducha y se cambia para luego salir y esperarme hasta en el auto. Hago mi rutina para poder irme sin mucha prisa, cuando salgo me encuentro con Leonel, se le nota un poco raro pero no reparo en ello. Él tiene una vida que aún no me confía, pero mientras él siga siendo un caballero conmigo todo está bien. –Hola linda –me dice. –Hola –le respondo tímida. Sus hombros se relajan visiblemente al ver mi reacción. –¿Pasa algo? –me atrevo a preguntar. –Lo que pasó en el descanso –habla un poco nervioso –pensé que estarías molesta, admiro que fui un imbécil pero quiero que entiendas mi postura. A pesar de eso no odio a tu hermana, ni mucho menos estoy enojado con ella. –La verdad es que estoy un poco perturbada por lo que dijiste, y no me gustó que dijeras eso de ella pero... –me detengo un instante –no estoy molesta. Ésta vez suelta un suspiro de alivio. –Vamos –me dice tomando mi mano. –¿A donde? –le pregunto curiosa y desconcertada. –Quiero llevarte a casa. Sonrío como una tonta, me emociona la idea de que me lleve a casa, pero eso no será posible. –Leo –hablo suavemente –eso no es posible. –¿Por qué? –pregunta. –Mis padres no saben de lo nuestro –digo -y Camille, ella se pondrá furiosa, si nos ve juntos. Sus facciones se descomponen. –¿Por qué siempre todo va por ella? ¿Por qué siento que no dejas que todo vaya como tiene que ir? ¿Por qué se siente como si fuera una intrusa entre nosotros? Me toma de la mano. –Es mi hermana –digo soltándome de su agarre –no puedo ser tan cruel. Se queda pensativo. –Cass –me dice calmándose –por favor. Dejemos que todo vaya como tenga que ir, deja fluir tus sentimientos, hagamos que el sufrimiento de tu hermana valga la pena. Lo miro desconcertada, porque lo que me pide es algo tan cruel, pasar sobre el dolor de Camille no me hace gracia. –No me malinterpretes. Demostrémosle que su sufrimiento vale, que su dolor también lo hace, porque estamos juntos y eso es demasiado fuerte. No sé que pensar. Lo que me propone me gusta, pero lo que no me agrada es el hecho de que quiera que pisoteemos el sufrimiento de ella. Sin embargo hay algo que me impulsa a querer estar con él, porque siento que él y yo tenemos una conexión especial, hay tanto que tenemos en común y eso me hace tener la sensación que ésta vez todo lo que suceda no será en vano. Siento como si él en verdad valiera la pena, es como si él fuera el chico correcto. Él está esperando mi respuesta, está ansioso por saberla, y como no tengo mas respuesta que mis propias acciones, hago lo que sé le dejara en claro lo que haré. Me acerco, le lanzo los brazos al cuello, sin que se lo espere lo beso. ¿Estará satisfecho con mi respuesta? –¿Eso es un "si"? –pregunta sonriente al separarnos. –Si esa es mi respuesta. Los días siguen su curso, Leonel y yo llevamos muy bien las cosas, oficialmente ya somos novios aunque Camille no lo sabe, y no lo sabrá de momento. Es mejor tenerla en la oscuridad hasta que todo pase. Días después me entero que el chico con el que ella está es Owen, uno de los amigos de Leonel y Landon, saber que se lleva con el segundo no me cae en gracia pero nada puedo hacer, pues al final de todo son sus elecciones. Al parecer Cami y Owen han congeniado muy bien y se llevan genial. Cami ya no huye de nosotros, no tiene necesidad de ello, dado que el chico se la pasa buscándola, me alegro en parte por ella. No porque le vaya a ablandar o a quitarla del camino, porque eso tal vez lo habría hecho Antonie, sino porque ya no está sola. Las tres semanas que vienen después son mejores. Camille sigue sin hablarme, tanto a mi como a Leonel, pero ya se muestra más aliviada y ya no tan enojada. Es miércoles. Las prácticas terminan, ella como de costumbre se adelanta al auto, después de despedirme de Leo, voy andando hasta el Camaro blanco de Antonie. Ella ya está dentro platica algo con Antonie, incluso ríen juntos, pero detiene su risa cuando me ve llegar. A pesar de eso, el viaje de vuelta a casa no es tan incómodo y tenso como en los días anteriores, lo que me parece muy extraño. Llegamos y yo bajo, mi hermana se queda en su sitio, parece que quiere hablar con Antonie pero no me detengo a pensar en ello. En la cocina me encuentro con mi nana, ella está cocinando. Luego de saludarla, voy en busca de mamá y finalmente subo a mi habitación. Tengo deberes por hacer, así que opto por empezar a resolverlos. La tarea de Química no es precisamente mi fuerte, pero recuerdo que Leonel es un genio en eso y prefiero dejarla para cuando estemos en la escuela, le pedire llegar más temprano para que me pueda explicar. Al rato le enviaré un mensaje. Continúo con Trigonometría y después con Francés, estoy por acabar pero el toque en la puerta me interrumpe. Quiero decirle que pase, sin embargo decido ir y ver por mi misma. Giro el pomo y mi boca casi se va hasta el suelo, si no es que si lo hace. Camille está de pie frente a mi, con la expresión serena y los ojos inexpresivos, no se parece en absoluto a la Cami de éstas últimas cuatro semanas, lucia más viva y más lúcida. Ya no tiene el uniforme, llevaba unos jeans azules y una blusa holgada. Su cabello en un moño, ésta si parece mi hermana. Me siento incapaz de hablar, si lo hiciera lo único que saldría de mi boca estoy segura sería un graznido. –Tenemos que hablar –dice seca. No parece enojada, ni tampoco alegre, la verdad es que no sé que está sintiendo en éste preciso momento, me encuentro incapaz de proferir aún palabra alguna. Solo le abro más la puerta y con la mano la invito a pasar, aún me siento impactada. Camina hasta el interior y se sienta sobre la cama. Parece dispuesta a hablar, más sé que no lo hará hasta que yo diga algo. –¿No piensas decir algo? –me pregunta interesada. Trago saliva. –Pensé que jamás sucedería –admito. –Mira –me dice –eres mi hermana y necesito estar bien conmigo. Hay una parte de mi que no está feliz por todo esto. No he estado tranquila porque esto me atormenta. –Yo... –No digas nada, ¿vale? Solo escucha. No estoy segura de que esperar, Camille es demasiado impredecible que da miedo estar en la oscuridad cuando de un asunto así se trata. –Estuve pensando los últimos días, desde que sucedió eso con Leonel, tú y yo nos distanciamos, siento que hay algo que está mal. Pero a la vez eso me ayudó a ponerme en orden, me dolió mucho lo que sucedió pero ya entendí que no soy yo la que debería estar con él, sino tú, sé que estuvo mal enojarme pero es que no supe que hacer. Quiero pedirte disculpas por lo que pasó, no debí reaccionar así, pero espero y me comprendas –dice finalizando. Ahora si, siento como si mi boca se hubiese sellado con silicona. No sé que responder, y seguro que estaré muda por un largo rato.
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