Especialista en Fortalecimiento de Objetos

¡Liberen al ave!
Al escuchar lo que conversaban las dos mujeres, Yunfei preguntó: "Señorita Tang, ¿ya ha visto antes a esa bestia de alma?" La tía Zhao asintió y dijo: "La vimos en la carretera, hace unos días atrás. Parecía estar herida y aterrizó en un bosque cercano. La señorita usó su Fuerza de Alma para intentar sanarla, pero no es una criatura a la que le guste tener contacto con los humanos". "Es una bestia de Alma de las más rápidas que existen. Esas aves nacen con la propiedad elemental de tipo Viento. Cuando vuelan, se desplazan tan rápido como una sombra recorriendo los cielos, por eso les llaman ‘aves penumbra veloz’. Son un tipo de bestias de alma muy deseada por los cultivadores…" Mientras la tía Zhao le explicaba los detalles a Bai Yunfei, escucharon el chirrido del ave al mismo momento que Xinyun gritó con sorpresa. Yunfei se giró para ver que el ave penumbra veloz había esquivado las garras del águila dorada con la que luchaba, pero quedó atrapado en un fuerte torbellino provocado por la otra águila fuera del círculo, haciéndole perder altura. Uno de los cultivadores de alma que dirigía la captura del animal ordenó a varios de sus subordinados a su alrededor que prepararan las redes para atraparlo. El ave penumbra veloz luchó cuanto pudo para evitar ser capturado. Elevó su cuerpo parcialmente en el aire, sacudiendo sus alas y gorjeando ferozmente. "¡Hmph!" El líder resopló y sus ojos relucieron. Aprovechando la oportunidad, canalizó energía dorada en la palma de una mano y se la arrojó al ave. La energía le envolvió las patas, limitando sus movimientos. Aquello que retenía a la bestia de alma era una cuerda del grosor de una vara de bambú: un objeto de alma. La luz dorada a su alrededor destellaba mientras el ave penumbra veloz se debatía entre frenéticos alaridos, pero no pudo liberarse. En el momento que la bestia de alma fue atrapada, Tang Xinyun se incorporó, queriendo salir a su rescate. "¡Señorita! ¡No debe!" La tía Zhao tiró de su brazo. "Son muchos cultivadores de alma. Además, no hay necesidad de enfrentarse a ellos solo por esa criatura". "Pero…" Xinyun miró como el ave continuaba chillando y agitándose. Entonces no pudo contenerse más y dijo: "Tía Zhao, quiero salvarlo. Merece ser libre. Aquellos hombres no parecen ser buenas personas; seguramente lo harán sufrir. Es triste…" "Pienso lo mismo. Su canto es como el de una persona a la que le están arrebatando su libertad… Hermano Bai Yunfei, ¿no puedes salvar al ave?", preguntó Tianming. Bai Yunfei dirigió su mirada a Jing Mingfeng, quien se encogió de hombros con indiferencia. "Tú decides. No creo que sea difícil enfrentarse a ellos aun si atacan todos a la vez". Yunfei dudaba de si esa bestia de alma era la misma que vio de casualidad varios días atrás cuando viajaba solo. ¿Sería el destino que volviera a encontrarla? Debido a la influencia Hong Yin, Yunfei tenía un inexplicable afecto hacia las bestias de Alma. Al ver como el ave trataba de liberarse inútilmente, un sentimiento de justicia despertó en Bai Yunfei. El problema era esas personas sometiendo al ave. Siendo más numerosos que el grupo de Bai Yunfei, un enfrentamiento directo no sería fácil de resolver. También, debido a que estaban persiguiendo a una bestia de Alma, era probable que tuvieran sus fuerzas replegadas. Si llegaban otros a apoyarlos, la situación sería bastante complicada… Mientras Bai Yunfei pensaba en todo esto, el ave penumbra veloz continuaba soltando chillidos e intentando liberarse en vano de la cuerda dorada. La herida bajo sus alas comenzó a manar sangre a borbotones, pero parecía no sentir dolor en absoluto. Yunfei podía ver la ira y desesperación reflejadas en los ojos del ave. Las dos águilas doradas atacaron al mismo tiempo. El ave penumbra veloz gorjeó con fuerza y locura. "¿Qué? ¡Quiere consumir todas sus fuerzas para morir, no se lo permitan!", dijo el hombre alto que dirigía al grupo. La cuerda de dorada de pronto se hizo más grande y se tensó por la fuerza que la bestia de Alma estaba ejerciendo. Con un frío resoplido, el líder le ordenó algo a su compañero, el otro cultivador a su lado, y este último asintió. Ambos extendieron el brazo izquierdo hacia adelante. Una pequeña y colorida serpiente apareció instantáneamente frente al hombre alto. Tenía ojillos de color rojo, dándole un aspecto peligroso a simple vista. La serpiente se retorció en el aire con gran flexibilidad. Luego, a una velocidad absurda, reptó en dirección al ave que estaba apresada con la cuerda. Todo esto ocurrió al mismo tiempo que otra bestia de Alma se manifestaba ante los ojos del otro cultivador. Pero en este caso consistía en un murciélago gris, el cual se abalanzó contra el ave penumbra veloz también. Justo cuando ambos hombres liberaron a las bestias de alma de sus anillos interdimensionales, Bai Yunfei abrió mucho los ojos y exclamó: "¡Domadores de bestias!" Las únicas personas capaces de almacenar bestias de Alma en un anillo interdimensional eran los miembros de la secta Domadores de Bestias. La situación ahora cobraba mejor sentido; las águilas doradas que lucharon previamente con el ave penumbra veloz estaban siendo manipuladas con la Fuerza de Alma de esos cultivadores. Entonces, Bai Yunfei decidió finalmente actuar. "¡Salvaremos al ave! Pero no debemos exponer nuestras identidades. Jing Mingfeng y yo iremos. Tía Zhao, cuide de la señorita Tang y Tianming. ¡No se muestren a menos que sea absolutamente necesario!" Tras decir todo aquello, Bai Yunfei se irguió por completo. Su figura había ganado unos cuantos centímetros de altura. Usó el Disfraz de Rostro para cambiar un poco su apariencia, solo que no dominaba la técnica muy bien todavía y su cara se veía algo torcida, inspirando una sensación extraña. Sin embargo, nada de eso importaba; lo relevante era esconder su identidad. Jing Mingfeng, comprendiendo las intenciones de Bai Yunfei, se levantó a su vez y se pasó una mano por el rostro, modificándolo también con la técnica. Ambos asintieron al mismo tiempo cuando estuvieron preparados para salir. Tanto la serpiente como el murciélago se movieron exageradamente rápido. No obstante, el ave penumbra veloz continuaba ofreciendo resistencia. Con un fuerte batir de sus alas generó un vendaval con el que sacudió a las dos bestias de alma, alejándolas varios metros y estrellándolas contra el suelo. Los domadores observaron atenuantemente como el ave penumbra veloz se elevó unos cuantos metros en el aire, aleteando con todas sus fuerzas. Sin embargo, las dos águilas doradas en el cielo, y la serpiente junto al murciélago en la tierra, se lanzaron al ataque simultáneamente. Parecía que el ave cantaba sus últimos momentos, gorjeando lamentablemente y con la sangre manchándole todo el plumaje… ¡Pero antes que las bestias domadas atacaran al ave penumbra veloz, un destello surgió a espaldas de todos los cultivadores! La serpiente fue golpeada y se encontraba en el suelo al igual que el murciélago, mientras que las dos águilas fueron espantadas con el destello de un par de dagas que salieron disparadas en su dirección. Una de las águilas evitó el ataque desplazándose hacia un lado, pero chocó con su compañera y ambas perdieron equilibrio. De la nada, dos figuras desconocidas habían aparecido en medio de todos. "¡Ya fue suficiente, desgraciados! ¡Liberen al ave!"
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