Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Corre por tu vida, corre.
Luego que Bai Yunfei y los otros se fueran, la calle estuvo desierta por un tiempo antes que lentamente se volviera a llenar de gente. Las diversas tiendas en los alrededores volvieron a abrir y, en unos minutos, la prosperidad volvió a aquel lugar. Las personas iban y venían por las calles llenas de grietas profundas y superficiales. Aquellos que tuvieron la suerte de haber visto la batalla tenían un aire de orgullo mientras hablaban de ello como si se tratase de un ‘gran espectáculo’ que habían presenciado. En lo alto de una casa de té, a varios cientos de metros de distancia, un joven que parecía tener alrededor de veinte años se encontraba sentado en una mesa. Bebiendo un pequeño sorbo de la taza de té en su mano, el joven observó fijamente al lugar por donde Bai Yunfei se había marchado. Otra persona se encontraba de pie a su lado. Esa persona era el tendero de la ‘Casa de los Cien Armamentos’, el cual había atendido a Bai Yunfei en el pasado. “Joven maestro, ¿es ese joven un discípulo de la secta Alquimia?” Observando al pensativo joven a su lado, el tendero preguntó cuidadosamente. Ese joven era el hijo de la familia Jiang, Jiang Fan. No solo era el nuevo talento de la secta Alquimia, sino que también era, junto con el actual líder de la secta, uno de los tres discípulos del anterior líder de la secta Alquimia. Era por esta razón que había una relación tan profunda entre la casa de Jiang y la secta Alquimia. “Nunca lo había notado antes, pero… esa lanza sorprendentemente larga de antes era claramente un artículo de arma…” Las cejas de Jiang Fan se arrugaron mientras le decía esas palabras al hombre que estaba a su lado, mientras pensaba: “¿Es un nuevo discípulo que entró en la secta en los dos años que estuve entrenando? Si eso es cierto, ¿por qué emprendería su viaje siendo todavía tan débil? Y luego de venir a la ciudad Roca Boscosa, ¿por qué no vino a visitar a la familia Jiang? Es más, incluso nos vendió muchos artículos de alma…” Ciertamente, él no estaba muy seguro en ese entonces, pero no parecía querer hablar de ello. El tendero inclinó un poco la cintura, estando algo desconcertado. “¿Cómo podría un discípulo de la secta Alquimia rebajarse tanto como para vender artículos de almas como esos, actuando de manera tan extraña? Lo que es aún más extraño es el hecho que vendió todos sus artículos a cambio de los artículos de nuestra tienda…” “Volveré a casa para comprobar mis sospechas de paso, pero, cuando regrese a mi secta, me aseguraré de preguntarle al hermano mayor si hubo algún discípulo novicio ignorante que bajó por las montañas sin permiso de nuevo…” Jiang Fan lo pensó por unos momentos antes de tomar una decisión. “Entonces… ¿deberíamos ponernos en contacto con ese joven? Él podría ser tu protegido, joven maestro. Él parece estar teniendo algunas dificultades y nosotros podríamos beneficiarnos luego si lo ayud…” “Olvídalo, que se arregle él solo”, interrumpió Jiang Fan, agitando su mano. “Puedo ver que no es muy fuerte, pero ese artículo aliado de alma suyo es de grado Tierra Alto. Sólo puedo suponer que él es uno de los discípulos iniciados más destacados de la secta Alquimia en los últimos dos años. Asegúrate de vigilar a la distancia sus acciones. Y mientras no ocurra nada serio, no te entrometas”. Arreglando sus ropas, Bai Yunfei reanudo su paso, caminando por la calle. Moviéndose casualmente a través de la muchedumbre de gente, sus ojos vigilaron atentamente los alrededores, como si estuviera buscando algo. “No puedo estar equivocado. Debió ser Jing Mingfeng quien me tendió aquella trampa. ¿Es esta su supuesta ‘venganza’? Realmente carece de moral. ¿Cómo pudo hacer esto? ¿Qué tan aburrido hay que estar como para pensar en una forma tan obscena de venganza? ¡Si no fuera por mi fuerza, esa tía me habría matado a golpes! Incluso tendría que haber asumido toda la culpa por ser supuestamente un ‘pervertido’… Jing Mingfeng, esta vez fuiste demasiado lejos. Si alguna vez nos volvemos a encontrar, ¡me aseguraré de dejarte el rostro tan golpeado que ni tu madre te reconocerá!” “Pero, parece imposible poder demostrarle mi inocencia a esa tía y a aquella joven. Les dije que lo encontraría, pero ¿será realmente tan fácil encontrar a Jing Mingfeng? No puedo hacerlas esperar aquí hasta que lo encuentre…” “Debería estar atento a lo que me rodea durante los próximos días. Si aún se encuentra en la ciudad, todavía hay una posibilidad de poder encontrarlo”. Bai Yunfei caminó lentamente por la calle, mientras continuaba estando perdido en sus pensamientos. “Se acercó a mí sin hacer ningún ruido antes… ¿cómo logró hacer eso? Ni siquiera una persona normal podría acercarse a mí sin que yo me diera cuenta. Prácticamente no tenía presencia alguna. ¿Es este el secreto de su familia? Un secreto que causó que toda una familia fuera exterminada…” “Entonces, continuare con mi plan original. Incluso si lo buscase incansablemente, todavía hay una alta probabilidad de que no lo encuentre…” Luego de encontrar un restaurante en donde comer el almuerzo, Bai Yunfei continuó deambulando por la ciudad, entrando en todos los lugares que captaron su atención, mientras compraba todas las cosas que le interesaban para poder probarlas. Bai Yunfei pareció un pequeño niño explorando un mundo completamente nuevo, mientras se familiarizaba con todo tipo de cosas que nunca antes había visto. Por la noche, Bai Yunfei vagó por las calles iluminadas por farolas durante unas horas, hasta que la luna se colgó en el punto más alto del cielo, iluminando tenuemente los alrededores. Lentamente, él comenzó a buscar una posada en la cual descansar por la noche. A Bai Yunfei le disgustaba mucho el hecho que las dos posadas que había encontrado se encontraran llenas. De regreso a las calles ya prácticamente vacías, casi todas las casas de los alrededores tenían sus luces apagadas desde hacía ya mucho tiempo, dejando solo a la tenue luz de la luna iluminando el área. Sin embargo, Bai Yunfei no se preocupó mucho por estos inconvenientes. Mirando hacia el cielo estrellado, él se encontraba en paz. La vida que estaba viviendo finalmente le permitió experimentar el significado de la ‘libertad’. “¿Eh? ¿Qué es ese sonido?” Mientras Bai Yunfei se encontraba sintiendo la tranquilidad de la noche, un sonido repentinamente se escuchó en la distancia, sacándolo de su estado de calma. Era como si hubiera gente tratando de huir tan rápido como pudieran. Sintiendo las distintas presencias en los alrededores atreves de su alma, las cejas de Bai Yunfei se arquearon por la sorpresa que sintió, “¡son todos cultivadores de almas! Son tres... cinco, no. ¡Son más de diez cultivadores de alma! ¿Qué es esto? ¿Un gran maratón de cultivadores de alma que salieron a correr por la noche? ¿Eh? No es eso... de hecho, ¿qué es un maratón? Como sea, el que va adelante parece estar siendo perseguido por los otros cultivadores de alma. El sentimiento que esa persona emana… ¿por qué me es tan familiar? Es como si hubiera entrado en contacto con él en el pasado…” Bai Yunfei se quedó ligeramente aturdido. El cultivador de alma que corría al frente del grupo le había dado una sensación de déjà vu, pero no podía recordar a aquella persona en ese momento, “es casi como si…” En medio de su confusión, la figura repentinamente apareció a en el lado opuesto de la calle. Aquella persona levanto la cabeza con una expresión de pánico viéndose en su rostro, siendo vista por Bai Yunfei. Los ojos de Bai Yunfei se abrieron con sorpresa. Gritando alarmado, él dijo: “¿Yo?” Debido a la luz de la luna, él pudo ver claramente que la persona que corría tan desesperada tenía un rostro identico al suyo. “¿Qué está pasando?” La cabeza de Bai Yunfei se había quedado en blanco por un momento antes de repentinamente reaccionar. Rugiendo con furia, él gritó: “¡Eres tú! ¡Voy a arrancarte los pulmones, Jing Mingfeng!” De repente se acordó de por qué había un aire tan familiar para esta fuerza del alma: ¡era Jing Minfeng!” Esa era la razón por la cual aquella persona emanaba un sentimiento tan familiar para Bai Yunfei, se trataba de la habilidad de disfraz de Jing Mingfeng. Luego de recuperar su conciencia, Bai Yunfei comenzó a sentir como la ira quemaba todo su interior, “bastardo, ¿qué mierda estarás haciendo ahora con mi rostro?” Jing Mingfeng también había visto a Bai Yunfei mientras pasaba rápidamente por una esquina en la calle. Se sorprendió al ver a Bai Yunfei, sin embargo, no se desvió de su camino, mientras continuaba corriendo tan rápido como el viento. Al ver la furiosa mirada de Bai Yunfei, Jing Mingfeng le hizo un gesto con la mano mientras gritaba: “¡Maldita sea! ¿Qué estás haciendo aquí? Ahora no es el momento para charlar y hablar sobre el pasado. ¡Corre por tu vida!” “¡Nada de charlas! Tu y yo tenemos cuentas que ajustar. Voy a… ¡Voy a arrancarte tus pulmones! ¿Qué has hecho esta vez?” Bai Yunfei ni siquiera había terminado de decir las palabras ‘cuentas que ajustar’ antes que sus palabras se convirtieran en un rugido de ira. Sin dudarlo un solo momento, Bai Yunfei se dio la vuelta y comenzó a perseguir a Jing Mingfeng, llegando rápidamente hasta su lado. En ese momento, los otros cultivadores de almas ya habían cruzado la esquina de la calle también. Ellos iban armados con todo tipo de armas brillantes que reflejaban su intención de matar. Cuando doblaron en la esquina y vieron a Bai Yunfei, repentinamente se precipitaron hacia él sin decir una palabra. ¡Lo único que se podía ver en los ojos de los cultivadores de alma era una increíble intención asesina!
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