Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Jiang Fan de la secta Alquimia
Sin apartar la mirada, Bai Yunfei intentaba recuperar la Fuerza de Alma que había consumido. "Este fue mi último recurso, espero funcione..." Mientras Bai Yunfei analizaba la situación, una poderosa Fuerza de Alma resplandeció desde el centro de la explosión. Una luz dorada se elevó en el aire, tragándose las llamas y las piedras que salieron disparadas, generando un torbellino. El torbellino comenzó a girar con mayor intensidad, consumiendo lo poco que quedaba del fuego y luego se encogió lentamente. En menos de un minuto se redujo al tamaño de una persona, y Yunfei pudo ver la figura de alguien en su interior. La figura levantó su brazo derecho y el torbellino se disipó por completo. El hombre de túnica negra se mantuvo erguido con gesto orgulloso, pero la manga derecha de su atuendo se había quemado hasta por encima del codo, revelando una marca de quemadura negra. La herida parecía bastante profunda. Un destello de luz dorada le envolvió el brazo y forzó a salir los restos de otra energía carmesí. Aunque la túnica no resultó del todo dañada, la capucha con que se cubría la cabeza estaba parcialmente quemada, mostrando una caballera blanquecina y una máscara dorada que ocultaba su rostro. Varias líneas ensangrentadas se podían ver a través de la máscara dorada como si se tratasen de cicatrices malévolas, dándole un aspecto monstruoso.  Tras la protección de su rostro, un ojo era normal, pero el otro reflejaba un tono plateado y antinatural, además que su pupila era una franja en vertical, igual a la de una bestia. Al inspeccionar la herida en su brazo derecho, el hombre fue incapaz de ocultar su sorpresa. Siendo un Ancestro de Alma, había sido herido por un joven del reino Espíritu de Alma; esto le provocaba una gran furia. De repente, alzó la cabeza bruscamente y dio un paso hacia adelante. Después manifestó un destello de luz con forma de cuchilla y saltando por los aires se precipitó para caer en picada directamente hacia Bai Yunfei. Tal parecía que aquel desconocido quería aplicar el refrán de ‘ojo por ojo’. No obstante, la situación era un poco diferente ahora, ya que si Yunfei recibía de lleno ese ataque, sin duda iba a morir. Bai Yunfei entrecerró los ojos, enfocándose en su oponente para trazar su siguiente movimiento defensivo. Pero aquel sujeto se precipitaba a gran velocidad, acortando varios metros de distancia en unos pocos segundos. Horrorizado, Bai Yunfei usó los Pasos Superpuestos con la poca Fuerza de Alma que le quedaba, evitando el golpe al arrojarse a un lado. Un segundo después, la tierra comenzó a temblar. La gran roca en la que Yunfei estuvo apoyándose se quebró en cientos de trozos. Cuando el hombre de túnica negra aterrizó de nuevo en el suelo, retrajo ambos brazos para manifestar otro par de cuchillas doradas. Incapaz de esquivar, Bai Yunfei apretó los dientes y levantó su brazalete para protegerse del ataque. ~¡PaM!~ Se oyó un choque, junto a una chispa de fuego, cuando el cuerpo de Bai Yunfei fue enviado hacia atrás. Sin embargo, el daño no fue nada serio; su brazalete apenas tenía una franja blanca, y al poco tiempo regresó a la normalidad. Un rastro de sorpresa asomó los ojos del hombre de negro, pero inmediatamente torció el gesto y volvió a cargar en dirección al joven. Bai Yunfei no perdió el tiempo y elevó su brazo nuevamente mientras retrocedía, esperando bloquear el ataque llamado la Hoja de Palma Dorada. Justo antes de impactar, los ojos del hombre de túnica negra relucieron con astucia. Desviando ligeramente el ángulo de sus cuchillas, haría que estas se deslizaran por un lado del brazalete protector, asestando un golpe en el pecho de Yunfei. Y así fue. ~¡PaM!~ El cuerpo de Bai Yunfei salió disparado como si fuera un proyectil y, aunque chocó su espalda contra una roca en el proceso, simplemente la atravesó, volviéndola pedazos, colisionando varias veces con todo en el camino hasta finalmente detenerse al impactar contra un pilar y caer de rodillas. Yunfei se cubrió la boca por un instante, pero no pudo aguantarlo y vomitó una gran bocanada de sangre oscura. Con algo de náuseas y malestar en todo su cuerpo, intentó enfocar su mirada en aquel sujeto. Sacudiendo ligeramente la muñeca, hizo aparecer su Espina de Hielo. Al ver el resultado de su anterior ataque, el hombre de túnica negra dejó escapar una risita. Pero, su intención asesina no parecía estar saciada. Una vez su brazo derecho ya se había recuperado completamente de la quemadura, se apresuró una vez más hacia el joven. Sin embargo, tan solo al dar un paso, retrocedió con un salto. Casi al mismo tiempo que se retiraba, un resplandor rojizo apareció en el lugar donde estuvo de pie. Posteriormente la misma luz en forma de melena de fuego cambió de dirección, dirigiéndose hacia él. Con una mirada fría en sus ojos, el hombre canalizó su energía dorada y esta adquirió la forma de una espada larga con la que bloqueó el ataque. Cuando la espada dorada hendió la melena rojiza, esta última desapareció, revelando la forma de una hoja carmesí. El sujeto de negro fue arrojado hacia atrás por efecto del impacto y su arma se desmaterializó. Por otro lado, la espada carmesí regresó a las manos de una persona vistiendo una elegante túnica blanca. Aquella nueva persona apareciendo en escena aparentaba tal vez de unos treinta años de edad. Su expresión era seria, con cejas pobladas y patillas afiladas. Paso a paso, fue acercándose mientras la luz de su arma relucía en sus pies. Esta persona era el hijo mayor de la familia Jiang, quien estuvo observando a Bai Yunfei todo el tiempo desde el primer momento que lo vio en la casa del té, Jiang Fan. Jiang Fan se detuvo en lo alto de una roca de diez metros de altura. Panorámicamente, se trazaba un triángulo por la posición en la que estaba ubicado él, Bai Yunfei y el hombre de negro. Empuñando firmemente su espada carmesí, miró por un momento al hombre de negro con desconfianza antes de preguntar: "¿Quién es usted, señor? ¿Qué hace un Ancestro de Alma intimidando a un discípulo Espíritu de Alma de mi secta Alquimia?" Sorprendido, el hombre vestido de negro miró a Bai Yunfei entre varios parpadeos. Los ojos de Bai Yunfei relucieron también con un brillo pensativo. Tener a Jiang Fan obstruyendo a su oponente le había dado algo de tiempo para recobrar el aliento. Su identidad o los motivos por los que le ayudaba resultaba un misterio, o así fue hasta oírlo decir ‘discípulo’ de la secta Alquimia. "¡Es un miembro de la secta Alquimia! ¿Por qué dijo que soy un discípulo? ¿Tendrá que ver con mi objeto ligado al alma?" Bai Yunfei echó un vistazo a su brazalete. Interiormente regocijándose para sí mismo, se incorporó lentamente blandiendo la Espina de Hielo en una mano. Luego empezó a recuperar poco a poco su escaza Fuerza de Alma. "¡Espada del Loto Rojo, Jiang Fan", dijo el desconocido de ropas negras con voz frívola. Jiang Fan sonrió débilmente: "¿Así que me conoces? ¿Cómo debería llamarte, entonces? Juzgando por el tono de tu voz, diría que tenemos casi la misma edad. Por tu gran fuerza debo tomarme el atrevimiento de preguntar… ¿a qué secta o familia perteneces?" Aquel hombre no respondió, haciendo que Jiang Fan se impacientara. "Ya que no deseas responder eso, entonces cambiaré mi pregunta. Dime, ¿qué hizo este hermanito para ofenderte?" El hombre de negro resopló. "Quiero matarlo. Es todo. ¿Acaso necesito una razón para hacerlo?" "¿Oh?" Jiang Fan arqueó las cejas. "¿Eso quiere decir que tienes tus ojos puestos en mi secta…?" Sin pestañear, el hombre de negro respondió: "Secta Alquimia, que arrogantes. ¿Piensas que tengo miedo de ti? Tú y yo somos iguales en fuerza. ¿Crees que puedes impedir que lo mate?" La sonrisa de Jiang Fan se fue desdibujando de sus labios. Con una expresión de desdén, gruñó: "¿Crees tú que no puedo protegerlo? Entonces, ¿por qué será que de repente has comenzado a hablar tanto? ¿Podría ser que este hermanito te ha hecho gastar mucha Fuerza de Alma y no estás seguro que puedas derrotarme, por lo que solo haces tiempo para recuperarte?" "Se ha dado cuenta…", pensó el sujeto de la túnica negra, pero entrecerró los ojos y dijo con voz fría: "¡Ya lo comprobarás cuando lo mate!" Tan pronto terminó de hablar, una tremenda cantidad de Fuerza de Alma salió dispara hacia Bai Yunfei. Sin embargo, Jiang Fan ya se había preparado de antemano. Con un movimiento de su brazo derecho, su espada larga también salió volando y, a su vez, se interpuso en medio de Yunfei y aquel sujeto. A mitad de camino, el hombre de túnica negra se inclinó para evitar el golpe entrante de la espada. No obstante, con otro movimiento de su brazo, la espada carmesí voló de vuelta a las manos de Jiang Fan, quien se encontraba prácticamente frente a su oponente y preparaba un potente tajo en vertical. Las pupilas del sujeto de negro se contrajeron. Generando otro cumulo de energía dorada, un par de cuchillas nuevas se encargaron de bloquear la espada. Aprovechando la fuerza del impacto, Jiang Fan retrocedió y miró detrás de su hombro, ordenándole a Bai Yunfei: "¡Vete, ya!" Debido a la determinación del enemigo por acabar con él, Jiang Fan temía que Yunfei terminara atrapado en medio de la batalla. Iba a ser difícil protegerlo mientras luchaba. La mejor alternativa era que escapara. Bai Yunfei no necesitó que le dijeran nada antes que cada fibra de su cuerpo tembloroso le exigiera huir. Nada más al iniciar la pelea de aquellos dos poderosos cultivadores de alma, ya había corrido unos cien metros de distancia. El hombre de túnica negra no estaba dispuesto a dejar que su presa escapara. Propiciando un gran salto, canalizó Fuerza de Alma en una de sus cuchillas doradas, disparándola hacia Bai Yunfei. Bai Yunfei aumentó abruptamente su velocidad en ese momento, esquivando por los pelos el impacto; en cambio, el ataque alcanzó un pilar cercano, generando una explosión y haciéndolo añicos. Justo cuando el sujeto de ropas negras estaba por preparar otro ataque, un destello rojizo apareció en su rango de visión, forzándolo a retroceder. Jiang Fan comenzó a lanzar tajos ardientes a su enemigo que iban dejando varias sombras residuales, impidiéndole que centrase su atención en Bai Yunfei. Al mismo tiempo, una serie de lenguas de fuego se acumulaban en torno a la espada, rotando lentamente entre cada ataque. En una fracción de segundo, las llamas se separaron para materializarse en siete flores de loto alrededor de Jiang Fan. "¡Loto Rojo!"
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