Entre tú y yo (TúYo #1)

Capítulo 16
Viernes. Ya es viernes, mi primera semana en la universidad está finalizando. Las clases ya han terminado, al igual que ayer el día de hoy transcurrió sin ninguna novedad pues hoy de nuevo no fui con los chicos a reunirme, en lugar de ello fui de nuevo a la biblioteca desde donde busqué nuevamente algún tipo de información de utilidad. Al final el resultado fue el mismo que el día anterior. Nada, no encontré nada sobre Bartolomeu Silva. Ese hecho me frustró nuevamente pero solo fue el detonante para dar el siguiente paso, tal vez es arriesgado pero ya no importa tanto. Necesitamos la información y la vamos a conseguir. Tecleo en la computadora que tengo sobre mis piernas, intervengo en la pequeña camara y cuando lo logro suelto un suspiro de alivio. –Realmente sigo pensando que es mala idea hacer esto –dice Vladimir. –¿Listo? –me pregunta Bastiam refiriéndose a la cámara. –Claro –digo –ahora es tu turno. Asiente y sale del auto. –No seas aguafiestas Vladimir –le digo respondiendo a su comentario de hace un rato –todo irá bien. –Vale –dice –lo siento. Suelto un suspiro ante su respuesta. Bastiam se acaba de ir, le veo llegar a la furgoneta en la que se transportará con Danilo. El plan es que ellos entren a la casa haciendo el trabajo de los plomeros que tenían que arreglar unas tuberías. Aprovecharán eso para poner algunas cámaras y micrófonos las cuales nos ayudarán a monitorear a los Silva. El punto en todo esto es obtener información, incluso hasta el rostro de Bartolomeu o de ser posible su ubicación para así pronto capturarlo y terminar con ésto. Thiago y Mateus están vigilando desde diferentes puntos, seguro están escondidos en algún espacio. Todo éste plan tuvimos que improvisarlo hoy por la mañana dado que ayer por la noche Thiago se dedicó a hackear los sistemas de seguridad de Bartolomeu entre ellos las líneas de teléfono por ahí es que nos enteramos que en la noche hubo un problema con las tuberías y con urgencia solicitaban un plomero para reparar el desastre, claro que querían a una agencia de confianza para tener todo bajo control. Cuando lo supimos propuse justo lo que haremos a continuación y todo estuvieron de acuerdo, solo fue cuestión de armar bien el plan para que todo vaya bien y pagar a la agencia para que nos dejara hacer el trabajo de ellos. Aunque no querían los terminamos obligando a qué aceptaran y por supuesto tambien en guardaran silencio. –Kaylee... –dice Vladimir trayendome con su voz al presente. No sé por qué pero con su semblante me da una idea de lo que quiere hablar conmigo porque sé que para eso llamó mi atención. Por ello sin más demora aprieto un botón que hay en el teclado de mi computadora para desactivar el micrófono que tengo conmigo, solo dejo activados el resto de micrófonos y todos los auriculares. –¿Si? –pregunto curiosa. –Kaylee –dice de nuevo –siento mucho lo del beso. Me quedo muda momentáneamente, pienso en que es lo que debo responderle. Porque debo admitir que no me esperaba que dijera esto, imaginaba que dijera que aún quiere besarme o que tal vez, realmente no sé con exactitud que es lo que esperaba pero estoy segura que esto no estaba en las opciones. –Kaylee –dice la voz de Mateus –¿estás ahí? Presiono el botón de encendido de mi micrófono, lista para responderle al chico. –Te escucho Mateus, ¿qué pasa? –digo en respuesta. –De mi lado solo hay tres guardias y nada más, todo controlado –informa. –De acuerdo –respondo y asiento aunque sé que no puede verme –¿Thiago que tienes por ahí? –inquiero al otro chico que vigila. –Bartolomeu acaba de llegar a la casa –responde –está justo en la entrada. Todo en orden. –Perfecto –le digo. –Bastiam y Danilo, ¿cómo lo llevan? –les pregunto. –Listos Kaylee –dice la voz de Danilo –salimos a tu orden. –Vale –digo –ubicación de André –le pido al rubio que está a mi lado. –André está aún en Cascais –informa –solo dame un segundo y lo podemos comprobar con Bradley. Asiento esperando su respuesta. Eso también es parte del plan, mientras Vladimir se queda conmigo en el auto para ver que todo marche bien, Danilo y Bastiam se encargarán de entrar a la casa a hacer trabajo de los plomeros, en tanto Thiago y Mateus montan guardia indicando si todo está en orden o no. Por su parte Bradley está siendo parte de un distractor para André pues así sabemos que no tendrá oportunidad de vernos a alguno de nosotros o mejor dicho ellos o sea los chicos pues cabe la posibilidad de que los recuerde de la universidad. Así que debemos actuar rápido. –En efecto –habla Vladimir –Bradley también se encuentra en Cascais. –De acuerdo –digo –es ahora Danilo –les ordeno a Bastiam y él. Amplio la imagen donde se les ve a Danilo y Bastiam. La camioneta arranca mientras hablan de cosas triviales, siguen avanzando por una calle, llegan a la verja que cubre la entrada a la gran mansión de los Silva. Danilo baja de la camioneta, toca el intercomunicador que está a un lado de la puerta y habla a través de él. –Buenas tardes –dice –venimos de la agencia a la que llamaron para arreglar el problema que hay en la tubería. –Está bien –dice la voz del intercomunicador –pueden pasar. Danilo sube de nuevo y Bastiam hace avanzar la camioneta, traza su recorrido por un camino recubierto de piedras, se detienen y ambos bajan. Les abren la puerta para que después entren a la mansión. Bajan del auto, sacan la caja con herramientas en la cual hay otra cámara. En la computadora abro otras dos ventanas que me dan la vista de las dos cámaras más que he colocado con ellos, la del teja de Bastiam y la de la caja. Atraviesan el recibidor y los conducen por un pasillo, no puedo ver quién dado que está fuera de la lente. Solo se puede escuchar una voz de quién creo que es una mujer. –Sigan por aquí –habla la mujer. –¿Cuál es el problema? –inquiere Bastiam. La razón por la que Bastiam está haciéndose pasar por plomero es que realmente conoce del asunto, Danilo también sabe un poco de ello pero no tanto como Bastiam. –El agua se empezó a fugar de una de las tuberías y una de las llaves con la que se abre el agua ya no hace su trabajo –explica. Yo desde mi lugar estoy atenta a lo que pueda ver en las cámaras. Bastiam responde con algo a lo que apenas y presto la mínima atención. Despliego las ventanas de las cámaras que debe instalar mientras repara la tubería. Llegan hasta una habitación que da la apariencia de ser el cuarto de baño, la mujer les dice algo más y luego los deja solos. –Todo en orden –dice nuevamente Thiago. –Igual de mi lado –añade Mateus. –Vale –respondo solamente. Dos horas después los chicos aún no terminan lo que venimos a hacer. Veo a Bastiam trabajar con una llave inglesa mientras tararea alguna canción desconocida para mí. –Todo listo –afirma Danilo devolviendo a la caja de herramientas lo que sea que tenía en la mano. Con eso sabemos que ha terminado de reparar la tubería y de paso ya ha dejado instalada la cámara, la enciendo en tanto que empiezo a monitorearla para luego controlarla. –Perfecto –le digo –ahora encárgate de ver la llave que menciono y ya sabes que hacer –ordeno. Sale de dónde los ha dejado la mujer hace un rato. –Tenenos movimiento de este lado –me dice Thiago a través del auricular. –¿Qué ves? –pregunto un tanto alarmada. –Dos tipos –dice –un pelirrojo y otro moreno están bajando de una camioneta. Hay más guardias que hace un rato y hay otro hombre que acaba de bajar. Creo que es Bartolomeu –afirma. –De acuerdo –digo –¿qué tal está por tu lado Mateus? –pregunto nuevamente. –Solo hay más seguridad pero nada más –comenta –espera –dice –una chica acaba de salir. –Alguna de las hermanas de André –comenta Vladimir a mi lado. –Listo –oigo decir a Bastiam. Empiezo a trabajar en la otra cámara hasta obtener su señal y control sobre ella. –André y Bradley se están moviendo –dice Vladimir –vienen de regreso. El móvil de Bradley tiene la misma ubicación. Suelto un suspiro antes de hablar. –¿Qué distancia hay desde su ubicación hasta aquí? –pregunto al rubio. Teclea algo en su portátil para después volver a mirarme. –Cuarenta minutos si todo está despejado –habla –un poco más si hay tráfico o alguna cosa de ese tipo. –Vale –hablo de nuevo –ya escucharon chicos. Disponemos de menos de media hora para que terminen lo que falta, no podemos dejar que nos vean así que dense prisa Bastiam y Danilo. Desde la cámara veo que ahora ambos están en la cocina. No responden pero sé que me han escuchado. –¿Qué hay de la chica? –le pregunto a Mateus. –Solo está cortando flores. –¿Y de Bartolomeu? –pregunto dirigiéndome a Thiago. –Ha entrado a la casa seguido de sus hombres. –Bien –hablo. –André se está moviendo muy rápido –avisa Vladimir. Maldigo para mis adentros. Se me olvidaba que tiene un Porsche Panamera de su parte el cual seguramente aprovechando qué no voy con ellos lo hará correr en su máxima potencia para llegar más pronto y de paso probar el motor. –Chicos tienen que darse prisa –ordeno –André se está moviendo muy rápido, muy pronto lo tendremos por aquí. Instalo la conexión con los micrófonos que se me estaba olvidando los chicos también conectaron. Los silencio en el teclado pies de momento no creo que se algo importante de saber. –Probablemente en menos de veinte minutos lo tendremos aquí –presiona Vladimir. Resoplo frustrada por la situación. –¿Falta mucho? –les pregunto a los chicos. –¿Quieres cinta? –pregunta Danilo a Bastiam. Sé que es una máscara para mí pregunta. –Si –dice Bastiam. Eso solo significa que en verdad les falta trabajo por hacer, me empiezo a sentir nerviosa. No debe verlos André porque si lo hace no sabemos que va a pasar. Ambos chicos continúan trabajando, diez eternos minutos después uno de ellos se pone de pie. –Listo –le dice uno a otro. Es el turno de Danilo de conectar los micrófonos para después darme la orden de controlarlos. –André está a pocos metros de aquí –informa Vladimir. –Los guardias están empezando a cercar los perímetros –avisa Thiago –seguro Silva trae algo grande consigo. –Tienen que anunciar su salida –ordeno a Danilo. Entre los dos chicos recogen rápidamente las herramientas y las ponen en la caja, la cierran para después salir de la cocina. En el camino encuentran a la mujer que los hizo pasar a su llegada. –Todo ha quedado arreglado –informa Danilo –puede checar el trabajo si lo desea. –No –dice la mujer –ya han hecho esto antes así que no hay problema. –De acuerdo –dice Bastiam –seria todo. Gracias. La mujer asiente. Los chicos se preparan para marcharse, Danilo se gira en dirección a la puerta, su cámara apunta en ese mismo punto pero no me enfoco en lo que hay alrededor sino en quien hay ahí. Porque frente a Danilo está Bartolomeu Silva, al igual que aquel día en el almacén puedo verlo de cuerpo completo pero a pesar de eso no puedo ver si rostro dado que está un poco lejos, está de perfil y aún lleva las gafas que suele usar todo el tiempo o al menos la mayoría de veces que lo he visto si no es que todas las veces. Acerco la lente de la cámara lo más que puedo pero aún así no puedo ver más del hombre, los chicos avanzan y en tanto Bartolomeu se quita de la vista de la cámara de Danilo. –André está a una calle de la mansión –informa Vladimir. –Ya escucharon –ordeno –dense prisa a salir. –Está aparcando –avisa Mateus. –Chicos –les digo –observen bien al hombre de las gafas, es Bartolomeu con lo que puedan ver haremos un retrato y así daremos con él. No dicen nada pero sé que me han escuchado. –Señor Alexander –se alcanza a escuchar la voz de la mujer del servicio justo antes de que atraviesen la puerta. –André ha atravesado la verja y está por aparcar –dice Thiago. Los chicos terminan de salir y suben rápidamente a la camioneta, arrancan para después salir a toda velocidad. Suspiro más tranquila. Lo hemos logrado. Pero a pesar de eso lo que alcancé a oír no sale de mi mente. ¿Alexander Bartolomeu? ¿Bartolomeu Alexander? ¿Cuál es su verdadero nombre? No importa al final descubriré su rostro y su nombre.
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Entre tú y yo (TúYo #1)

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