tres desamores una ciudad

Buen humor y mal humor
Clarice se preparó para ir a la oficina, por alguna razón se sentía de buen humor a pesar de qué en su mente se sentía mal por haber pasado la noche con Roch, al entrar al piso comenzó a saludar a cada una de las secretarías cosa que ella casi nunca hacía , las secretarias se admirarón y se vieron entre sí. Seguido paso por el escritorio de Víctor y le saludo al igual que Bea quien la vio con una enorme sonrisa y ya que no estando acostumbrada a esos saludos fue a su oficina . -¡Hola Clarice¡¿ Puedo preguntar....puedo atreverme a preguntar por qué vienes de tan buen humor no es nada , solo que tu nunca saludas a Víctor y hoy si lo hiciste? - ¡No pasa nada! -¡No saludas a las secretarias antes que ellas a ti, cosa que no haces si sabes hacerlo solo es con una sonrisa y los más extraño de todo saludas a Víctor cosa que nunca has hecho!- - Pues sí estoy un poco relajada por mi hombro no tengo mucha molestia y pues sería una buena forma de sentirme bien porque no duele el hombro -¿ no te duele el hombro?¿ acaso fuiste a un spa para un masaje?¿Pero me dijiste que nunca irías a un lugar así, por qué no quieres que cualquiera te toque?- -¡No no no nada de eso , sólo que el doctor Roch llegó a mí..!-Clarice no quiso terminar la oración. -¿Llegó a darte un masaje?¿Acaso será un masaje de los que recibiste la semana pasada?- Clarice trató de ocultar su historia y ya no quiso seguir hablando. Sabiendo esto Bea no quiso averiguar más de lado de Clarice y salió de la oficina. Se dirigió donde Víctor y le dijo que porque no salía Roch esa noche para averiguar qué es lo que había pasado entre ellos porque al parecer Clarice se sentía de humor después de haber estado con él y quería pues estar enterada de lo que había sucedido, Víctor le preguntó que por qué quería saber eso aparte Roch no le diría nada , Bea le dijo que tratará de averiguar diciéndole algo de que Clarice estaba cambiando que de repente estaba de buen humor saludando personas tal vez así lograba conseguir algo, Víctor asintió. Finalizó la jornada de trabajo ese día y Roch pasó a recoger a Víctor para ir al bar entonces ahí comenzaron a platicar de muchas cosas de repente Víctor: -¿Sabes, Clarice había estado diferente en la oficina ,estaba de buen humor y que hasta incluso lo había saludado cosas que nunca había hecho en estos meses. Roch se sorprendió con esta conversación - ¿En serio ha estado de buen humor?-Pensó que Víctor estaba indagando tal vez no por él sino por Bea no quiso decir nada así que terminó cambiando de tema y son no soltó nada. Al día siguiente Roch le envió un regalo a la oficina a Clarice, ella estaba dudosa si abrirlo o no decidió abrirlos y se asombró con lo que vió: era un camisón de seda con un color muy sutil con partes de encaje, prenda que ella no solía utilizar. Decidió ir a devolverlo personalmente al hospital pues no quería que Roch se acercara a su casa. Salió de la oficina una hora antes al llegar al hospital preguntó donde podía encontrar al doctor Cost, fue reconocida en la entrada por una enfermera como la novia del doctor Roch, quién le dijo en que piso estaría el doctor en ese momento. Al salir del ascensor vió a Roch, que estaba parado escribiendo en medio del pasillo observado por dos lindas enfermeras. -¡Roch!- -¡Clarice, qué sorpresa!¿Qué haces aquí?- -¡Vine a devolverlo!- dijo sacando una cajita de su bolso.- Al ver esto Roch se puso triste y le pidió seguirlo a una habitación para poder continuar con la conversación por se sintió avergonzado frente a los demás. Clarice se disgustó pero obedeció. -¡Por favor, quedátelo, es tuyo!¡Pensé inmediatamente en ti cuando lo vi!- -¡Yo no utilizo está clase de prendas!- -¡Pero si lo hicieras te verías hermosa!- -¡No necesito tus regalos!¡No necesito que me halagues!¡Y es más no te necesito!- gritó Clarice perdiendo la paciencia. Roch se sintió humillado. -¡Pero yo creí que...!-Se le ahogó la voz y no pudo continuar. -¡Ya no quiero verte más!-Se dio vuelta sin dar tiempo a Roch de responder y él se quedó desconsolado en la habitación.
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