Especialista en Fortalecimiento de Objetos

¿Y el tesoro…?
"Esto… ¡no puede ser!" En algún lugar del aislado valle, dentro de una caverna remota, se oyó un fuerte grito. No fue un bramido de enojo, sino de decepción. "¿Dónde está el tesoro…? ¡¿Dónde está mi tesoro?!" Bai Yunfei examinaba cuidadosamente su alrededor. No se veían reliquias, frutas exóticas, ni nada parecido; solo humedad, piedra y algo de vegetación común. "¿Cómo es posible?", se preguntaba Yunfei, decaído. "¡Cierto! ¡Tal vez pueda hallar algo en las profundidades!" Con una pizca de esperanza, Bai Yunfei extrajo una pala de su anillo y comenzó a excavar… Al cabo de unos minutos, numerosas fosas vacías componían el suelo de la cueva. "No hay… Realmente no hay nada aquí..." Bai Yunfei se sentó en el suelo, totalmente decepcionado. "Luché en contra de una bestia de Alma del Quinto Nivel, ¿para nada? No puede ser, estoy seguro que…" "¿Hmm? ¿Y eso?" En ese momento, Bai Yunfei vio por el rabillo del ojo una porción de tierra que no había excavado. Comprobando el trozo de tierra, entendió que se trataba de un punto donde alguna planta extraña crecía, pues se notaban raíces secas. "¡Poder elemental del Viento!" Los ojos del joven se iluminaron. Detectó una débil oscilación de energía elemental proveniente de ese lugar. "¿Estas son… huellas?" Poco después, Bai Yunfei reconoció huellas en ese mismo lugar; no eran las suyas. Después de meditarlo por un breve momento, se incorporó con el rostro tenso. "Fui muy descuidado… Me centré solo en luchar contra el gran escorpión y no consideré la posibilidad de que alguien anduviera cerca de la cueva y entrara para llevarse el tesoro… ¡Maldita sea! ¡Sucio ladrón, espera que te encuentre y ya verás!" Bai Yunfei estaba muy molesto, pero sacudió la cabeza débilmente. No tenía caso quejarse. ~¡Chiii!~ Se escuchó un chirrido en la entrada de la cueva y de pronto el gran escorpión apareció bloqueándola. Se recuperó bastante rápido. La bestia de Alma se mantuvo quieta a varios metros, moviendo sus pequeños ojos de un lado a otro, buscando algo con la mirada. Su mirada se detuvo justo en la porción de tierra bajo los pies de Bai Yunfei. "Eh… Esto no es lo que piensas…" Bai Yunfei agitó las manos. De pronto se sentía muy nervioso. "¡No fui yo! ¡Había alguien más por aquí y se llevó el tesoro cuando nos alejamos juntos!" El gran escorpión retrocedió unos pocos pasos y escupió una gran bocanada de líquido verde. "No sé qué se llevaron pero… supongo que era muy importante como para que estés escupiendo sangre, ¿verdad?", dijo Yunfei. No fue sangre lo que escupió el escorpión, no obstante su gesto fue de tal frustración que dio esa impresión; vomitar sangre por la rabia. El gran escorpión miró a Bai Yunfei con una furia inimaginable. Alzó sus tenazas, rodeándolas con energía elemental de Viento, y las extendió bruscamente, generando un remolino que absorbió el ácido en el suelo, tiñendo de verde las ráfagas de viento que giraban y chocaban contra las paredes. "¡No me jodas!" Bai Yunfei comenzó a correr en dirección a la entrada mientras se cubría la boca y nariz con una mano. La bestia de Alma escupió otro chorro de líquido verde con el cual se formó una niebla verdosa. Yunfei no podía esquivar eso, por lo que simplemente siguió corriendo hacia una pared, impulsándose en esta con los pies para eludir al escorpión y salir de la cueva. ~¡Chiii!~ Tras un fuerte bramido, la energía elemental de Viento recubriendo al gran escorpión se disipó, y entonces la energía elemental de Tierra pasó a manifestarse en su lugar. La bestia clavó sus tenazas en la tierra, vertiendo una cantidad absurda de poder. Lo siguiente fue sorprendente. Bai Yunfei, a tan solo tres metros de la salida, sintió que el suelo bajo sus pies temblaba. Y no solo eso; las paredes a los extremos junto al techo se comprimieron y a través de estas salieron numerosas estalactitas. La silueta de Bai Yunfei de pronto estaba atrapada en una jaula de piedra. El gran escorpión entrecerró los ojos, complacido. Pero unas cuantas estalactitas explotaron, disparando fragmentos que rebotaron por todas partes. Bai Yunfei salió por la parte superior de las púas de piedra luego que su Hoja Flameante las quebrase. Al salir de esa improvisada prisión piedra, Bai Yunfei decidió girar sobre los talones y simplemente escapar. El gran escorpión estaba tan furioso que sin duda lucharía hasta la muerte, pero él se sentía deprimido, además que no le parecía justo cargar con la culpa de lo sucedido. No había necesidad de pelear más… Una vez ya en la entrada de la cueva, Yunfei repentinamente se encontraba en un dilema. ¿Arriba o abajo…? Subir le tomaría tiempo incluso usando la Cuerda Maleable Dorada, mientras que bajar sin cuidado le aseguraba una caída de más de 200 metros de altura, aunque si se lanzaba, tendría oportunidad de perder de vista al gran escorpión. Pero la situación no le permitió al joven pensar mucho. Una fuerte ráfaga de viento iba camino a sus espaldas. "¡Ah, no importa! ¡Mejor saltar que seguir luchando sin fin!" Gracias a la oleada de energía elemental de Viento, Bai Yunfei terminó saltando y precipitándose al vacío con extrema velocidad. Usó la cuerda dorada para adherirse a unos cuantos muros de piedra alrededor, cambiando su dirección para evitar estrellarse en el proceso. La furiosa bestia de Alma salió de la cueva y comenzó a perseguir al humano, disparando sucesivos tajos de viento con sus tenazas.
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