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siete tesoros antiguos
En el pequeño reino de Zifria el vanidoso Rey se jactaba de su corona, en ella estaba incrustada una valiosa gema roja, tan roja como un atardecer, tan roja como el fuego y tan roja como la sangre, era uno de los tesoros antiguos que los primeros hombres habían dejado a sus descendientes, conocida como la gema de fuego. Después de la destrucción del Reino de Zifria la gema se perdió por un tiempo, sin embargo, esa gema ahora se encontraba en manos de la Emperatriz Odette, esa gema que antes formaba parte de una corona, se convirtió en un collar, este fue el regaló de un Rey a su Reina por su primera comquista, sin embargo en manos de Odette esa gema fue a formar parte de su armadura, una armadura hecha a medida, ligera y cómoda, que casi siempre usaba. El Reino de Zifria que había sido invadido por bárbaros, era uno de los tres Reinos situados en una península, y también fue la primera en caer a manos de Gierí, el Reino en medio, que se encontraba bajo el mando del Rey Caleb y la Reina Odette, ambos detuvieron la invasión de los bárbaros y los hicieron retroceder de Zifria, cientos de vidas se perdieron, pero finalmente ganaron y Zifria se volvió parte del territorio de Gierí, fue en ese momento que el tercer Reino de la península, Lars, situado en la punta, se atrevió a atacar al debilitado Reino de Gierí, habían esperado el final de la batalla contra los bárbaros, en momento en que se encontraran debiles y con la guardia baja. Su traicionero plan hubiera funcionado de no ser porque la joven Reina de Gierí ya estaba al tanto de sus planes, en Lars había algo que necesitaba si quería conquistar el contimente en el menor tiempo posible, magos. Lars era la tierra donde los humanos podían manipular la magia sin depender de un contrato con los espíritus, una tierra que moría a causa de su gente y donde los habitantes rechazaban a ojos extranjeros, un Reino podrido que recelaba la vitalidad de Gierí, Zifria y el más deseado por ellos, Zoierí, el bosque de los espíritus. ...... ..... Odette parada frente a un espejo miraba la gema roja incrustada en su armadura, había pasado al menos una decada y solo había conseguido cinco de esas gemas, para ello había derrumpado al menos ocho reinos, cortado decenas de cabezas y apuñalado a cientos de personas, sin embargo, el tiempo se acababa. Odette frunció el ceño y cubrió la gema con una capa de ropa abrigada, el clima se había vuelto frío hace poco y el viento se hacía más fuerte con los dias, había estado descansando por lo menos diez días en el territorio de su hermano, su rostro estaba algo pálido y sus ojos parecían un poco cansados, en una esquina del espejo sus ojos sin querer notaron una una mancha que retorcía sobre la cama en la luz del sol, esa mancha blanca era por supuesto Lil, que dormía cómodamente en su forma de felino. Durante esos días, Odette no había hecho más que descansar o pasear por la mansión y el jardín, los dos pichones que había criado crecieron rapidamente, uno tenía un plumaje gris y a medida de crecía y se alimentaba con hierbas venenosas se hacía más y más oscuro, en cambió el otro que aunque más pequeño crecía con un bello plumaje blanco y se alimentaba con hierbas medicinales. Odette que en un principió planeaba regalar ambos a su preciada sobrina, decidió solo darle el ave blanca, ya que se había encariñado con la tonta ave come veneno y necesitaba a alguien que acompañara y ocupara el tiempo de Lil, ya que parecía tener mucho tiempo libre últimamente. ["¿Qué haces?"] Preguntó Lil, mientras estiraba su cuerpo. "Pienso" Dijo Odette observando al felino de ojos dorados, por su postura él lucia preocupado. ["¿En qué? ¿en el emperador? "] Pregunto levantando la cabeza luciendo interesado. Odette miró al felino y guardo silencio por un pequeño lapso de tiempo, arreglo su vestimenta y poco antes de salir de la habitación finalmente volvio a observar a Lil y dijo con calma. " Pensaba en tí " Lil al escuchar sus palabras oculto su cabeza y preguntó tímidamente esperando una respuesta. ["¿...de verdad?"] Sin embargó cuando levanto su cabeza, Odette ya se había ido y no contestaría su pregunta. "Parece triste... ¿crees que llore?." susurro un ave negra, o al menos lo intento. "No creo... pelo blanco solo llora cuando se ensucia" contestó la ave blanca. "¡¿En serio?!" "Sí, lo vi hace poco por la ventana, ahora callate o se enojara y nos matara de hambre" "Si nos molesta enojara a nuestra madre, ella dijo que somos hermanos, aunque su apariencia no sea tan buena como la nuestra eso es solo porque es mayor que nosostros" " Tonto, eso lo dijo porqué quería asustarnos, nosotros nunca seremos tan feos, o os parecemos en nada" ["¡Oigan! el hecho de que no pueda hablar no significa que no los escuche, a demás aún puedo comunicarme"] Aunque es cierto que la mayoría solo escucha aves trinar ese no es al caso de Lil, como espíritu podía entender su lenguaje y había estado traduciendo para Odette en secreto, haciendo que el par de aves pensaran que ella podía entenderlos. "¡Entonces, ¿porque eres tan malo y siempre nos ignoras?!" Reclamo el ave blanca, era pequeña aún, pero tenía una apariencia bella, elegante y delicada, sin embargo sus ojos azules eran feroces. Lil miró con calma al ave furiosa, y mientras hacía sus reclamos bostezo y cerró sus ojos para volver a dormir. "hermana, para... él esta durmiendo de nuevo" dijo la ave gris intentando apaciguar a su hermana. ["dejen de molestar y duerman"] dijo Lil intentando cubrir sus orejas, deseando ser también sordo. " Ja!, seguro es feo porqué solo duerme, no le hagas caso hermanito, si no cuando crezcas se te caera el pico y las plumas y lucirás como él, mejor jugemos hasta que madre regrese" "¡Ah!, hermana, tengo miedo... tú luces más como él, ¿cuando crezcas también se te caerá el pico?" La pequeña ave blanca se paralizó al escuchar la pregunta de su hermanito, miró a su hermano mayor que parecía dormir y comenzó a llorar, la pequeña ave comparó sus colores y en efecto ¡eran muy similares! No quería ser tan aterradora cuando crezca, no quería tener esos colmillos o esas garras, tampoco quería perder sus suaves plumas preferiría jamás crecer o morir joven. Lil que fingía dormir, había escuchado todo el tiempo, la conversación de ese par de aves quejumbrosas, sabía sus preocupaciones, pero prefería no molestarse en corregirlos, de lo contrario se volverían más atrevidos y seguirán insultando su apariencia, ¡Dejalos creer lo que quieran! Así Lil finalmente pudo dormir tranquilo mientras un par de aves lloraba y se consolaba entre sí, cualquiera que viera esa escena creería que el gato había molestado a las pobres aves y por supuesto Odette pensó lo mismo cuando volvió de su paseó. Sabía que aunque Lil cuidaba a el par de aves muy bien, en realidad no le agradaban mucho y el par de aves tampoco eran agradables con él, si se sentían aburridas intentarían molestar a Lil y si este las ignoraba ellas también lo ignoraban o caso contrario se volverían más agresivas al intentar llamar su atención y le arrancarian un poco de pelo o . " Pequeños coman " Dijo Odette mientras acariciaba la emplumada cabeza de las aves y escuchaba sus imparables quejas, aun sin entenderlas . "esta bien, Lil dormira hoy en otra habitación, ahora tranquilícense y coman" ["¡No es justo! ni siquiera puedes entender lo que dicen ¿Cómo es que entiendes lo que piden?"] Odette que fingia entender los reclamos y ofrecía un par de hierbas que había encontrado mientras caminaba. El aniversario de nacimento de Lasai se celebraría durante todo el día así que la pequeña ave blanca estaría por última vez junto a ella, de hecho es posible que también sea la última vez que vea a la adorable familia.
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