Varios Relatos De Terror y Suspenso

La Mujer Sangrienta
Katherine tuvo visiones desde pequeña, las que trataban sobre una mujer vestida de blanco que la seguía a todos lados. A veces parecía perderla de vista pero rápidamente la volvía a ver. Varias veces le comentó eso a sus padres, pero ellos siempre lo adjudicaron a su imaginación. Al crecer, Katherine dejó de hablar del tema, tanto por el hecho de que sus padres no le creían desde niña, como por el hecho de que ya se había acostumbrado a esa presencia, de todos modos, nunca se había manisfetado para hacerle daño, simplemente se quedaba haciendo acto de presencia desde lejos. Al cumplir sus 12 años exactamente, Katherine tuvo una variante de esas visiones estando en la bañera, la mujer ya no vestía de blanco, tenía el vestido manchado de un rojo muy fuerte, parecía ser una sangre muy fresca, y además, por primera ocasión, la mujer estaba cerca, y no solo estaba cerca, sino que se estaba acercando, estaba dentro del cuarto de baño y caminaba lentamente hacia Katherine. Ella estaba inmovilizada por ser la primera vez que esa entidad se movía. La mujer se acercó hasta entrar a la tina y se sumergió, desapareciendo delante de sus ojos, dejando como rastro el agua enrojecida. Katherine gritó pidiendo ayuda, a lo que acudió su madre y luego de socorrerla de la tina, Katherine aun manchada del color entre rojo y rosado, intentaba articular palabras pero no podía, no podía decir nada. La madre desesperada le suplicaba que le diga lo que estaba pasando. Katherine apenas pudo decir una palabras sin llorar, así que entre llantos y torrentes de lágrimas le explicó a su madre lo que acababa de suceder, aún goteando agua rojiza. Cualquier persona pensaría que su madre tendría un actuar defensivo, pero muy por lo contrario, le habló con enojo, casi a gritos, agarrándola fuerte de los brazos, exclamando frases tales como "ya estás grande para esto", preguntando el porqué de mentiras innecesarias, solamente debía decir la verdad y ya. La escena fue interrumpida por el padre de Katherine, quien al escuchar la explicación de la madre, vió a su hija con una mezcla de lástima y enojo. La situación no dió para más ya que la niña decidió terminar su baño en la ducha y saltarse la cena especial por su cumpleaños para ir a dormir. A casi un mes de ese acontecimiento, teniendo cuidado todo el tiempo, negándose a hablar con su madre, se vio envuelta en una situación socialmente conflictiva. Sus padres fueron llamados al colegio para discutir una situación muy delicada sobre su hija, la cual durante el receso escolar, manchó su pupitre, su silla, y la puerta del aula con sangre, excusándose de que fue "una mujer a la que le brotaba sangre de sus ropajes". El problema de Katherine no la abandonó, eso se repitió. Más apariciones, más rechazo por parte de su familia, más burlas de parte de sus iguales, al punto en que Katherine ya no lo soportó. Una noche decidió terminarlo todo. Fue al cuarto de baño en la noche, miró al espejo fijamente y retó a esa mujer a aparecer... y eso pasó. La criatura se manifestó ante sus ojos y entablaron una conversación. -¿Por qué me haces esto? -Yo no te hago nada. Vos misma te estás haciendo esto. -Solo quiero que te vayas. -Es imposible. Siempre estuve, siempre voy a estar. -Pero ¿Por qué? -Porque esto es lo que soy, es lo que sos, es lo que somos. -¿Cómo puedo deshacerme de esto? -No hay manera. Yo soy inevitable. -¿Por qué a mí? -No mujer, no es a vos, es a todas. -Soy una niña. -No Katherine, ya no. Las lágrimas fluían por su rostro, el llanto hacía incesantes intentos de salir, a gritos de ser posible, a medida que Katherine afirmaba que lo había entendido. Tocó su cara, sus brazos, sus piernas, levantó la mano, tocó esa imagen en el espejo, manchando ese reflejo de sangre, a medida que esa mujer sangrienta desaparecía lentamente. Katherine limpió la sangre que siempre provocaba la llegada de esa mujer, volvió a la cama, durmió envuelta en calma, para ver al despertar esa horrorosa figura a su lado, una mujer en estado de putrefacción, bañada en sangre, con un olor nauseabundo... aunque ella no le dió importancia y se levantó para empezar el día.
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