(UDR) El núcleo

Parte 4
"Una vez mi padre me dijo que la inicial L es la inicial del ángel caído" -Que se vaya a la puta mierda -gritó mientras azotó el tarro en la mesa-. Habían pasado unas semanas del suceso, como tres. El castaño ya se había conseguido un empleo como un campesino en un pueblecito rústico, alejado de las grandes ciudades. El aroma a pan caliente y las grandes espesuras no le reconfortaban en lo absoluto, pensaba cada vez más en volver a la ciudad, vestir de nuevo sus ropas finas y vivir como rico. En cambio siempre se levantaba temprano a arar la tierra, darle de comer al ganado, pastorear ovejas entre más cosas que el nunca pensó hacer por su estatus económico, de hecho se mofaba de la gente del campo. Ahora vivía humildemente, en una casa de leños y paja, tomaba pocas raciones de alimento y sus manos tersas se volvían duras, le salían ampollas y se quejaba siempre de amanecer con dolores de cuello. Él ya no era su jefe, ahora tenía por primera vez uno. -Maldita sea -se lamentó- ¿cómo pude acabar así? Tocó a su puerta un granjero, un toque común a decir verdad, aunque la puerta si necesitaba un arreglo. -¡Ya voy! Abrió la puerta deslumbrado al campesino. -¿Qué pasa? -Son hombres trajeados, están con el alcalde, vente. -Yo no me entrometo en asuntos que no son míos, eso es lo que siempre he odiado de ustedes. -Usted decide amigo, yo si voy a ver. Se quedó sentado mientras descansaba del trabajo duro, era obvio que no estaba hecho para estas cosas, sus manos antes tersas y suaves se volvían más duras y con callos. Volvieron a tocar la puerta. -¡Ya voy! Eran tres hombres de traje, de ciudad más bien, uno de ellos se presentó: -Muy buenas señor, venimos a reclutar trabajadores para el barco. -Yo no estoy interesado en eso, prefiero oler a estiércol y pasto a trabajar como esclavo mientras me sobreexplotan. -No le estamos preguntando señor. Ambos hombres se lo llevaron del brazo. -¡¡Espero te mueras maldito idiota!! Fue llevado junto con otras personas en un carro, para ser llevadas al muelle por la tarde. Al final del largo camino llegaron al muelle, dónde finalmente bajaron. -Ustedes dos irán al cuarto de máquinas, tú y tú servirán para limpiar la cubierta. Al castaño le fue concedida la labor de limpiar, tomó un pañuelo y empezó a limpiar la suciedad de -Apresurate castaño -dijo el hombre dándole una patada-. -Oye Ijyz -le dijo uno de ellos al hombre de negro-. -¿Sí? -¿Tienes miedo de?... ¿el tipo pálido? -Hablas de Steven, para nada, ¿que me va a hacer un escuálido enfermo como él?, yo soy fuerte, con músculo y si me llega a tocar un sólo pelo, va a lamentar haber nacido. Siguió limpiando. Oyendo la conversación. Al empezar oa noche cayó rendido en su dormitorio asignado, el cuál no era más que un cuchitril lleno de mugre, claro, la vida de un hombre común es simplemente agotadora y triste. Desperto después por unos sonidos provenientes de la cocina del barco, se acercó a ver. -Hola amigo -le dijo un hombre con un delantal de cocinero- bienvenido a nuestra cocina. -¿Pero que no se supone que deberían dormir?, esto no es nada correcto -expresó-. -Tú sólo ven a beber, de vez en cuando en la cocina no hay nada interesante así que da igual. -Bueno, pues... dame un vaso de lo que estén tomando. El cocinero tomó uno de los vasos, le virtió cerveza y se la dejó en la mesa. El castaño observó por un rato el vaso. -Tiene un olor fatal. -Tú sólo bebe como si no hubiera un mañana. Penas y tomó un sorbo, cuando lo escupió enseguida. -Buaj, esto sabe mal. -Se me hacía que no eras un campesino -dijo uno de ellos- ¿quién eras en realidad? Él los miró a todos, le lanzaban una mirada interrogadora al chico. -Yo, yo... era un arquitecto, antes de que sucediera todo. -Escuché las noticias, aquí no criticamos a nadie, tú tranquilo amigo. -Vaya, nunca pensé convivir con gente cómo ustedes, gracias. -Claro amigo, y chicos, deberíamos andar con cuidado, oí que el errante puede venir a cobrarse la vida del jefe. -¿Quién es el errante? -espetó el castaño y todos le vieron de forma inquisidora-. -¿No sabes quién fue? -Sinceramente desconozco mucho, nunca escuché hablar de alguien llamado así. El cocinero tomó un cuchillo de su barra, con fuerza lo incrustó en la mesa. -Sea lo que es ese hombre... no es humano, pareciera el diablo en persona que un hombre simple. Éste cuchillo, hijo, con éste cuchillo cuentan que mató a toda una tropa de soldados, es una reliquia sólo por ser portada por el pálido. Él hizo de la tierra un infierno... matando y conquistando tierras hasta incluso llegar al continente americano, ya está retirado, pero eso no significa que deje de ser el perro que era antes. El ambiente parecía volver a tener esa escencia a olor de cerveza, sangre y sal. -¿Entonces si ataca que hacemos? -preguntó el castaño-. -Huir, nada más podemos hacer, aunque esperemos que no suceda, el jefe lleva un día de atraso en su entrega al pálido, el errante es exigente así que quizás viene lo peor... Finalmente su charla acabó, él se fue a dormir comprendiendo así que debía de tratar bien a la gente de la que antes se burlaba . Su mente no lo dejaba en paz, sus pesadillas eran fuertes, artefactos mágicos, peleas, tenía pensamientos de muerte. -¡Levantense cerdos! La mayoría de la tripulación se levantaba con resaca. -Tú, el castaño, limpia el cuarto de máquinas. -Sí, claro. Entró entonces al cuarto, tomó la escoba y empezó con su labor, tranquilo, medio despreocupado de la vida. -¡¡¡Nos atacan!!! El barco se estremeció entre las olas, seguido de un fuerte golpe en la parte central, con ello la perforacion del mismo. -No, no, no, no, esto no está pasando -dijo aquél hombre de poca fortuna-. Corrió directamente a cubierta, el cocinero ya había sacado un bote de remos, unos cuantos ya le seguían mientras se lanzaban desde arriba al bote. -¡¡Ven chico!! -le gritó el cocinero. Era la hora. Un buque de guerra los embistió con gran fuerza, de ahí, muchos uniformados de negro, igual que el señor Ijyz. Él corrió hasta el bote, al intentar saltar, alguien le jaló del brazo, al final veía como el bote navegaba hacia el amanecer, mientras la niebla se los tragaba. -Tú no vas a ningún lado, yo pagué por ti una suma considerable a tu patrón, así que nos ayudas o aquí mismo te mato -le dijo el hombre de traje negro entregando al castaño un rifle-. Él cargó el arma, sus dedos temblaban, no sabía que hacer en ese momento, pero tambaleante empezó a mirar como uno a uno invadían el barco. -¡Usa la mira campesino!, ¡¡y lucha hasta morir!! Con esto los guardaespaldas de Ijyz atacaron con los rifles a todo aquél que tocara los tablones de "el ventoso" -¡¡Ahora aparece pálido!!, no tengo miedo de ver tus sesos volar por el suelo al derrotarte. El castaño observó a lo lejos aproximarse un pequeño barco, en él. Había un hombre de corbata y pantalones negros, su piel era blanca como el mismo mármol o leche, tenía grandes ojeras, fruncía el entrecejo y denotaba una mirada de tristeza, ese hombre era el "errante" -¡Así que te das el lujo de aparecer como en un show!, nunca me dejas de sorprender. El hombre saltó al barco, seguido de otros dos, uno más joven que vestía una boina que tenía atados unos pequeños papeles de notas con un abrigo a cuadros y una chica de la edad del castaño, con un brazal de plata y un traje rojo algo extraño. -Así que trajiste a tus mascotas, yo también a las mías. Uno de los hombres corrió hacía aquél escuálido hombre. Sopresivamente éste lo tomó de los cabellos y le disparó en el cuello. -Ijyz... recuerdo que teníamos un trato, te deposité el dinero primero antes de que mi mercancia llegase. Tenías un plazo de siete días para traerlo, y te has llevado nueve. -Escucha imbécil tú no me vas a ponerme condiciones, ahora muere. El otro sacó el rifle y disparo, el tipo de la boina le lanzó un cuchillo y el guardaespaldas cayó con un fuerte sonido. Ijyz tembló, miró al castaño y éste igual le miró mientras ambos sabían que ese hombre desdichado era la única esperanza en esto. -C-campesino, di... dispara -tartamudeó Ijyz-. Tembloroso empuñó el arma, disparó pero tan sólo dio el el suelo. -¡Eres un imbécil! -dijo Ijyz mientras le disparó al castaño con su última bala-. Cayó en el suelo mientras sus harapos se tenían con su sangre, se tentó el pecho miró la escena, mientras luchaba por vivir. El hombre sacó un cuchillo, en ese momento la chica extendió el brazo, y una cuerda delgada con cuchilla atravesó el abdomen de Ijyz. El soltó un gran quejido, mientras soltaba lágrimas, cayó al suelo intentando safarse, al final dejó de luchar y se arrodilló con dolor en los tablones podridos. -Te ofrecí una oportunidad, un nombre nuevo y una amistad -le dijo aquél paliducho- en fin, creo que mis hombres no han recibido un buen espectáculo en mucho tiempo. -¡¿Qué?!, ¡¡no, por favor, dame una segunda oportunidad!!, ¡¡¡te lo ruego!!! -Una de las cosas que nunca he hecho es dar segundas oportunidades y hoy también es uno de esos casos -hizo una seña con su mano y el chico de la boina le trajo una especie de gancho-. -Por lo menos voy a conformarme con saber que maté a toda tu tropa -dijo escupiendo sangre y con una voz ya ronca-. -Los hombres drogados de tu pueblo nunca serán de mi bando -dijo el pálido y enseguida la chica destapó el rostro de uno de ellos, Ijyz lo reconoció, era su padre-. -¡Maldito!, ¡¡malditos todos!! -el hombre le tomó del brazo y con fuerza le clavó en gancho en la mano derecha, así la chica se lo llevó al otro barco-. Lizzco sonrió al ver aquella escena, para luego cerrar los ojos fatigado. El tipo de boina se acercó al castaño, al ver que todavía respiraba con dificultad gritó: -¡Hey jefe! -¿Sí? -Éste chico sigue vivo, me sorpende que hay sobrevivido todavía. -Parece que a Rogers le hace falta personal, dale atención médica y traelo al barco. El tipo de boina abrió su maletín, sacó alcohol, pinzas y un paño. Le desgarró la parte del pecho, con cuidado le sacó la bala, remojó el paño en alcohol y limpió al castaño, le envolvió con vendas y finalmente lo llevó del brazo hasta el barco pequeño. Entraron al barco, que más bien era algo lujoso, con una pequeña mesita y un anaquel de varios licores. -He aquí el chico, señor. -Siéntate -le dijo el hombre al chico- ¿gustas aguardiente? -Emm. ¿sí? Lizzco abrió los ojos y miró al ojeroso tipo. El hombre bebía un brebaje que nunca había visto mientras fumaba un cigarro, Lizzco tomó del vaso, su garganta ardía, era como tragar fuego, más no quiso escupir por miedo. -Tu rostro me recuerda a alguien, ¿tú y Lawbert Ctronger se conocen? -Bueno, en realidad no. -Oiga señor, él es el tipo que apareció en los periódicos, ya sabe, la noticia que no dijo que publicaramos. -Esa noticia era muy reciclada, y puedo ayudarte con tu problema, ¿cómo te llamas? -Lilliat, Lilliat Pryce. -Bien, ahora que ha muerto Ijyz te concederé parte parte de dos letra. Lizzco Ctronger. Bienvenido al equipo. -Gracias, ¿entonces que tengo que hacer? -Cómo le dije a mi investigador, hay uno de mis empleados en Irlanda que necesita personal, si te da el visto bueno yo me encargaré de retirarte tus cargos y si cometes un error cómo ese sujeto de allá, vendré por ti y te aseguro que amanecerás colgado en la plaza roja. Jefferson, llévalo con el buque. Los dos salieron para el buque de guerra, Jefferson tomó el timón. -No creo que avancemos sin personal -dijo Lizzco-. -Éste es un barco especial, creado por el señor Hogmoj, te sorprendería saber que sirve sin requerir de carbón. -Pero eso es imposible. -Tú observa. Jefferson accionó varias palancas. El buque fue demasiado rápido contra la marea, tanto que Lizzco se agarró de donde pudo. -¡¡Esto es como brujería!! -gritó Lizzco-. -¡¡Pero no lo es!! -y luego bajó la velocidad- Jefferson Bracamontes, llámame Jeff si gustas. -Lizzco, así me nombró el jefe. -Ahora falta que te otorguen las otras letras. -¿Qué?, ¿a que te refieres? -Dependiendo de que tan bien hagas tu trabajo Antonelle te obsequiará letras para un nombre en clave. -Esto es confuso, sabes. /////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////// Hola mis lectores (Ojalá tuviese uno ¬¬) En fin, les traigo capítulo nuevo. Lo sé, tuve que hacer cambios y eso por que no me convenció como venía, por favor si ven errores quedamos en contacto :)
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