Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Bestia de alma
Al día siguiente, Bai Yunfei no salió a caminar. Pasó todo el día en su habitación recuperándose de sus heridas. Al anochecer, fortaleció sus objetos restantes, y después de lograr mejorar una amplia cantidad de armas y accesorios, finalmente se quedó sin Fuerza de Alma, desplomándose en la cama. La noche transcurrió rápidamente. Temprano por la mañana, Bai Yunfei se sentó en el reborde de la cama y se estiró con pereza. Sus huesos crujieron al realizar estiramientos de brazos y ladear su columna mientras tomaba profundas respiraciones. Luego asintió para sí mismo, satisfecho. "¡Definitivamente usar la Técnica de Fortalecimiento de Objetos es el mejor camino para mejorar mi Fuerza de Alma! Es un método fácil y rápido... Desafortunadamente, siempre debo correr el riesgo de perder el conocimiento. Aunque esto no es muy diferente a quedarme dormido, me toma siete u ocho horas recuperarme. Supongo que también puedo ser forzado a despertarme luego de unas tres o cuatro horas, sin embargo, no tendría el mismo efecto que despertar con normalidad, y seguiría parcialmente cansado". "Ya casi es hora. Hoy le diré adiós a la ciudad Sauce Verde. Lo mejor es que me marche temprano", pensó Bai Yunfei al examinar un collar que extrajo de su anillo interdimensional. El objeto tenía la forma de un pez color verde esmeralda. ‘Grado de Objeto: Alto’. ‘Nivel de Fortalecimiento: +10’. ‘Atributo Adicional: agilidad +35’. ‘Efecto Adicional de +10: incrementa la velocidad de movimiento en un 3%’. ‘Condición de Fortalecimiento: 22 puntos de alma’. Confirmando las estadísticas del collar, Bai Yunfei asintió ligeramente. "Las técnicas de maniobras corporales y los movimientos practicados en la secta Sauce Verde se basan principalmente en la destreza. Seguramente este collar le servirá a Yuhe..." Al salir de la habitación, la frescura de la mañana surcó el rostro de Yunfei, haciéndole sentir que su espíritu volaba libremente. Se dirigió a la habitación de Hong Yin y tocó la puerta, pero no hubo respuesta. Pensó que tal vez ya estaría despierto y salió a caminar antes que él. Bai Yunfei decidió pasear cerca del Pabellón de Hojas Voladoras. Tal vez podría encontrar casualmente a Chu Yuhe. Pasó a través de un terreno de piedras azules que parecían emanar una curiosa sensación de humedad. Se veían flores preciosas casi iguales a gemas incrustadas en un ancho tramo de pasto que aleteaba suavemente por obra de la brisa. A su alrededor, Bai Yunfei escuchaba el tenue sonido del goteo de las plantas regadas; todo el escenario reflejaba tranquilidad y frescura matutina. Después de un rato paseando, llegó a un estanque. Frente a este se encontraba el Pabellón de Hojas Voladores, lugar donde residían Chu Yuhe y otros miembros de la secta Sauce Verde. "¿Hmmm?" Al aproximarse al estanque, Bai Yunfei no pudo evitar dejar salir una suave exclamación de sorpresa. Hong Yin estaba sentado al otro lado, en un banquillo de piedra, acariciando a un lobo gris frente a él. Incluso parecía estar murmurándole algo. Sin duda se trataba del mismo lobo que tenía Li Long de la secta Domadores de Bestias. Y a su lado, una joven se hallaba sentada tranquilamente, alternando la mirada entre el muchacho y la bestia. "Hermano Hong Yin, Liliu, ¿qué están haciendo?" Bai Yunfei agitó una mano hacia los dos mientras se apresuraba en su dirección. Hong Yin asintió al verlo y luego observó un momento al lobo de trueno. Siguió acariciando el cuello del animal y murmurando palabras imperceptibles. Sobre la cabeza del lobo, estaba el pequeño roedor de nombre Xiao Tang, frotándole las orejas con las patitas delanteras; un gesto muy humano. "Eh…" Bai Yunfei se sintió desconcertado al ver como el hombre y el ratón trataban al ‘supuestamente’ peligroso lobo de trueno. Quiso decir algo, pero Qiu Liliu alzó una mano para evitar que interrumpiera. Yunfei se acercó cuidadosamente a un lado de ellos y preguntó en voz baja: "¿Qué está pasando?" "El hermano Hong Yin está tratando de comunicarse con el lobo", respondió Qiu Liliu, sin apartar la mirada del domador. "¿Comunicarse?" Bai Yunfei estaba confundido. Miró al lobo de trueno frente a Hong Yin. Aunque sus ojos bestiales eran de un color rojo carmesí, no se avistaba ni un rastro de vida en estos. De no ser porque el animal temblaba y su pecho se movía al respirar, Yunfei habría dudado de si seguía con vida o estaba muerto. "¿Uh? Hermano Yunfei, ¿qué haces aquí?" La voz de Chu Yuhe llegó a espaldas de todos. Bai Yunfei se giró para verla. La chica cargaba con un gran cuenco de arroz y bollos de carne. Yunfei hizo un veloz gesto para guardase silencio, y posteriormente le indicó que se acercara con cuidado. Cuando la chica se acercó Bai Yunfei le dio una breve explicación de lo que intentaba Hong Yin. Ella miró a este último con desconcierto y luego le dijo: "Hermano Yunfei, estaba por llevarte el desayuno. Ya que estás aquí, primero come y luego hablaremos". Bai Yunfei escrutó brevemente a Hong Yin quien todavía trataba de ‘comunicarse’ con el lobo de trueno, y después observó a Qiu Liliu, concentrada también en ello. Caminó rumbo a una mesa de piedra no muy apartada y comenzó a comer lentamente su desayuno. Yuhe fue a donde Liliu y habló con ella en un tono bajo y suave. Una vez Bai Yunfei ya casi terminaba de comer, Hong Yin finalizó su intento de comunicación. Suspiró y guardó al lobo de trueno en su anillo interdimensional. "Hermano Hong Yin, ¿pudiste hacerlo?", preguntó Qiu Liliu a su lado. Hong Yin sacudió la cabeza suavemente; sus ojos demostraban una pizca de decepción. "Nada. Apenas puedo sentir un poco de su voluntad. Omitiendo sus necesidades básicas, como comer y beber, nada lo mueve en absoluto. Los de la secta Domadores de Bestias… tratan a las bestias de alma como simples herramientas. No puedo evitar que mi ira crezca debido a esto. Definitivamente llegará un día en el que pueda salvar a todas las bestias de alma que tienen bajo su control. ¡Lograré lo que otros no pudieron lograr! Pese a sus declaraciones, pareció haberse dado cuenta de sus propias palabras. Calmó su colérico corazón y suspiró. "Perdona. Justo ahora estaba un poco exaltado. ¿Te asuste?" Esa fue la primera vez que Bai Yunfei vio a Hong Yin tan enojado; sintió un aura poderosa, salvaje y brutal lista para explotar en cualquier momento. Sin embargo, tan solo un par de segundos después su aura fue despejada, y Bai Yunfei se preguntó si aquello no fue producto de su imaginación. "Hermano Hong Yin, ese lobo de trueno está en el Tercer Nivel de la etapa Temprana, ¿verdad? ¿Se trata de una marioneta creada por la secta Domadores de Bestias? ¿Cómo lo conseguiste? Acaso eres miembro de…" Qiu Liliu preguntaba viendo el anillo en el dedo de Hong Yin. "¡No tengo ninguna conexión con la secta Domadores de Bestias! Organizaciones como esas, que tratan tan cruelmente a las bestias de alma… ¡un día haré que todas desaparezcan!" Hong Yin nuevamente había perdido la compostura, pero rápidamente sacudió la cabeza y repuso: "Conseguí a este lobo de trueno de un discípulo de la secta Domadores de Bestias que me encontré en la ciudad hace unos días. Yunfei estaba presente en ese momento". "¿Oh? ¿Qué es una bestia de alma de Tercer Nivel?", preguntó Bai Yunfei, llevado por la curiosidad. La repentina pregunta dejó tanto a Hong Yin como a Qiu Liliu atónitos. "Yunfei, ¿no sabes nada sobre las bestias de alma?", interrogó Hong Yin. "No". La respuesta de Bai Yunfei fue directa y honesta. Hong Yin se le quedó viendo por diez intensos segundos antes de decir: "Yunfei, el que salieras de viaje sin tales conocimientos es…" Sacudió la cabeza y suspiró, restándole importancia. "Pues… nadie me instruyó sobre las bestias de alma en el pasado". Bai Yunfei extendió las manos en un gesto de inocente ignorancia. "Por eso te pido que me expliques, hermano Hong Yin". El joven de ropas plateadas rio entre dientes y asintió. "Bien, te explicaré todo a detalle". "Las bestias de alma son criaturas que, tal su nombre expresa, pueden cultivar sus almas. Al igual que los cultivadores de alma, pueden tener un poder tremendo y desde ciertos puntos de vista incluso gozan de características únicas y especiales, como puede ser el tiempo de vida. Para los cultivadores de alma que alcanzan el reino de Espíritu de Alma, vivir hasta los 150 años no es un problema. Y aquellos que ascienden hasta el reino de Emperador de Alma pueden vivir incluso hasta los 300 años. Sin embargo, una bestia de alma de Cuarto Nivel puede vivir al menos unos 300 años. En el Sexto Nivel, hasta 600. Entre más poderosa es una bestia de alma, viven mucho más tiempo que un ser humano". "El poder de las bestias de alma está dividido en nueve niveles, con cada nivel subdividido en etapas al igual que los cultivadores de alma; Temprana, Intermedia, Tardía. El lobo de trueno, por ejemplo, es equiparable a un Guerrero de Alma en la etapa Temprana". Hong Yin señaló a la pequeña criatura en su hombro. "Xiao Tang es una bestia de alma de Quinto Nivel, comparable a un cultivador en el reino de Ancestro de Alma en la etapa Intermedia". "¡¿Qué?!" Tanto Bai Yunfei como las dos chicas oyendo la explicación emitieron una exclamación de sorpresa. Con rostros asombrados, miraron al pequeño Xiao Tang. "¿Su poder es comparable con una Ancestro de Alma? ¿Eso quiere decir que es igual de poderoso que nuestra maestra? ¿Cómo es posible…?" Chu Yuhe miraba con incredulidad y ojos muy abiertos a Xiao Tang, mientras este se rascaba los bigotes. Hong Yin sonrió ligeramente. "No debes subestimarlo. Si estuviera en el agua, sería incluso más poderoso que un Ancestro de Alma". Mirando al pensativo Bai Yunfei, Hong Yin continuó: "El desarrollo de las bestias de alma es muy diferente al de los cultivadores. Las bestias no aprenden habilidades complejas o técnicas; sólo utilizan sus propias almas para comprender la fuerza elemental que reside en el mundo. Cuando los cultivadores de alma alcanzan el reino de Espíritu de Alma, son capaces de manipular los elementos del cielo y la tierra, pero las bestias de alma nacen con esta capacidad. Incluso en la etapa Temprana del Primer Nivel, ya pueden hacerlo. Entre más suban de nivel, más poderosas serán". "La gran mayoría de las bestias de alma se encuentran en el gigantesco bosque al norte del imperio, conocido como 'Bosque de las Bestias de Alma'. Y todo cultivador que quiera de compañero a una bestia se aventura a ese lugar, aunque lo recomendable es que posean una considerable cantidad de poder antes de tomar el riesgo". "Todo cultivador de alma puede estar espiritualmente vinculado a una sola bestia de alma. Este tipo de 'ley' parece que existe desde que aparecieron las primeras bestias y cultivadores. Al formalizar el pacto, ambos dejarán respectivamente una marca en el alma del otro, y aunque alguno de los dos muera, esta marca no podrá ser removida, lo cual quiere decir que será imposible volver a formar otro pacto". "Una vez hecho el pacto, ambos simplemente serán compañeros de por vida. ¡Pueden llegar a comunicarse hasta cierto punto, cooperar en batallas e incluso compartir el alma! Esta es una de las principales razones por las que los cultivadores de alma quieren tener a una bestia de alma como compañera. Al controlar a una, el poder de la propia persona puede incrementarse varias veces". "Cultivadores y bestias de alma eran dos existencias que se apoyaban entre sí. Pero en algún momento de la historia, los humanos cambiaron gradualmente de opinión, queriendo colocarse por encima de las bestias, llamándose sus ‘amos’. Lentamente había menos cultivadores que trataran a sus bestias como iguales. Entonces se creó la secta que quebró toda regla de compañerismo entre humanos y estas, convirtiéndolas en marionetas sin voluntad, saltándose el pacto y dejando una marca de esclavitud directamente en sus almas, así logrando controlar varias a la vez… Esos que utilizan a sus bestias de alma como herramientas, todos ellos… ¡merecen morir!" Se podía entender claramente que Hong Yin odiaba la secta Domadores de Bestias con cada nervio de su cuerpo. Costaba imaginar como un poderoso cultivador de alma como él mostraba tanto descontrol cuando se trataba de dicha secta. Bai Yunfei frunció un poco el ceño y dijo con cierta preocupación: "Hermano Hong Yin..." ~¡Roar!~ En ese momento, un fuerte rugido que resonó en el lugar, interrumpió las palabras de Bai Yunfei. Hong Yin miró ferozmente hacia las puertas de la secta Sauce Verde, con ojos brillantes. "¡Una bestia de alma de Quinto Nivel! Este sentimiento… ¡Es de la secta Domadores de Bestias!"
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