tres desamores una ciudad

¿Ray regresó?
Clarice estaba molesta había pasado la noche con alguien que apenas conocía, no sabía si él habia sido amable con ella o si fue brusco. regresó a la cocina y vió los platillos preparados en la mesa, se miraban deliciosos pero ¿lo estarían? Decidió probarlos pero terminó comiéndose todo. Luego tomó su teléfono y llamó a Bea: -¿Por qué lo hiciste?¿ Por qué me dejaste con Roch anoche?¿Qué te sucede?-gritó Clarice -¡Sabía que me llamarías!¡Pero tú le pediste que se quedará!¡Mira el vídeo que te enviaré! -diciendo esto Bea colgó. Luego en el teléfono de Clarice fue enviado un vídeo donde ella claramente se ve como le pide a Roch que se quedará. Entonces se calmó y fue al baño para ducharse. Se sentía molesta mientras se bañaba se sintió sucia pero luego un sentimiento se turbó su mente: El olor de Ray no lo tenía, ese aroma que hizo se enamora es de él ya no estaba, al parecer Roch le quito ese olor, que a veces la hacía sufrir y tomaba largas duchas para quitárselo de encima y hoy ya no estaba, tenía sentimientos encontrados por un lado ya no iba a deprimirse al olerlo todos los días en ella y triste por que eso significaba que estaba olvidando su gran amor. Al salir del baño sintió como un gran peso fue quitado de su espalda. Al llegar al trabajo saludó a las 3 secretarias, luego saludo a Víctor, al llegar al escritorio de Bea , sólo la miró. Entró a su oficina, seguida por Bea quien vió a Clarice sentarse simulando no verla. -¿Qué sucedió anoche? -¡No te interesa! -¡Tú me involucraste al llamarme está mañana!¿Despertó desnudoa tu lado? -¡No! Desperté y estaba en la cocina. -¿Qué estaba haciendo? -Cocinando -Él tomo unos cursos de comida por qué cuando comenzó a estudiar medicina se obsesionó con lo saludable incluso en su alimentación.¿Cocina bien?- -¡Si, cocina delicioso!¡Pero ese no es el problema!- -¡Creo que ya se sé lo que quieres decir pero él me aseguró que no haría nada si tú no se lo pedías! -¿Entonces, dices que sucedió lo que yo pedí? -¡Ya no sigamos discutiendo, que no llegaremos a nada!¡ Vine para pedirte permiso para tomarme lo que resta del día y mañana! -¿Y eso a que se debe? -¡Mi sobrina estará en la ciudad por dos días para pasar un tiempo conmigo, por favor! _¿Y el trabajo? -¡No hay mucho!¡Y lo poco que hay Víctor se encargará! -¡Está bien! -¡Te lo agradezco mucho! Bea salió rápidamente ya sería la hora que llegarían a recogerla. Mientras Clarice estaba en la oficina tratando de recordar lo sucedido pero no lograba nada. Su pensamientos fueron interrumpidos cuando una paloma golpeó la ventana que estás detrás de su escritorio. Se acercó para ver la pequeña rotura que había quedado y al asomarse vió que en la parte de abajo del edificio un hombre fijamente miraba hacia ella tenía el cabello castaño, alto, parecía que se ejercitaba,y unos ojos tiernos claros como el agua, que aunque estaba a una elevada distancia ella pudo distinguir. -¿Ray?¿Qué hace aquí?¿Vino a buscarme? Su cuerpo se sentía débil, sus piernas le temblaban, sentía que caería, se aferró a la ventana. Luego vió que Bea se acercaba a él llevando una niña de la mano. Él les abrió la puerta trasera del coche, entraron y se marcharon. Tenían un enorme parecido pero no no era Ray. Ya de regreso a su apartamento, Roch la esperaba en el estacionamiento, ella no se contuvo verlo con ojos de disgusto y entró rápidamente al ascensor pero fue alcanzada por Roch quien no dijo nada al hacerlo. Clarice salió corriendo del ascensor tratando de escapar de Roch quién la alcanzó justo al que entrar al apartamento. -¡Debemos hablar! -¡No tenemos nada de qué hablar! -¡Lo que sucedió anoche no es nada ! Clarice trató de empujarlo e hizo un movimiento que afectó su hombro. -¡Ay, mi hombro! -¡Déjame verlo! -¡No, vete, no me toques! -¡No seas tonta, déjame ver,! Clarice al sentir que el dolor iba en aumento decidió que Roch la examinará. Hizo un movimiento básico de quiropráctica y le acomodó su hombro. Y le pidió permiso para hacerle un masaje, ella accedió ya que sentía que lo necesitaba. Entraron. -¿Puedo acomodarte en esta mesa? -¡Si! -Respondió Clarice con ojos llorosos. ¡Desnuda tu espalda!
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