Entre tú y yo (TúYo #1)

Capítulo 21
El martes comienzo bien el día, salgo a correr para después alistarme e ir finalmente a la universidad. Hoy al igual que ayer evito ir al sitio de reunión de los chicos, por ello desde el primer descanso me encargo de ir en busca de André y pasar el rato con él. No me apetece en ese modo pero al final parece en plan romántico. Después de todo mi salida ayer con el castaño no fue mala, debo admitir que el chico es divertido, incluso porque negarlo. A su manera también es guapo lo que le da un plus, seguro que si no fuera por las circunstancias en las que nos encontramos ya seríamos amigos, incluso quizá ya fuéramos algo más. Siento que mi pecho se contrae al imaginar lo que haré para que todo esto termine. Un André detrás de las rejas significará el fin de la misión. De vuelta a la realidad me encuentro sentada bajo un roble al lado contrario de dónde se reúnen los chicos, pero eso en tantas cosas y a la vez en nada. André a mi lado me mira con detenimiento, no sé cómo manejar está situación. Kaylee es temeraria y ruda, Natalie es... no sé cómo es ella. Tal vez para mí solo es un nombre pero no lo sé. –Te ves muy pensativa –dice el castaño a mi lado. Con su mano quita un mechón de cabello rubio que ha caído sobre mi rostro, acaricia mi mejilla con suavidad. Me estremezco al sentir su tacto, no porque me ponga nerviosa sino por el hecho de que muchas veces así es como empieza la parte del primer beso entre una chica y un chico. Y no quiero besarlo, no quiero hacerlo, ni mucho menos quiero que él me bese. –Solo estaba recordando la salida de ayer por la tarde –digo sin saber si he escogido bien mis palabras o todo lo contrario. Una sonrisa enorme tira de sus labios, con eso caigo en cuenta que he escogido mal las palabras. Eso solo le da más aliento para que se me acerque un poco más. Su rostro ahora está cerca del mío, sus labios se sienten tan cerca de mi oreja que nuevamente tiemblo por su cercanía. –Sabes que podríamos repetir esa y muchas otras salidas –me dice tratando de sonar seductor, coqueto y lindo a la vez. Lleva de nuevo su mano a mi mejilla, con ella traza un camino por detrás de mi oreja y la hace descender de forma le ya por mi cuello hasta llegar a mi clavícula. ¿Qué debo hacer en una situación así? ¿Cómo se supone que reacciona Natalie Evans? No quiero besarlo. Por diversas razones no quiero hacerlo. Besarlo representaría ilusionarlo, significaría darle alas y no estoy segura de querer eso para él. Me atrae Bradley, quiero besar al moreno, solo hasta ese momento caigo en cuenta de ello. También me atrae Vladimir y puedo decir que lo he besado un poco, quiero hacerlo de nuevo. A eso pongamos el hecho de que aún hay momentos en los que recuerdo a él y es entonces donde mi atracción por ambos hermanos se esfuma. Niego mentalmente porque no debo pensar nada de aquello, jodidos instintos. Pero aún con todo eso me repito que hay sacrificios que se deben hacer. No vine a Portugal a enamorarme, a vivir una historia de amor, vine a una misión, vine a capturar a un mafioso y si para ello debo besar a un hombre, debo hacerlo sin poner reparos. Si me besa le corresponderé, es eso o empezar a dar algunas cosas por perdidas. Se acerca más, mentalmente comienzo a preparar me para ésto, no es como que me vaya a la guerra, tampoco es como que vaya a besar a un sapo sino que es el hecho de que voy a dejarme besar por un chico por el que no siento nada. En mi vida solo he besado un chico, me refiero a él, tal vez se podría contar que también he besado a Vladimir, después de todo nuestros labios si se rozaron y hasta probé los suyos solo que nos lo continuamos. Incluso creo que cuenta estar a milímetros de besar a Bradley, aún así sea el caso de cualquiera de ellos tres sé que si siento algo por ellos pero por el chico frente a mí no. Amo o amé, realmente no lo sé a ese chico, a ese que fue mi primer beso y ese mismo que me abandonó. Me gusta Bradley, me gusta mucho, no estoy enamorada de él pero si me atrae de una forma indescriptible. Y Vladimir, por el siento atracción al igual que con su hermano. No debo compararlos pero es inevitable. Con Bradley me siento la Kaylee que surgió después él, me siento fuerte, astuta, audaz, decidida, temeraria incluso un tanto indomable. Con Vladimir es diferente, con él soy otra versión de mí, soy tímida, dulce, dócil, comprensiva, aún con eso soy decidida pero también me siento diferente. No sé que me pasa con ambos chicos. Cierro un instante los ojos y los vuelvo a abrir al momento, volteo el rostro a un lado mío solo para encontrarme con la mirada de Bradley. Niego ligeramente porque son solo imaginaciones mías, es una ilusión creada. Cierro y abro los ojos de nuevo para otra vez encontrar a un muy furioso Bradley. Una chica está frente a él hablando sin parar, mientras él por su parte se encarga de ignorarla de forma olímpica y en su lugar mirar en mi dirección. Nuestros ojos se cruzan pero no sé que planea decirme con su mirada. Regreso el rostro a mi posición de antes, miro al frente, me encuentro con André que está muy concentrado jugando con mi cabello y a nada de besarme. De reojo miro el reloj de pulsera que tengo en la muñeca. Mi cerebro apenas puede procesar que solo faltan dos minutos para que la clase comience, toda esta situación tiene a mi cerebro atolondrado. –André –digo cuando sus labios ya casi está pegados a los míos –debo ir a clase. Apenas le doy tiempo de reaccionar, me levanto de mi lugar dejándolo aturdido por mi acción. –Nos vemos en el siguiente descanso –hablo y salgo dispara del lugar. Camino rápidamente hacía el edificio donde tendré mi clase, empiezo a sentir que alguien me sigue pero no le prestó atención seguro es un chico que va a la misma clase que yo. –¿Qué diablo te pasa en la cabeza? –pregunta Bradley dándome alcance y agarrándome del brazo para detenerme. Me suelto de su mano para encararlo. –No entiendo que rayos te pasa, pero no lo quieras pagar conmigo que yo nada tengo que ver –suelto enojada. Me mira con más molestia. –Deja de hacer la tonta –dice –ibas a besarlo, ¿ese es tu plan? Besarlo y luego, ¿qué? ¿Ese es tu fabuloso plan? Frunzo el ceño al escuchar las estupideces que ha dicho. –Estás demente –le digo a punto de reírme. –No me haz contestado –dice –ibas a besarlo, ¿si o no? Aprieto la mandíbula empezando a sentir el enojo surgir dentro de mí. –¿Y a ti eso qué te importa? –hablo enojada. Me da una mirada de muerte. –Así que eso haces –dice acercándose a mi –te propones besar a todos los que te plazca y luego finges que es parte del plan. Tenso la mirada y aprieto más fuerte los dientes. –Cállate –digo –no pensaba besarlo, ni pensaba dejar que lo hiciera. Y si fuera el caso es mi problema si me besa o no es cosa mi, si lo beso yo es porque quiero y se me da la gana. Tú no tienes derecho a decirme nada porque pensaba dejar que me besaras solo por el simple gusto de besarte y no pensaba justificarlo con un "era parte del plan". Porque no lo era, si me ibas a besar era porque yo lo quería, pero eres tan cobarde que no lo hiciste. Así que cállate y deja manejarme como a mí me plazca. Ladea la cabeza tratando de procesar lo que he dicho pero como no tengo más tiempo para perderlo con sus tontos dramas empiezo a retomar mi camino rumbo a mi clase. –¿Deseabas que te besara? –pregunta Bradley dándome alcance pero sin tocarme en ningún momento. Sigo caminando sintiendo sus pasos seguirme. –Eso ya no importa, así que olvídalo –le digo con indiferencia. Continúo con mi camino pero está vez ya no siento sus pasos seguirme lo cual es un total alivio. Unas horas más tarde ya he dejado mis libros en mi taquilla y voy ahora rumbo a él aparcamiento que es donde están los chicos. Hoy no sé que haremos o a dónde iremos pero espero que sea lo que sea sirva para la misión. Llego hasta su lado y son ellos quienes me saludan primero. –Hola bonita –dice André con una radiante sonrisa. –Hola André –le respondo del mismo modo. Me acerco y le doy un beso en la mejilla el cual queda en la comisura de su boca. Nos quedamos mirando a los ojos por unos instantes hasta que la voz de Bradley es quien los interrumpe. –Nate –dice a modo de saludo. Me volteo a verle solo para encontrarme con su intensa mirada que parece mirar a través de mi tratando de descifrar lo que sea que oculto. Asiente ligeramente en mi dirección y después pone sus ojos en los míos. –Zed –le digo con una sonrisa que no sé si es verdadera o es fingida. –Creo que empiezas a olvidar a tu adorado primo –dice con una sonrisa un poco agria. Giro los ojos con una muy evidente ante sus ojos fingida diversión. –Eres un imbécil –le digo con la misma diversión de hace un rato. Suelta un risa amarga pero que ante los ojos de André tiene otro tono. –¿Y a dónde iremos hoy? –pregunto con cierta emoción en la voz. –Lo siento bonita –me dice André llevando una mano suya a mi pelo, me acaricia el pelo con tranquilidad –hoy no podremos ir a cualquier sitio nosotros dos solos, hoy tendremos que arreglar un asunto. Puedes venir con nosotros o no puedes hacerlo, tú decides. Le sonrío de forma triste. Seguramente lo tomara en el sentido de que estoy triste de que no podamos salir los dos solos pero eso es lo de menos. Me da una mirada cargada de disculpas. –¿Vendrás con nosotros Natalie? –pregunta Bradley llamando de nuevo mi atención. Llevo mi vista a él. –Claro que si –respondo. Asiente simplemente. –De acuerdo –habla André –entonces pongámonos en marcha. Volvemos a casa cuando ya ha anochecido, subo a mi habitación a dejar mis cosas y luego bajo a cenar con Mady y su familia. Nos sentamos a la mesa y vemos con tranquilidad. –¿Cómo les está yendo chicos? –pregunta Madeline. –Genial –digo –si todo sale bien probablemente este mismo fin de semana todo termina. Vladimir asiente desde su sitio. –En verdad espero que esto termine lo más pronto posible –dice Bradley –asi más pronto acabo esa farsa. Me mira directo a los ojos con demasiada intensidad que cuesta mantenerle la mirada. –¿Por qué lo dices? –pregunta Joan. –Porque ya me cansé de jugar a ser Zed –responde y sonrie. Subo a mi habitación justo después de la cena. Hoy ha sido un día largo, después de ir a la universidad y luego de que André dijera que tenian que resolver unos asuntos, me dispuse a ir con ellos. Pensaba que iremos a algún sitio que visitamos antes pero no, en cambio fuimos a un almacén que ni el mismo Bradley conocía. Al final de todo encontré en el lugar varias cosas que seguro nos servirán para cuando los capturemos. Me doy una rápida ducha para relajar mi cuerpo porque si que lo necesito, me envuelvo en una toalla al salir y finalmente me visto con el pijama que usaré hoy para dormir. Mientras me cepillo el cabello recuerdo que hoy a lo largo del día, Vincent me mandaría la información que le pedí. De un salto me levanto del tocador para ir directamente en busca de mi computadora. Estoy muy ansiosa por ver lo que hay en los archivos de cada chico. Enciendo la portátil. Los segundos que le lleva el proceso se me hacen una eternidad, rápidamente voy al correo. Afortunadamente lo que ansio ver ya está ahí, a la espera de ser leído. 'Lo prometido es deuda. Ahí está lo que querías ver. V' Justo debajo de eso hay seis archivos adjuntados con un número cada uno. ¿A quien desenmascaro primero?
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