Cásate conmigo Mary

capítulo 10
Podía sentir la ira creciendo dentro de él, sería como si estuviera viviendo el peor déjà vu de su vida, otra vez su hermano trataba de quitarle a su prometida. Pensó en salir, pero ¿con que excusa le podía reclamar a Mary, si como bien había dicho ella no eran nada? Suspiro y volvió a cerrar la puerta totalmente desalentado, más tomo valor y la volvió a abrir al instante. Después de todo Mary tenía que aceptar que ellos si eran algo, al menos por esta semana eran novios, además aunque no pudiera reclamarle a Mary, podía aguarles la fiesta. Por otro lado Mary y Esteban lo miraban extrañados ¿Qué hacia allí? ¿No estaba dormido? Además de que los miraba como alguien que encuentra a su novia in fraganti en pleno delito de engaño. — Andrés — dice Esteban sin ocultar su sorpresa rompiendo el silencio. — No pensé que estuvieras despierto... Pero antes de que pudiera continuar los sorprendió tirándose a la alberca y salpicando a Mary y Esteban con el agua. — Solo me entraron ganas de bañarme con mí novia — dijo haciendo énfasis de forma posesiva en "mi" Al escuchar esto Mary lo miro estupefacta, ¿Novia? ¿Su novia? En serio que debía tener algo mal en la cabeza. Lo vio atentamente dándose cuenta de lo bien que le sentaba el estar mojado. Su camiseta se había pegado a su cuerpo acentuando sus abdominales, además su cabello ahora estaba mojado y revuelto por el agua haciéndolo ver muy sexy, el agua bajaba desde su cabello a sus labios color rosa y el azul de la piscina favorecía al color de sus ojos. Enseguida se puso nerviosa y su garganta se secó. Rápidamente apartó la vista ¿Por qué rayos tenía que ser tan guapo? Mary trato de ignorarlo y retomar la plática con Esteban, más cada vez que lo intentaba Andrés les salpicaba agua nadando, no lograban completar una oración sin ser interrumpidos. Ella lo miro mas enojada de lo que estaba antes. Claramente lo estaba haciendo a propósito ¿Acaso era un niño pequeño? ¿Por qué se portaba de esa forma? ¿Si algo le molestaba no podía solo decirlo? Mary más que harta de su comportamiento salió de la piscina para volver a su habitación, despidiéndose solamente de Esteban, el cual le indicó un pequeño cuarto que utilizaban para cambiarse la ropa y ducharse. Mary se dirigió hacia allá sin pensarlo dos veces. Una vez vio a Mary cerrar la puerta Andrés se volvió hacia su hermano para decirle seco y sin ninguna emoción. — Desearía haberte conocido antes que mi hermano. — dice evocando sus palabras. Entonces Esteban se paralizó y se puso pálido, más cambia a toda prisa su expresión y sonríe. — ¿Acaso ahora espías a las personas? — dice divertido. Más Andrés nunca se rió, más bien lo miro como si quisiera matarlo, por lo que Esteban trago en seco. — Te lo advierto hermano te deje pasar la primera, pero dos, son demasiado — dijo mirándolo fijamente. — Hermano realmente no es lo que crees, solo estábamos bromeando. — le aseguró — Te conozco Esteban, así que no intentes engañarme, quizás Mary te crea pero yo no. Si lo dijiste es porque de verdad lo estabas pensando, así que solo te lo voy advertir una vez, alejate de Mary. Dijo antes de salir de la piscina, en dirección a donde estaba Mary. Mientras Mary se había dado una ducha para sacarse el cloro de la piscina y al salir se encontró con Andrés sentado en uno de los sofás del cuarto, aún mojado. De inmediato frunció el ceño y dio la vuelta para volver antes de que el pudiera verla ya que seguía en toalla. No se había terminado de dar la vuelta cuando lo escuchó. — La ropa seca esta de este lado. — dice sin voltear a verla. Mary se puso roja al instante. — Pues... pásame algo. — dijo nerviosa y totalmente avergonzada. — Aquí solo hay ropa mía y de mi hermano ¿cuál quieres? ¿La mía o la de Esteban? — dijo enojado. Ella noto su enojo aunque no lo estaba viendo a la cara, aún así no lo comprendió. — ¿No hay otra? — busco otra alternativa. — ¿Quieres usar la de Liana? — dijo con una sonrisa maliciosa. El sabía claramente que eso, que Mary no querría usar ropa de Liana. De solo escuchar su nombre Mary se sintió molesta. — ¡No! — Dijo al instante. — Entonces elige — insistió. — ¿No puedes pasarme cualquiera? — dijo harta. — ¡No! Elige — repite. ¿Qué rayos le pasaba? — pensó Mary — después de todo era solo ropa. Más si ella escogía la ropa de Esteban ¿No sería demasiado atrevido de su parte? Después de todo, era algo muy extraño que alguien más usara tu ropa si no es nada tuyo, además sin permiso. Suspiro. — Pasame algo tuyo. — contestó. Enseguida Andrés sonrío ante su respuesta y tiró la ropa hacia atrás, la cual le cayó sobre Mary, por lo cual lo miro enojada antes de entrar y cambiarse. Claramente está ropa le quedaría grande, pero ya que no había de otra tenía que ponérselo. Cuando terminó de cambiarse noto que la ropa aún olía a él, aún tenía esa fragancia característica de él, entonces ella no pudo evitar pensar en su propuesta de matrimonio y como la beso, por instinto tocó sus labios. ¿Qué rayos le pasaba? Negó con la cabeza y salió. Al salir lo vio frente a la puerta, lo cual la tomo por sorpresa y retrocedió unos cuantos pasos. — ¿Qué haces allí parado? Me asustaste. — Se quejó. — Mary, Perdóname — dijo tomandola por sorpresa. — No debí haber sido tan estúpido de acusarte sin antes preguntar. La verdad me has ayudado mucho y yo me porte muy mal, lo siento. Mary lo miro anonadada ¿En verdad se estaba disculpando? Sus rostro estaba muy serio así que ella lo tomo en serio, realmente era extraño, ella realmente creía que las personas como él, que siempre creían tener la razón, no se disculpaban nunca. Más el ya se había disculpado con ella varias veces. — Te perdono. Él enseguida la abraza, mas ella lo separo al instante. « Pero no dejaré que me abraces estando mojado — dijo y él sonrió.» Por un momento había olvidado que estaba mojado. Se quedó mirándola por un momento, se veía tan tierna usando su ropa, pues le quedaba muy grande, aún así no lograba cubrir sus figura, su cabello aún mojado estaba recogido hacia atrás resaltando sus pómulos, sus labios rosa estaban entre abiertos, como llamándolo a besarlos y su piel bronceada la hacia ver mucho más sexy, por instinto pasó su lengua por sus labios. En definitiva era una mujer muy atractiva y su estatura promedio se ajustaba perfectamente a la de él. Mary echa la cabeza hacia un lado consternada por su intensa mirada y frunce el ceño, gesto que a él le pareció aún mas adorable y por impulso puso su mano en su mejilla y la acaricio con su pulgar. — ¿Andrés? — dijo Mary trayendo a Andrés devuelta a la realidad. Enseguida quita su mano y desvió la mirada rascando su nuca. — Creo que ya debería quitarme esta ropa. — dijo nervioso. Antes de que Mary pudiera contestar o decir nada entró rápidamente a el baño y cerró la puerta. Dejado una confundida Mary. Enseguida ella salió. Miro la alberca más Esteban ya no estaba ahí, le pareció muy extraño pues seguía mojado ¿había entrado así? Decidió no investigar e irse a dormir, después de todo ya era muy tarde. ... Al día siguiente Mary se levantó temprano para llamar a Tatiana y preguntarle por su madre. Tatiana le había contado que los médicos le habían dicho que harían algunos análisis para detectar cuanto se había propagado la enfermedad y luego sabrían como proceder, además que su madre estaba comiendo bien y que todo estaba bien, que no se preocupara, más nada evitó que ella se sintiese mal por no estar allá. Después de eso bajo encontrándose con los padres de Andrés y después de hablar un buen rato el padres de Andrés le pidió que cocinara algo para él, a lo que Mary accedió encantada. Mientras Andrés ya había despertado. Se dio un baño, para luego cambiarse y salir de la habitación. Fue a la habitación de Mary, más ella no estaba ahí. Bajo las escaleras y pudo escuchar las risas provenientes de la cocina, lo cual le sorprendió rara vez se reían tanto en su familia. Siguió la voces hasta entrar en la cocina donde encontró a sus padres reunidos platicando con Mary quién cocinaba. — Hijo ya estás despierto. — dijo la madre llamando la atención de Mary. Quien volteó rápidamente a verlo, trato de buscar su mirada más él la esquiva ya que seguía apenado por lo que había hecho la noche anterior. — Andrés, Mary te preparo un rico desayuno será mejor que te lo comas rápido. — dijo su madre con una sonrisa. El solo asiente. — Gracias.— Dice tomando el plato y llevándoselo a la sala, pasando completamente de Mary cosa que todos notaron. Mary lo miraba un poco triste.Más Andrés por otro lado sentía que no la podía ver a los ojos sin pensar en ¿Cómo sería el volver a besarla? Entonces por su mente se cruzo el beso que se había dado con Liana. ¿Qué rayos le pasaba? Se sentía dividido entre dos mujeres. ¿Qué le ocurría con Mary y porqué no podía dejar de pensar en ella? Suspiró y empezó a comer su desayuno. Estaba sentado en la mesa del jardín cuando la vio venir hacia él. — Es tan extraño, estas sólo otra vez. — dijo con una  sonrisa. — Y otra vez me has buscado, ¿dónde estará mi querido hermano? — dice algo molesto por su presencia — para tu información estoy disfrutando del rico desayuno que me preparó mi prometida. — ¡Oh si! Tu novia estrella que sabe de todo. — dice con una sonrisa. — veamos cuanto te dura. — dice con una sonrisa divertida. El la mira sin entender y ella se encoge de hombros y lo mira con inocencia. Entonces se para enseguida y se dirige dentro a buscarla, más ya no está en la cocina, sólo su padre está ahí. — Papá ¿Sabes donde está Mary? — pregunta rápido. — ¿Ahora te importa tu prometida? — le dice de forma despectiva. — ¿De qué hablas papá? — dice confundido. — Ella le dijo a tu madre que te dejara dormir esta mañana para que pudieras dormir un poco más porque trabajas demasiado, además hasta cocino para mi y te preparo el desayuno. Pero tu te fuiste a dormir ayer sin despedirte de nadie dejándola sola y ni siquiera le diste los buenos días hoy, además los escuche discutir — dice negando con la cabeza y volviendo a leer su periódico. « pensé que eras un poco más agradecido — Lo miro fijamente — hijo créeme, si no cuidas las joyas alguien sabrá darles el valor que no le das, después de todo la basura de unos es el tesoro de otros y esa chica es una joya.» ¿Sería por eso que Liana le había dicho eso? ¿Estaría Mary enojada con él? — ¿Pero sabes donde está papá? Te aseguro que le pediré disculpas, pero por favor dime donde esta. — dice desesperado Su padre sonríe. — Se irá de compras con tu madre. — le dice. El abre los ojos con impacto, no de compras, no con su madre. Entonces empezó a correr a la entrada y encontró a Mary ya marchándose con su madre en el auto, eso no le podía estar pasando. Solo esperaba que este no fuera otro de los planes de su madre. Mientras Mary estaba algo nerviosa por salir con la madre de Andrés. Ella la había invitado al lago y como Mary no tenía traje de baño había decidido que le compraría uno, quiso decirle a Andrés antes de irse, pero él estaba siendo muy distante con ella, pensó que la noche anterior había quedado todo claro, pero al parecer no. La madre de Andrés detuvo el auto frente a una tienda enorme que a leguas se veía era de ricos. Entonces ambas se bajaron del coche. Aún no entendía como la había convencido de ir allá, suspiró. Al entrar la madre de Andrés comenzó a buscar trajes de baño y le dejo su bolso a Mary, mientras esta sólo miraba los precios, aún lo más pequeño costaba demasiado para ella, además no quería que la madre de Andrés le comprará nada y no sabía que hacer o como contradecir a su "suegra". — Este te va a sentar de maravilla pruébatelo. — dice como una orden — Y nada de peros no aceptaré un no como respuesta. Dijo antes de que Mary pudiera hablar, era un traje de baño blanco a cuerpo entero, con una raya negra que se hacía grande según doblaba por su costado y el cual tenía un costado abierto y llevaba sombrero. En verdad era muy bonito, pero también era extremadamente caro. Ella dejó los bolsos en el sofá y fue aprobarse el traje de baño, luego salió para que la viera. — Te queda perfecto, lo compraré. — sentencia. — Pero señ... — trata de detenerla más ella la interrumpe. — Nada de peros, es un regalo para ti, ahora vístete. — sentencia y se va. Mary suspira pesado. Se viste y sale para buscarla, cuando la ve va hacia ella. — Realmente no se que pasó, recuerdo haberlo puesto aquí. — le dice a la chica de la tienda. — ¿Qué pasa? — pregunta sin comprender. — No encuentro mi billetera — dice seria y la mira haciéndose la sorprendida — Solo tu agarraste mi cartera, tu debiste haberla tomado. — ¿Qué trata de insinuar? — pregunta atónita, esto debía ser una broma. — No lo insinuo, te lo digo claro tu me robaste, después de como mi familia te recibió con los brazos abiertos. Te investigue, se que vienes de una familia humilde o ¿me negarás que necesitas el dinero? — dice en forma despectiva. — Y si no te robaste nada entonces dejarás que te revisen. — ¿Le aseguro que no me robé nada, así que si quieren pueden revisar? — dice una ofendida Mary. Más cuando la chica de la tienda reviso el bolso de Mary, allí estaba la billetera. Mary se quedó sorprendida al verla, ella nunca le había puesto la mano a esa billetera, ¿entonces de donde salió eso?
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