Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Encontrándolas nuevamente
"Tú… ¿Cómo sabes que soy un cultivador de alma?" Tianming miró fijamente a Bai Yunfei con los ojos muy abiertos. Bai Yunfei le hizo un gesto de que guardara silencio, recordándole que estaba hablando muy alto. Luego sonrió y dijo: "No te pongas nervioso. No se lo diré a nadie". "Entiendo… ¡tú también eres un cultivador de alma!" Tianming se quedó atónito tras susurrar la única idea que se le ocurría. Yunfei asintió y se sentó en un montoncito de heno. "Bueno, normalmente no hay nada de malo en ocultar que somos cultivadores de alma, pero si no quieres exponer tu identidad, no se lo contaré a nadie. Y ya que no tengo intención de revelarle nada a nadie, hazme un favor y tú tampoco digas que yo soy un cultivador de alma, ¿de acuerdo?" "¿Eh? Si… comprendo. No le contaré a nadie…" Tianming parecía estar todavía un poco aturdido y se quedó sin decir nada durante varios segundos. "No puedo sentir tu Fuerza de Alma. ¡Eres mucho más fuerte que yo! ¿Por qué ocultas tu identidad? Siendo un cultivador de alma, también estás dispuesto a relacionarte con estas personas actuando como alguien normal..." "¿Tan extraño parece? ¿No fuiste tú quien dijo que ser cultivador de alma no te vuelve mejor persona que los demás? Pienso lo mismo". "¿En serio?" Tianming esbozó una sonrisa, feliz de escuchar esas palabras. "¿Hermano Bai Yunfei, también piensas igual?" Sin embargo, a lo poco suspiró pesadamente y dijo como si fuera un anciano sabio: "Pero muchos otros cultivadores de alma se consideran superiores que los no cultivadores y los desprecian. Aunque no todos tienen esa mentalidad, siguen existiendo quienes no desean acercarse a las personas normales, y son muchos, como los que están dentro de su tienda. Podrán actuar cortésmente, pero no van más allá de conversar lo justo y necesario…" "¿Te importa mucho lo que hagan?" Bai Yunfei rio. "Cada quien es libre de pensar como quiera, ¿no es así? Solo debes hacer lo que tu corazón te pida. Siempre que no cargues con el peso de mala acciones, puedes vivir para ti mismo tranquilamente sin que te importe lo que piensen los demás". Tianming miró fijamente a Bai Yunfei durante varios segundos antes de murmurar: "¿Puedo… vivir para mí mismo? Pero mi padre dijo… que todo el que nace en la familia Ye, debe entregar su voluntad a la familia. No importa que tanto dolor o penurias llegué a atravesar, debo soportarlo y sacrificar todo siempre y cuando sea por el bienestar de la familia…" "¿Familia?" Bai Yunfei frunció un poco el ceño. Tras pensar brevemente en ello, dijo en voz baja: "No sé mucho sobre esas cosas, pero incluso dentro de una familia, no deberían retener a sus integrantes y hacerlos sufrir. No es como si por eso debas descuidar tus deberes con la familia, lo que digo es que aunque te encuentres en dificultades, debes estar dispuesto a superarlas tú solo en lugar de obligarte a depender de otros; debes seguir tu propia voluntad por muy duro que sea para que puedas vivir con la mente tranquila y sin remordimientos. ¿No crees?" "Yo… no lo entiendo muy bien…" Tianming sacudió la cabeza. "En realidad, yo tampoco lo entiendo". Bai Yunfei rio torpemente. "Sólo digo lo que siento. No estoy calificado para enseñar a otros. De todos modos, mientras que puedas hacer lo que te gusta, deberías poder vivir tu vida sin arrepentimientos". "¿Hacer lo que me gusta?" El chico estaba un poco sorprendido. Después pensó un momento en ello y sonrió. "Sí… Hacer lo que me gusta. Permanecer en casa es muy aburrido así que he estado viajando por mi cuenta durante los últimos dos meses. ¡Esto es divertido!" "Es agradable ser libre". Bai Yunfei asintió. "Por cierto, Tianming, ya que tu casa está en la ciudad de Gaoyi, ¿sabes qué clase de gente es la familia Liu?" "¿La familia Liu? Hermano Bai Yunfei, ¿estás relacionado con los Liu?" "No, es sólo que tengo un amigo que conoce a la familia Liu y sabe que voy de camino a la ciudad de Gaoyi, así que me dio una carta de presentación para que pueda reunirme con ellos si llego a necesitarlo. Pero no tengo idea que clase de gente serán…" "Oh, ya veo…" Tianming no preguntó mucho al respecto, pero explicó: "La familia Liu es una de las tres grandes familias de la ciudad de Gaoyi, y es tan fuerte como la familia Ye y la familia Zhao. Varios de sus mejores discípulos son miembros de la secta Madera, por lo que tienen fuertes lazos con esta. Sin embargo, no utilizan su influencia para intimidar a otros; se les considera una familia pacífica y justa". "¿S?" Bai Yunfei asintió y posteriormente preguntó: "¿Mencionaste a la familia Ye? Entonces, ¿tu familia es una de esas tres grandes?" "¡Oh, no, creo que hablé de más!" Tianming se puso pálido y se cubrió la boca con las manos. Acto seguido agitó una mano y se acercó un poco a Bai Yunfei. "Emm… Je, je, hermano Bai Yunfei, guarda el secreto, por favor. No se lo he dicho a nadie hasta ahora. Si se enteran que formo parte de la familia Ye, dejarán de tratarme como lo hacen normalmente". "No te preocupes, ya te he dicho que no diré nada. Bueno, ya es algo tarde, vamos a dormir. Mañana podemos seguir conversando. No he tenido un buen descanso en los últimos días. ¡Por fin puedo dormir cómodamente esta noche!" Bai Yunfei bostezó antes de recostarse y cerrar los ojos. Tianming quería decir algo más, pero al ver que Bai Yunfei caía rendido en un plácido sueño, se acostó también. Se mantuvo viendo al techo de la tienda por largo rato, pensativo, antes de finalmente dormirse. Bai Yunfei durmió profundamente y despertó reconfortado. Se escuchaba algo de ruido fuera de la tienda, indicando que los demás ya estaban activos. Tianming no se encontraba dentro de la tienda. "Ya estoy curado casi por completo. Tampoco parece que sufriré algún efecto secundario inesperado. Qué bien. Ser capaz de recuperarme mientras fortalezco mi Fuerza de Alma es de lo mejor. Pero me preocupa avanzar tan rápido usando la Técnica de Fortalecimiento de Objetos. Espero que no me ocurra nada extraño como la vez pasada…" "¿Hermano Bai Yunfei? El desayuno está listo", dijo Tianming, asomando la cabeza por la solapa de la tienda. Yunfei vio a Tianming vistiendo las mismas ropas holgadas de la noche pasada. Juzgando por sus mejillas sucias, debía de haber estado cocinando. "Cuando me levanté, vi que aun seguías descansando y no quise despertarte. Hay un arroyo cercano en donde puedes ir a lavarte antes de venir a desayunar". "Bien". Bai Yunfei asintió con la cabeza. "Tianming, siendo un joven maestro de una gran familia, ¿por qué te gusta hacer este tipo de cosas? Por cierto, tú también deberías lavarte". "En casa no me dejaban hacer nada. Vamos a lavarnos los dos, entonces", dijo el chico y salió con Bai Yunfei en dirección al arroyo. Mientras se lavaba las manos, Bai Yunfei escuchó un grito a sus espaldas que casi lo hizo caer al suelo por la gran sorpresa. "¡Pervertido! ¡¿Seguirás negando que eres un lascivo y acosador?! ¡Estás siguiendo a mi señorita!" Todas las personas cerca se giraron para ver a la mujer de mediana edad que gritaba, y a su vez centraron su atención en Bai Yunfei. Bai Yunfei se estremeció y se giró rápidamente. Al ver a las dos personas no muy lejos de él, frunció los labios y puso los ojos en blanco. "Es usted... tía, señora, digo… eh… tía Zhao… Que coincidencia, sin embargo, ya le expliqué que no soy ningún pervertido". Aquellas dos personas frente a Bai Yunfei eran, efectivamente, las dos mujeres a las que Jing Mingfeng había molestado en la ciudad Roca Boscosa y pensaron que Yunfei era el responsable. "¡Hmph! ¡No intentes hacerte el inocente! Eres un pervertido que ha seguido a mi señorita hasta aquí". La tía Zhao miró a Yunfei con cara de pocos amigos mientras se colocaba entre él y su señorita. Bai Yunfei miró crípticamente a su alrededor y dijo: "Esto en verdad es una coincidencia, tía… Si hubiese tenido la intención de seguirlas a escondidas, ¿me estaría mostrando frente a ustedes así tontamente? Y ya les dije que yo no les hice nada, fue alguien pretendiendo ser yo. Me tendió una trampa. Lo encontré hace poco, pero…" "Bueno, ¿dónde está ese impostor? ¡Dile que aparezca y lo demuestre!" La tía Zhao no pretendía darle la razón a Bai Yunfei… "Pues… lo perdí de vista no hace mucho tiempo…" "¡Tonterías, simplemente estás mintiendo!" La cara de mujer se puso roja y dejo fluir su Fuerza de Alma, que se manifestó como un filamento color naranja alrededor de su cuerpo. Posteriormente el suelo se agrietó y una roca salió disparada hacia Yunfei. Bai Yunfei arrugó las cejas y, dando un paso atrás para afianzar su peso y mantener equilibrio, lanzó un puñetazo a la roca, que fue convertida en polvo como resultado. "Tía, eres tu quien me está acosando a mí… No he sido grosero contigo ni una vez, en cambio, tú lo has sido conmigo ya dos veces. Si insistes en querer pelear, no voy a ser tan amable como la última vez…", dijo Yunfei muy seriamente. "Tía Zhao, tómalo con calma. Dudo que este caballero nos siga a propósito. Hace un momento, el señor Huang dijo que un viajero se nos unió anoche; creo que es él. Si realmente tuviera malas intenciones, ya habría intentado algo…" "Señorita, ¿realmente cree en sus mentiras?" La tía Zhao miró con indignación a Bai Yunfei. La joven rio suavemente y sacudió la cabeza. "Sé que quieres protegerme, pero no debes ser tan exagerada. Ya te dicho antes que podríamos estar equivocándonos de persona. La mirada y la actitud de ese caballero son muy diferentes a las del hombre de aquella noche". "Pero, señorita…" La tía Zhao quiso decir algo más, pero ante la actitud de la jovencita a su lado tuvo que respirar profundo dos veces antes de calmarse. No apartó los ojos de Bai Yunfei en ningún momento. "Caballero, mi tía Zhao es un poco impulsiva por naturaleza, y acabo de ofenderle más de lo que debería, le pido que nos perdone". La chica dio pequeños pasitos hacia Bai Yunfei con una dulce sonrisa en los labios. Portaba un vestido blanco y el cabello le caía detrás de la espalda como una cascada, con un largo mechón detrás de cada oreja, atados con una cinta azul. Sus labios eran rosados y sus cejas finas. Cuando sonreía, un hoyuelo se marcaba en sus tersas mejillas, dándole un toque jovial y encantador. "Uh, esta chica es muy linda y amable… Debería decir algo, pero no sé qué. ¿Bastará simplemente con aceptar sus disculpas?" Bai Yunfei desvió la mirada de la chica. No lo hizo por vergüenza, sino por el aura asesina de la mujer tras de ella… Sin embargo, dijo: "No hay problema. Acepto las disculpas. Y debo repetir que no soy yo el responsable de lo que les ocurrió esa noche". "Oh, creo en sus palabras, caballero. No hace falta que nos expliques nada. Luces y actúas diferente al hombre de aquella vez". La chica sonrió. "Me preguntaba cuál era su nombre, si me permite saber". "Bueno, soy Bai Yunfei. Bai de ‘blanco’ y Yunfei de ‘nuble en el cielo’. ¿Y tú?" La joven parecía claramente sorprendida. Miró a Yunfei de arriba abajo, estudiándolo cuidadosamente; parecía dudar de sus palabras. No obstante, luego de comprobar que no había nada poco normal en la expresión del joven, apartó la mirada de Bai Yunfei con un aparente rubor. La tía Zhao arqueó las cejas al escuchar las palabras de Yunfei. De pronto, parecía estar repentinamente molesta, como si el joven hubiese ofendido a su señorita. Abrió la boca para decir algo, pero la chica se le adelantó diciendo: "Mi nombre es… Tang Xinyun".
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