Toda Tuya

Hombre lobo II
Sebastián se bajó y Víctor lo recibió, lo observó un poco con unos ojos brillantes y manipuladores luego lo hizo pasar a su despacho, claramente Víctor ya sabía lo que había pasado y no le agrado pero justo ahora no era momento de discutir eso. Alhelí salió del baño y se limpió y lavó la cara, se cambió de ropa y cuando salió del cuarto de baño, Tom la estaba esperando en la habitación. -Alhelí- Ella se paró frente a él y luego en una explosión de llanto se hecho a sus brazos. Él le acarició el cabello y la consoló, ella sentía sus piernas débiles, su cuerpo temblaba y no podía emitir ningún sonido más que el llanto, Tom la acostó en la cama y ella se hizo bola con su propio cuerpo, luego Lourie entró a la habitación y la abrazó. -Ese maldito lobo, espera que Drogo se entere de esto y ese imbecil va desear no haber nacido- -No. Lourie...- Alhelí levantó la cabeza y tomó con fuerza la mano de la niña. -Prométeme que no le dirás esto a Drogo- Lourie frunció el ceño. -Pero...- -Por favor, prométemelo- -Ahh... E.. Esta bien- Volvió a abrazarla. Pasaron un par de horas y Alhelí hizo salir a Lourie por qué quería hablar con Tom a solas. -¿Funcionó?- No podía hablar claramente por temor a que Víctor escuchara. -Si, Lourie aprende rápido, además creo que tú eres una gran inspiración- Le acarició las mejillas. -¿Te sientes mejor?- -Si, gracias por estar aquí- -Siempre...- Le sonrió. Luego cerró los ojos y negó con la cabeza. -Sebastián se está yendo, Víctor quiere que bajes- Ella negó con la cabeza. -¿No puedes dejarme en paz?- Gritó con fuerza. -Viene hacia acá- Apenas termino de decir eso y Víctor apareció. -Sal- Le dijo. -Dejame a solas con ella- Tom salió dándole una advertencia a su amigo. -¿Estas bien?- Preguntó con frialdad. -Jeje, es una pregunta estúpida ¿No lo crees?- Ella se levantó de la cama y fue a buscar uno de sus libros. -Sebastián sabe que yo lo sé todo, pero aún así no me dijo nada de lo que pasó entre ustedes- -¿Paso entre ustedes? De lo que me hizo querrás decir...- -Yo...- -Mira si estas aquí por compromiso mejor ahórratelo, lo que menos quiero ahorita es otro encuentro indeseable...- Se sentó de nuevo en la cama y se puso a leer, Víctor se dirigió a la puerta pero antes de salir... -Solo te iba a decir que la fiesta de compromiso se adelantó para el Martes- -¡¿Qué?!- -Como lo escuchaste, pasado mañana te presentare como mi hija, y como la prometida del alfa de los lobos- Se fue sin decir nada más. Ella puso su cabeza entre las piernas y trató de controlar su respiración, dejó pasar unos minutos y volvió a buscar el libro. Era un libro que meses atrás había sacado de la biblioteca, hablaba sobre las especies mitológicas en general, buscó el tema de los hombres lobos, quería saber desesperadamente la forma en que los lobos marcaban a sus mates, no quería aceptar la idea de que lo que Sebastián le acababa de hacer fuera la forma en la que se adueñaban de sus parejas. Encontró la sección y leyó que en tiempos antiguos se creía que los lobos podían tener solo una pareja de por vida, llamado "Mate". Los marcaban mordiendo a la persona que para ellos era su aroma y su ideal perfecto, se decía que los lobos en sus respectivas manadas o manadas diferentes nacían destinados para otro lobo, y que solo con ese podían estar por que su lobo interior no correspondería a un aroma cualquiera; siguió buscando hasta encontrar la parte en la que ella se identificaba, ¿Que pasaría si un lobo mordiera a alguien que no es su pareja ideal? ¿Acaso este no encontraría a su mate en el futuro? El libro no respondía nada en concreto, pero si decía que si el lobo formaba un vínculo de tal magnitud que marcaba a alguien que no era su destino, simplemente no funcionaría, aunque no se sabe con exactitud cómo se podría desligar de la marca de un lobo. Alhelí se sintió asustada, no entendía que estaba pasando, ¿Qué planes podría tener Víctor, con todo esto? Además pensaba en la familia que reciente había conocido, definitivamente Sebastián estaba cegado por sus emociones, incluso se había atrevido a engañar a su familia por el convenio que había hecho con un vampiro, ¿En qué estaba pensando? ¿Por qué iría hacer tan estúpido, como para no darse cuenta que todo era demasiado bueno para ser verdad? Al menos para él. Fue a verse en el espejo y sus ojos ya habían vuelto a la normalidad, se preguntó en qué momento pudieron haber cambiado, aunque claro supuso que así los anduvo cuando fue a la casa de Sebastián, y nadie hubiera preguntado nada ya que confiaban ciegamente en su alfa, y pues por Víctor no tenía que preocuparse, era más que clara la explicación de que tendría los ojos así después de la horrible experiencia que había pasado, nisiquiera tuvieron que mentirle y por suerte Lourie pudo durar las 4 horas sin revelar nada, tiempo suficiente en el cual Víctor tuvo que ausentarse de nuevo, dejando ordenes estrictas de que hasta la fiesta de compromiso ella no podría salir de la casa, nisiquiera a la Universidad, no quería correr el riesgo de que se escapara.
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