Entre tú y yo (TúYo #1)

Capítulo 24
Cuando llego a mi taquilla después de que termina la última clase me encuentro con André que ya me está esperando. El castaño me mira y me dedica una sonrisa, le devuelvo el gesto sintiendo cierta empatía por él. Abro la taquilla, hago mi intercambio de libros. –Hola –me dice sin dejar de sonreír. –Hola –digo –¿qué haces aquí? –pregunto con curiosidad. –Vine a esperarte por supuesto. Cierro la puerta de la taquilla y le pongo toda mi atención al castaño. –También vine a ésto –dice acercándose a mí. Pone su mano sobre mi mejilla, con su pulgar acaricia el lugar y después acerca su rostro al mío, pega sus labios a los míos en un beso. No quiero besarlo pero a pesar de ello le sigo el vaso y el ritmo que marca con su labios. Nos separamos no sin que antes deje otro beso en mis labios. Aunque suene feo, no siento nada cuando nos hemos alejado. No hay mariposas, ni un estómago hecho nudos a causa de los nervios, tampoco hay ganas de volver a besarlo. Solo está esa sensación de culpabilidad por haberle seguido el beso. Me siento mal por seguir ilusionandolo. Niego mentalmente porque no es momento para pensar en eso. –¿Listo? –pregunta sonriente. –Claro –le digo con mi mejor sonrisa. Me toma de la mano para llevarme con él. Justo en ese momento mi móvil suena con el tono de llamada entrante, lo saco rápidamente. Miro al castaño con disculpa mientras hago señas para alejarme, él solo asiente y yo me alejo de él. Abro la llamada, me llevo el celular a la oreja. –¿Hola? –digo a la espera de que alguien diga algo. El sonido de cuando una llamada es finalizada me avisa que me han colgado, por ello me despego el móvil para llevarlo frente a mí. Un mensaje entra en la bandeja, es un número que no tengo registrado por lo que sé que podría ser importante. Abro el mensaje. 'Thiago ya nos avisó sobre vernos en casa de uno de nosotros, iremos a casa de Mateus. Yo no podré ir, seguro André planea realizar negocios, pero tú si debes ir. Cuando te ofrezca ir dile que no y ve a buscar a Vladimir que te llevará con los demás. Sea lo que sea me pones al tanto después. B.' Al ver el número de que proviene el mensaje me doy cuenta que es él quien llamó solo para alejarme de André. Buena jugada Bradley, pienso mentalmente. Guardo el celular, vuelvo con André que me espera atento. Sonrío para tranquilizarlo. –Vamos –le digo mientras me acerco para darle un beso en la mejilla. Se gira y estampa sus labios en los míos, queriendo o no le correspondo. Vuelve a tomar mi mano para ir al aparcamiento. –No solo vine a besarte –dice un momento después –tambien quería para aprovechar e invitarte a la fiesta que habrá en casa. Sonríe con lo que parece ser nerviosismo. –Ehh... –digo impresionada por lo que ha dicho –¿una fiesta? –Si –dice –tú sabes. Música, alcohol, bailes y demás cosas que hay en las fiestas. –¿Pero por qué? El frunce el ceño receloso. Me doy un golpe mental al ver su expresión. ¿Qué se supone que estoy haciendo? Me regaño. Ésto es lo que diría Kaylee, la Kaylee que deje atrás hace un tiempo. Natalie vive en este mundo, Natalie sabe de esto y en el fondo le gusta esto. Trago saliva para tratar de recomponer mi error. –Nate –dice un poco exasperado –es parte de este mundo –habla de nuevo –es normal en este mundo. Debería ya saberlo, ¿o es que no recuerdas este mundo? Abro los ojos más grande. –Vale –digo –lo siento. Lo había olvidado. Le sonrío. La verdad es que no contaba con esto, pienso en declinar la invitación pues se supone que he venido a una misión de captura no a divertirme. Luego recuerdo lo que acaba de decir. Soy parte de este mundo, al menos la chica que creer que está con él lo es. Aquí lo importa la vieja Kaylee, ella no sabe nada de esto porque ella es una chica y nada más. La Kaylee de ahora es una infiltrada y sabe que se necesita hacer y en qué momento. Así que debo ir a esa fiesta. Aunque si lo analizo esto me servirá mucho, puedo buscar a Bartolomeu y por fin ver su rostro, puedo buscar algo que me ayude a dar el golpe final y también puedo ver si consigo los planos de la casa si es que aún no los tienen los chicos. Es la oportunidad perfecta. –¿Cuándo es la fiesta? –pregunto con una sonrisa inocente. Sonríe al oírme –Hoy por la noche. Me sorprende la respuesta pero en vez de mostrar mi sorpresa solo asiento. –Pasaré por ti a las ocho, ¿te parece? –Puedo decirle a Zed que me lleve –hablo –supongo que él también va. –También irá pero quiero ser yo quien entre a la fiesta con mi chica –dice. Le doy una sonrisa forzada al oírle y solo asiento. Seguimos caminando hasta llegar a dónde de encuentra su auto, en el ya está recargado Bradley a la espera de que lleguemos, se despega del auto y se cruza de brazos, su intensa mirada me sigue. –Demoraste mucho –dice Bradley a André en una voz que aparenta ser juguetona pero yo sé que no. –Le hablé sobre la fiesta –dice el castaño pasando su brazo sobre mis hombros. –¿Irás? –pregunta el moreno. –Claro –digo dándole una mirada cómplice –André pasará por mi a casa. –Yo puedo llevarte. –Eso mismo dije –me defiendo. –Pero prefiero pasar por ella –sentencia. Ambos nos miramos y sin replicar asentimos. –¿Qué haremos hoy? –pregunta Bradley. –Tenemos negocios por resolver. –Vale –dice –¿Vas con nosotros Nate? Los miro a ambos con una disculpa fingida y siguiendo las órdenes del moreno. –Lo siento –digo –pero hoy pasaré de ustedes. Tengo que hacer cosas de chicas –continúo mirándome las uñas –ustedes saben. La fiesta. Bradley me mira intensamente pero lo dice nada, André en cambio asiente feliz por mi respuesta. –De acuerdo –habla quitando su brazo de mis hombros –nos vemos en la noche. Me toma de la barbilla para besarme frente a las narices de Bradley. Ignoro la punzada de culpabilidad y sin más por decir me marcho hacia donde me espera Vladimir. –Vamos –digo al subir. –Hola Kaylee –dice –estoy bien gracias por preguntar. Una sonrisa tira de mis labios al igual que él, volteo a mirarlo y nuestras sonrisas se amplian más. –Ok, Vladimir –digo –me alegra verte. ¿Ahora sí ya nos podemos ir? Asiente y enciende el auto. Algún tiempo más tarde Vladimir apaga el motor del auto en el complejo de apartamentos dónde vive Mateus. Ambos bajamos sin pronunciar alguna palabra más, Vladimir va delante de mi en tanto que yo le sigo. –¿Los demás ya están aquí? –pregunto a sus espaldas. –Si –dice –me mandaron mensaje avisando que solo nos esperan a nosotros. Aunque no me puede ver asiento a lo que me dice. Caminamos por el aparcamiento dónde se pueden ver poco autos, entramos al edificio y vamos directo al elevador. Nos subimos para después llegar a nuestro destino. Justo cuando voy a llamar a la puerta Danilo la abra dejando a la vista todo lo que hay destro del sitio. Le sonrío con cortesía mientras entro al apartamento. Mateus sale con un par de cervezas en las manos, Thiago yace sentado en el sofá para tres personas con un ordenador sobre sus piernas, está tan concentrado que no se ha dado cuenta que llegamos. –Bien –dice Danilo –ahora solo falta Bastiam y Bradley. Tomo asiento en el sofá individual. –Bradley se fue con André –digo. Vladimir asiente. –Bastiam no vendrá –dice Thiago –así que podemos comenzar. –¿Por qué no viene Bastiam? –inquiere Mateus curioso. –Justo por eso los llamamos –digo –ponganse cómodos –invito con una sonrisa. Todos se sientan y me miran expectantes a excepción de Thiago que ya comparte la información conmigo. Saca de su mochila la carpeta que me mostró en la biblioteca, la abre y la pone sobre la mesa de modo que todos la vean. Danilo y Mateus parecen desconcertados, Vladimir parece entender pero solo un poco. –Vinícius Antunes –hablo empezando a explicarles –treinta años, exinfiltrado y el espía que estamos buscando. Trabaja con Joan Sequeira, es parte del cuerpo de policía de Portugal. Vladimir frunce las cejas. –¿Estás queriendo decir que mi padre es algún tipo de ayudante del espía que buscamos? Apoyo los codos sobre mis rodillas y le miro a los ojos. –Yo no estoy diciendo nada sobre tu padre –digo –solo informo que trabaja con él. –Pero... –empieza a protestar. –Investigué a tu padre también –dice Thiago de forma inesperada –y créeme que tiene un historial impecable. Vladimir gira la cabeza en dirección de Thiago de forma abrupta, por un momento pienso en que será como la niña del exorcista y su cabeza girará completamente pero no, solo mira en dirección a Thiago con la mirada endurecida. Jamás había visto a rubio en ese estado. –Lo siento hermano –habla Thiago –pero debía descartar posibilidades, y ahí lo tienes. Tu padre no tiene nada que ver. Vladimir aprieta los puños con enojo contenido. –Está bien Vlad –le digo poniendo mi mano en la suya. Me mira y su mirada se dulcifica. –De acuerdo –dice –pero si hay una próxima vez al menos avísenme lo que harán. Asiento mientras retiro mi mano de la suya. –Volviendo a lo importante –digo llamando la atención de los chicos –Vinícius es quien ayudó a Bastiam a entrar a la academia –suelto de repente. Danilo, Mateus y Vladimir se miran sin creerlo. –Por ello no quisimos llamarlo –continúa Thiago –Kaylee piensa que ya no es fiar, pero no podemos afirmarlo aún. –¿Pero cómo saben todo esto? –pregunta Danilo –digo. Ya sé que Thiago investigó, pero me refiero a qué, ¿cómo saben que se trata de Bastiam? Sin pensarlo saco de mi mochila las carpetas con los archivos de todos y cada uno de ellos. Probablemente se enojen o lo que sea pero al menos sé que Thiago ya no pues él ya lo sabe. –Los mandé a investigar a todos y cada uno de ustedes –digo –tal vez no esté bien pero si me permiten ahora puedo decirles que confío totalmente en ustedes así que si hay cosas que les he ocultado se las contaré ahora –explico –en el expediente de Bastiam dice claramente que conoció a un infiltrado quien le hablo de la academia y así fue como ingresó. En el expediente de Vinícius también habla de ese chico pero ahí menciona el nombre de Bastiam. Los chicos asienten. –Tienes razón –afirma Vladimir –puede que Bastiam esté pasando información. –Eso mismo pensé, por ello es que sugerí hablar primero con ustedes y decidir que haremos con Bastiam. Los chicos se quedan pensativos analizando la situación. –¿Y si lo interrogamos? –sugiere Danilo. –Suena un poco descabellado –dice Mateus. –Yo no lo creo –interviene Vladimir –pienso que eso será de ayuda. Yo asiento y los demás igual. –Mañana lo interrogamos –ordeno –¿Les parece así como hoy? –Claro –dice Mateus –puede ser aquí de nuevo. Afirmo con la cabeza a su propuesta. Los chicos empiezan a hablar de temas triviales, ríen y beben cerveza juntos. En tanto yo me debato entre decirles o sobre que iré a la fiesta, de cierto modo debo admitir que no quiero que se nieguen a que vaya pero al final me decido por decirles. Confío en ellos y esto también es parte de la misión. –Hoy habrá una fiesta en la mansión de André –les informo. Todos se quedan callados y voltean a mirarme con suma atención. –¿Vas a ir? –pregunta Vladimir con evidente preocupación. –André me llevará con él –digo tranquilamente –no pensaba ir pero insistió y pues pensándolo bien está puede ser la oportunidad para finalmente detallar el rostro de Bartolomeu. Danilo y Thiago no están convencidos, Mateus no dice nada, en tanto Vladimir está pensativo. –No me agrada mucho la idea de que vayas –dice Danilo –tal vez si declinada la invitación. –Pero es benéfico que vaya –dice Vladimir para mí sorpresa –en todo caso yo también iré si eso preocupa. Supongo que Bradley también irá así que no veo tanto problema. Los chicos le miran como si estuviera loco pero yo le agradezco internamente. –En ese caso también voy yo –se apunta Danilo. Vladimir niega firmemente. –No –dice –Brad y yo nos podemos hacer cargo de ello, mejor así. No podemos levantar sospechas. Los demás no dicen nada. –Buscaré el modo de ver a Bartolomeu –declaro. –Vale –dice Mateus –solo evita los problemas.
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Entre tú y yo (TúYo #1)

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