El umbral

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°. FLASHBACK° °Agosto 3 de 2022° Narra Mauricio: —Es irónico, siempre hablaron mal de ella, fueron hipócritas y aquí están llorando su muerte. —se paso con fuerza las manos sobre su rostro— ¿Cuánto a pasado? —pregunto — 1 o 2 años. — la música se detuvo —Y el espacio de ella nunca sera llenado con nadie más... —miro bruscamente a Anamaria. La morena le ignoro, dirigió su vista al contenido del vaso—Su sonrisa, y su forma de ver el mundo tan inocentemente se esfumaron junto con su ser... —hablo un muy borracho Jaden. Antes de desplomarce sobre la baldosa. Antonia, lo miro con pena, antes de acudir a ayudar a su prometido. Es cierto el vacío que ella dejo es inmaginable, y por mucho que la gente me llame loco siento que sigue entre nosotros. Pero, ¿dónde? ---------°------------°---------------°--------------------°------------- °Actualidad° Narra Mary: —Antonia— susurro mientras detallo sus facciones, un pequeño tatuaje se asomaba entre la blusa de esta chica. Sus ojos son color café, sus labios rosados, sus cejas pobladas y oscuras. Se estamparon en mi subconsciente. Al igual que mi retrato, ambas estamos sonriendo por algo sin importancia. Trato de mirar el fondo, parece una cabina telefónica. Un chico ingieren despreocupadamente el contenido de una cerveza. Antonia, me está abrazando mientras que "yo" me tapo sin éxito el rostro. Sonrío torpemente, y al hacerlo me duele el rostro. Pasados unos minutos arrugó nuevamente la carta, y la depósito en uno de mis bolsillos. Guardo las fotos en el sobre y me dirijo nuevamente al roble. Camino despreocupadamente por el bosque recordando cada detalle de las fotos. Cuando llegó al roble le observó con magestuosidad. Una idea alocada cruza por mi cabeza. Quiero escalarlo. Es el árbol más grande de este bosque. Quiero ver más allá de mi naríz. . . . Las palmas de mis pies duelen. Con ayuda del tronco del árbol subo este con dificultad. Se enreda alguna que otra rama en mi cabellera, unos rasguños me hacen doler, el ardor de nuevas heridas me estimulan a seguir subiendo. Cuando logro llegar a la copa me asombro. El horizonte es una capa de vegetación aparentemente sin fin. No hay salida. Respiro con dificultad. Por unos minutos veo el suelo, existe la tentadora idea de dejarme caer sobre la hojarasca que tapiza la base del árbol. Pero, si lo hiciera posiblemente no sobreviviría. Posiblemente mi alma estría estancada, en este lugar para simpre... Con muy pocas ganas de volver al suelo, me retiro la chaqueta e amarro las mangas a la rama dónde estoy sentada, pasaré la noche aquí. Contemplarte la estrellas y me dejaré seducir por su brillo. Cierro momentáneamente mis parpados. Sin darme cuenta, caigo en un profundo sueño. . . . El sonido de una botella estrellarse contra el suelo me desconcierta. Observó a mi alrededor. Una casa vacía. Vidrios rotos en el suelo, un cuerpo yace sobre este. Es voluptuoso, un murmullo interminable adorna la escena. Abro los ojos rápidamente, e observó a mi alrededor. Por un momento el sueño se sintió tan real. Pero yo estoy en la rama que eligi para dormir... No hay cerveza, no hay lugares cerrados y mucho menos hay gente. Estoy sola. Observó por unos minutos mi alrededor, las estrellas brillan sin fin. Su luz intermitente alumbra el cielo, la luna es inexistente. Al igual que yo, las estrellas están solas, y su brillo iluminan en camino de los desafortunados. La diferencia radica, ellas pueden ayudar a la gente que se encuentra a su propia suerte. Yo por el contrario ni puedo hacerme cargo de mi misma. El bosque está en paz, la oscuridad lo a llenado completamente. Pero, está no se parece en nada a la que me acompaña en mis días. Está oscuridad es mucho más penetrable. Así mismo el viento es una brisa juguetona, que se enreda entre las ramas haciendo que los árboles sacudan sus hojas. Mis dos grandes compañías son inexistentes. Mis dos grandes dolores de cabeza están ausentes. Por primera vez siento que el bosque toma vida. Observó como animales tales como: rodeores juegan entre las ramas, murcielagos pasean en el cielo. La vida comienza a despertarse en el bosque sombrio... Me asombro por encontrar vida en este lugar. El cuál, por mucho tiempo creí que era inexistente, pense que era la única. Aclaró mi garganta antes de llamar a la ardilla. La cual juegua con una nuez a unos metros de mi persona. —Hey— digo tiernamente mientras dirijo mi mano hacia la criatura. Un sonido interrumpe mi acción. El sonido del goteo se vuelven nuevamente interminable, dirijo mi vista en dirección al sonido y me arrepiento de haberlo hecho. El bosque a adquirido el clásico tono gris. El viento se vuelve violento. La oscuridad se vuelve impenetrable, y la vida animal que antes contemplaba ante mi, desaparece. Elevó mi vista hacia las estrellas en un acto de ayuda, y veo el cielo sin una sola. Estoy sola otra vez. Y no quiero estarlo... Rápidamente desamarro el nudo que me une al tronco del árbol. Busco alguna estrellaen el cielo y sin darme cuenta pierdo el equilibrio. Cuando está apunto de pasar algo muy malo tiendes a sentir miedo o angustia. Existen personas que dicen que logran ver la cronología de su historia. Pero, este no es el caso... Mientras caigo a la nada, logró ver cómo la oscuridad me consume, se alimenta de mis miedos, angustias y remordimientos. Entre más la penetro, está se vuelve más oscura e espesa, al contrario del viento que se vuelve casi inexistente. Mis pensamientos están desordenados, mi mente es un caos, pero existe un deseo fervir que me acompaña —Solo quiero volver, acaso es muy difícil de comprender. Si este es mi infierno por las acciones que hice, lo entiendo... Pero, quiero comprender ¿por qué estoy aquí? ¿que fue lo que hice... — mis pensamientos son interumpidos por una ronca voz —... o lo que no hiciste.
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