Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Teniendo algunas rondas contra Jing Mingfeng
~¡PaF!~ En el momento en que el hombre chocó su puño contra el ladrillo, Bai Yunfei retrocedió medio paso, pero el desconocido retrocedió aún más. Yunfei prefirió quedarse quieto y observarlo en lugar de perseguirlo. Sabía que el hombre intentaría escapar entre la multitud por lo que simplemente permaneció vigilando el callejón. Confiaba en que si aquel sujeto pretendía darse la vuelta y correr por el otro lado, podría alcanzarlo sin muchos problemas. Y si optaba por trepar los altos muros del pasaje, también podría derribarlo sin complicaciones. "¿Un… ladrillo?" El hombre sacudió suavemente su mano mientras observaba el objeto en la mano de Bai Yunfei. No pudo evitar dejar salir un resoplido con un rostro extraño, alternando la mirada entre el ladrillo y el joven antes de finalmente adoptar una expresión de enojo. "Chico, ¿qué quieres? Los dos somos cultivadores de alma. ¿Acaso buscas un enfrentamiento? ¿Deseas arrestarme y que me encierren? ¿Piensas que el ayuntamiento de esta ciudad está dispuesto a tomar el caso de un cultivador? No tiene sentido que alertes a nadie; ya recuperaste tu anillo. ¿O es que piensas matarme?" "Si mi deseo fuera matarte, ya estarías vomitando sangre". Bai Yunfei lo miró fijamente antes de agregar: "No esperaba encontrar a una cultivador en el reino de Espíritu de Alma que fuese un ladrón. Ya he visto suficiente, puedes marcharte. Pero tendrás que prometer una cosa". "¡Dilo!", exclamó el hombre y apretó los dientes, comprendiendo que no sería lo suficientemente poderoso para hacerle frente al muchacho. Bai Yunfei sonrió. "Estoy interesado en esa capacidad tuya para cambiar la esencia de tu Fuerza de Alma y apariencia. Y también, ser capaz de esconder tu presencia al grado de parecerte a una persona perfectamente normal, estas deben ser obras de técnicas de alma, ¿verdad? Quiero que me entregues esas dos técnicas y te dejaré marchar". "¿Qué…?" El hombre permaneció viendo a Bai Yunfei con los ojos muy abiertos y una expresión de incredulidad. Incluso su rostro se retorció un poco y tembló ligeramente para luego escrutar al joven con profundo desdén y decir con voz fría: "Tú también quieres conseguir el secreto de mi familia… ¡Eres parte de esa gente que ha perseguido y eliminado a toda mi familia…! ¡¿Por qué no me dejan en paz?! No obtendrán ninguna información mí. ¡Váyanse todos al infierno!" Sus ojos se llenaron repentinamente de un odio atroz y, apretando los dientes para luego rugir con locura, se lanzó hacia Bai Yunfei. La luz verdosa alrededor se cuerpo se intensificó, fluyendo el doble de rápido que antes. Mientras se apresuraba contra el joven, giró la muñeca y una daga negra apareció en su mano, dispuesto a apuñalar a Bai Yunfei. Bai Yunfei se sobresaltó, sin entender por qué su oponente se había vuelta tan frenética. No obstante, al ver el color de sus ojos, teñidos de un rojo sangre, no pudo evitar sentir un ligero temblor en su corazón. Ese tipo de mirada era muy familiar, igual a cuando Li Chengfeng acabó con los bandidos de la Fortaleza Bosque Negro, dominado por la ira y el odio. Aquel sujeto tenía esa misma expresión: un odio monstruo que podía grabarse hasta la medula de los huesos y la propia alma. Consumido por el trance, la daga del hombre ya casi alcanzaba la frente de su oponente. Pero los ojos de Bai Yunfei destellaron; inclinó su cuerpo hacia atrás, esquivando el ataque. No contraatacó, sino que dio varios pasos consecutivos para posicionarse al extremo izquierdo del lugar. Al otro sujeto no le importó cuales fueran sus movimientos o intenciones. Arrojó la daga y en una veloz carrera la tomó en el aire, una finta, digiriendo el verdadero ataque, un puñetazo, directamente al abdomen de Yunfei. Con una ceja levantada, Bai Yunfei deslizó suavemente sus pies, inclinando su cuerpo hacia la izquierda de forma ingeniosa, a su vez que lanzaba el ladrillo contra su oponente. Este lo detuvo con una mano libre, pero Yunfei aprovechó para girarse en su dirección y le golpeó un hombro. ~¡PaF!~ Tras un distinguido sonido, el cuerpo del desconocido fue enviado a volar. El efecto de lanzamiento del ladrillo se había activado. El hombre voló varios metros antes de caer al suelo con una expresión aturdida. Bai Yunfei no fue tras él. Tranquilamente explicó: "Oye, creo que te estás confundiendo de persona. Lo que dije antes no fue en serio. No tienes que reaccionar así, ¿bien?" Todavía aturdido, el hombre levantó la cabeza para mirar a Bai Yunfei. Arqueó sus cejas, como si su mente de pronto se hubiese despejado. La mirada en sus ojos también había vuelto a la normalidad. Suspiró pesadamente y dijo: "Eso estuvo cerca… Perdí el control solo por esas palabras. Por fortuna, este muchacho no es un enemigo real, de lo contrario… ¡No, deja de pensar en eso! Controla tu odio, Jing Mingfeng. Hasta que tenga suficientes fuerzas, debo evitar comportarme de esta manera". Jing Mingfeng agitó la mano e hizo desaparecer la daga. Posteriormente se rascó la cabeza, mirando a Bai Yunfei, pareciendo ser un viejo amigo y que estuvieran charlando tranquilamente. "Perdí un poco el control, hermanito. No me siento muy bien, creo que será mejor que vaya a buscar a un médico cuanto antes. Estoy interrumpiendo tus compras así que… te dejaré seguir con lo tuyo y me marcharé". Luego de pronunciar esas palabras, se dio media vuelta para salir del callejón, como si nadie hubiera pasado. Bai Yunfei quedó atónito. Su boca se torció en una mueca y dijo en voz alta: "¡Eh! ¿Así es como piensas salirte con la tuya? ¡Aun no saldas tu deuda por haberme robado el anillo!" Jing Mingfeng se detuvo. Con un suspiro interno, se dio vuelta sin poder hacer nada. "Bueno, ¿entonces qué más quieres?" "¿Qué más quiero?" Bai Yunfei murmuró en voz baja. Su tono era reservado y calmado. Ya no sentía rabia hacia ese hombre. En cambio, percibió cierta sensación de… compañerismo que no hubiera considerado posible. Aquel sujeto no le parecía una mala persona, o eso pensaba. Tal vez se debía a su mirada de antes, cargada de odio, o la cantidad repentina de tristeza contenida en estos, lo que hizo dudar a Bai Yunfei. Miró al consternado Jing Mingfeng por un momento antes de romper en carcajadas. Mingfeng sintió un escalofrío por toda la espalda, dio un paso atrás y dijo en tono receloso: "Tú… ¿qué quieres?" "Ja, Ja". Yunfei reía, sopesando el ladrillo en su mano. "Si no fuera porque tenía un método especial para localizarte, te habrías escapado con mi anillo interdimensional. Eso habría terminado en una situación terrible para mí. Definitivamente me sentiría mal si solo te dejo ir. Luchemos un poco más". Bai Yunfei no esperó a que su adversario se preparara. Cargó hacia adelante dejando imágenes residuales en el camino. En un parpadeo, ya se encontraba frente a Jing Mingfeng, casi empujándolo con el ladrillo. Jing Mingfeng se horrorizó y esquivó rápidamente con un movimiento lateral. Pero Bai Yunfei se anticipó a sus reacciones y consiguió asestarle un golpe en el pecho con el ladrillo. Nada ocurrió. "¿Eh? ¿Qué demonios haces? ¿Qué cultivador de alma utiliza un ladrillo como arma?" Jing Mingfeng dio varios pasos hacia atrás mientras gritaba a Bai Yunfei, quien parecía ignorarlo. Aunque su atributo de origen de viento lo volvía extremadamente rápido, Bai Yunfei estaba en una etapa más alta, además de utilizar los Pasos Superpuestos. "Te dije…" Mingfeng levantó su mano para bloquear el siguiente ataque cuando sintió que su cuerpo fue mandado a volar y chocó la espalda contra una pared. Después se levantó y tocó su cuerpo, buscando heridas. No tenía ningún daño real. Pero se quedó viendo el ladrillo de Bai Yunfei con evidente confusión. "¿Qué demonios está pasando?" Bai Yunfei rio y se lanzó de nuevo al ataque. Debido a que el callejón de hallaba desprovisto de espectadores, lentamente se empezaron a escuchar continuos sonidos similares a golpes, así como exclamaciones de sorpresa y gritos de confusión. Todo el cuerpo de Jing Mingfeng estaba lleno de tierra y mugre. Su apariencia era lamentable; la peluca blanca que cargaba se había caído en algún momento, revelando su verdadero cabello, negro y alborotado. También se le veía viejo, con arrugas en la frente. Gritó como un animal cuando el siguiente golpe estaba por alcanzarlo, pero consiguió evitarlo a tiempo. "¡Hey! ¡Suficiente! No entiendo la causa pero de alguna manera ya he salido volando siete veces. ¡Y si lo hago de nuevo, voy a enojarme de verdad!" Bai Yunfei se detuvo y miró el ladrillo en su mano. "Oh, ¿ya van siete? Bueno, entonces…" Jing Mingfeng dejó escapar un suspiro de alivio. Justo cuando estaba a punto de decir algo, Bai Yunfei lo había golpeado otra vez. "¡Juguemos una ronda más! ¡Ruega no tener mala suerte!" "¡Tú…!" Jing Mingfeng no tuvo tiempo de soltar un rugido antes que el ladrillo se estrellase contra su hombro. No pasó nada. Sin embargo, otro golpe ya iba en camino, causando que su rostro se oscureciera al entender que era muy tarde para esquivarlo… Entonces, salió disparado por los aires otra vez. Después de aterrizar y dar la vuelta para ponerse de pie, viendo que Bai Yunfei realmente no lo perseguía, se apresuró a salir corriendo del callejón. "¡Oye! Ahora que estamos a mano, mi nombre es Bai Yunfei. ¿Cuál es el tuyo?" Tras escuchar las elocuentes palabras de Yunfei, Mingfeng pareció detenerse, pero solo fue durante un instante y en lugar de regresar redobló sus esfuerzos por salir corriendo del callejón. Tan pronto como dobló en una esquina, exclamó furiosamente: "¿Que estamos a mano? ¡Y un pepino! ¡Niño, yo, Jing Mingfeng recordaré la humillación que he recibido hoy! ¡Tan solo espera y verás, me vengaré!" Bai Yunfei se quedó quieto por un momento, con la boca ligeramente entre abierta. "Solo te golpeé unas pocas veces con un ladrillo. No es como si estuvieras herido o algo grave… Que mezquino…"
Descubre más en Bookista
Descarga la app y continúa leyendo
Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Populares

Populares

close 0/500