Peligrosamente inofensivas

El plan
Por la mañana Ian se encontró con un antiguo cliente, un químico farmacéutico que había sido acosado por varios laboratorios después de crear un suplemento que ayudaba a controlar la presión y reducir los niveles de colesterol, Ian y sus hombres lo estuvieron resguardando hasta que llego a un acuerdo no hostil con una farmacéutica. En ese entonces el hombre no tenia mucho dinero, pero prometió a Ian que en cuanto cerrara un trato comenzaría a pagarle lo que restara por los servicios además de que le ayudaría si en algún momento necesitaba de sus conocimientos. -Aun no se han terminado de comprobar los efectos secundarios y no ha salido al mercado, así que no hay manera de identificarla, pero procura no excederte. – -Mareo, nauseas y pequeñas lagunas ¿cierto? Descuida, solo necesito un poco, gracias por tu ayuda. – -Gracias a ti, estoy vivo y tengo una familia, puedes contar conmigo cuando lo necesites. – Después de ello visito a una maquillista profesional, a la que protegió del acoso de un director de televisión. -Son todas tuyas, ya no las voy a usar, pero aun así procura no arruinarlas muy rápido, son delicadas y las teñí del color que pediste, en la bolsa también está el labial y la cinta para parpados. – - Gracias linda. – -A ti cariño, espero que todo salga bien. – La mayoría de los clientes de Ian eran personas de alto perfil, pero también había unos cuantos cuyo poder adquisitivo era un poco menor, a estos los ayudaba general mente en atención a alguno de sus clientes poderosos, además de que solían ser mucho más agradecidos y dispuestos a brindar un poco de apoyo sin hacer preguntas. Por la tarde con la ayuda de René, Mica se ponía un vestido color rojo carmín con un corte que resaltaba sus caderas y una hermosa y sedosa peluca color rosa, Cuando Ian paso a recogerlas no podía dejar de mirarla. -¿Verdad que se ve linda? – le preguntaba René -Preciosa- Ian extendía su mano para ayudarla a entrar al auto y una chispa de esperanza se encendió en su corazón al notar que Mica se sonrojaba. -Vámonos ya- decía ella entrando al auto y evadiendo la mirada de Ian. En el bar del hotel Joseph daba un par de billetes al barman para que se tomara un par de minutos para ir al baño mientras el preparaba un coctel especial para Tyler. Al llegar a la habitación Mica y Stephan recibían al desorientado hombre con sus pelucas puestas y lo llevaron directo a la cama, estando recostado Mica, Rene y Stephan lo desvestían, todos usando una peluca rosada, para que no pudiera identificarlos, Una vez dormido, René saco unas cuantas bolsas con hielos del frigobar y las coloco sobre su espalda y muslos. -¿Qué haces?- preguntaba Ian entre susurros -El frio hace que se contraigan los músculos el dolor de una espalda contracturada por el frio debe ser algo similar al de una noche de acción como la que se supone que él va a tener. – Después de un par de minutos René retiro las bolsas y comenzó a golpear el trasero de Tyler por encima de la sabana como si estuviera tocando unos bongós. -¿Y ahora qué haces? – -Le estoy dando la experiencia completa, pero mis manos son muy pequeñas, Stephan ¿puedes ayudarme? - -je ¿Qué quieres que haga? - respondía el riendo por las ocurrencias de René. -Necesito un par de nalgadas bien dadas- decía ella señalando el trasero de Tyler. El método de René era poco ortodoxo, pero también le resultaba entretenido así que se acerco para atender a su petición. -¿Así esta bien?- -Vamos no le estas haciendo el amor en serio, nalguéalo con un poco de odio, necesitamos que la sensación permanezca hasta mañana. – -jajaja, está loca chica. - a pesar de su observación, Stephan continúo siguiendo las instrucciones de René y lo nalgueo un par de veces más. -Muy bien, es hora de voltearlo, Stephan cámbiate de peluca y ponte tu antifaz, Ian dile a Isabella que comience a mandar los mensajes. - -Tu amiga es un caso especial, parece estar disfrutando esto demasiado. – decía Ian a Mica mientras Stephan terminaba de prepararse. -Es genial, a ella le encanta hacer todo tipo de planes. – respondía Mica viendo a su amiga en acción. -Ian, tienes la cinta para parpados que te pedí. – René le hablaba sin voltear a verlo pues estaba concentrada en su trabajo. -Aquí tienes. – antes de aplicarla tomo el teléfono de Tyler y tomo su dedo para desbloquearlo, entro a la aplicación de mensajes y comenzó a buscar el mejor ángulo para que diera la apariencia de ser una selfie. -Stephan ¿estas listo? – -Uff… creo que si. – respondía el desde el baño. -Bien sal ahora. – Al salir del baño Stephan llevaba una peluca de cabello rubio, lentes de contacto cafés y un antifaz, era prácticamente irreconocible, pero cuando René lo miro pudo reconocer ese torso desnudo que estaba ofensivamente bien marcado y una voz en su mente le decía “maldición, esta asquerosamente bueno” -Entonces ¿quede bien? – La pregunta de Stephan el saco de su letargo y entonces se dio cuenta de un pequeño detalle. -Hay no… tu moretón, no podemos dejar que se vean marcas. – -creo que nos enviaron un poco de maquillaje- Ian buscaba en la bolsa que le había dado la maquillista. -aquí esta toma. – -¿Me puedes ayudar? No esto seguro de poder ponerlo correctamente desde mi ángulo. - Stephan recibió el maquillaje y se dirigió a René para pedirle ayuda más por diversión que por verdadera necesidad, pues, aunque se comportaba con naturalidad y fingía no saber nada, era perfectamente consciente de las reacciones de René desde el momento que se encontraron en la clínica. -Claro ¿Por qué no? - respondía René abriendo ampliamente sus ojos como si fuera un impulso y respirando profundamente tratando de contener cualquier reacción – listo, creo que ya está – - Espera, creo que aun me falta un poco más por acá. – decía Stephan tratando de torturarla. “contrólate por favor” una nerviosa René hablaba para si misma tratando de calmarse. -Listo, creo que ya con eso podemos trabajar ¿tú estas listo? – -Lo estoy – René colocaba la cinta para parpados en el parpado izquierdo de Tyler para que pareciera que estaba despierto, mientras tanto Stephan tomaba su posición para comenzar con la sesión de fotos. Con Stephan y René ocupados, Ian aprovecho el tiempo para tratar de hablar con Mica. -Oye ¿podemos hablar? – -De verdad ¿aquí y ahora? – -Si no aprovecho este momento se que vas a huir de mi después- -Bien, habla. – mica desviaba la mirada para no verlo a los ojos, pero el tomo su barbilla y la giro hacia el para obligarla a verlo. -Mica, creo que malinterpretaste mis palabras esa noche- -Pero como podría… - -Yo quería pedirte que nos volviéramos a ver, pero tu saliste huyendo del auto- -¿De verdad esperas que te crea? – - A veces soy torpe con las palabras, pero si me dejas acercarme a ti, te demostrare que mis intenciones son serias. – Ian se acercaba con la intención de besarla cuando ella, y a sonrojada lo apartó. -Bien, pero tendrás que esforzarte. – -De acuerdo. – respondía Ian besando la mano de Mica. -¡Listooooo! Terminamos, cambiante y podemos irnos. - René se dirigía a Stephan, pero sus palabras también hicieron reaccionar a Ian y Mica. -Bien, ahora solo falta esperar a mañana para ver los resultados – -Claro jefe. Huuuy que emoción- decía René parloteando un poco.
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