Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Malas influencias
Mientras continuaban el viaje, Bai Yunfei se sorprendió al descubrir que la relación entre Jing Mingfeng y Tianming se estaba desarrollando a un ritmo exageradamente rápido. De una noche a la mañana, ambos ya se trataban como si fueran hermanos. Y de la mañana a la tarde, incluso se apartaban del resto del grupo y murmuraban cosas entre ellos. Por la noche, la multitud se situó de nuevo en la parte inferior de una pequeña colina. Huang Wan ordenó que montaran las tiendas antes de preparar la cena. Tang Xinyun decidió explorar una montaña cercana por la vista que esta podría proporcionarle. La tía Zhao, naturalmente, fue con ella. Jing Mingfeng y Tianming se internaron en un misterioso bosque cercano y no se les vio hasta muchas horas después. Aburrido, Bai Yunfei se sentó en una roca un poco apartada del camino para fortalecer sus accesorios. ‘Fortalecimiento Fallido’. ‘Objeto Destruido’. Sacudiendo el fino polvo blanco de su mano, que fue todo lo quedó del objeto, Bai Yunfei suspiró, sintiéndose frustrado. "Ha fallado de nuevo. ¿Será que usé toda mi suerte la noche pasada?" Bai Yunfei extrajo otro brazalete y mentalmente dijo: "Fortalecer". ‘Fortalecimiento Exitoso’. ‘Grado de Objeto: Alto’. Nivel de Fortalecimiento: +10’. ‘Atributo Adicional: Fuerza +51’. ‘Efecto Adicional de +10: al atacar con el brazo en el cual se porta este objeto, existe un 1% de probabilidad de infligir el doble de daño’. ‘Condición de Fortalecimiento: 28 Puntos de Alma’. Bai Yunfei se alegró al principio, pero se sintió decepcionado al darse cuenta del efecto adicional. "Infligir el doble de daño suena muy bien. Pero lamentablemente, las probabilidades de activar el efecto son muy bajas, volviendo este objeto poco útil…" Después de alcanzar el reino de Espíritu de Alma, las batallas se definían esencialmente por el uso de las energías elementales del cielo y la tierra. Entre más fuerte se volvía el cultivador, más poderoso era su elemento. A partir de este reino, muy pocos combates se libraban de forma física. Un ejemplo claro fue el enfrentamiento entre Jiang Fan y el sujeto enmascarado. Combatieron prácticamente sin acercarse el uno al otro. Ciertamente existían cultivadores de Alma que preferían usar técnicas que les permitieran acortar distancia con su enemigo y usar puños o patadas, pero se trataba de un número muy reducido. Además, aunque un cultivador estuviera dispuesto a luchar cuerpo a cuerpo, no quería decir que su oponente también pensara lo mismo. Por lo tanto, el efecto adicional del brazalete, con tan solo 1% de probabilidad de activarse, lo convertía en una herramienta inútil. A menos que el factor suerte jugara a favor de su portador, o el enemigo fuese lo bastante estúpido como para dejarse golpear las veces necesarias hasta que el efecto se activara, no valía la pena usar este brazalete. Ni al mismo Yunfei le interesaba. "¿Hmm? ¿Ese no es Tianming?" Justo después de guardar el brazalete, Bai Yunfei levantó la cabeza y vio una figura escurridiza dirigiéndose sigilosamente hacia una tienda, camuflado en la oscuridad nocturna. Para una persona normal habría sido difícil detectarle, pero no para Bai Yunfei. Tianming se movía lentamente como un gato acechando a un ratón. Se le notaba el pecho abultado, pareciendo esconder algo. Luego de mirar a su alrededor con cuidado, entró en la tienda. Unos diez minutos después, la solapa de la tienda se abrió, y Tianming salió sigilosamente, actuando como si nada hubiera pasado. "Tianming, ¿qué estás tramando?" El rostro celebre del joven se puso pálido en un instante. Casi que brinca del susto al escuchar la voz proviniendo de un costado. "Oh, hermano Bai Yunfei… ¿Qué te trae por aquí?" Tianming echó un raudo vistazo a Yunfei, quien a su vez lo observaba con algunas dudas. "Pues… te vi actuar sospechoso. ¿Qué planeas?" "¡Nada, no es nada! Solo quise preparar las tiendas antes que todos se vayan a dormir. Es parte de mi trabajo", dijo Tianming, con el rostro tenso y sin parpadear. "Oh, entiendo…" Bai Yunfei miró fijamente al muchacho. No se notaba nada raro en él, pero… "¿Por qué parecía como si estuvieras haciendo algo sospechoso?" "¿Eh? ¿Sospechoso? Tal vez dio esa impresión ya que está oscuro. Hermano Bai Yunfei, te preocupas por cosas sin importancia. Olvidémonos de esto. Tengo que ir a preparar otras tiendas, ¡nos vemos!" Bai Yunfei suspiró y se dirigió a donde estaba Huang Wan y el resto del grupo, quienes asaban un conejo grande y gordo. Sin embargo, luego de una docena de pasos, se detuvo de repente y miró hacia atrás con algo de confusión. "Un momento… ¿Esa no era la tienda de la señorita Tang y la tía Zhao? Creo que la tía Zhao jamás permitiría que alguien más revise sus cosas…" Durante la cena, sentados junto a Bai Yunfei, había dos personas con rostros hinchados como los de un cerdo apaleado. Estos eran Jing Mingfeng y Tian Ming. En cuanto a quién fue el responsable de dejarlos en ese estado, fue la tía Zhao. Ambos quisieron tenderle una broma y ocultaron un montón de escorpiones bajo su almohada. La idea era que la mujer se despertase asustada y gritando, pero el resultado no fue el esperado, pues la tía Zhao regresó a la tienda antes de lo esperado y encontró algo extraño. Después de un intenso interrogatorio, Tianming confesó todo. Abrió un agujero en la porción de tierra donde se posicionaba la almohada de la mujer y ocultó dentro a los escorpiones. Se supone que los animales saldrían naturalmente excavando al cabo de un rato, dándole el susto de su vida. Pero el plan falló ya que el chico olvidó cerrar el agujero. Una vez la tía Zhao tuvo las pruebas que necesitaba, simplemente golpeó a Mingfeng y Tianming hasta más no poder. Esas eran las consecuencias de cavar un agujero y no cerrarlo. Viendo de soslayo a los dos hombres a su lado, sorbiendo con dificultad las gachas de avena, con sus mejillas y labios inflamados, Bai Yunfei hizo cuanto pudo para evitar reír. Yunfei miró a la enfurruñada tía Zhao y a la chica junto a ella, entonces sacudió débilmente la cabeza. No le sorprendía que Jing Mingfeng tuviera algún plan para vengarse de la mujer. Lo que se preguntaba era por qué Tianming no estaba enojado con él tras lo sucedido. Es más, ¿por qué decidió ayudarlo con esa broma? Como si sintiera su mirada, Xinyun levantó un poco la cabeza y sonrió, revelando los dulces hoyuelos en sus mejillas. Bai Yunfei estaba por devolver el gesto cuando se topó con la expresión ceñuda de la tía Zhao, así que rápidamente desvió la mirada y fingió toser un par de veces, pareciendo explicar, ‘no tengo nada que ver con las bromas de esos dos’. Esa noche, Mingfeng y Tianming durmieron en la misma tienda y dejaron a Bai Yunfei fuera, obligándolo a levantar otra para él. Yunfei se quedó un poco sorprendido por eso; no se lo esperaba… Al día siguiente, Jing Mingfeng y Tianming, ya recuperados, se dirigieron a la tía Zhao y le pidieron disculpas, por lo que parecía que todo el asunto estaba finalmente zanjado. Bai Yunfei suspiró débilmente y pensó para sí mismo: "Era un niño tan bueno, pero ha perdido el camino. Las malas influencias…" A medida que se aproximaban a la ciudad de Guyi, se avistaban más personas por las carreteras. Las casas de té comenzaban a ser frecuentes, y el grupo se detuvo en una posada de camino para almorzar. Aproximadamente a las tres de la tarde, Bai Yunfei charlaba con Huang Wan sobre algunos detalles relacionados a la ciudad de Gaoyi, la cual estaba justo después de Guyi, cuando escuchó los gritos de Tianming. "¡Hermano Bai Yunfei, ven rápido! ¡Hay algo que debo decirte!" "¿Qué es?" Yunfei se acercó al chico. "Je, je, debo decirte un secreto". Tianming miró a su alrededor y luego hizo un gesto a Yunfei para que se inclinara, y así susurrarle al oído: "Descubrí que la señorita Tang Xinyun tiene los ojos puestos en ti". "¿Eh?" Bai Yunfei giró la cabeza para ver en dirección a Xinyun cuando repentinamente sus ojos relucieron al captar algo. Movió rápidamente su mano derecha para sujetar la muñeca de Tianming. El chico intentaba tomar un pedazo de jade que le colgaba de la cintura. Bai Yunfei arrugó las cejas viendo a Tianming quien esbozaba un rostro avergonzado. "Tianming, hace solo dos días que conoces a Jing Mingfeng. ¿Esto es lo que estás aprendiendo de él?" "Uh, es solo una broma, hermano Bai Yunfei…" Tianming retiró su mano y vio a Jing Mingfeng oculto a unos cuantos metros de distancia. Avergonzado, inclinó la cabeza. "No te enfades, hermano Bai Yunfei. Solo estoy jugando. No te preocupes, no estoy aprendiendo cosas malas". "Hmm…" Bai Yunfei no supo que decir ante esa muestra de sinceridad, por lo que dirigió su mirada a donde estaba Mingfeng, pero antes de decir algo, giró bruscamente la cabeza en otra dirección. Al mismo tiempo, el movimiento de Bai Yunfei llamó la atención de la tía Zhao y Jing Mingfeng. Xinyun tardó un poco en comprender lo que ocurría, hasta que escuchó un extraño sonido. ~¡Choo!~ El resonante canto de un ave se escuchó desde un bosquecillo cercano, pareciendo deprimente y pesado. Acto seguido, una bandada de aves alzó su vuelo hacia el cielo a toda velocidad.
Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Populares

Populares

close 0/500