Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Atravesando el Corazón
Wu Sen finalmente se dio cuenta que había sido engañado. Fue engañado por alguien más joven que portaba objetos de Alma de gran poder. Y de paso, dejó escapar a su objetivo. Un destello de ira relució en los ojos de Wu Sen. No pensó en cómo era que alguien tan joven ya se encontraba en la etapa Intermedia de Espíritu de Alma, ni por qué cargaba objetos de Alma de grado tan alto. Lo único que cruzaba la mente del hombre era en destruir a aquella persona que había convertido su plan en mil pedazos, ridiculizándolo en el proceso. "¡Maldita sea! Yo…" Con un movimiento de su mano derecha, estaba dispuesto a ordenarle a su ave de Trueno que atacara, mientras que con un veloz ceño pensaba indicarle al resto que se hicieran cargo de Bai Yunfei. No obstante, repentinamente los pensamientos de Wu Sen cambiaron. Ahora debía considerar si ordenarles a todos seguir luchando o huir, pues Bai Yunfei ya estaba realizando su movimiento. Sacudiendo la muñeca Yunfei hizo aparecer un par de dagas que arrojó a Wu Sen. Inmediatamente cambió de objetivo y se precipitó hacia Wu Lin, a un lado del primero. Entrecerrando los ojos, Wu Sen atrapó con precisión el par de dagas, y abrió mucho los ojos al percibir el ligero poder que emanaban. "¡Objetos de Alma!" Se trataban de dagas fortalecidas a +9, pero ya contaban con la cantidad de puntos de Ataque suficientes para ser consideradas, o percibidas en el caso de otras personas, como objetos de Alma. Al alzar la mirada, Wu Sen vio como Bai Yunfei disparaba otras tres dagas. Juzgando por la impresión que daban y la Fuerza de Alma fluctuando a través de estas, consistían en objetos de Alma al igual que las anteriores, siendo posiblemente de grado Humano Bajo. Wu Lin perdió la compostura un instante cuando Bai Yunfei realizó su ataque, creyendo que este se hallaba en el reino de Ancestro de Alma por la destreza que demostraba. Sin embargo, tan pronto como Bai Yunfei atacó, su sorpresa desapareció al reconocer que en realidad era un Espíritu de Alma. De todos modos, Wu Lin no descuido su defensa. Mientras las dagas volaban en su dirección, canalizó Fuerza de Alma y la expulsó suavemente en forma de onda, desviando uno de los proyectiles. Al mismo tiempo, ordenó a su simio negro de Alma que le cubriera de la siguiente. La bestia cargó hacia adelante con gran bramido, bloqueando la segunda daga. Pero la última no podía ser evitada, y acabó incrustándose en el brazado derecho del hombre hasta llegar al hueso. La expresión de Bai Yunfei reflejaba completa calma mientras el simio negro se aproximaba hacia él. Agitando la lanza Punta de Fuego alrededor de su cuerpo, lentamente se fue acercando al tiempo que concentraba Fuerza de Alma en su puño derecho, retrayendo el brazo para luego extenderlo y golpear la enorme palma de la bestia de Alma. ¡Puño de los Nueve Pilares! ~¡BooM!~ El choque propagó un sonido similar a una explosión. Aunque Bai Yunfei era más pequeño y ligero, quien resultó retrocediendo fue el simio negro. Debido a los trompicones que daba hacia atrás al intentar mantener el equilibrio, Wu Lin quedó desprotegido y se vio obligado a retroceder también. Los cultivadores de Alma de la secta Domadores de Bestias normalmente debían mantenerse detrás de sus bestias de Alma durante la batalla. Estos cultivadores no se entrenaban de la misma manera que otros, fortaleciendo su cuerpo y adquiriendo maestría en el combate cuerpo a cuerpo, sino que dependían plenamente de sus bestias para luchar. Incluso si estaban en el mismo reino que su oponente, no serían verdaderos rivales en un enfrentamiento directo. Empleando los Pasos Superpuestos, Bai Yunfei pasó por un lado del simio negro y agitó la muñeca, extrayendo otras tres dagas de su anillo interdimensional y arrojándolas contra su enemigo. "¡Más objetos de Alma!" Al ver que aquel joven arrojaba objetos de Alma como si fueran granos de arroz, el corazón de Wu Sen se estremeció. Pero al atisbar que su hermano iba a ser alcanzado por estas armas, sacudió la cabeza y ordenó a su ave de Trueno que atacase a Bai Yunfei. Por su parte, Wu Lin seguía impactado después de ver que Bai Yunfei hizo retroceder al simio negro de Alma con tan solo un golpe. Un fuerte viento se manifestó a espaldas del joven. Cuando el ave de Trueno descendió velozmente, Bai Yunfei entendió que no tendría tiempo de esquivar, así que inclinó su cuerpo y se tiró para adelante, evitando el ataque de la bestia de Alma. No obstante, las finas garras del ave consiguieron rozarle la espalda, generando una serie de chispas al contacto y rasgándole la camisa, revelando su armadura Seda Dorada. Pese a que la armadura era equivalente a un objeto de Alma de grado Humano Medio, esta recibió visibles cortes que le hacían parecer como si estuviera llorando. ¡Era la primera vez que la protección de Bai Yunfei no pudo resistir un ataque! Y de hecho, ¿eso se podía considerar un ataque? ¿Qué habría pasado si en lugar de rozarlo, las garras del ave de Trueno hubiesen perforado completamente su defensa…? El corazón de Bai Yunfei se sobresaltó. Aquello estuvo cerca, muy cerca… Respiró hondo y disipó la sensación de temor que lo invadió por un instante. Sus ojos relucieron mientras concentraba Fuerza de Alma, sin dirigir su atención al ave o al simio. El objetivo de Yunfei era Wu Lin, quien continuaba retrocediendo para mantener la distancia. Incrementando su velocidad con los Pasos Superpuestos, Bai Yunfei se lanzó otra vez al ataque. Gracias al atributo adicional de sus accesorios, pudo moverse incluso mucho más rápido. En un parpadeo, ya había arrojado otro par de dagas en dirección a Wu Lin. Wu Lin ya estaba que enloquecía. ¿Cuántos objetos de Alma iba a seguir arrojando aquel sujeto? ¿Quién demonios era? Consiguió esquivar las dos dagas, pero sus movimientos ya no eran tan precisos como antes y su velocidad estaba disminuyendo; una clara muestra de la presión y el agotamiento que significaba librar esta batalla. Aprovechando la oportunidad, un destello gélido se entrevió en los ojos de Bai Yunfei. Sacudió su mano derecha y disparó algo. No eran dos o tres dagas como las veces anteriores. Se trataba de un solo objeto, azul y brillante. ¡La Espina de Hielo! Las pupilas de Wu Lin se encogieron. Incapaz de evitar el proyectil, solo le quedaba recibirlo de lleno. No obstante, una luz naranja se concentró alrededor de su cuerpo, dirigiéndose hacia el lugar donde estaba su corazón. En ese momento, Wu Lin se alegró que Bai Yunfei lo hubiese atacado, porque tenía bajo su camisa un Espejo Protector del Corazón, un objeto de Alma de grado Humano Medio. ~¡Ding!~ Se oyó un débil sonido. Wu Link retrocedió unos pocos pasos. Aunque la Espina de Hielo lo golpeó exactamente en donde debía estar su corazón, la punta del arma siquiera pudo penetrar más de dos pulgadas. "¡Hermano!" Wu Sen abrió mucho los ojos al ver como su hermano había recibido ese ataque. Con los ojos reluciendo de locura, soltó un grito monstruoso y su cuerpo se rodeó con energía elemental de Rayo. El ave de Trueno bramó a su vez y disparó un rayo purpureó de su boca, apuntando a Bai Yunfei al mismo tiempo que un desenfrenado Wu Sen corría hacia él. El rayo impactó y seguido el ave de Trueno se precipitó a la nube de chispas que revolaba el área. El simio negro de Alma también fue al ataque. Y, como si se tratase de otra bestia, un furioso Espíritu de Alma avanzaba frenéticamente con intención asesina. Segundos antes de todo eso, a pesar que la situación era sorprendente de un momento para otro, Bai Yunfei parpadeó unas pocas veces y mantuvo su atención en Wu Lin. Apretó firmemente la lanza Punta de Fuego con la mano derecha luego de hacer aparecer su Cuerda Maleable Dorada. El objeto se extendió más de treinta metros en un santiamén, atrapando a Wu Lin por el cuello. "¿Eh?" Bai Yunfei gruñó y, pisando firmemente el suelo, tiró de la cuerda… Entonces fue que el rayo purpureó impactó. ¡Bai Yunfei había sido partido a la mitad! ¡Luego fue brutalmente golpeado por el simio negro! ¡Y terminó reducido a pedazos por la acometida de las garras del ave de Trueno! ¡Imposible...! O eso era lo que Wu San hubiera deseado, pues todos los ataques fueron dirigidos a una sombra residual… Usando los Pasos Superpuestos a velocidad extrema, Bai Yunfei ya se encontraba a solo diez metros de un pálido Wu Lin. "¡No!" Cuando Wu Sen vio lo que pasaba, ya era demasiado tarde. Su grito fue más que todo parecido a una súplica, pero Bai Yunfei no se detuvo. Sus ojos brillaban con intención asesina, y la lanza Punta de Fuego iba cargada con una melena de fuego que se agitaba en el filo. La punta de la lanza estaba dirigida al corazón de Wu Lin, penetrando por un lado de donde estaba incrustada la Espina de Hielo. A diferencia de lo que pasó con la Espina, el Espejo Protector del Corazón no pudo detener el ataque de la lanza carmesí, y esta atravesó el pecho del hombre hasta sobresalir por su espalda. Un ardiente y mortal golpe al corazón…
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