El secreto de la oscuridad

cambio de vida
-Hey, imbécil, ¡despierta!- Albert fue despertado con agua fría y sucia. Se levantó sorprendido y confundido. Apenas estaba empezando a recordar lo ocurrido. Cuando termino de recordar todo miro alrededor como estaban en una base escondida del mundo. -Felicidades, ahora eres parte de la hermandad oscura- -Preferirá que me maten- -Creme que si por mí fuera lo aria encanado, pero el jefe quiere tenerte a ti y otros cientos con vida para usarlos como rehenes en caso de que la diplomacia falle- -que son estas cosas en mi cuerpo- -Lo que tienes en los brazos, piernas y cuello son cadenas, parece que nunca las habías visto- -¿No se supone que el punto de tener cadenas es estar atado en una pared?- -No hay necesidad, mientras tengas esas cadenas no podres usar magia- -Imposible, ningún país tiene tales herramientas. Ni siquiera el país del hierro tiene algo así- -La magia negra tiene muchas ventajas, será mejor que te acostumbres ya que te quedaras aquí el resto de tu vida, pero tienes suerte, fuiste asignado para ayudar en la cocina, muchos ayudan a limpiar o sirven como costal de entrenamiento para nosotros- -Todos los que están aquí…- -Al igual que tu fueron traídos del país del fuego, el ataque fue mejor de lo que pensamos, son un total de 100 esclavos- Albert fue llevado a una parte de la base donde había decenas de esclavos cocinando. Algunos casi sin ropa, otros con cicatrices en el cuerpo y otros faltos de un miembro como un brazo o una pierna. -Entonces tú debes ser el nuevo en la cocina, soy Jimmy. El líder de la cocina, espero que aprendas rápido ya que aquí cocinamos platos que nunca antes hayas visto, al estilo del país del hierro.- -¿País del hierro?, ¿eres el país del hierro?- -Bueno, lo era, todos venimos de distintos países, María viene del reino de hielo, Bill es del reino tierra, pero ahora todos somos esclavos y nada de eso importa- -Entonces, ¿no le importa ser de países enemigos?, no tienen rencor por la guerra- -Se podría decir que lo único bueno de estar aquí es que no hay guerra, si peleáramos aquí solo les daríamos entretenimiento a la hermandad oscura, así que aquí dentro no hay guerra. No importa quien hayas sido porque aquí todos son bienvenidos- -Muy bien, ya basta de bienvenida, la comida debe estar lista en 15 minutos- -A la orden- Los magos negros se fueron de la cocina y a pocos metros había un enorme comedor con cientos de magos negros esperando. -Entonces, ¿tienen un plan de escape?- -jajajaja, lo teníamos. Pero paso lo que tenía que pasar- -Entiendo, ¿pero no piensan pelear? ¿No quieren libertad?- -Niño, mira a tu alrededor, ninguna de estas heridas fueron un accidente. Tenemos suerte ya que solo nos perdonaron la vida porque les gusta nuestra comida. Mejor ayuda a Bill y María a servir los platos- De forma torpe Albert tomo tantos platos de sopa como pudo y ayudo a llevarlos a todos los magos en el comedor. Pero rápidamente noto que al lado María estaba siendo manoseada por uno de los magos. -Oye muñeca, ¿porque no mejor te como a ti?, ¿Qué pasa?, ¿no hablas? ¡CONTESTAME!. Bueno, si no te quejas supongo que puedo ir más profundo- El mago estaba por tocar una zona intima cuando fue empujado por Albert quien enojado miro la escena. Rápidamente decenas de magos se levantaron y Albert intento usar su magia pero no funciono. Lo tomaron de los brazos frente al mago que empujo. -Mira nada más, me encanta encontrarme héroes entre los esclavos. Es muy divertido enseñarles su lugar a la fuerza- El mago con otros dos empezaron a golpear a Albert mientras seguían sujetándolo. Parecía que no pararían hasta matarlo cuando entre el ruido los detuvo una voz al fondo del comedor. -¡SUFICIENTE!- -Capitana Scarlet, no savia que estaba en los comedores- -¿Que está pasando?- -Este cocinero me empujo sin motivo y le estoy dando una lección.- -Bien, ahora quiero que me digas la verdad mientras me miras a los ojos.- Los ojos del mago negro se pusieron rojos cuando miro a la general. Ella se veía aterradora con ropa negra similar a un vestido. Con cabello negro y rizos rojos. El mago negro parecía haber entrado en trance por completo. -Estaba manoseando una cocinera, luego me empujo y por eso lo golpeo- - Entonces además de romper las reglas te atreviste a intentar mentirme.- -Si- En el aire se formó una espada negra que atravesó el corazón del mago mientras seguía inconsciente de lo que pasaba. Había muerto y los demás magos más que sorpresa solo parecían sentir lastiman por el que era su compañero. -Tu, el que la defendió, ¿Cómo te llamas?- -Albert, soy nuevo y vengo del país del fuego.- -Se nota, solo alguien de dicho país haría algo tan imprudente, pero tienes valor y honor, quizás merezcas ser ascendido en tu primer día. Sígueme- De esa forma caminaron por un largo pasillo en silencio hasta entrar en un cuarto donde estaba un hombre entrenando. Era el mismo hombre que mató a Víctor. Albert se llenó de ira pero luego de ver lo que paso en la cocina tenía miedo de lo que podría hacerle la mujer. -Giovanni. Te tengo un nuevo candidato para ser mago negro.- -Tu trayendo un candidato, eso sí es nuevo. Espera. Te recuerdo. Eres el chico que traje luego de matar al otro niño- Albert por su bien se mantuvo callado para no morir. -Yo ya lo mire en combate y no es muy bueno, ¿estas segura que tiene lo necesario?- -Dime un candidato que yo haya propuesto y que no haya sido bueno.- -Eso es cierto. Felicidades chico, ahora serás parte de nosotros y aprenderás la magia más poderosa de todas.- -Prometo que no los decepcionare-
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