Tierra de Mercenarios

Encuentro
Ciudad Camponeva es muy conocida, no solo porque es la capital del Reino Hami, sino porque es una de las tres ciudades más difíciles de acceder del mundo. Las murallas de la ciudad tienen veintitrés metros de altura, construida con materiales rodados de la Montaña Colmillo Dragón. La ciudad es inmensa, y en ella pueden correr quince lobos de nieve en paralelo. En la llanura a diez kilómetros afuera de la ciudad, ocasionalmente se forman algunos pequeños lagos; solo dos o tres meses del año están en el período sin congelación. A diez kilómetros, por el otro extremo, se encuentra el bosque de coníferas sin fin, en donde el hielo y la nieve no se derrite durante todo el año. Ciudad Camponeva es difícil de encontrar debido a sus cuatro ventajas insuperables: la nieve intensa, el bosque, la llanura y los muros de la ciudad. Se puede llegar a ella cuando hay nevadas suaves, pero cuando esta se incrementa, solo los lobos de nieve o soldados de infantería pueden hacerlo. No obstante, cuando llegan a las llanuras, ninguna infantería puede resistir el impacto de los lobos de nieve que habitan por ahí, y si lograsen evitarlos, la muralla de veinte metros de altura continúa siendo un obstáculo insuperable. Si alguien quiere asediar la ciudad, en el Continente Helado solo hay tres meses sin hielo, por lo que solo en estos es posible que se pueda penetrar en ella a la fuerza. ¿Qué significa esto para la Ciudad Camponeva? Shan Hai Jing, Tierra Peligrosa. *** La noche se volvía más oscura, la luz de la luna brillaba a través de las nubes ondulantes reflejándose en la nieve. Los cuatro trineos viajaron rápidamente a través del denso bosque. Aunque ya habían salido de los bosques de hielo y nieve, los altos bosques de coníferas en el camino todavía estaban densamente poblados entre sí. Cada trineo era jalado por doce perros de nieve, quienes corrían muy rápido, exhalando de vez en cuando. En el trineo delantero había dos soldados imperiales junto a un guía; detrás estaba Amy y Daqingshan; a su lado se encontraba un soldado imperial junto a las dos chicas; al último, tres soldados imperiales terminaban la formación. En los trineos del medio, había una vaga conversación entre las dos muchachas. —Yuchang, ¿por qué eres tan confiada? — preguntó Sharuo en voz baja — ¿Te atreves a creer en Daqingshan y Amy? —Oye, son bebés grandes, claro que me preocupo por ellos — se burló Lin Yuchang —. Hablando en serio, creo que no hay que subestimarlos; me atreví a elegirlos por varias razones: en primer lugar, su fuerza es extraordinaria. >> Mira al chico Amy, después de gritar, todos los mercenarios en el lugar se arrodillaron de inmediato; antes y después de tomar la tarea se notaba que mucha gente estaba ansiosa, pero nadie se atrevió a desafiarles, ¿qué crees que significa? Lin Yuchang hizo una pausa y prosiguió: —En segundo lugar, me enteré de sus antecedentes, ¿sabes?, Amy posee tres atributos: espadachín, mago neutral de nivel dos y espadachín mágico. Para un niño de su edad, si estuviera en la capital imperial, todavía estaría estudiando para espadachín o para mago — diferenció Yuchang —. El chico no ha hecho ni un solo curso de estudio y ya tiene tres atributos, ¿no es loco? Además, es un discípulo de Lei Ge, e incluso sospecho que es descendiente de algún noble imperial, su expresión… —Comprendo, ¿y qué hay del otro muchacho? —Daqingshan es aún más sorprendente — continuó — ¿Sabías que es un montadragones?, mira al cielo… En lo alto, volando encima del trineo se encontraba Lu’er, vigilándolos de cerca. —Je, ¿qué es eso? — se extrañó Sharuo. —Creo que es el dragón de Daqingshan — afirmó Lin Yuchang —. Y bueno, como último punto, aprecio realmente los ojos del chico, son puros; este viaje es tan peligroso… si hay gente malvada o traidores, de seguro que ellos no son ese tipo de personas. —Je, Je, hermana Yuchang, sí que estás preocupada — sonrió Sharuo repentinamente —. Cuando te vi por primera vez en la capital imperial muchos jóvenes daban vueltas a tu alrededor, je, je; bueno, la gente malentiende las cosas a veces. —Ja, te atreves a reírte de mí, ¿no es así? — Yuchang levantó su mano haciendo ademán de golpear a su compañera. —Ja, Ja, hermana Yuchang, por favor, perdóneme — dijo la muchacha, estirando su mano para detenerla —. Crecí en la iglesia, me crie allí desde muy joven. Nuestra área era solo de mujeres, y como salí al mundo por primera vez he conocido a más hombres en un día que los que he conocido en dieciséis años. —Niña, ¿se te conmueve el corazón? — se burló la chica de azul — ¿Acaso te gustó algún chico bonito? Te lo presentaré ji, ji. Las dos chicas rieron como campanillas de plata… —Daqingshan, ¿de qué se ríen las dos chicas? — le preguntó Amy extrañado —. Es muy molesto, ya es tarde y no dejan que los demás duerman; mañana les diré que mejor hagan de guardia o algo así. El camino fue muy seguro. No había ningún sonido inusual que indicara que alguien atacaría a los enviados. Lu’er a menudo volaba alto en el aire para buscar a los enemigos, pero no encontró nada. Durante la marcha, solo algunos de los perros de vez en cuando hacían ruido, que no eran más que simples ladridos que tras escucharse el terreno volvía a su silencio habitual. Aún quedaban tres días para llegar a Ciudad Camponeva. Los soldados imperiales dejaron escapar un largo suspiro cuando detuvieron los trineos para poder bajarse a cenar. El rostro de Amy se puso cada vez más serio, y tras la comida, solicitó a todos que se reunieran alrededor de la fogata. —Creo que estamos en un gran peligro — admitió Amy. —¿Por qué dices eso? — respondió Yuchang, frunciendo el ceño. —Solo quiere cobrar más honorarios — susurró un soldado — es chantaje. —¿Por qué no vino el enemigo a perseguirnos? — expuso Amy, quien no había oído al soldado — ¿Lo han considerado? Hubo una pequeña pausa y el chico continuó: —Si realmente es como nos dijeron, y el enemigo conoce muy bien nuestra ruta y está bastante organizado, definitivamente deberían estar rastreándonos — prosiguió —. De seguro saben que contrataron mercenarios, por lo tanto, deben tener en claro que no seguimos al dragón; también deben saber que es muy desfavorable para ellos atravesar el bosque, pues la caballería tiene muy poco efecto dentro, sin contar la nieve. Entonces, ¿qué harán? Las palabras de Amy atrajeron la atención de todos inmediatamente. —Si fuera yo… — continuó hablando —, no perseguiría el camino ahora que conozco el destino final de quien persigo. Puedo montar a caballo directamente hacia las afueras de la ciudad, colocar algunos puestos de avanzada y concentrar una brigada en la periferia. Una vez que reciba la señal me apresuraría al asalto, en esos momentos tendría la ventaja. Cuando Amy finalmente dejó de hablar, todo el mundo volvió a tomar aliento. La primera en comentar fue Yuchang. —Eso es cierto… — admitió la chica — ¿Entonces qué haremos? —Buena pregunta — contestó Amy —, a mi me duele un poco la cabeza, Daqingshan, ¿qué piensas? —Bueno… — Daqingshan frunció el ceño — ¿Es posible dividir a los soldados? Así los enemigos no sabrán a quién perseguir. —¡Sí! — aplaudió Amy —. A ustedes ya las conocen, solo tienen que llegar primero, hacer que las rodeen, y después Daqingshan y yo movemos a los soldados y los venceremos; definitivamente no nos interceptarán, y luego… —Recogen nuestros cadáveres… — interrumpió Yuchang — Si ese es el caso, ¿para qué estarían los mercenarios? ¿No es más seguro si ustedes fueran la carnada? —Oye, es solo una idea — repuso Amy, sacando la lengua —, aunque la tasa de éxito era del cien por ciento. >> Aunque se me acaba de ocurrir otra forma, la tasa de éxito es relativamente alta, pero el riesgo es el mismo. Amy respiró hondo y comenzó a explicar su nuevo plan: —Daqingshan, te escondes en el trineo bajo un impermeable o detrás de Sharuo, usas a Lu’er para monitorear, y así dirigirse a la entrada de la ciudad con menos enemigos — empezó a decir —. Nosotros atraeremos al enemigo al frente, saliendo directamente desde el bosque y así podremos retenerlos durante un tiempo; es entonces cuando ustedes dos ya habrán llegado a la ciudad y advertido a los guardias y soldados que irán en nuestro rescate. —No — repuso Daqingshan —, estoy aquí para atraerlos y luchar, tú llevarás el trineo a la ciudad. —¿Hay agua en tu cabeza? — dijo Amy mientras golpeaba la parte posterior de la nuca de su amigo — ¿Quién puede avanzar mejor si no se lleva a Lu’er? Incluso si estuvieran esperándolos cien caballeros negros es mucho más seguro que estuviera Lu’er en la delantera. —Pero… yo… — Sharuo también parecía interponerse, pero la mano de Yuchang la detuvo. —Sharuo, lo que dijo Amy es razonable — indicó la chica —. En nombre del Jefe Interino de la misión, les ordeno a ti y a Daqingshan que ingresen a Ciudad Camponeva, presenten las credenciales, y luego regresen a rescatarnos. Si algo sale mal, tendrás que dirigirlo tu sola; los jóvenes Eudemons pueden volver con el emperador ya que son bastante fuertes, pero recuerda que nuestra misión es llegar a obtenerlos con prisa, antes de que la oportunidad de este año se desperdicie. —¡No! — Sharuo movió la cabeza obstinadamente. —Querida hermana, eres un clérigo y yo una maga, ¿quién es más útil en combate? — razonó Yuchang —. Eres la enviada que representa a dos países, ¿en cambio yo? ¿acaso puedo representar a la Sagrada Iglesia? Hazle un favor a tu hermana, ¿de acuerdo? —Pero… —Te lo ruego, de lo contrario todos estaremos… Lin Yuchang abrazó los delgados hombros de Sharuo, mientras pequeñas lágrimas caían de su rostro. —Esta bien, hermana, puedo hacerlo — dijo Sharuo al ver las lágrimas de su compañera. No obstante, la chica también comenzó a llorar desenfrenadamente. —Está bien, está bien — interrumpió Amy —. No se despidan tanto, todo saldrá bien. Mañana por la mañana nos moveremos por separado, Daqingshan irás a la izquierda una vez que nos hayamos ido por una hora, recuerda dejar que Lu’er vigile todo en cualquier momento. Ya es tarde, vámonos todos a dormir. A la mañana siguiente, Amy, Lin Yuchang y seis soldados se fueron con tres trineos. Daqingshan y Sharuo suspiraron profundamente tras verlos desaparecer en el horizonte. Cuando llegó el momento de conducir, el trineo, bajo la dirección de un puntero mágico, corrigió un poco el ángulo y comenzó a moverse hacia el norte. Según las estimaciones de Amy, primero había que ir hacia el norte por un rato y luego moverse, de esta manera, deberían ir una hora más lento que Amy y los demás. Quizás por haber sido huérfano desde la infancia, Daqingshan resultó ser una persona silenciosa, incluso estando con Amy. Cuando estaba muy nervioso para hablar, generalmente Daqingshan no decía palabra alguna, especialmente en ese momento en el que viajaba con una chica por primera vez. Puso su escudo cubriendo a Sharuo, pero de los nervios terminó cayendo frente al trineo, por lo que tuvo que volver a acomodarlo. Una flecha de ballesta se disparó sin querer hacia el suelo, y la espada larga estaba medio fuera de su vaina; incluso la Lanza del Dragón se le caía algunas veces de su bolsa, lo que distraía a los perros. Lu’er volaba por los aires, patrullando la situación circundante. Sharuo tampoco hablaba, incluso si quisiera hacerlo, el viento frío y violento que les soplaba hacía muy difícil el habla, aunque servía de excusa perfecta. Al igual que Daqingshan, ella también estaba por primera vez a solas con una persona del sexo opuesto. El tiempo pasó rápidamente, y la noche pronto llegó al bosque. Al mirar a Daqingshan después de un duro día, Sharuo sintió algo de pena, saltó del trineo y movió su pierna casi entumecida dispuesta a limpiar leña y prender fuego a la hoguera. Sin embargo, justo cuando se disponía a hacerlo, descubrió que Daqingshan ya estaba en ello. Estuvo a punto de llamarle para decirle que lo haría en su lugar, pero la extraña vista frente a ella la sorprendió. Daqingshan encontró un viejo árbol que había caído al suelo, sacó la espada larga de si cintura y la blandió para cortarlo. Sharuo pensó que aquello era bastante tonto y se rio en secreto. ¿Cómo puede usar eso para cortar árboles? Incluso las mejores espadas del mundo no se pueden utilizar para cortar madera, de lo contrario, no solo la hoja se dañaría, sino que se rompería tras un par de golpes. El cuerpo largo y delgado de la espada no puede soportar una fuerza de corte tan grande, sobre todo teniendo en cuenta que los árboles de coníferas tardan mucho más, incluso con un hacha. Debido a esto, los trineos iban equipados con dos hachos que se utilizarían especialmente para talar árboles durante la noche para hacer las fogatas. Sharuo estuvo a punto de tomar uno de esos hachos, pero se detuvo de inmediato al ver cómo el tronco del árbol había sido cortado en dos por la espada de Daqingshan, quien se balanceó nuevamente y cortó otra vez ambos trozos. Hizo lo mismo repetidamente, creando trozos de leña perfectos. ¿Qué clase de persona era él? Ese fenómeno casi derrocó por completo el sentido común de Sharuo, quien no podía entender lo que había visto. Lo cierto era que Daqingshan nunca prestaba atención a cómo otras personas lo veían desde fuera, aunque en el caso de Sharuo fue bastante extremo. De hecho, no se atrevió a ver cómo era el rostro de la chica cuando salieron. Si alguien vestida similar a Sharuo apareciera al lado suyo, Daqingshan seguramente la confundiría. Después de cortar la madera, el chico la apiló para hacer la hoguera, rociando aceite de pino sobre ella y encendiendo las llamas a gran altura. Pronto, el fuerte aroma de madera quemada flotó en el ambiente.
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