CORAZÓN DE AVENTURERO

EL REGRESO
YGGRASIL: PRIMER PISO El primer piso del laberinto de Yggdrasil está compuesto por un gran y tranquilo bosque. Aquí adentro nos encontramos lo que parece ser un niño rubio de 6 años escapando de algo. Una silueta se hacía ver, esta era la representación de una colosal criatura cuadrúpedo que devastaba todo a su caminar con los temblores producidos de la misma. Parece que el chico va a cansarse en cualquier momento, trata de perderlo metiéndose entre los árboles, pero el monstruo lo alcanza y derriba los obstáculos de su alrededor. El niño sigue corriendo hasta que se tropieza con la raíz de un árbol cayendo al suelo, lo único que se le ocurre hacer ahora es agarrarse su cabeza, cerrar sus ojos y esperar su final. El monstruo se acerca para acabar de una vez con su vida. Hombre misterioso: ¡Niño, por aquí! Aparece un señor armado con un rifle de doble cañón en sus manos, solo los pistoleros más experimentados podrían manejar un arma como esa. El pequeño se levanta y corre hasta el señor esquivando por los pelos la pata de la criatura. Cuando llega a su salvador se agarra con fuerza de su cintura mientras trata de contener sus lagrimas. Pistolero: ¿Niño porque entraste en el laberinto...? Después de que el señor termina de fijarse en el niño levanta la mirada para prestar más atención a su agresor. Pistolero: Es enorme... Nunca vi a este monstruo en mi vida. Además de ser enorme, su cuerpo estaba cubierto de pelo, tenía una gran cola, un par de cuernos en su cabeza y unas dos alas de dragón en su espalda, aunque no se parecía a un dragón. Después de que el monstruo emitiera un fuerte gruñido comenzó a enfriarse el ambiente con el inicio de una tormenta de nieve. Pistolero: ¡Y lo que faltaba, nieve en el laberinto. Este monstruo está invocando una ventisca! El señor soltó al niño de su cintura poniéndolo detrás de él mientras el monstruo llenaba el lugar de nieve. Pistolero: ¿Esto no es un lugar para un niño como ti ni para venir solo. Puedes escapar por tu cuenta? Niño: ¡Si! Pistolero: ¡Bueno chico. Veo que tienes agallas! El niño bajaba la cabeza mientras trataba de decir algo. Niño: Yo - yo... Pistolero: ¿Hmm? ¿Que pasa? Niño: ¡Yo no soy un niño! Pistolero: ¿Eh? El señor se quedó mudo unos segundos. Pistolero: ¿Es cierto. Eres una niña? ¡Lo lamento! Seguramente crecerás más en el futuro. ¿Como te llamas? Niña: Manari Pistolero: ¡Muy bien Manari, Vete de aquí ahora! El señor le apuntaba a la criatura con su arma, mientras Manari se quedó mirándole. Pistolero: ¡Corre! Manari empezó a correr por un costado mientras el monstruo lo seguía con la mirada. Pistolero: ¡Bastardo... Tu, por aquí! El señor le dio un tiro con su arma en dirección a su cabeza, sus balas estallaron con una explosión al contacto con su cuerpo. Pistolero: Rayos, estaba seguro de que le di El monstruo con toda su furia inclino su cabeza hacia adelante atravesándole el pecho del hombre con uno de sus cuernos. El señor mostraba una sonrisa en su rostro mientras la sangre le caía por su boca. Pistolero: Solo un poco más. Ahora estoy un poco más cerca, así debería ser efectivo, bien. Levanto su arma nuevamente. Pistolero: Este último disparo será especial... El impacto de ese tiro fue lo último que escucho esa niña. Un tiempo después... El pueblo se enteró de la muerte del pistolero. Excepto de la ventisca de la bestia demoniaca. El único testigo que había no fue encontrado en ninguna parte. CUATRO AÑOS DESPUÉS... CERCA DE LAGAARD Un anciano conduce una carreta jalada por dos caballos recorriendo una pradera con una sola pasajera. Una chica con piel blanca, ojos azules y cabellos dorados largos, viste un traje azul algo abrigado con una falda, un par de guantes, unas botas cafés y un gorro que le hacía juego. Anciano: Llegaremos pronto, señorita La pasajera miraba emocionada el paisaje por la ventana. Chica: ¿En serio? ¡Ah! La carreta se dirigía a un pueblo amurallado tan grande como una pequeña ciudad donde tiene un gran árbol que se alzaba en su centro. Chica: ¿Increíble, eso no es? Anciano: Esto es Yggdrasil y el pueblo de los aventureros, Lagaard Chica: Lo sé Anciano: ¿Señorita, viniste aquí antes? La chica le respondió con un gesto de afirmación. Anciano: Disculpe, como dijiste que te llamabas Chica: Me llamo Manari, y soy una aventurera (sonrisa) PERSONAJE PRINCIPAL Nombre: Manari. Edad: 10 años. Apariencia: Una chica de piel blanca, cabello rubio largo y un par de ojos azules llenos de vida. Personalidad: Alegre, dispuesta a ayudar a toda persona que lo necesite sin importarle el tamaño de la recompensa.
Descubre más en Bookista
Descarga la app y continúa leyendo
CORAZÓN DE AVENTURERO

Populares

Populares

close 0/500