Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Golpéalo con esto
Al mediodía, con Tianming al frente, Bai Yunfei y los demás llegaron a la Casa del Buen Gusto, ubicada en el lado Este de la ciudad. En una sala muy lujosa, del tercer piso del restaurante, había una gran mesa repleta de deliciosos platillos, y cuatro personas sentadas alrededor de esta. Dos doncellas de la casa se encontraban sosteniendo algunas jarras con vino. Su Dong, indefenso, estaba sentado en un rincón a la derecha, mientras veía a los otros tres, acumulando copas vacías. "¡Octava copa! Como dijo el Señor Bai, "Sin discordia, no hay concordia". Me siento agradecido por haber conocido a un héroe tan joven como el Señor Bai. ¡Brindemos por ello! ¡Sírvanme otra copa!" "…" Bai Yunfei hizo una mueca, y sonrió amargamente a Jing Mingfeng y a Tianming, antes de tomar un sorbo de su copa a medio llenar, con un agradable vino en su interior. "¡Novena copa! Señor Jing, me alegro tanto de haberlo conocido. ¡Brindemos por ello! ¡Sírvanme otra copa!" "…" Parecían dibujarse algunas líneas negras en la frente de Bai Yunfei. El tercer joven maestro de los Liu se castigó a sí mismo bebiendo cinco copas. Yunfei no prestó demasiada atención a ello, pensando que era algo normal, ni se molestó en mencionar que no había necesidad de repetir sus dichos, ni brindar por conocer a Jing Mingfeng. Más tarde, cuando Liu Shun se sirvió la décima copa de vino, entendió el problema. Esta persona sólo buscaba cualquier excusa para seguir bebiendo. Incluso antes de poder empezar a comer, él ya se había bebido media jarra con vino. Notando que prestaba especial atención a sus invitados, obviamente estaba "controlándose" con las cantidades. "Señor Liu, he oído que el pescado de esta Casa del Buen Gusto es muy apetitoso, y me gustaría probarlo. Siéndole franco, creo que sería mejor si primero comemos lo que hay en la mesa. No he tenido oportunidad de comer algo que valga la pena como esto en mucho tiempo, así que quiero aprovechar que ahora estamos aquí". Bai Yunfei se aprovechó de un Liu Shun que buscaba excusas para beberse la decimotercera copa, y lo interrumpió, mientras que, con un guiño a Jing Mingfeng y Tianming, los llamó a levantar sus platillos, apoyándolo. "¡Por supuesto! Muero de hambre, ni siquiera he desayunado". "Ehh…" Liu Shun, atónito en un principio, soltó su copa, molesto. Luego de meditarlo por un momento, sin embargo, también notó que se estaba pasando de la raya, así que tomó también sus palillos, y sonrió. "Tienen razón. Vamos a probar. Los platos de la Casa del Buen Gusto son de la más alta calidad. Puede que el gordo Zhao no sea una buena persona, pero hace la mejor comida". Mientras Liu Shun estaba sobrio, se comportaba y hablaba de manera decente, sin importunar a nadie. Sin embargo, el hecho de que buscase cualquier excusa para brindar, hacía sentir impotente a Bai Yunfei, por el miedo a que volviera a embriagarse y, en consecuencia, perdiera la cordura. Pasada más de media hora, sin embargo, Liu Shun, que se había terminado tres jarras de vino, aún se veía lúcido, como si todavía no hubiese bebido lo suficiente. Liu Shun y Tianming parecían llevarse bastante bien, mientras este último le contaba sobre todas las cosas "divertidas" que encontró durante su "travesía solitaria". Jing Mingfeng se veía distraído, mirando hacia la puerta, como si estuviese esperando algo. Bai Yunfei, en cambio, comía tranquilamente, hablando ocasionalmente. Se veía como si realmente sólo hubiese venido a disfrutar de una gran comida. Al terminar de comer, se escucharon algunas pisadas del otro lado de la puerta. Acompañado con una fuerte carcajada, la puerta de la sala se abrió desde afuera, y una albóndiga gigante entró. Bueno, en realidad era un hombre. Con cinco pies de largo y cinco pies de ancho, sin un cuello visible y con una cabeza redonda. Lo más ridículo era su peinado, que lo hacía parecer como una calabaza con pequeñas extremidades, lo que casi hizo que Bai Yunfei vomitara todo el arroz. "¡Ja, ja! Acabo de regresar de afuera, y recién me entero que el Señor Liu y el hermano Tianming están en mi Casa del Buen Gusto. Pero han sido crueles al no avisarle a su amigo Zhao Liang que vendrían. ¡Habría preparado una grandiosa bienvenida para ustedes dos!" Esa calabaza grasosa… No, Zhao Liang entró en la sala, y exclamó, con una voz parecida a la de un pato. Bai Yunfei, Liu Shun y Su Dong, desde su esquina, levantaron sus cejas en simultáneo. Tianming, en cambio, estaba un poco aturdido. Lo más llamativo fue la reacción de Jing Mingfeng. "¡Ya era hora de que salieras! Después de todo este tiempo esperándote, creí que las flores se marchitarían antes de que aparecieses. ¡Apresúrate y empieza la pelea, entonces!" Jing Mingfeng exclamó, emocionado y expectante por ver el espectáculo. "…" El gordo Zhao desvió levemente la mirada hacia Jing Mingfeng, sorprendido. "¡No tiene sentido emocionarse tanto por ello! Él acaba de aparecer, y ya quiere que se peleen." Bai Yunfei, también asombrado por la actitud de Jing Mingfeng, pensó para sí mismo. "¡No le haga caso, joven maestro Zhao! Mi amigo bebió demasiado. Perdónelo, por favor". Bai Yunfei giró la cabeza para mirar a Zhao Liang, y exclamó, a modo de disculpas. Muy en el fondo, pensó que este era el legendario "gordo Zhao". No es un gordo común y corriente, pero esos niveles de grasa corporal lo hacían ver de manera cómica. "¡Ja, ja! Gordo Zhao, el hermano Jing está muy ebrio. Sólo era una broma, no te preocupes." Liu Shen también captó la idea, y apoyó a Bai Yunfei. "¡Sí, sí! Estoy ebrio, muy ebrio. Justo ahora estaba hablando de unas líneas de una ópera que escuché por ahí. No te preocupes por mí, no necesitas preocuparte por…" Jing Mingfeng también se enteró de que su comentario estaba fuera de lugar. Fingiendo eructar como un borracho, se desplomó sobre la mesa. "…" Todos los presentes se quedaron atónitos, y esa albóndiga caminante llamada Zhao Liang, tembló, mientras luchaba por suprimir su ira, y finalmente riendo. "¡Ja, ja! Este sujeto es interesante. Hermano Tianming, ¿es amigo tuyo?" "¿Cómo dices? No me trates como si fuese tu hermano." Tianming frunció el ceño, y se quejó. "Lo mejor es que empecemos a tratarnos así, ya que después de mi boda con Ye Yan, tendrás que llamarme cuñado. Será mejor que nos acostumbremos a ello". "Tú… eres un gordo muerto, un pedazo de grasa con patas. ¡Y sigues pensando que podrás casarte con mi prima! ¡Ni lo sueñes!" Tianming, enojado, exclamó. Los ojos de Zhao Liang brillaron siniestramente, mientras Zhao Liang sonreía. ¡Debería sentirse afortunada de que yo pose mis ojos en ella! Puede que por ahora sólo sea una concubina, pero cuando la familia Ye se rinda ante mi familia Zhao, ¡será solo una sirviente!" "¡Tú…! ¡Maldito cerdo sinvergüenza! Se ve que no tienes escrúpulos a la hora de decir sandeces como esa, y aún sigues pensando en anexar a mi familia Ye. ¡Ni lo sueñes!" "Acabas de regresar a la Ciudad Gaoyi, así que puede que no estés al tanto de lo que sucede, ¿verdad? ¿Con qué nos enfrentará tu familia? Esta es su última batalla. No importa cuánto crean soportar, sólo retrasarán su inevitable final." "¡Estás diciendo estupideces! Cuando mi padre rompa en el reino Ancestro de Alma, verás cómo tu familia Zhao huye cobardemente". "¿Ancestro de Alma? ¿Crees que tu padre viva el tiempo suficiente como para lograrlo?" "Tú…" La mente de Tianming era simple, y tan solo unas palabras de Zhao Liang fueron suficientes para que estalle de cólera. Ignorando la existencia de Bai Yunfei, Liu Shun y los demás, Zhao Liang continuó despotricando en contra de la familia Ye. Detrás de Zhao Liang, aparecieron dos hombres de mediana edad. A juzgar por su apariencia, era su guardia personal. Se veían feroces, y estaban esperando cualquier señal para tomar partido. "Muy bien, Tianming, no es necesario discutir". Bai Yunfei, cansado de esta discusión, hizo un movimiento con su mano derecha, y le entregó un objeto rectangular y duro a Tianming. "Golpéalo con esto".
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