Entre tú y yo (TúYo #1)

Capítulo 19
He aceptado decirle la razón por la que quiero que investigue a los chicos pero en ningún momento me he puesto a pensar en que hay cosas que no puedo contarle. Tengo por ejemplo el hecho de que Bradley está involucrado casi directamente con los Silva que son los mafiosos portugueses a los que vine a investigar y capturar. Está también que aseguré al cien porciento que Bradley es Bartolomeu dado que había muchas pistas pero al final lo descarté. Mi mente trabaja rápido procesando todo lo que acabo de decir, pienso en que no debo decir. No puedo hablarle sobre Bradley estando implicado con los Silva porque si algo es cierto es que Vincent estando de por medio el trabajo se convierte en el hombre más inflexible que alguna vez pueda conocer. Y si le he casi asegurado a Vladimir que Bradley saldrá ileso de esto entonces para lograrlo debo mantener en la oscuridad lo que el moreno hace por ello no se lo diré. Ya sé que es lo que le diré, de todos modos también justifica el hecho de que haga lo que le pido. –Ya sabes que estoy trabajando con seis chicos –informo –son chicos muy agradables pero aún así quiero que me ayudes con esto. El otro lado de la línea se queda en silencio a la espera de que continúe y eso hago. –Hemos realizado investigaciones extensas y muy profundas, realmente hemos encontrado mucha información que seguramente nos será de gran utilidad –digo –aparte de ello tenemos nombres que ya nos llevan a ciertas personas, incluso puedo decirle que ya sabemos quién es el líder de la mafia pero hace unos días cuando aún no lo sabíamos por azar del destino obtuvimos su nombre, ello nos ayudó mucho pero sin una fotografía no podíamos hacer más. Dada la situación nos dimos a la búsqueda de su rostro, buscamos en muchas bases de datos y hasta donde no pensábamos buscar, buscamos en la base de datos del banco de Suiza y ahí si hay un rostro pero en verdad que no lo esperamos. El rostro de uno de mis compañeros está ahí, eso nos hace suponer que quizá hay un infiltrado que puede estar jugando con nuestras búsquedas y quizá ya está al tanto de todo. Mi otra teoría es que uno de ellos mismos es el espía pero no lo sé en este momento. Ayer se los pregunté directamente y su respuesta es que ninguno lo es, aún así no quiero confiar ciegamente y por ello pido su ayuda. Se queda en silencio por un buen momento, ello no me empieza a agradar ya que eso solo puede significar que en realidad no me piensa ayudar. Así que dado aquello creo que tendré que pedirle ayuda a Lawrence o quizá a mamá. –¿Para cuándo quieres la información? –pregunta al otro lado del teléfono. –Lo antes posible –respondo celebrando internamente por su ayuda. –De acuerdo –habla –¿está bien si te la envío martes durante el día? –pregunta de nuevo. –Claro –digo aliviada. –Ahora bien –dice –¿cómo va la misión? Suelto un pequeño suspiro. –La misión va de maravilla –respondo –ya casi tenemos el rostro del líder. Tenemos el nombre y el rostro y nombre de sus más cercanos, incluso me he relacionado con mi nombre de infiltrada con el primo del líder. Solo estamos en busca de un dibujante que nos ayude a realizar el retrato del líder. Uno de los chicos lo ha visto pero no tenemos alguna fotografía por lo que hemos decidido retratarlo. –Me parece bien –dice satisfecho Vincent –¿qué más hay? –Uno de los chicos ha localizado ya algunos de los almacenes que distribuyen la mercancía en Lisboa. He visto y tengo pruebas de los negocios que tienen los sospechosos y que sé son quiénes manejan los negocios ilícitos de todo Portugal. Estamos investigando también la posible existencia de un espía como ya le dije antes, esto es en parte para aparentar que tengo confianza total en mis chicos y también porque si resulta que ninguno de ellos es el traidor entonces seguro debe de estar entre los agentes de la policía de Portugal. Lo puedo sentir afirmando a todo lo que le he dicho. –Cuando haz dicho que tienes pruebas sobre los negocios ilícitos que se manejan y quienes los manejan, ¿a qué te haz referido? –pregunta curioso. –Pues precisamente a eso –informo. –¿Y que hiciste para obtener esas pruebas? –inquiere de nuevo. Me quedo muda por un rato porque decirle lo que hice lo podría hacer enojar y porque no creo que la agrade del todo lo que hice. –Tuve que ir a esos lugares e involucrarme directamente con los mafiosos –digo con total seguridad. Escucho un resoplido del otro lado de la línea, sé de inmediato que no le ha agradado mi respuesta. –De nada sirve decir que no hagas cosas como esa, ¿verdad? –pregunta un tanto abatido. Trago saliva. –Son riesgos que se deben correr –digo con seguridad. –Sabia que eso ibas a decir –habla –pero aún así no está demás advertirte y pedirte, por favor, que te cuides y tengas mucho cuidado con lo que haces –me dice Vincent pero adoptando ahora un tono totalmente paternal. Ese hecho me conmueve demasiado que puedo empezar a sentir el inicio de un nudo en la garganta, pero al tragar saliva lo siento disolverse. –Me conoces bien –respondo con una sonrisa –pero aún así tendré mucho cuidado como me pides –le digo finalmente. Puedo sentir que afirma con la cabeza, pero aún así me da una respuesta. –Me parece bien –remarca. Me quedo en silencio un rato mientras me debato entre decirle o no, pero mi instinto me obliga a hacerlo. –Quiero pedirte otro favor –digo rompiendo el silencio que se ha formado en este pequeño espacio de tiempo. –Dime –accede Vincent con la curiosidad pintada en su voz. Suelto un ligero suspiro preparándome para hablar de nuevo. –De las investigaciones obtuve que hay un par de chicas que de ser capturados nuestros objetivos quedarán en el total abandono. Por ello quisiera saber que es lo que sucederá con ellas –digo. La línea se queda un momento en silencio. –Bell –dice con cierta reprimenda en su tono de voz –no entiendo porque te preocupa eso, eso ya no va con nosotros. Lo que ocurra con esas chicas no es de nuestra incumbencia, así que eso es lo de menos. Niego, me llevo una mano a la cabeza y frunzo el ceño. –Por favor –digo suplicante –solo quiero saber que pasará con ellas. Ayer por la noche escuché su conversación y créeme que me quedé muy intranquila con respecto a ello. –¿Cómo es que las escuchaste? –pregunta en su lugar. –Ayer junto con los chicos instale cámaras en la casa y por la noche realice una guardia a la espera de nueva información. Así fue como las escuché, es solo empatía y si fuera posible me gustaría ayudarlas o algo así. Bufa al otro lado de la línea. –Como ya te he dicho eso no es de nuestra incumbencia y mucho menos algo en lo que podamos meternos pero si te tranquiliza saber que es lo que pasará con ella pues es simple. El gobierno las llevará consigo y de ahí irán a un orfanato es lo más seguro. Si ya son unas chicas grandes no conseguirán quien las lleve a su casa así que estarán en el orfanato hasta que tengan la mayoría de edad, al menos que el lugar sea de esos sitios que vende a las chicas en ese caso su futuro es incierto. Cierro los ojos fuerte con impotencia por no poder hacer nada. –¿No pueden ser llevadas a Estados Unidos? –pregunto. –No –dice –no pueden ir a nuestro país y empiezo a entender por dónde va todo esto. –Ayúdame a llevarlas a Estados Unidos –pido sin saber realmente que es lo que estoy pidiendo. –Estás loca –me dice un poco molesto. Últimamente me han dicho mucho aquello y en verdad que empiezo a creerme que lo estoy. –Lo digo en serio –repito –ayudamr a llevarlas a Estados Unidos. Suelta una ligera risa. –¿Y luego qué? –pregunta –hacemos de todo y las llevamos a Estados Unidos, ¿y que se supone que haremos con ellas? O mejor dicho tú, ¿qué harás con ellas? –No lo sé –estallo –solo que no quiero que se queden en este país. Tal vez conseguirles un hogar temporal, solicitar su ingreso a la academia o llevarlas a un orfanato de ahí pero más seguro. –No –dice –la verdad que no entiendo porque esa repentina y loca idea, ¿qué ganas con ello? Me quedo pensando en lo que dice, realmente que yo tampoco lo entiendo. ¿Por qué mi afán de ayudarlas? No lo entiendo pero solo sé que quiero hacerlo. –Ni yo sé porque te lo pido –digo derrotada –quizáes porque siento que así me libraré de cierta culpa, quizá si las ayudo no me sentiré tan miserable por liderar la misión dónde atrapan a su única familia y encima de ello la misma misión que destruirá su hogar y su familia. Quizá es por eso, aunque realmente no lo sé, solo quiero hacerlo y ya. Ambos nos quedamos en silencio sin saber que decir. –Está bien –dice finalmente –veré que puedo hacer por la chicas, solo espero que no te arrepientas de esto que me pides. Ahora sí dame los nombres de los chicos –dice. Hablamos otros cinco minutos más y luego nos despedimos, al final termino colgando yo. Después de ello mi mente se queda girando sobre los mismos pensamientos pero ya nada de lo que le he dicho se puede cambiar, así que lo dejo pasar y ya. El día pasa tranquilo, solo me reuno con los chicos para ver cómo va todo en lo referente al monitoreo, por otro lado aprovechamos para ponernos de acuerdo en lo que haremos en los siguientes días. Luego de mucha discusión acordamos que yo no me escaparé a ningún sitio durante la semana en la universidad y mucho menos iré a la biblioteca a investigar así como tampoco iré al sitio en que se reúnen los chicos, por lo que solo me queda tratar de enganchar más a André, hacerle mostrar un poco de interés de mi parte y si es posible mediante él obtener información. Los chicos quedaron en estar al pendiente de las cámaras y micrófonos por lo que sea que se puede presentar, entre todos también tomamos la oportunidad para establecer conexión entre cada uno de los celulares y las cámaras instaladas. Con lo del retrato Mateus nos prometió volver a intentarlo y si no resulta de nueva cuenta pues ahora sí buscaremos a un oficial que nos ayude con ello, los planos Bastiam dijo que los buscaría y para jueves trataría de tenerlos en mano, Thiago se ofreció a buscar cualquier rastro del posible espía y los demás estamos para apoyar, en tanto Bradley y yo buscaremos más pruebas pero ahora buscaremos el lodo de entrar en contacto con Bartolomeu. El domingo se va sin ninguna novedad, dedico mi tiempo a cosas que solo son pasatiempos como escuchar música o leer el libro que aún no termino. Ya es lunes y las clases han llegado a su fin, suelto un suspiro pequeño que sabe a mucho alivio. Salgo del salón de clases y voy en dirección a mi taquilla, pongo dentro los cuadernos que no usaré junto a los libros que tampoco ocuparé, cierto para después dirigir mis paso con rumbo al estacionamiento de la universidad. Como todos los días en que vengo a la universidad busco el Porsche Panamera de André, lo encuentro aparcado en el mismo lugar de siempre. Camino poniendo mi mejor cara de "Natalie Evans". Me detengo frente a los dos chicos quienes posan su vista en mi al verme llegar. –Hola André –saludo y me le acerco a darle un beso en la mejilla el cual de forma intencional toca la comisura de sus labios. –Hola bonita –dice sonriente. Me sorprende como me ha llamado pero no hago caso a ello, mejor me centro en el moreno que me mira de forma intensa, en tanto al castaño le da una mirada de muerte. –¿Y qué haremos ahora? –pregunto fingiendo desinterés. Bradley se encoge de hombros ante mi pregunta, entonces el castaño es quien contesta robando toda mi atención. –Hoy no iremos los tres –informa. –Vale –hablo desinteresada –ya entendí la indirecta de que hoy solo van ustedes. Creo que mejor me voy. –No –dice –hoy iremos solos tú y yo a un sitio, Zed no va con nosotros. Volteo en dirección al moreno, me mira sorprendido, a la vez que enojado por la respuesta pero también me mira son resignación y culpa. Trato de calmarlo con la mirada. Espero haberlo logrado. –Nos vemos mañana –le dice André a Bradley. El moreno solo asiente sin saber que decir, el castaño me tiende la mano aunque no me apetece tomarla sé que debo hacerlo por el bien de todo, pongo mi mano en la suya y entrelaza los dedos, no reparo en ello. Miro a Bradley asintiendo en su dirección haciendole entender que estaré bien. –Nos vemos en casa –hablo solamente y nos subimos al auto. Bradley se va para nada contento pero no comento nada de ello. –¿Lista? –pregunta. –Claro –digo –¿a dónde iremos? –Es una sorpresa –habla –pero antes pasaremos a mi casa por algunas cosas. Abro más los ojos por la sorpresa que me causan sus palabras. Perfecto. ¿Qué más puedo pedir?
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Entre tú y yo (TúYo #1)

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