Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Entendimiento mutuo
Ahora que Bai Yunfei y Jing Mingfeng se habían encargado de la mayoría de los domadores, podían centrarse en lidiar con las bestias de Alma con mayor tranquilidad. Al ver que los desconocidos estaban siendo retenidos por los ataques de sus bestias de Alma, los dos miembros restantes de la secta Domadores de Bestia pudieron respirar aliviados un momento mientras pensaban en cómo actuar. Tanto el águila dorada, como la otra, que a causa de su energía elemental parecía también dorada pero en realidad era de un plumaje plateado, se comparaban con un cultivador en la etapa Intermedia de Espíritu de Alma. Ambas bestias de Alma se encontraban un poco debilitadas por el intento de atrapar al ave penumbra veloz, sin embargo, no podrían ser derrotadas con facilidad. "Hermano, ¿qué hacemos ahora?" Quien preguntó fue el hombre alto, de nombre Fang Hao. El otro Espíritu de Alma, el bajito, respondía al nombre de Tai Ping, y miraba lo que estaba ocurriendo al otro lado del campo con un gesto ceñudo. "¿Qué hacemos…? ¡No hay nada que hacer! Nos llevó medio mes el poder localizar al ave penumbra veloz y ahora un par de extraños aparecen con la intención de arrebatárnosla. ¡Maldita sea!" "¿De verdad no hay nada que podamos hacer? El ave penumbra veloz iba a ser entregada a la familia Zhao. Pero ahora…" Fang Hao miró en la dirección por la cual la bestia de Alma se había marchado. Por cómo se expresaba, parecía que él no era el verdadero líder de los domadores, sino su hermano Tai Ping. "¿Crees que podemos recuperar al ave penumbra veloz a estas alturas? Evalúa detenidamente la situación. Si esos dos hombres lo hubieran querido, los otros no estarían inconscientes, sino muertos. Además, aunque ocultan muy bien su presencia, sé que hay otras personas a pocos metros de nosotros, entre los arbustos. Lo más probable es que sean cómplices de esos dos. No debemos preocuparnos por el ave en este momento; lo que debemos es preocuparnos por escapar". "Yo…" Fang Hao estaba por decir algo cuando Tai Ping, con el rostro pálido, gritó: "¡Cuidado!" Fang Hao alzó la mirada hacia el cielo tras el grito de advertencia. El águila dorada, envuelta totalmente por una reluciente energía elemental, bajaba en picada en su dirección, y eso se debía que Bai Yunfei se aproximó lo suficiente a ellos para que la arremetida de la bestia pudiera alcanzarlos. Por otra parte, el águila plateada comenzó a disparar numerosos torbellinos de Viento que al instante se comprimían, pareciendo ser finas laminas brillosas. Los ataques iban dirigidos a Jing Mingfeng, quien hacia alarde de su gran velocidad para eludirlos. No obstante, ya que se movía muy cerca de Fang Hao y Tai Ping, los ataques también apuntaban a ellos. Los dos miembros de la secta Domadores de Bestias comprendieron al instante que sus enemigos provocaban a las aves para que sus ataques se cruzaran con ellos mientras que, sincronizadamente, esquivaban y cambiaban posiciones. Pese a que Yunfei y Mingfeng parecían desorientados al recorrer el campo, perseguidos por las bestias de Alma, en realidad estaban acordando movimientos para dirigirlas contra los domadores. Daba la impresión que eran compañeros de lucha que llevaban mucho tiempo trabajando juntos. Una vez los domadores evitaron los primeros ataques desmedidos de las bestias, Yunfei y Mingfeng se vieron a la cara y asintieron. Empujaron con fuerza el suelo y saltaron por los aires luego que la tierra se sacudiera con un leve sonido. Bai Yunfei eludió al águila dorada que estaba a punto de incrustar sus garras sobre su cabeza. Mingfeng evitó a su vez otra serie de remolinos del águila plateada, y entonces el ataque de la segunda bestia le dio de lleno a la primera. ~¡BooM!~ Se oyó un ruido parecido a una explosión cuando las fuertes ráfagas de aire impactaron en el águila dorada, provocando que su pecho se hunda. Lentamente fue perdiendo altura, desequilibrada y lastimada, hasta que fue incapaz de mantener más tiempo el vuelo y cayó a la tierra. El águila dorada recobró los sentidos a escasos segundos de haberse incorporado en sus dos patas, pero Bai Yunfei y Jing Mingfeng no se quedaron observando sin hacer nada. Después de retroceder unos pocos metros, dieron una voltereta hacia atrás, se encorvaron ligeramente y encallaron los pies firmemente en el suelo. Posteriormente se impulsaron contra ambas bestias de Alma. El águila dorada fue alcanzada por un puñetazo y, aunque trató de recobrar el equilibrio mientras batía sus alas para ganar altura, Yunfei se desplazó velozmente en su dirección, sin darle oportunidad a recuperarse. Bai Yunfei conectó otro puñetazo en el pecho del ave, el Puño de los Tres Pilares. Esta vez, la bestia de Alma no pudo aguantar la fuerza del impacto y acabó siendo mandada a volar; para luego quedar tendida sobre el suelo, completamente inmóvil. Solo quedaba el objetivo de Jing Mingfeng. El águila plateada se alzaba a varios metros sobre él. Agitó una muñeca y de pronto una daga negra apareció en su mano. Al mismo tiempo, canalizando energía elemental alrededor de su cuerpo, Mingfeng dio un veloz salto antes que el ave pudiera batir sus alas para lanzar otro torbellino de viento cortante. "¿Cuchilla de Viento? ¡Yo también puedo hacer eso!", gritó Mingfeng. Condensando su energía elemental en la hoja de la daga, Jing Mingfeng disparó una ráfaga de viento reluciente que chocó y atravesó el ataque del águila plateada. La bestia de Alma hizo cuanto pudo para esquivar el ataque, pero ya era demasiado tarde. La cuchilla de viento la alcanzó en un ala, aunque no pudo cortarla. En ese instante, Jing Mingfeng tenía una sonrisa en su rostro. Después de haber lanzado esa primera cuchilla, otro par ya iban en camino. "¡Trágate estas!" Después del grito, las múltiples Cuchilla de Viento que iban en dirección al ave se separaron a los lados, transformándose en una especie de malla de aire que encerró al animal en una poderosa corriente de la que no podría escapar. El águila dorada se vio zarandeada frenéticamente de un lado al otro mientras múltiples tajos fueron cortando su cuerpo, y a la final cayó al suelo. Todo esto, desde que Yunfei y Mingfeng le hicieron frente a ambas bestias de Alma, ocurrió en menos de un minuto. Era la primera vez que ambos cooperaban, y sorprendentemente lo hicieron muy bien, sin cruzar ni una palabra. Cerca de unos diez metros de distancia, los dos domadores vieron como supuestamente las bestias que no ‘podían ser derrotadas con facilidad’ resultaron derrotadas con mucha facilidad… No hubo tiempo para que ambos discutieran un plan de acción, pues Yunfei y Mingfeng ya iban camino hacia ellos. La cuerda dorada de Fang Hao se retorció tal si fuera una serpiente, y después salió disparada hacia Bai Yunfei. Tai Ping hizo aparecer un arma punzante en su mano derecha, que parecía ser un puñal con numerosas puntas dentadas en la hoja; era una daga dentada. Y entonces atacó a Jing Mingfeng. Yunfei atrapó la cuerda con la mano derecha. El objeto se retorció como si estuviera vivo, e inmediatamente le envolvió el brazo, apretando con extrema fuerza. Sin embargo, ya que se trataba del brazo donde Yunfei llevaba su brazalete Hoja Infernal, no recibió daño alguno. Aprovechando que la cuerda dorada estaba atada en su brazo, Bai Yunfei tiró de esta, haciendo que Fang Hao se fuera para adelante, perdiendo el equilibrio y recibiendo un fuerte golpe en el abdomen que lo dejó sin aliento. Por su parte, Jing Mingfeng bloqueó el ataque de Tai Ping con su daga. El choque generó un sonido poco distinguible, y entonces la daga dentada del domador reveló un pequeño agujero en su hoja. Luego de bloquear el ataque, Jing Mingfeng vio una ‘oportunidad de oro’ que no podía dejar pasar. Levantó su pie derecho, asestando una dolorosa patada a la entrepierna del hombre… Tai Ping apretó los labios y abrió muchos los ojos. Su rostro se tornó de varios colores antes que se le doblaran las rodillas. Mingfeng le conectó otra patada, pero esta vez en la mandíbula, arrojándolo varios metros por los aires. Tanto Bai Yunfei como Jing Mingfeng se contuvieron de perseguir a sus oponentes. Ambos domadores escupieron una bocanada de sangre cuando fueron enviados a volar tras el último ataque. La patada de Mingfeng por lo visto fue más potente de lo que cabía esperar, pues Tai Ping incluso escupió un par de dientes en el proceso. Jing Mingfeng vio por el rabillo del ojo como Bai Yunfei agitaba la mano donde llevaba su anillo interdimensional, guardando la cuerda dorada que le acababa de arrebatar a su oponente. Entonces suspiró pesadamente y murmuró: "Si hubiera sabido que le quitarías su arma a ese, yo le habría quitado la suya al otro…" Ambos domadores de bestias fueron repelidos por unos diez metros aproximadamente y cayeron de pies en el suelo. Tai Ping todavía empuñaba su daga dentada. Bai Yunfei los escrutó en silencio y con una expresión de calma. "Mejor ordenen a sus bestias de Alma que se detengan o no seremos tan amables la siguiente vez", dijo Bai Yunfei después de estudiar la expresión de sus oponentes. Fang Hao y Tai Ping arrugaron el rostro al escuchar sus palabras. El águila dorada y el águila plateada se habían recuperado y estaban detrás de sus enemigos, alzando el vuelo y preparándose para atacar. Tai Ping sacudió la cabeza. Ambas bestias regresaron dócilmente al lado de sus dueños. "¿Qué es lo que quieren ustedes dos?", preguntó Tai Ping después de un largo momento de silencio. Su voz se escuchaba pastosa, debido a que le faltaban los dos dientes delanteros y su pronunciación se volvió extraña. "Solo queremos que se olviden del ave penumbra veloz; es nuestra". Yunfei sonrió y añadió: "Nada más. Luego, todos podremos marcharnos y fingir que este encuentro nunca tuvo lugar…"
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