CORAZÓN DE AVENTURERO

RECUERDOS DE MI MAESTRA (PARTE 1)
Manari cerró los ojos un momento para concentrarse y luego los abrió para iniciar su labor. Manari: Ahora... Necesito apresurarme Mezclaba los ingredientes necesarios en un platillo para fabricar las balas gélidas. Manari: 10 mg de cinabrio, 200 mg de polvo de gema blanca, 1500 mg de carbón vegetal, 1500 mg de sulfuro... De repente comenzó a recordar una escena de su pasado. UNA SEMANA ANTES Mujer joven: 10 mg de cinabrio, 200 mg de polvo de gema blanca, 1500 mg de carbón vegetal, 1500 mg de sulfuro Manari estaba sentada en una silla dentro de una habitación mezclando los materiales dirigida por una mujer joven de pelo largo negro con una cola de caballo que llevaba un vestido casual. Mujer joven: 3000 mg de salitre y 100 mg de cualquiera de los materiales anteriores, todo se mezcla Después de la mezcla el resultado fue un polvo azul. Mujer joven: Con esta receta y una bala de madera Luego Manari unto el polvo en una bala redonda de madera hasta que se volvió de un color azul claro. Tanto la mujer joven como Manari salieron afuera donde la pequeña pistolera probó su bala en uno de los árboles. Acertó al blanco en su primer tiro, la bala perforó a su objetivo unos cuantos centímetros de profundidad. De repente salieron un montón de grandes cristales de hielo con forma de picos a su alrededor partiendo al árbol en dos. Manari: ¡I - I... Increíble! ¿Cuál es el tiro que hice? Mujer joven: Así se hace, esta es una habilidad de hielo para un pistolero, el tiro gélido Mientras contemplaban al pobre árbol la mujer seguía hablando. Mujer joven: Debes tener cuidado de disparar al poco rato de cargar el tiro. Tiene una gran diferencia de la pólvora normal... Úsalo con cuidado, de lo contrario sería peligroso que se libere por accidente La chica estaba muy emocionada. Manari: ¿Maestra Ichika, puedo disparar otra vez? Maestra Ichika: No, ese fue el último tiro del día Manari: Ooohhh La aprendiz puso una cara de decepción. Maestra Ichika: El catalizador para el disparo es muy caro. Además, es hora de recoger la leña, date prisa Manari: ¿¡Eeeh!? La pequeña pistolera miraba asustada al gran árbol que derribó con su tiro de práctica. Siguiendo con los recuerdos, la maestra Ichika y Manari entraron a la casa donde su tutora sacó un gran libro de una repisa y se lo lanzó a su discípula. Ichika: Además de eso... Necesitas leer y aprender de memoria todo. Cada disparo tiene su propio catalizador con una cierta mezcla de ingredientes Manari: (Ah, que pesado) El peso del libro le quitaban los ánimos a su portadora. Ichika: Aprenderás de memoria todos los componentes de cada catalizador. Saber el rango y la fuerza de tus disparos, cuánta pólvora se usará, y cómo mezclarlo, solo con voluntad tu conocimiento estará completo Manari miraba su contenido hoja por hoja. Ichika: Después de eso, te haré un examen Manari: ¡Eeh! Ya era de noche y las dos se encontraban en una sola habitación donde las únicas fuentes de luz que tenían era el calor de una fogata en una chimenea y el de una vela sobre un escritorio. Manari estaba en pijama dando una mirada al libro que su maestra le dio mientras que ella estaba sentada en una silla leyendo un volumen grueso y viejo. Ichika: Manari Miraba a su maestra, se intercambiaron sonrisas. Manari: ¿Q - Que sucede? ¿Me preparas un examen, en cada oportunidad? La maestra le guiño un ojo devolviéndole su respuesta. Ichika: ¿Eh? Quieres tomar el examen ahora? Manari: ¡N - No! Después de un momento Ichika: Manari. Ya han pasado tres inviernos desde que viniste aquí Manari: Huh, así es... ¿Por qué lo dices de repente? Ichika: Bien, déjame preguntarle... ¿Por qué tienes el ojo puesto en el laberinto de Yggdrasil? Manari: ... Ichika: Cuando viniste aquí. A veces, durante la noche, gritabas desesperada de repente, después de que dejabas de llorar y te calmabas, te dormías otra vez Manari: Ah ¿En realidad hacia eso? La pequeña le respondió con una sonrisa desorientada. Ichika: Y dijiste "¡Yo voy a convertirme en una aventurera y entraré el laberinto por mí misma!" Manari: ... Ichika: Pensé que te habías obsesionado con un fantasma de ese bosque. Lo que quiero decir, Manari... ¿Harás lo que haga falta para convertirte en una pistolera para vengarte por alguien que te salvó en el laberinto? O, puedes dejar la pesadilla de tu infancia Manari: ...O tal vez, pasar el resto de mis días como una aventurera... La chica hizo un gesto con la cabeza de negación mientras tenía los ojos cerrados. Manari: Cómo puede que... Realmente no sé por qué yo, pero es probable... Mi razón para atravesar el laberinto es... Con estos últimos fragmentos termina este flashback
Descubre más en Bookista
Descarga la app y continúa leyendo
CORAZÓN DE AVENTURERO

Populares

Populares

close 0/500