Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Encontrándose nuevamente con Qiu Luliu
Al día siguiente, Bai Yunfei llegó al lugar acordado media hora antes; como ya lo había hecho en el pasado. La luz del sol era especialmente cálida esta mañana. Todo parecía estar resplandeciente, ya fuera la hierba en el suelo o los sauces llorones en las orillas. Bai Yunfei se encontraba de pie al lado de la carretera, observando los sauces que revoloteaban bellamente con el viento. Sus ojos estaban un poco desenfocados. “Han pasado dos días desde que llegué a la ciudad Sauce Verde, pero no he notado nada inusual. ¿Podría ser que la familia Zhang o, mejor dicho, las fuerzas de la secta Glacial aún no han llegado a este lugar? ¿Eso se deberá a que la secta Sauce Verde se encuentra en los alrededores de esta ciudad? Me pregunto si los dos hermanos de la familia Long vendrán a causarme problemas de nuevo. La familia Long es muy influyente en este lugar, por lo que debe tener a varios cultivadores de almas a su disposición. La última vez, me limité a intimidar a esos dos buenos para nada, de esa forma, no traerían a más de su gente. Pero si todavía están buscando venganza… Bueno. ¿No sería mejor irme más temprano que tarde? ¡Entonces, dejare esta ciudad! Después de pasear hoy, le diré a Liu Meng que me marchare por la mañana del día siguiente…” Habiendo tomado su decisión, otro sentimiento repentinamente surgió en su mente. ¿Era… falta de voluntad? Bai Yunfei sacudió suavemente su cabeza, regañándose por haberse vuelto tan indeciso. “Bai… ¿Bai Yunfei?” Justo cuando su mente se encontraba en una agitación emocional, una voz con un tono de duda se escuchó detrás de él. Habiéndose sobresaltado ante aquella repentina voz, Bai Yunfei inmediatamente se dio vuelta para echar un vistazo. Entonces, diviso a una joven de alta estatura, vestida con extravagantes ropas de color verde esmeralda, la cual lo estaba observando con una expresión gratamente sorprendida. Bai Yunfei se quedó atónito y dijo con asombro: “¡Qiu Luliu! ¿Qué estás haciendo aquí?” Aquella joven no era otra que Qiu Luliu, la discípula de la secta Sauce Verde que, en el pasado, había ido a rescatar a su hermana menor mientras Bai Yunfei apuñalaba a Zhang Yang hasta la muerte. “Eso tendría que preguntarlo yo, ¿no crees? No creí que realmente fueras tú. ¡Incluso había llegado a pensar que me había equivocado de persona!” Qiu Luliu se acercó rápidamente a Bai Yunfei con una radiante sonrisa en su bello rostro. Luego de pensarlo por unos momentos, ella le preguntó dudosa: “¿Por qué estás en la ciudad Sauce Verde?” Qiu Luliu pareció repentinamente haber recordado algo. Mirando subconscientemente a su alrededor, ella se inclinó y le susurro a Bai Yunfei: “En este momento, la familia Zhang te está buscando por todas partes. ¡Tienes que tener mucho cuidado! La última vez, unos diez días después que nos separamos, Zhang Zhenshan, el padre de Zhang Yang, vino a buscarme y quiso que le dijera como es tú apariencia y tu paradero. Fue una casualidad que pudiera engañarlo. Ahora que sé que te encuentras sano y salvo, puedo estar tranquila. Pero, realmente eres muy hábil. No esperaba que fueras capaz de evitar los ojos de la familia Zhang y que encima lograras llegar hasta este lugar…” Al oír aquellas palabras, Bai Yunfei no pudo evitar quedarse perplejo y luego, con una sonrisa forzada, dijo: “No tuve tanta suerte. Mas tarde, Zhang Zhenshan logró alcanzarme y me fue muy difícil poder escapar…” “¡¿Qué?! ¿Te había logrado alcanzar?”, exclamó Qiu Luliu en voz baja: “¿Y, aun así, lograste escapar? ¿Cómo lo hiciste?” “Eh. Esa es una larga historia. En ese momento, él…” “Por desgracia, este no es el lugar adecuado para hablar sobre eso. ¿Qué tal si vamos a una casa de té para poder charlar tranquilamente? He querido agradecerte debidamente por salvar a mi hermana menor desde que nos separamos apresuradamente la última vez”, dijo Qiu Luliu con una sonrisa, mientras miraba a su alrededor. “Esto…” Bai Yunfei miró las calles de la ciudad y luego dijo de una manera avergonzada: “Me temo que no puedo hacer eso hoy. Ya accedí a encontrarme con alguien y la estoy esperando aquí…” “Oh, ya veo…”, dijo Qiu Luliu. Luego de pensarlo un momento, ella dijo: “Entonces, ¿qué tal mañana? Eso me dará el tiempo suficiente para volver a mi secta y avisarle a mi hermana menor. Definitivamente estará muy feliz de volver a verte. Mañana hablaremos de lo que te sucedió, ¿de acuerdo?” Bai Yunfei preguntó dudoso: “¿Volver a tu secta? Oh, es cierto. La secta Sauce Verde está en los alrededores de la ciudad de Sauce de Verde, ¿no? ¿Está lejos de aquí? Si está demasiado lejos, no tienes porqué tomarte el trabajo de hacerlo, señorita Qiu”. “No hay problema. La sede de la secta Sauce Verde es una gran mansión que se encuentra al oeste, no muy lejos de la ciudad”. Una vez que dijo aquellas palabras, Qiu Luliu se echó a reír, mientras continuaba diciendo: “Ja, ja. Realmente, no esperaba encontrarte cuando salí hoy. Creo que mi hermana menor Yuhe estará muy feliz también. ¿Sabes algo? Ella se la pasa todo el tiempo hablando de ti, su gran ‘salvador’…” La imagen de aquella encantadora niña escondida tímidamente detrás de Qiu Luliu surgió repentinamente en la mente de Bai Yunfei. Él no pudo evitar sonreír, mientras preguntaba: “Bueno. ¿Cómo se encuentra la señorita Chu ahora? Ya ha empezado a entrenar, ¿no?” “Si por supuesto. Mi maestra quiere mucho a esa pequeña nueva discípula. Mi hermana menor es muy educada y trabajadora también. Gracias a la ayuda de mi maestra, su alma se despertó muy rápidamente. ¡Ahora, ya está a punto de alcanzar el rango Aprendiz de Alma en la etapa intermedia!” Qiu Luliu pareció estar especialmente contenta al hablar sobre Chu Yuhe. Uno podría decir que ella realmente ama a su pequeña hermana menor. Bai Yunfei también sonrió y dijo con un movimiento de cabeza: “Oh, es bueno saber eso. ¿Dónde nos vamos a encontrar mañana? ¿Y cuándo?” “Esto… Vamos a hacerlo de esta manera. Dime el nombre de la taberna en donde te hospedas e iré a buscarte más tarde. Todavía tengo algunas cosas que hacer, así que no sé exactamente cuándo estaré allí. Pero, definitivamente será antes del atardecer…” Luego de pensarlo por unos momentos, Qiu Luliu había dicho aquellas palabras. “Oh, está bien. Te estaré esperando entonces. Yo me hospedo en…” Luego de ver a Qiu Luliu marcharse, Bai Yunfei desvió su mirada, buscando a alguien entre la multitud. Inclinando su cabeza, dijo: “¿Qué está pasando con Meng’er? ¿Por qué no ha llegado todavía? ¿Podría ser que se volvió a enfermar?” “Yunfei. Lo siento mucho. Otra vez te hice esperar por mucho tiempo…” Justo cuando Bai Yunfei se encontraba muy preocupado, repentinamente, escuchó la angelical voz de Liu Meng, sintiéndose inmediatamente feliz. Levantando la cabeza para echar un vistazo, la diviso a varios metros de distancia. Ella lo observaba con una radiante sonrisa en su rostro, mientras tenía sus manos juntas detrás de su espalda. Estaba vestida con un largo vestido de color blanco y su hermoso cabello era como una cascada, con varios mechones pegados en sus mejillas. Cuando el viento sopló hacia un lado, su sedoso cabello revoloteó y su vestido se agitó, haciéndola parecer, a los ojos de Bai Yunfei, como un hermoso ángel que había descendido de los cielos… Luego de observar detenidamente a la delgada y elegante joven frente a él, Bai Yunfei se quedó congelado por un corto periodo de tiempo. “¡Se-ñor-Yun-fei! ¡Despiértese de una vez!” Un descarado grito llegó a los oídos de Bai Yunfei, despertándolo con un sobresalto. Al ver a Xiao Ning riendo entre dientes mientras cubría su boca con una mano, Bai Yunfei se río de una manera algo avergonzada, mientras decía: “Finalmente estás aquí, Meng’er. Te encuentras bien, ¿verdad? ¿Te has vuelto a sentir enferma?” Al escuchar aquella pregunta, Liu Meng repentinamente se sonrojó. Xiao Ning, que se encontraba al lado de Liu Meng, fue la primera en responder: “Oye, señor Yunfei, ¿culpas a mi señora por llegar tarde otra vez? ¿Acaso no sabes que a todas las mujeres les toma bastante tiempo vestirse para poder salir? Humph. Ella incluso se vistió especialmente para la ocasión luego de tanto tiempo sin hacerlo. ¿No te has dado cuenta que se ve más hermosa que ayer?” “¡¿Qué estás diciendo, Xiao Ning?! ¿Cuándo me he vestido especialmente…?” Liu Meng pellizco ligeramente el brazo de Xiao Ning mientras le decía aquellas palabras con descontento. Siendo reprendido por Xiao Ning una vez más, Bai Yunfei tosió secamente de una manera avergonzada y cambió el tema de conversación: “Hum, creo que ya es hora. Vayamos al templo Sauce Verde”. Los tres caminaron por un camino cubierto de hierba, hablando y riendo entre sí, mientras lentamente se aproximaban al templo Sauce Verde. A medida que avanzaban en su camino, poco a poco había más gente a su alrededor. Se dice que las firmas de la fortuna del templo son especialmente precisas, por lo que mucha gente va allí para quemar incienso y pedir deseos o solo para pasear y aliviar el aburrimiento. Cuanto más se acercaba el mediodía, más intenso era el sol. Incluso el aire se había vuelto caliente y seco. Xiao Ning ya había abierto un paraguas de papel de aceite de color rosa, el cual bloqueó toda la luz del sol que brillaba sobre ella y Liu Meng. Al ver como Bai Yunfei entrecerró sus ojos debido al abrasador sol, Liu Meng repentinamente pareció haber recordado algo. Deteniendo sus pasos, ella le dijo a en voz baja: “Claro. ¡Yunfei, casi olvido que tengo un regalo para ti!” “¿Oh?” Bai Yunfei se sorprendió un poco, mientras continuaba diciendo: “¿Un regalo para mí? ¿Qué es?” Liu Meng sonrió levemente y extendió su mano de jade. Cuando hizo aquel movimiento, un objeto circular repentinamente apareció en su mano. Se trataba de un sombrero de paja color dorado… “Recuerdo que cuando nos conocimos por primera vez, llevabas un sombrero de paja, pero ese ya parecía muy deteriorado. Cuando salí, vi a alguien que estaba vendiendo este tipo de sombrero al lado de una calle. Así que, compré uno nuevo para ti. Tómalo y póntelo. Puede bloquear la luz del sol”. “…” Bai Yunfei recibió aquel sombrero de paja, el cual era de un brillante color dorado y tenía también una franja roja en el costado. Al verlo, Bai Yunfei se quedó estupefacto y sin poder hablar durante mucho tiempo. En realidad, estaba muy feliz por dentro. No esperaba que Liu Meng le diera un ‘regalo’, pero… ¿Por qué tenía que ser un sombrero de paja? “¿Qué pasa, Yunfei? ¿Acaso no te gusta?” Una vez escuchó la confundida voz de Liu Meng, Bai Yunfei logró recuperar la compostura y dijo apresuradamente: “¿Oh? No, no, me encanta. Ja, ja. Gracias, Meng’er… Mientras hablaba, Bai Yunfei se puso el sombrero de paja en su cabeza con una contenta sonrisa en su rostro. A continuación, lo presionó un poco y de inmediato ya no sintió el calor del abrasador sol. No solo su cuerpo, sino también su interior se había llenado con una extraña sensación de ‘frescura’… “Señor Yunfei, mi señora le ha dado un regalo. ¿No deberías expresar su gratitud?” “¡Ah! Oh. Por supuesto, por supuesto, lo haré…” La burlona voz de Xiao Ning y la avergonzada respuesta de Bai Yunfei flotaron en el aire, mientras las tres personas se alejaban cada vez más.
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