La Tercera hija del Rey

Capítulo 9
La caravana abandonó la ciudad. Xana fue encarcelada en una prisión, era una ironía ella Xana Lundqvist, tercera princesa del reino Franco, quién había vivido en opulencia no estaba en una cómoda habitación con adornos de oro y plata ni cuyos asientos estaban acolchado con terciopelo. Ella Xana Lundqvist, la tercera hija del rey, estaba en una celda rústica de hierro. *** Prisión de máxima seguridad del reino Dorado Xana miraba a través del pequeño tragaluz que había en su celda, el sol se asomaba poco a poco por dicha ventanita iluminando levemente su rostro. No se podía tapar el sol con una mano, su padre intentó taparlo con un solo dedo. Grave error. Siente el chirrido de las ruedas al abrirse y dando vuelta con rapidez pudo distinguir el rostro del príncipe de Ronda. El hombre avanzó con cautela logrando ingresar al pequeño cuarto —Todo fue una mentira —dijo con su mirada vacía en el hombre —Princesa, las cosas no son como piensa. —Entonces como son, explíqueme —se burla —El reino Nevado ya había tomado posesión del suyo cuando el sur lo conquistó. Nos enteramos que Franco había sido conquistado y se vio la oportunidad perfecta; dos ejércitos contra uno. Mi trato con usted quedó roto cuando el reino Franco dejó de existir. —Excusas, son sólo excusas. Muy bien sabía usted que nunca cumpliría aquel tratado de paz. Usted me engañó, por eso accedió a ayudarme —Princesa nunca la engañé —el hombre da unos pasos consiguiendo acercarse a sana —No se atreva a tocarme. Váyase ¿qué hace aquí? —Conseguiré una forma de sacarla de aquí. Sea mi esposa, es la única forma de protegerla. —¿Su esposa? Usted está loco. No me casaré con uno de los asesinos de mi familia—se burla —Yo no los maté, es todo lo que le digo. Su clan había caído, ahora estaba en desgracia ¿qué sentido tenía vivir? Su linaje estaba casi extinto y con ella moriría el clan Lundqvist. —Digame, ¿cuáles son sus verdaderos motivos? El hombre queda en silencio por varios segundos con la mirada perdida. —Su hermana, la segunda princesa está viva, está cautiva en el reino Malón —aviso mientras pasa sus manos por el cabello Xana se acerca al principe con los ojos llorosos. ¿Estaba viva? La sensación de alivio golpeó su pecho, su hermana Raizel estaba viva. —¿Dónde está? La ayudaré a liberarla si accede a mi petición, una vez a mi esposa entenderá las razones Xana acepta repetidas veces con su cabeza. —¿Qué pasó con mis otros hermanos? —Fueron asesinados, murieron batallando. Aquellas palabras borraron su incipiente y nueva alegría, que se evaporó tan rápido como llegó. Raizel estaba viva pero sus hermanos mayores habían muerto. —Lo odio. Es usted un ser sin corazón —grita al principe quien ya había salido de su celda y la aseguraba con llave. Los ojos de iris rojizo inyectados en sangre, miraban al hombre con ira a través de las rejas. *** —Ronda, ¿Qué debemos hacer con Witgate? —Alteza, es mejor matar a dos pájaros de un solo tiro, ¿no cree? —¿Que propones? —habla Lanes. —Hay que preparar el terreno para que Witgate y Dylan pierdan la gracia del rey, así los saca de una vez por todas de su camino. Jaden Ahlström cruzaba cada punto en su entretejido plan con cuidado y un cálculo frío como el hielo, se tenía prohibido los errores. Sabía que Lanes no confíaba plenamente en él. Pero, tampoco pensaba ganarse su confianza. No la necesitaba. El solo se había forjado a si mismo, cada logro, cada paso en la corte lo ganó con mucho esfuerzo y humillación. Ahora, había puesto la idea en el corazón de Lanes y este sin duda la ejecutaría a su propio beneficio. Ronda movería sus fichas para no solo matar a dos pájaros de un solo tiro, más bien tres. El proceso sería lento pero, al final obtendría los resultados. Ronda salió de la mansión de Lanes y a su mente llegó la imagen de la tercera princesa del reino Franco. Se sentía un poco culpable por el estado actual de la princesa. Pero, ella tenía razón, el no tenía corazón. Por lo tanto, no tenía que sentirse culpable por aquel reino que algún día caería, el reino Franco tuvo un líder débil e incompetente, no le sorprendía que ese reino hubiera caído cuán torre de naipes, que se derriba ante el menor movimiento. Ahora, ese terreno sería codiciado por todos y tendría que ser muy cauteloso, de lo contrario saldría disparado del tablero sin ninguna recompensa. Caminó hasta llegar a su sección del palacio, entró a su habitación despidiendo a todo el personal. Su mente cansada reclamaba un descanso y ante aquella demandante petición cerró los ojos. Poco tiempo había pasado cuando unos ojos rojos cobran vida en su mente, junto con el cabello platinado y piel de luna. Xana Lundqvist pronto sería su esposa, de eso estaba seguro, necesitaba a esa mujer a de su lado, una mentalidad como esa no podía quedar en malas manos. Una sonrisa se dibujó en su rostro, ¿qué diferencia había entre unas manos malas y él? Ninguna. Ella había caído en sus manos. Aunque, a su lado nada le faltaría pues, tendría mucho poder al convertirse en emperatriz y su cariño. Dejando sus pensamientos a un lado, se dedicó a descansar. ⭐⭐⭐ Hay nuevo capítulo, espero que lo disfruten y pues comenten qué les parece. Ahora Bookista no me deja ver el número de lectores así que les agradecería muchísimo si dejan sus comentarios y así saber quiénes me leen.
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