Eremofobia

¿Alquimia?
El emperador comenzaba a perder las esperanzas de encontrar a esa chica y su ánimo empezaba a decaer. Caminaba por su palacio para tratar de despejar su mente que no para de pensar en aquella señorita que una vez tuvo en sus brazos y que lo enloqueció a tal punto. Estaba tan metido en sus pensamientos que no noto a la cortesana que lo seguía para invitarle un té. —Su majestad, su majestad —correteaba detrás de él y lo llamaba débilmente la niña de apenas 17 años, hasta que el emperador se detuvo porque recordó algo que había olvidado preguntar a los guardias—. ¡Que bien que se detiene, su majestad! —la niña saltó y trató de abrazar al emperador, pero el de un ágil giro repele el ataque. —¿Tu padre necesita algo, señorita Fianze? —preguntó el emperador con un tono neutro, pues no quería ofender a la hija de su tercer general, por el respeto mutuo que había entre los dos hombres. —Mi padre no, su majestad, soy yo la que quiere invitarlo a tomar una taza de té —el emperador no hallaba la manera menos catastrófica de rechazarla nuevamente, pues siempre que lo hacía la niña lloraba y se iba con alguna de sus amigas o criadas a desahogarse con ellas, no le causaba problemas con el general pues él no le decía nada relacionado con su hija, pues el general sabía lo obstinada que era su hija con el emperador. —Su majestad —para la suerte del emperador un soldado llega para informarle nueva información sobre “la chica” —. Su majestad, hay una mujer de testigo que afirma ver a la chica de cabello verde y corto arrastrarse fuera de un río a las afueras de Galas. —Llévame con ella de inmediato —el emperador se fue sin darle una respuesta a esa niña malcriada, que solo miraba al emperador alejarse. Una ira nació en lo profundo de su ser maldiciendo a todo el mundo, entonces chasqueo los dedos y una de sus criadas apareció de la nada. —Investiga qué es lo que está pasando y quién es la chica que el emperador está buscando —dijo con una oscuridad en su mirada y voz, nadie podría creer esta extraña mirada que la chica soltaba, pues para todos, esta niña jamás había mostrado a ese vicioso ser. En otro lugar retirado, especificando, en la residencia del señor Yannick, se encontraba una cansada y somnolienta Eliza, pues después de estudiar en una noche todo lo que necesitaba saber de técnica de refinado de píldoras y pociones junto con la enciclopedia de hierbas que Yannick le había entregado, ella era una especie de apasionada a la lectura y al conocimiento, pues sabía que en el mundo el tener un conocimiento alto es tan indispensable como la comida rica. —¡Mierda! Nunca terminaré esta enciclopedia —chillé cansada, vi por la ventana y mire el amanecer venidero. Me levanté y me puse el uniforme, que era básicamente ropa cómoda con unas botas, pues aun no preparaban mi uniforme, como el de Grace o Eilad. Caminé con sueño hasta la misma sala de ayer para encontrarme a mi maestro cultivando, la señorita Hope me hizo una señal de silencio y me invitó a observar al maestro cultivar. Era una escena increíble, jamás pensé que presenciaba algo tan magnífico como esto, en el Jardín sentado en una posición extraña estaba mi maestro, cantando algo que no podía entender y a su alrededor las luces se hacían más fuertes y atravesaban el cuerpo de mi maestro, mientras que a los alrededores las flores comenzaban a florecer y soltar un polvo dorado. —Dejemos a este anciano en paz, empecemos con tu primera clase de refinado —asentí y la seguí hasta una habitación con varios muebles con cajones y repisas con lo que parecían calderas—. Esta es la habitación para refinar, puedes usar cualquier lugar, claro, pero aquí están las plantas que necesitas. —Maestra tengo una duda con los libros que me dio ayer. —¿Cuál? —La flor de llamas, no se si las propiedades curativas solo ayudan a las personas con almas de naturaleza fuego y similares, o a todas, además de que no está muy claro con cual se contrarresta su fuego para que no dañe a las otras. —¡Avanzaste mucho! Creí que llegarías apenas a las primeras veinte páginas, pues hay demasiada información. —En realidad llevo leída 1/3 de esa enciclopedia, si no me cree tengo un resumen de cada hierba del libro, todo lo importante y algunas notas, también otras pequeñas dudas que me surgían con la lectura. —Eso es excelente, buena alumna —la señorita Hope me acarició la cabeza—. Bien, empecemos ahora con la práctica probablemente te des cuenta de las respuestas a tus dudas. Me explico varias cosas y me enseñó a refinar, en mi primer lote de píldoras, refine cicatrización nivel 2, la señorita mencionó que la calidad era bastante buena como para ser vendida, pero que mejor me las quedará, porque en el futuro siempre serán necesarias, con mis siguientes lotes de píldoras me fue un poco mejor, pero ella solo dijo que eran buenos y excelentes, así que creo que debo de esforzarme aún más. A mediodía tomé un descanso para comer, me dirigí al comedor donde ya estaban Grace y Eilad, tomando té con galletas, me senté frente a ellos dejando mis cosas debajo de la mesa. —Hola —saludé con una sonrisa. —¿Cómo te fue en tu primer refinado? —preguntó Grace. —No creo que me haya ido mal ni bien, yo creo qué punto medio —sus gestos eran comprensivos y dulces. —No te preocupes, nadie nace sabiendo —trataron de consolarme. —Yo no tengo ni un poco de talento para refinar, pero soy bueno en las artes marcial y la cultivación de esas técnicas —dijo Eilad. —Y yo no puedo practicar artes, pues mi cuerpo es muy enfermizo y débil, mientras que refinar es casi lo único que puedo hacer —siguió Grace. Después llegaron las chicas con la comida y comenzamos a comer. —Chicos, tengo una duda, ¿Por qué si solo somos tres hay un uniforme? —pregunte al ver sus trajes formales y bordados con una especie de escudo. —¿No te lo dijeron? —negué—. Los maestros son sabios de la academia Rosebrush, por ser sus alumnos prácticamente somos estudiantes de esa academia. —Tu identificación, uniforme e insignia, tal vez llegue junto al maestro Gil, pero no te preocupes, llegara —tomó otro trozo de comida y trago—. Solo que resuelva el problema de la chica perdida del emperador y seguramente regresa de inmediato. —No creo que tarden demasiado rastreando a esa chica —opino Grace—. ¿Por qué la están buscando? En primer lugar. —Creo que le robo al emperador —me quede callada. —No lo creo, si lo hubiera hecho no la pediría con vida. —¿Tú qué opinas, Lizzy? —preguntó Eilad. —No creo que haya robado, creo que era una concubina secuestrada, que quería su libertad —dije tratando de sonar inocente. —No lo creo, porque, en primer lugar, ¿Quién sería tan estúpido como para rechazar al emperador? —estas palabras de Eilad son hirientes para mí. —Si fuera una de esas concubinas secuestradas lo primero que haría es escapar, eso es lo que me dice mi sentido común —trate de justificarme. —Pero ¿Por qué? Si el emperador es muy rico, ¿Por qué renunciarías a una oportunidad tan grande de ser emperatriz de un reino rico? —En primer lugar, porque yo no soy de este mundo, en mi mundo el secuestro es lo peor que te puede pasar, pues en mi país si te pasaba era muy probable que tu familia no te volviera a ver jamás, o tal vez pudiera ver tu cabeza decapitada tirada en alguna calle y tus órganos los usarían personas con dinero que pagan por ellos —respondí y Eilad se quedó callado. Después de esa comida me fui a entrenar junto a Eilad, pues la maestra comenzaría con mis lecciones, mientras Eilad se cambiaba la maestra comenzó a explicarme. —Hay varios estilos que podrías intentar, yo podría recomendarte dos, la lucha de un guerrero o de un asesino, ambas son muy efectivas, pero en diferentes áreas, una es efectiva en el asesinato y la otra en la lucha cuerpo a cuerpo… —Maestra, no quiero ser muy ambiciosa, pero me gustaría practicar las dos —dije con una voz suave y ligera. —¿Estás segura? Practicar ambas es demasiado pesado, podrías morir o atrofiar tus músculos en el mejor de los casos. —Quiero ser poderosa para poder cuidarme sola en cualquier lugar, y rápida para escapar —respondí con el mismo tono suave y respetuoso. —Eso es excelente, muchos de mis alumnos solo eligen uno, por lo difícil, pero no es imposible —el rostro albergaba una sonrisa complacida. Al terminar el entrenamiento comprendí porque las personas solo elegían una a la vez, todo mi cuerpo se sentía como si estuviera a punto de romperse, cuando entre a mi dormitorio, me tire en la bañera y con la energía que me quedaba me di un baño muy necesario, al terminar me puse lo que pude y me acosté en la cama. Recordé algo que en alguna parte del libro hablaba de la cultivación y cómo podía ayudar a tu cuerpo a curarse más rápido. Me puse en la misma posición y comencé con el canto, después de un tiempo entró en una euforia más relajada que la anterior. Trate de ver el estado de mi cuerpo, como se explicaba en el libro, y lo logré, pude ver la silueta de mi cuerpo dibujada en la nada, después identifique mis venas, después a los huesos y cartílagos, los órganos, músculos y por último la piel. Identifique los músculos rotos por el entrenamiento y de inmediato la energía fue hacia ellos, ayudándolos a sanar de una forma increíblemente rápida, casi no me lo creía. Cuando terminaron de sanar pare de cultivar y sentí que mi cuerpo estaba demasiado bien, como si hubiera dormido horas. No supe exactamente lo que pasó, pero sé que si algo muy raro y bueno a la vez, pues esto significaba que cultivando podría curar cualquier mal hecho por el entrenamiento, o eso es lo que espero, preguntaré después a los maestros.
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