Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Salvando al ave penumbra veloz
"Solo queremos que se olviden del ave penumbra veloz; es nuestra". Yunfei sonrió y añadió: "Nada más. Ahora, todos podemos marcharnos y olvidarnos del asunto…" Al escuchar esas palabras, Tai Ping no supo que decir por varios segundos. Al cabo de un momento, frunció el ceño y miró a Bai Yunfei con ojos llenos de resentimiento. "Entiendo… Entonces el ave penumbra veloz si era el objetivo de ustedes dos desde un principio. No nos queda más alternativa que admitir la derrota en esta situación. Pero, si pueden decirnos sus nombres, evitaremos cruzarnos con ustedes en el futuro y evitar malentendidos…" "¡Ja! ¿Crees que somos estúpidos? ¿O es que acaso tu eres el estúpido?" Jing Mingfeng no pudo evitar mofarse del hombre. "¡Oh, la secta Domadores de Bestias, qué miedo! ¡Si descubren mi identidad, enviaran asesinos a matarme! ¡Ay, sálvenme!" Repentinamente, la expresión de Mingfeng cambió radicalmente y sentenció: "Mi trasfondo podría ser mucho más aterrador que el tuyo y ya les dijimos que se largaran de aquí. Si no se apresuran, podría cambiar de opinión ahora mismo y si eso pasa, entonces es probable que sus cuerpos nunca sean encontrados otra vez…" Un escalofrío recorrió de pies a cabeza a los dos domadores. Sus compañeros, anteriormente inconscientes y tendidos en varios puntos del campo, empezaban a despertarse. Apenas se incorporaron, les ordenaron que cargaran con los demás para retirarse cuanto antes. Las bestias de Alma fueron resguardadas en los anillos interdimensionales y todos pasaron por un lado de Bai Yunfei y Jing Mingfeng sin pronunciar ni una palabra. Antes que los domadores se marchasen, Bai Yunfei sintió dolor en el pecho a causa de un extraño sentimiento. Tal vez se debía a todo el tiempo que compartió junto a Hong Yin, quien le explicó muchas cosas relacionadas a las bestias de Alma. Al ver como esos hombres sometían a esas majestuosas criaturas, privándolas de su libertad y voluntad, Yunfei hizo cuanto pudo para contener sus ansias asesinas de matar. En el fondo, él deseaba aplastarlos a todos y tirar sus cuerpos a algún lago cercano… Sin embargo, aun si Bai Yunfei perdía el control de sus emociones, asesinando a los domares y arrebatándoles los anillos interdimensionales con las bestias de Alma, no sabría que hacer después. Además, sin el apoyo de Jing Mingfeng, Yunfei dudaba de ser capaz de derrotar solo a todos esos hombres. Lidiar con la secta Domadores de Bestias iba a ser un serio dolor de cabeza si lo tomaban después como un objetivo de venganza. Tai Ping y Fang Hao entrevieron la intención asesina en los ojos de Bai Yunfei al momento en que pasaron por su lado. Por un instante creyeron que el joven se lanzaría en su contra, pero al final, Yunfei respiró hondo y desistió de su peligrosa idea. Entonces, los domadores finalmente se marcharon. Jing Mingfeng suspiró y le preguntó a Yunfei: "¿Se han ido?" Luego de sondear brevemente el terreno con su Sentido de Alma, Yunfei respondió: "Si, ya no los percibo cerca". "Uf…" Jing Mingfeng suspiró en grande y se pasó una mano por la cara, recobrando su aspecto original. "¡Ja, ja! ¡Esa fue una grandiosa batalla! Por suerte, esos tipos tomaron la decisión más conveniente. Si esto se hubiera prolongado por más tiempo, creo que habría caído por falta de energía…" Bai Yunfei rio y se pasó una mano por la cara, removiéndose el Disfraz de Rostro. Poco después, escuchó que los arbustos cercanos se agitaban. Tianming salió de su escondite y corrió hacia ellos con un rostro que denotaba gran emoción. "¡Waaaah! Hermano Bai Yunfei, Hermano Jing Mingfeng, ¡ambo son muy fuertes! Solo ustedes dos en contra de tantos oponentes y aun así pudieron ganarles. ¡Es increíble!" "¿Así que piensas que soy genial?" Los ojos de Jing Mingfeng se iluminaron y se frotó la barbilla, haciéndose el interesante. "¡Sí! ¡Eres impresionante!" Luego de adular a Jing Mingfeng por unos pocos segundos más, Tianming dijo: "Esa Cuchilla de Viento fue sorprendente. Yo también quiero usarla. Hermano Jing Mingfeng, ¿puedes enseñarme esa técnica?" "Por supuesto, te enseñarle… ¿Eh? No, espera, ¿tratas de engañarme mientras estoy aprovechando mi momento de gloria, verdad?" Jing Mingfeng miró al chico y dijo: "Solo estás en el reino de Personificación de Alma. Debes esperar a llegar a Espíritu de Alma para aprender algo tan peligroso". Tianming parecía decepcionado. Bai Yunfei sacudió la cabeza. "Bueno, todo este asunto se terminó. Marchémonos de aquí. Por cierto, ¿dónde están la señorita Tang y la tía Zhao?" "Ah, ellas… Salieron corriendo por el lugar donde vieron caer al ave penumbra veloz", explicó el chico, señalando la dirección con un dedo. "¿Oh?" Bai Yunfei usó su Sentido de Alma para localizar a las dos mujeres. Un momento después, dio un respingo y exclamó: "¡Algo está pasando! ¡Vamos a ver, rápido!" Retrocediendo un poco en el tiempo, precisamente al momento cuando el ave penumbra veloz escapó de los domadores y cayó en algún lugar del bosque… Tang Xinyun observaba como Bai Yunfei y Jing Mingfeng continuaban su lucha con los domadores. Pero poco después se dio la vuelta, dispuesta a marcharse. "Hermana Xinyun, ¿a dónde vas?", le preguntó Tianming con un susurro. "Voy a buscar al ave penumbra veloz", respondió la chica. La tía Zhao dudó en que hacer por un momento, pero al ver como Yunfei y Mingfeng estaban derribando uno por uno a los domadores, decidió no darle mucha importancia a la pelea y acompañó a su señorita. "Oh, está bien. Yo me quedaré observando el combate", dijo Tianming. Tras recorrer una distancia aproximada de doscientos metros, Xinyun percibió la débil presencia del ave penumbra veloz, que yacía bajo un enorme árbol. El ave respiraba con dificultad, tendida sobre una de sus alas, tratando de alzar su cabeza al cielo. Sus ojos expresaban un deseo de libertad casi humano. Cuando Tang Xinyun se aproximó, el ave movió ligeramente la cabeza para verla, y gorjeó desesperadamente, creyendo que la humana iba a atacarla. "Tranquilo, no voy a hacerte daño" Xinyun levantó ambas manos para demostrar que no portaba armas. "Sé que puedes entenderme. ¿No te acuerdas de mí? Nos conocimos hace tres días…" El ave penumbra veloz parecía más tranquila después de escucharla. Pero no apartaba su mirada de la humana, manteniéndose todavía un poco en guardia. Xinyun se acercó un poco más. Bajo el ave, se notaba un charco de sangre. La chica contuvo un quejido y sus ojos demostraron miedo y preocupación por su estado. Quiso estirar la mano derecha con la intención de tocarle, pero entonces la mirada del ave penumbra veloz cambió. Se agitó y cantó desesperadamente, moviendo la cabeza de un lado a otro hasta que pudo golpearle la palma de la mano con el pico. "¡Ay!" Tang Xinyun gritó cuando el ave la atacó. La sangre comenzó a brotar de la herida, pintándole de rojo la mitad de la palma. "¡Señorita!" La tía Zhao dio un paso adelante pero se detuvo al ver como la joven sacudía la cabeza. "Tía Zhao, no vengas…" Xinyun miró al ave penumbra veloz con ojos llenos de dulzura y dijo suavemente: "Sé que tienes miedo, pero no voy a lastimarte. Estás herido, necesitas que alguien trate tu herida cuanto antes. Déjame ayudarte como hice la última vez, ¿sí?" El ave penumbra veloz se calmó gradualmente y ya no opuso resistencia. Tang Xinyun movió cuidadosamente el cuerpo de la bestia de Alma y comprendió que no era tan grande como parecía. Bajo el ala derecha, tenía una horrenda herida que lentamente le arrebataba la vida. Xinyun miró la herida fijamente mientras pasaba una mano por el plumaje del ave. No se dio cuenta que la acariciaba con su mano lastimada. La tía Zhao caminó lentamente hasta posicionarse a espaldas de Xinyun. Ella conocía bastante bien la actitud de su señorita, por lo que iba a ser imposible convencerla para que no tratara de sanar al animal. "El ave penumbra veloz tiene una herida muy seria. Señorita, estás en el reino de Guerrero de Alma, y esta bestia de Alma es del Quinto Nivel. Aunque le transfirieras toda tu Fuerza de Alma, lo mucho que lograrías sería prolongar su vida un poco más de tiempo, pero sin cambiar el resultado final. Ya no hay nada que se pueda hacer…" Sin embargo, Xinyun no se rindió e intentó sanar al ave. La tía Zhao suspiró y se encogió de hombros. Miró en la dirección donde luchaban Bai Yunfei y Jing Mingfeng con el ceño ligeramente fruncido. "Esos dos no son nada normales… No han usado ninguna técnica importante y aun así tienen el completo dominio de la batalla". Meditando por un breve momento, la mujer murmuró: "No teníamos idea que esas personas fueran miembros de la secta Domadores de Bestias. Qué bueno que la señorita y yo no nos mostramos, o de le contrario, habríamos creado un mayor problema. Aunque Bai Yunfei y el otro puedan cambiar de apariencia, creo que es mejor para nosotras alejarnos de ellos cuanto antes. Debo mantener a salvo a la señorita". "¡Ah!" Al escuchar el grito de Xinyun, el corazón de la tía Zhao dio un brinco. Se giró rápidamente y lo que vio la dejó atónita. "Eso… eso es…"
Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Populares

Populares

close 0/500