Varios Relatos De Terror y Suspenso

Como enfrenté a un Demonio y... EP01
Lo que paso a relatar es algo que me pasó cuando yo tenía 45 años, lo que es bastante curioso porque hoy tengo 23. Resulta que tenía una hija y una mujer... pero ahora que recuerdo mejor, ellas dos estaban muertas... si, eso era... pero ellas estaban conmigo y era lo que importaba. 5 años antes habíamos perdido el control del coche cuando viajábamos y ellas dos perdieron la vida. Yo pude seguir en este mundo pero solamente para lamentarlo. Lloré y lloré durante semanas, meses, hasta que parecía haberme secado porque las lágrimas ya no fluían, solo quedaba el dolor, principalmente cuando se acercaba la fecha de sus cumpleaños, siendo que las dos ganaban un año más el mismo día, una coincidencia casi perfecta. Me estoy saliendo del tema. Tengo que contar que ellas estaban conmigo, en mi casa, desde hacía más de un año. No las veía, pero las escuchaba, me despertaban para no llegar tarde al trabajo, me avisaban que la comida estaba por pasarse, me decían cuando iba a tener visitas para poder esconder el coche y fingir que no estaba (parecían predecir algunas cosas, aunque me dijeron que no podían hacerlo conmigo, yo era impredecible para ellas), me cuidaban todo el tiempo, hablaban conmigo, a veces incluso podía sentir el tacto de mi esposa en las noches, pero no es momento de detalles lujuriosos. Se acercaba su cumpleaños y quería celebrarlo con ellas, ya que la primera vez que pudimos pasarlo juntos después de su muerte, yo estaba muy asustado como para aceptar que ellas habían vuelto. Así que compré mucha comida, las cosas que más les gustaban, estuve horas cocinando y preparando cada plato con todos los detalles posibles. Al dar la espalda hacia la puerta de la cocina, escuchaba como mi niña pasaba corriendo de lado a lado. Eso me llenaba de alegría. Mi mujer me decía que cierre los ojos, yo siempre obedecía, ella me abrazaba por la espalda. Hubo un tiempo en que yo cuestionaba el porqué no me dejaban verlas, solo escucharlas, pero la respuesta fue desalentadora; me dijeron que se veían feas, que tanto tiempo muertas cobró el precio que exige la naturaleza de los cadáveres. Desde entonces no intento verlas. Ni cuando mi niña pasa por la puerta corriendo, ni cuando mi esposa me mira en la ducha. Volviendo a su cumpleaños. Ellas estuvieron muy alegres, ese día mi hija cantaba y corría por toda la casa, mi mujer me contó 3 chistes muy buenos y eso era realmente raro, porque a veces debía esperar semanas para que me cuente solamente uno. Era obvio que ellas no comían conmigo, pero eso no significa que no comían nada, simplemente significa que lo que me saciaba a mi, no saciaba a ninguna de las dos. Al tener la mesa lista probé cada plato que hice en honor a mis seres más amados y a ellas les ponía las manzanas que me pedían, en platos de porcelana que compré exclusivamente para las dos. Cuando yo cerraba los ojos o miraba hacia otro lado, ellas le quitaban lo que necesitaban a esas frutas, dejando solamente una manzana marchita en su lugar. La noche transcurrió de una manera tan hermosa que no noté lo tarde que era, pasaban las 0200 y eso representaba un problema porque a las 0600 debía "despertar" para ir a trabajar. Me dispuse a dormir, acompañado de mi esposa y mi hija. Como cada mañanana, me despertaron a tiempo y fui a trabajar, o esa era la intención que tenía, porque a pocas cuadras de casa, tuve un accidente. No fue grave. No pasó a mayores. Un ciclista despistado. Pero después de prestar declaraciones a la Policía, ellos llamaron a mi trabajo para confirmar que había faltado por un accidente, lo que cambió completamente mis planes, pero había algo bueno, al menos podría ir a casa y dormir unas horas más para recuperarme de la noche anterior. Al llegar a casa, entré casi en silencio, me dirigí a mi habitación, estaba todo muy silencioso, demasiado, mucho más de lo normal. Subiendo las escaleras escuché un sonido gutural que me llamó la atención, intenté escuchar más estando estático, sin moverme, pero no volví a escuchar nada por unos segundos cuando una voz agitada, mezcla entre la voz gutural que había escuchado y la voz que recordaba que era de mi esposa dijo "ya vino". Es entonces cuando empezó lo que me trae a escribir esto hoy.
Descubre más en Bookista
Descarga la app y continúa leyendo
Varios Relatos De Terror y Suspenso

Populares

Populares

close 0/500