El secreto de la oscuridad

El héroe mal recibido
-¿No podemos ir a otro país?, hay 8 en total- -Pero el de fuego es el más cercano. Además de que ya casi llegamos- -Lo sé, pero por esta ruta podríamos ir primero al país del rayo en el este o al del bosque en el sur este- -Ya tengo todo planeado y primero iremos al del fuego. Además, no creas que no se de tus motivos. El país del fuego reporto tu presencia días antes de que llegaras. No tienen permitido atacarnos pues eso rompería la paz pero eso no significa que nos vallan a recibir con los brazos abiertos- -¿Y a quien buscamos en ese país?- -Un chico de nuestra edad. Es un prodigio en la magia de fuego. Creo que te agradara. Espero estés listo porque ya llegamos.- -Así que ustedes son los que dicen que están formando un súper equipo para enfrentar a la hermandad oscura- -Así es venimos por Takeshi- -Lo lamento pero no pueden pasar- -¿Se puede saber porque?- -No nos han dado la orden de dejarlos pasar cuando llegaran- -Pero ya saben de dónde y para que venimos. No veo la necesidad de esperar una orden de dejarnos pasar- -Lo sé. Pero las reglas son las reglas. Y yo no recuerdo que nos dieran la orden que los dejáramos pasar. Aunque quizás con 100 monedas de plata podamos recordar- -Estamos arriesgando la vida por el mundo en la guerra. No aceptaremos los sobornos de dos guardias viejos y sucios.- -¿Acaso la orden de luz está amenazando con romper el trato de paz?- -Bien. Les daré 10 monedas de oro- -Danos 12 por ser unos idiotas- -Bien. Que sean 12- Ya con el dinero los dos magos pasaron libremente por la puerta. Llegaron rápidamente a los hogares del país donde todas las miradas de ira se clavaban en Albert. Desde ancianos hasta niños sentían desprecio o miedo hacia él. -¿Por qué le diste el dinero? 12 monedas de oro eran suficiente para una semana de comida y hospedaje- -Como representante de la orden de la luz. La paz debe ser mantenida a toda costa.- -Si pero no así. Ellos sabían que no tendrías otra opción y se aprovecharon de eso. De otra forma te robaron ese dinero- -Todo estará bien. Si tenemos suerte no tendremos que volver a entrar al país hasta después de la guerra. Se supone que Takeshi está cerca esperando por nosotros- -Espero que lo encontremos pronto y nos vallamos. Las miradas me están matando. En especial la de ese chico al fondo del camino- -De hecho ese chico es Takeshi- Al fondo se veía a un chico de ojos rasgados. Con armadura de placas de acero con una katana. El chico se acercó en cuanto lo señalaron. Pero su mirada a Albert nunca cambio. -Takeshi. He escuchado mucho de ti. Dicen que eres el mejor de los soldados de fuego. Somos Albert y Arthur. Me imagino que te llego la carta que dice por lo que venimos.- -Ahórrate las explicaciones. Estoy dentro. Pero no porque me interese ser un héroe. Simplemente quiero honrar a mi nación. Nada más. No quiero acabar como otros- -Bien. También es un buen motivo. Supongo que podemos irnos- -Espera un momento. ¿Cómo que no quieres acabar como otros?- -Bueno. No quisiera ser un asesino bandido que invade hogares para matar y saquear- -No robe nada y al hombre que mate fue en defensa propia- -Albert, basta- -¿Y que hacías en esa casa en primer lugar?, el hombre vivía ahí. Él no te hubiera atacado si no fueras un enemigo- -No soy el enemigo. Si no sabes diferenciar a los aliados de los enemigos entonces no eres tan bueno como cuentan los rumores.- -¿quieres pelear mago negro?- -Tiempo atrás también fui un mago de fuego- -Entonces sabes que un buen mago preferiría el suicidio antes que la traición. Traidor.- -No soy un traidor, hice lo que debía para sobrevivir.- -No importa lo que hagas. El país del fuego nunca te volverá a recibir como uno de los suyos- -No me importa. No tengo nada que probarle ni a ti ni a este país. Los únicos lazos que me unían aquí están muertos.- -¡LOS DOS. YA FUE SUFICIENTE! Se agraden o no van a ser compañeros desde ahora hasta que termine la guerra. No les pido que se lleven bien pero al menos no pelen de ahora en adelante. Y eso va para los dos- Ambos magos enojados con el otro solo voltearon la mirada para caminar fuera del país. Ya en las afueras iba camino a una aldea cercana para dormir cuando fueron interceptados por 3 miembros de la hermandad oscura. Estos tomaron por sorpresa a Takeshi quien fue hipnotizado por una maga enemiga. Los ojos de Takeshi se pusieron rojos y cuando los demás se dieron cuenta Takeshi ya estaba bajo el control mental. Este ataco a Albert quien al límite logro cubrirse con su armadura negra. -Encárgate de Takeshi. Yo de los 3 magos negros- Albert con sus espadas envueltas en llamas choco golpes con Takeshi quien mostro que usaba fuego azul. La batalla sorprendentemente pese a la armadura y armas estaba perdiendo Albert. Parecía que el fuego azul lo superaba. Y si usaba el negro lo mataría. Sin más opciones Albert se quitó la armadura y salió volando a colocarse en Takeshi quien al no controlar la armadura no podía moverse libremente. De esta forma se quedó parado sin mucho movimiento. -Quizás no se usar este hechizo pero sé cómo liberaste de el- Albert con ambas manos sujeto la cabeza de Takeshi quien como último recurso empezó a incendiar la armadura en fuego azul. Las manos de Albert se quemaban pero solo duraría unos segundos cuando Takeshi recupero el control y dejo de atacar a Albert. Sin más peligro la armadura desapareció dejando a Albert con quemaduras leves en las manos. Takeshi solo fue a ayudar a Arthur a matar a los magos mientras Albert aún se recuperaba. -No te agradeceré por no matarme ni me disculpare por haberte quemado. Porqué te hubiera quemado tarde o temprano y me hubieras salvado tarde o temprano- -De nada-
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