Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Semilla de origen de fuego
Día tras día, noche tras noche… El tiempo prometido transcurrió en un abrir y cerrar de ojos. Aquel día de la batalla, Bai Yunfei despertó muy temprano. Después de varios minutos de meditación, miró al cielo a través de la ventana antes de agachar la cabeza y apretar la mano derecha. Cerró los ojos y respiró hondo, percibiendo cuidadosamente su entorno. Luego de un momento, abrió ferozmente sus ojos. Aunque una pizca de determinación se entrevió en su mirada, al cabo de unos segundos arrugó las cejas, expresando vacilación. "Sólo un poco más… Puedo sentirlo. Sólo un poco más y me habré abierto paso al reino de Espíritu de Alma. Pero, estoy atrapado en una situación difícil. ¿Podré conseguirlo a tiempo?" Yunfei parpadeó varias veces considerando sus opciones. "Y lo más importante, una vez alcance ese reino, el atributo de origen de alma que decidí elegir es el fuego, sin embargo, en caso que no salga como lo planeo…" "Estoy a poco de lograrlo. Si me detengo aquí y me enfrento a Zhang Zhenshan siendo un Guerrero de Alma, entonces…" Bai Yunfei frunció el entrecejo, en una lucha interna donde la determinación y un poco de locura cruzaban sus ojos. "¡Si voy a luchar, debo ir con todo hasta el final! ¡No puedo echarme para atrás a estas alturas! ¡Aun me quedan varias horas, puedo hacerlo!" Con un movimiento de muñeca sacó un sable largo, y con cierto brillo en sus ojos, dijo en su cabeza. "¡Fortalecer!" Pasaron varias horas en las que Bai Yunfei fortaleció unos cuantos objetos y finalmente agotó toda su Fuerza de Alma, cayendo desmayado nuevamente sobre la cama. El sol se elevaba con lentitud en el exterior. Poco a poco la luz se fue filtrando a través de la ventana, iluminando el interior de la habitación. Una hora, dos horas… Lentamente, algo pareció haber cambiado en esa pequeña estancia. Bai Yunfei continuaba tendido sobre la cama, pareciendo dormir tranquilamente con una respiración pausada, sin ninguna diferencia. ¿Qué era lo extraño? Con el pasar de los minutos, la anomalía dentro de la habitación se hizo más y más visible… ¡Se trataba de la luz! Bajo la blanca luz del sol, la ya de por si iluminada habitación adquirió un toque de rojo pálido que eventualmente se transformó en un rojo carmesí. Y con la aparición de ese color, otras luces de diferentes tonos se manifestaron también. Surgieron de la nada; al menos una decena de colores se juntaban en el lugar, matices profundos, espesos, claros. Toda la habitación quedó vuelta una especie de arcoíris. Entonces, estos rayos de luz fluyeron lentamente hacia un mismo punto, que era, por supuesto, Bai Yunfei. La anomalía lo rodeó durante un largo momento. Pero hubo un destello carmesí que se separó paulatinamente del resto y flotó hacia su pecho, fusionándose con él. Y de pronto, como si hubiesen recibido algún tipo de señal, el resto de los colores flotando en círculos se movieron simultáneamente y se fundieron en todas partes de su cuerpo. La luz se volvió cada vez más intensa; continuaban apareciendo destellos coloridos de la nada, que rodeaban a Bai Yunfei incesantemente. El joven arrugó las cejas y apretó la mandíbula. Su rostro se distorsionó gradualmente, como si padeciera de un gran dolor. Volvió sus manos puños mientras temblaba ligeramente. Si Hong Yin hubiera estado presente, habría confirmado que se trataba del momento en que un cultivador rompía en el reino de Espíritu de Alma. No obstante, la evolución de Yunfei era muy diferente a la de un simple Guerrero de Alma. Cuando un Guerrero de Alma alcanzaba el límite de su poder, era capaz de reunir gran cantidad de poder elemental del cielo y la tierra. Para avanzar al siguiente reino, primero se tenía que elegir un atributo de origen. La mayoría de las personas elegirían evidentemente el que mejor les conviniera. Incluso estaban esos que escogían dos atributos o más. Aquellos que lo hacían eran considerados genios de alto potencial, o puede que tontos sin igual. Debido a que había un atributo a elección, las energías del cielo y la tierra se concentraban en el cuerpo del cultivador por primera vez, manifestando únicamente ese elemento que eligió para luego ser transferido a su interior, fusionándose con su propia Fuerza de Alma. Pero, desde la antigüedad hasta el presente, nunca existió un solo cultivador de alma que permaneciera inconsciente mientras ascendía al reino de Espíritu de Alma. El poder elemental entró a todos los rincones del cuerpo de Bai Yunfei y, debido a que este era incapaz de elegir a causa de su condición, todos los elementos estaban amontonándose en él descontroladamente. Su brazo derecho relucía con el color rojo del fuego. Su pierna izquierda se veía blanquecina y fría, apoderada por la energía elemental de hielo. Su brazo izquierdo brillaba de un color amarillo dorado, siente este el elemento metal… Bai Yunfei temblaba sin parar. Su rostro se torció de dolor. Finas gotas de sudor surcaban su frente. Si la situación continuaba prolongándose, su vida estaría en grave peligro. "¡Ah!" Finalmente, un grito salió de su boca y abrió los ojos bruscamente, producto del insoportable dolor que experimentaba. Su mente quedó en blanco por un momento, para luego recobrar al completo el conocimiento. Vio todo tipo de luces de colores frente a sus ojos, provenientes prácticamente de todas partes de su cuerpo, y entonces sintió un dolor agudo que casi lo hizo desmayarse otra vez. "Este es… el poder elemental del cielo y la tierra". Yunfei pensaba aceleradamente con los dientes muy apretados. "Pero ¡¿por qué hay tantos?! ¿Qué está pasando…? ¡Ay, mi elección! ¡Debo elegir!" Comprendiendo que en ese momento lo más importante era mantener la calma, Bai Yunfei soportó el dolor y cerró los ojos para percibir lo que ocurría en su cuerpo, lo cual se resumía de una sola manera: caos. Su Fuerza de Alma era como un caballo corriendo erráticamente, chocando contra diversas energías mientras tiraba de un pesado cargamento. "No puedo controlarlo, no puedo controlarlo… ¡No sé qué hacer! ¡Ah!" Con el sudor bañándole la frente, al pasarse un brazo para limpiárselo, se percató de algo. "¿Eh? No siento dolor en el brazo derecho… ¡Este es el elemento fuego!" "Fuego… ¡Puedo controlarlo! Esto es exactamente lo que quiero. Solo quiero la energía elemental de fuego. ¡Que todo lo demás salga de mi cuerpo!" Bai Yunfei controló el elemento fuego en su brazo derecho y lo hizo circular a través de su cuerpo, expulsando las otras energías. La razón por la que todos los poderes elementales se juntaron en Bai Yunfei fue porque él estuvo inconsciente, pero ya despierto y con la posibilidad de elegir el atributo deseado, su cuerpo comenzó a rechazar el resto. Después de unos segundos, Bai Yunfei finalmente expulsó todos los caóticos poderes elementales invasores, dejando solamente el color rojizo. "Uh…" Sintiendo que el dolor finalmente desaparecía, siendo reemplazado por calidez, Bai Yunfei pudo respirar aliviado, fuera de peligro. Canalizando su Fuerza de Alma, percibió la corriente de energía ardiente circulando a su vez, recorriendo cada fibra de su ser, volviéndolo más fuerte. Bai Yunfei entendió que la energía elemental de fuego se acumulaba en cierto punto de acupuntura, prácticamente en su corazón. Este punto era llamado ‘punto de origen’. Como el nombre expresaba, allí se almacenaba el atributo de origen de alma. Todo poder elemental del cielo y la tierra se trasladaba inmediatamente a ese punto, fundiéndose y transformándose en una ‘semilla de origen elemental’, la cual acompañaría al cultivador por toda la vida. Una vez este poder elemental terminó de acumularse en su corazón, Bai Yunfei sintió que el calor en su cuerpo se intensificaba gradualmente, como si una llama ardiera y se volviera cada vez más grande. Inesperadamente, la energía elemental de fuego siguió apareciendo de la nada, juntándose en su pecho. Y continuaba apareciendo y fusionándose con él. Y más, más, y… ¿no era demasiado? A medida que este fuego en su interior continuaba creciendo, Bai Yunfei finalmente entendió que algo andaba mal, pues se estaba poniendo muy… ¿caliente? La sensación de calor aumentó demasiado, tanto que pasó a ser una abrasadora. "¡Algo va mal! ¡Parece que… no puedo controlarlo! ¡Es demasiado, demasiado!" Yunfei se incorporó al descubrir que no era capaz de mantener el control sobre la energía elemental de fuego. Sus peores temores finalmente estaban saliendo a la luz. Debido al insano incremento de su Fuerza de Alma, la transición del reino Guerrero de Alma a Espíritu de Alma resultó con que la formación y adaptación de la semilla de origen de fuego, que se supone debía ser fácil, se volviera una complicada mutación. En consecuencia, no podía manejar su atributo de origen. Una mancha carmesí parecía teñir los ojos de Bai Yunfei, mientras el intenso calor continuaba creciendo desmedidamente. "¡No podré resistir mucho más! ¡Si sigo así, me quemaré hasta la muerte! ¡¿Qué hago, qué hago?! No puedo soportar mucho más el poder elemental de fuego... ¡Cierto! ¡Puedo transferirlo a la lanza Punta de Fuego!" Sin pensarlo dos veces, Bai Yunfei agitó la muñeca y la lanza apareció en su mano. En un instante, recuperó algo de control sobre la energía elemental de fuego y el calor en su cuerpo disminuyó un poco. La situación era como la de un barril repleto a rebosar de agua que se estuviera vaciando lentamente a través de una pequeña abertura. El poder de fuego en el corazón de Yunfei se fue separando tal esperaba y se trasladó a la lanza Punta de Fuego en su mano. "¡Funciona!" Bai Yunfei parpadeaba con alegría. El calor seguía disminuyendo. De repente tuvo una idea. Pasando su mano izquierda sobre el anillo interdimensional, sacó el brazalete protector y se lo puso en el brazo derecho. El calor se redujo aún más, y entonces Yunfei pudo relajarse, pero sin atreverse a desconcentrarse ni un poco. Controló la energía elemental de fuego hasta llevarla al tamaño del puño de un bebé. Un rastro del poder se separó de su semilla de origen ya formada y adaptada, trayendo consigo una majestuosa energía elemental que fluyó a la mano de Bai Yunfei, uniéndose al brazalete y la lanza. Los dos objetos de alma resplandecieron constantemente como si estuvieran palpitando. El brazalete parecía estar absorbiendo la mayor parte de la energía, mientras que la lanza se estaba llevando la menor parte. Todo esto era debido al intento de Yunfei por disminuir el calor en su cuerpo al transferir el poder elemental a los objetos, provocando que estos mutaran. Al cabo de un indeterminado lapso de tiempo, la luz roja circundante fue absorbida completamente dentro del cuerpo de Bai Yunfei. Sin embargo, una singular sensación de calor persistía en el aire. Yunfei estaba por sentarse pero entonces se sorprendió al recibir numerosos mensajes en su cabeza. ‘Fortalecimiento Exitoso’. ‘Fortalecimiento Exitoso’. ‘Fortalecimiento Exitoso’.
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