Toda Tuya

Escape
Llego el día Lunes, y se la pasó encerrada en la habitación, Tom le dijo que había solicitado permiso de ausencia para ella el resto de la semana, se lo agradeció y continuó leyendo gran parte del día, quería distraer su cabeza con algo, Lourie fue a acompañarla un momento pero después se fue. La niña pasó casi todo el tiempo que habían estado viviendo ahí como prisioneras en estado de trance, prefería dormir su cuerpo que estar despierta, ya que sabía que era mejor que estar consciente y tener que extrañar a sus hermanos todo el tiempo, y por suerte Víctor la notaba menos así. Empezaba a anochecer, cuando Alhelí se dispuso a ordenar y limpiar el cuarto, de verdad estaba desesperada por distraerse. Tom llegó justo a la hora de la cena, le llevó su comida y también una caja con una chonga morada encima. -¿Qué es eso?- Ella observó el regalo. -Esto.. Te lo manda tú padre- Perdió el interés. -Entonces llévatelo, no quiero nada de él- Empezó a comer. -Temo que no hay opción, tengo que dejártelo aquí- Ella puso los ojos en blanco y tomó la caja. La abrió y levantó la suave tela, era un vestido largo de seda, era con diseño de tuvo en el escote y acentuaba el pecho, por encima del estómago pasaba una lasa color azul marino, y todo el vestido era celeste tierno, en el fondo de la caja estaban unos zapatos de tacón alto color blanco con incrustaciones de diamantes. -Estos son...- Acarició los finos zapatos. -Diamantes, si- Tom le sostuvo el vestido y se lo colgó frente al armario. -¡Vaya! No me importaría tomarlos aunque sean regalo de Víctor, lo malo es la ocasión- Puso los zapatos junto con el vestido. -Cuando termines de comer vendré por los platos- Ella asintió. Siguio comiendo y leyendo, termino y llamo a Tom para que se llevara todo, luego se encerró, se puso la pijama y como todas las noches se puso los audífonos y escuchó la música de Peter, por la terraza se puso a ver el cielo oscuro con las brillantes estrellas, aunque las nubes estaban muy oscuras, una tormenta se avecinaba, pero eso no la hizo meterse a la habitación, se quedó ahí escuchando la melodía combinada con los sonidos de los truenos en el cielo, se puso a observar el bosque y vio a lo lejos que algo se movía entre los árboles, algo que se acercaba saltando, casi volando entre medio de las ramas, estaba ya demasiado cerca y se fijó que era un hombre, se adentró en la habitación esperando a que llegara, y cayó de un salto, frente a ella. Se quitó los audífonos y dio un paso hacia adelante, el hombre sonrió y también se acercó. -Veo que te gusto mi música- Se acercó más y la abrazó. -Peter...- Lo abrazo con más fuerza hasta quedar colgando de su cuello. -¿Qué haces aquí? Si Víctor se da cuenta...- Le dijo sin soltarlo, solo mirándolo a los ojos. -Shh... No está cerca, pero nosotros tenemos que irnos- La soltó y buscó una mochila. -¿De que estas hablando? No me puedo ir, Lourie...- -Tranquila, Nicolae está con ella ahorita- -¡¿Nicolae esta aquí?!- Peter asintió y empezó a meter cuanta ropa pudo en la mochila. Ella tomó una mudada y fue a cambiarse la pijama, cuando salió Peter ya tenía la mochila en la espalda, solo se puso los zapatos y se acercó a él. -Ah, espera- Tomó una bolsa, enrollo el vestido y lo metió, lo mismo con los zapatos. -Ya- -¿Regalo de Víctor?- Ella parpadeó confundida. -¿Cómo supiste?- -Solo él regalaría algo así- Dijo con desánimo. -Antes de que nos vayamos, dime si de verdad te gusto la música- Sus ojos brillaron. Alhelí trago profundo, sabia que este momento llegaría, pero definitivamente no estaba lista para hablar de esto, aunque si que había querido hablarlo con él desde antes. -Amm... yo...- Suspiró. -Si, me gusto mucho lo que me compusiste- -Se que dije que no era necesario decir nada después de que lo escucharas pero... no lo puedo evitar- -Lo sé, te entiendo. Y gracias- -¿Gracias?- La miró confundido. -Gracias por decírmelo- -Admito que no me esperaba esta respuesta, pensé que me rechazarias directamente- -Ah... Bueno es que, uno no elige de quien se enamora, y se que pronto lo superarás- -Si... Ah.. ¿Puedo pedirte un favor?- Se acercó a ella. -¿El qué? - Su corazón se aceleró. -Cierra los ojos- Le ordenó. -Peter...- Negó con la cabeza. -Por favor, cierra los ojos, yo asumo toda la responsabilidad, pero por favor, cierra los ojos. Con mucha duda, ella los cerró, su mandíbula temblaba hasta que sintió una mano sobre su cintura y otra mano en su rostro, luego sintió los suaves labios de él que acariciaban los suyos, fue un beso tierno y suave, pero al mismo tiempo lleno de deseo, ella trató de no pensar en nada y dejarse llevar aunque le fue muy difícil, por otro lado Peter solo deseaba más, sus labios devoraron los de ella con ansiedad la abrazó muy fuerte, su lengua recorrió la boca de ella muy suavemente, todo aquello se convirtió en un cosquilleo en el estómago de Alhelí, pero con lentitud ella se fue soltando. Él la miró a los ojos y le dejó otro pequeño beso por encima de la boca. -Gracias- Susurró. -No tienes idea de cuánto lo deseaba- Ella le acarició el rostro y le dirigió una sonrisa sincera. -Tenemos que irnos- Lo tomó de la mano y lo llevó hasta la terraza. Él se quitó la mochila y se la dio a ella, Alhelí se subió a su espalda y de un salto salieron de la casa, en medio de los árboles logró ver a lo lejos a Nicolae que también la miró, no pudieron decirse nada pero ambos se sonrieron. Llegaron hasta la mansión donde Drogo los esperaba, ella se bajó de la espalda de Peter y cuando miró a Drogo corrió a sus brazos, la besó y abrazó tan fuerte como pudo, Nicolae fue a dejar a Lourie en su cuarto ya que ella seguía dormida y mientras tanto en el salón Peter hablaba con Drogo, este miró los pensamientos de Peter ya que no pudo esconderlos por la excitación que el momento anterior le había causado. -Después hablaremos de eso- Dijo Drogo con seriedad dirigiéndose a su hermano. Peter sonrió y fue a dejar las cosas de Alhelí a su cuarto. -No te molestes, yo... me dejé- Drogo cerró los ojos y los volvió a abrir. -Mas vale que haya sido por una buena razón- Dijo entredientes. -No tengo ninguna excusa, simplemente me dejé, no te molestes con él- La voz de ella era tranquila. -Esta bien. Después de todo se por todo lo que él a estado pasando desde que... desde que le gustaste, pero que no vuelva a pasar- Dijo lo último con mayor molestia. -Lo prometo- Ella lo abrazó y lo besó con amor. Enseguida bajaron, Peter y Nicolae, Alhelí fue a abrazar fuertemente a su hermano, Nicolae la elevó del suelo y la abrazó con mucho afecto. -Me has hecho mucha falta Silene- le dio un beso en la frente. -A mi también, hermano- Una lágrima recorrió la mejilla de ella y él se la limpió con sus manos. -Ya estas con nosotros, y no voy a volver a dejar que te lleven- La abrazó de nuevo.
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