No escaparas de mi

Puedo decir que si.
~Cristián~ Vamos en el auto, ella se ve preciosa y sonríe al ver las luces de la ciudad, el reflejo de ella en sus ojos la hace ver todavía más hermosa. Su mirada se vuelve confusa al ver que he aparcado el auto a la orilla de una playa, le tomo la mano y la llevo por un camino de rocas, hasta una mesa bajo la luz de la luna, ella se pone la mano en la boca sorprendida. Es una romántica cena adornada con velas y rosas rojas, la llevo a la mesa y la ayudo a sentarse y yo tomo mi lugar frente a ella. - Cristián esto es...- Dice ella mirando todo el entorno- Es maravilloso. - ¿ Te gusta?- Digo mirándola como un niño embobado. - ¡¿ Gustarme ?! ¡ Esto es asombroso, Cristián!- Dice ella muy feliz para luego volver a mirarme confundida- ¿ Por qué haces todo esto ? - Mi querida Jane...¿ Tan distraída eres que olvidaste tu propio cumpleaños?- Digo poniendo mi mejilla sobre mi mano, ella me mira y se ríe al percatarse de la fecha. - Vaya...Lo olvidé por completo- Dice ella arreglandose el cabello para luego mirarme tímidamente- Esto es muy lindo, Cristián...es muy dulce el gesto. - Jane...- Digo tomando su mano- Quiero hacerte tan feliz, como tu me haces a mi. - No sé cómo lo hago...- Dice ella apretando mi mano- Me dijiste que quería que fuese tu novia el primer día...y desde entonces sigues atento a mi ¿ qué te atrae tanto de mi ? - Eres hermosa, dedicada, talentosa, interesante, inteligente, amable...entre muchas cosas más pero...- Digo tomando sus dos manos- Lo que más destacas...es que tienes la actitud de mi madre. - ¿ Actitud?- Dice ella mirándome curiosa. - Era antisistemas, nadie la mangoneaba, era valiente y decidida- Digo mirando al mar que se presenta ante nosotros- Justo como tu el día en que dejaste a William en su lugar, supe que quería tenerte a mi lado desde ese día. - Vaya...- Dice ella sonriendo con la cabeza baja, y es aquí cuando recuerdo- Se que tu aún no me amas pero...quisiera saber si, aunque sea un poco, ¿ me quieres ? - Cristián...- Dice ella alzando su rostro, sonrojada aparta la mirada- Puedo decir que si...supongo que si te quiero...un poco. No sé si ella sabrá que esas simples palabras me han hecho el hombre más feliz del mundo, me aproximó a ella y la giró en brazos y ella ríe a carcajadas y se aferra a mi camisa. - ¡ Oye cálmate! ¡ dije que solo un poco !- Dice ella con una sonrisa. - ¡ Solo con eso me haces el hombre más feliz del mundo!- Digo dejándola en el suelo pero sin dejar de abrazarla- Eso significa que debo seguir esforzándome, estoy llegando a tu corazón. Me quedo viendo su rostro por un rato, y por primera vez noto algo en su mirada, un pequeño pero notorio destello de felicidad, no se si me imagino cosas, pero creo que estar conmigo la hace un poco feliz. Luego de la cena, caminamos por la orilla de la playa, ella delante de mi, lastima que no traje una cámara, se ve hermosa con la luz de la luna sobre ella. Ella se detiene y mira algo en la arena. - ¡ Cristián mira !- Dice señalando una perla semi cubierta por la arena, la toma y junto con el agua del mar, limpia, de repente su cara se ilumina y corre a la mesa donde cenamos, voy tras ella admirando a una Jane entusiasmada que jamás había visto, Al llegar a la mesa, Jane toma la botella de vino, que tiene una cuerda de hilo pabilo alrededor y corta el mismo, hace algo entre su vestido que no puedo ver y cuando termina, me mira sonriente. - Pon tus manos y cierra los ojos- Dice ella con las manos cubriendo lo que ha hecho, yo obedezco y alzo las manos con los ojos cerrados, luego siento algo en mis manos- Ya puedes abrirlos- Dice ella dejándo notar que esta sonriendo, al abrir los ojos veo una pulsera con la perla en el centro, ¿ la ha hecho...para mi...? - Esto es...- Digo mirando la pulsera, es muy linda para hacerla tan rápidamente es muy buena. - Mamá me enseñó a hacer este tipo de cosas, pensé que podría aprovechar y darte un pequeño regalo para agradecerte la sorpresa- Dice ella con la manos a sus espaldas, parece tan tierna- Aunque si no te gusta puedes dejarla- Dice ella apunto de tomar la pulsera de mis manos rápidamente me pongo la pulsera y la modelo para ella, quien me sonríe. - Es el primer regalo que me das, ¿ cómo podría no aceptar?- Digo acercandome a ella- Jane...Feliz cumpleaños- Digo para finalmente cortar la distancia entre nosotros con un beso...el cual ella no se resiste pero tampoco me lo devuelve del todo...voy a avanzando. Pasan los días, estamos por terminar las primeras 5 escenas del corto animado, Jane me ha estado ayudando y rápidamente hemos progresado, por cosas del destino, Felipe entra preocupado a mi despacho. - ¡ Cristián!- Dice Felipe corriendo hasta mi escritorio, me pongo de pie y camino hacia a el y pongo mis manos sobre sus hombros, esta hiperventilando. - ¿Qué pasa ?- Digo ayudando a que se siente. - Es papá...esta en el hospital...esta muy muy enfermo- Dice el como con lagrimas en los ojos.
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