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El corazón del rey lobo (Parte 3)
Hace mucho tiempo un lobo herido se acercó a un estanque para beber de su agua, no había probado mucho hasta que su visión fue ocupada por un hada que lo observaba, ella le dijo: " te estas bebiendo mi casa" El lobo había sido herido por humanos y desconocia la existencia de las hadas, así que instintivamente retrocedió y quizo huir, pero sus heridas eran muy graves y estaba debil, estaba seguro que iba a morir pronto y realmente no tenía ganas de correr, así que si esa 'humana' queria matarlo, que lo hiciera, él se recostó en la suave hierba y cuando vio a la 'humana' acercarse cerro sus ojos y se resignó a su destinó. El hada estaba intrigada por tan curiosa criatura, pelaje negro y ojos celestes, era encantador, quería conocer más de esa criatura así que se acercó, usualmente las criaturas pequeñas se acercarían a beber agua, pero en cuanto la vieran correrían o se irían volando, al ver que esta criatura grande no se movía decidió arrastralo al agua para llevarlo consigo, pero por su peso le era imposible, así que tuvo la gran idea de despertarlo y pedirle que la acompañara, pero esa criatura no se movió u abrió los ojos, el hada vertió su poder en él cuando se dio cuenta que se encontraba debil, cuando el lobo abrió sus ojos un rostro hermoso y cabello de color aqua marino estaban frente a él, la 'humana' lo estaba observando muy preocupada ¿lo había salvado ella? El hada no vio sangre en el pelaje asi que no estaba herido, los animales heridos huelen a sangre, pero entonces ¿porque estaba tan debil? El lobo, era enrealidad un espíritu y los espíritus no sangran como los humanos o los animales, el lobo ignoraba sobre las hadas y la hada ignoraba sobre los espíritus, ella era la más joven y sus hermanas no le permitían salir, sin embargo cuando lo hicieron en realidad terminó separándose de ellas y perdiéndose. Había habitado el estanque por un tiempo y no se atrevía a ir mas alla, había decidido esperar a sus hermanas, sin embargo era muy solitario, así que quería un compañero con el cual jugar, capturo un pequeño conejito y lo llevo dentro del agua, pero este no desperto más, así que tuvo que sacarlo y hacer que despierte, ahora había pasado un tiempo y ese conejito incluso tenia nietos, parece que ese vonejo la había difamado y ahora nadie queria jugar con ella. El lobo era tan grande que podía montar sobre él sin problema, asi que el hada llamo "Rey lobo" a la criatura que era mas grande cualquieraque haya visto antes, cuando le pidió que entrara en el agua, este por supuesto se negó, pero después de escucharla a cambió de salvar su vida se ofreció a llevarla fuera del estanque para encontrar a sus hermanas, el hada no se negó y ambos emprendieron su viaje, pasaron al menos un año juntos, sin embargo no pudieron encontrar ninguna y decidieron volver, finalmente se encontraron con otra hada en el mismo estanque en el que se habían conocido, habían aprendido mucho el uno del otro y se habían hecho amigos, así que antes de despedirse el lobo le dio una gema roja en forma de flor a el hada, sin embargo antes de poder recibirla una cuchilla filosa corto la mano del lobo, y un pié pateó al estanque esa mano cerrada, que aún mantenía protegida la gema, ambas hadas desaparecieron en un instante. Después de un tiempo se dice que al alrededor de ese estanque crecía una planta similar a una mano que contenía protegida una hermosa flor, como recuerdo de ese día, cuando el corazón del rey lobo fue arrojado. ..... La historia que había contado Dizha mientras caminaban al estanque, era una historia que por supuesto había inventado ella, eras flores eran en realidad cultivadas por ella y regadas con su sangré. Las plantas tenían la capacidad de brillar en la oscuridad, eran muy hermosas si ignorabas el resto, también eran capaces de elimirar el dolor y curar heridas fatales, siempre y cuando la persona aún estuviera viva se recuperaría, en cambió en un cuerpo muerto podía usarse para revivir a esa persona, solo había que poner la flor en lugar del corazón y cellar la herida. Era realmente una flor milagrosa, sin embargo el resto era venenoso, si por accidente uno consumiera su savia, esa persona moriria agonizando dirante un día, irónicamente, este veneno era lo único que la flor no podría curar, en el mundo nadie sabía de su existencia, nadie se atrevía a entrar a las profundidades del bosque y aunque lo hicieran no serían capaces de salir. La única persona que había sido capaz de sobrevivir y salir de ese bosque fue la Reina de de Athia, la actual Emperatriz Cadiz Alava, también conocida como Odette, la emperatriz inmortal. " Dizha, realmente conozco la forma..." Dizha cavaba y extraía una planta cuidadosamente, luego la envolvió en cuero y se la entregó a Odette, fingiendo no haber escuchado. " Dizha, solo confía en mí " Dizha se quedo petrificada al escucahra sus palabras, el paquete ya no estaba en sus manos, pero estas aún parecían sujetarlo, mientras parecía recordar algo, Odette se puso unos guantes y puso el paquete en un bolso que Dizha le había prestado, por la prisa había olvidado llevar el suyo, no estaba biem hecho, pero serviría. " ¿Como puedes hablar tan facilmente?... ¿sabes? la esperanza la hemos perdido... si nos la regresas y fallas, solo empeoraras todo" Al escuchar sus palabras, sentía que había algo más dentro de ellas... ¿Qué es? Aunque todos se habían rendido, Dizha era la única que aún mantenía la esperanza, aunque muchos querían entregarse a la locura y convertirse en verdaderos mostruos, Dizha siempre había mantenido despierta su esperanza, investigaba cualquier método, lo había hecho por mucho tiempo y en realidad solo podia hacerlo, por que ella misma creía que existía una manera, sin embargo ahora parecía que ella misma también se había rendido. " estoy cansada... ya conoces el camino, regresa, si anochece, tú tampoco podras salir " Dizha ar giró, esperando que Odette se fuera, sin embargó no esperaba... no, no quería escuchar sus palabras. "¿Te has rendido?" realmente, no quería admitirlo, que tan doloroso era tener que decirlo después de i tentarlo tantos años, viviendo inútilmente en sufrimiento constante. " sí... ya estoy cansada" se agachó y abrazó sus rodillas, viendo las flores relucir aún más con el fondo oscuro del lago. "si consigo nuevos cuerpos podría..." " ¡vete! " Dizha grito interrumpiendo, en el momento que grito, Odette sabía bien que realmente debía marcharse, no dijo naba más que "...bien" y luego se dirigió a la salida, dejando sola a Dizha, que cubría sus oidos con sus manos. Había pasado un tiempo y el crepúsculo terminaba, el cielo era oscuro al igual que el bosque, la unica luz disponible era el que las flores brindaban, Dizha arranco una flor y notó que una extra faltaba, recordó las palabras de Odette y rechino los dientes. "... aún si tuviésemos nuevos cuerpos, no estaríamos agradecidos... lo unico que habríamos sería acabar con nuestras vidas nosotros mismos..." Dizha volvió dónde el resto de criaturas habitaba y entro a su tienda, ahi se encontraba una esperándola, sentada jugando con alguna flor de las muchad que iluminaban el lugar. "¿porqué le entregaste dos flores?" Pregunto la criatura, rápidamente Dizha contestó negando. " no lo hice, la robó" " Como sea, ahora tiene dos ¿que crees que intenta?" "...no lo sé" Mintió, claramente se lo había dicho, la criatura se levantó y se fue molesta, no sin antes decir. " ustedes realmente se parecen, aún cuando tanto tiempo ya ha pasado..." Seguirlas había sido un error, no debió hacerlo, no debió hacerlo... no debió... La criatura cayo al suelo, la noche ya había llegado y aunque no morían, había un modo de olvidar su dolor, entregarse a la locura y desesperación, su cuerpo comenzó a convulsionar y ella a emitir pequeños gritos que se fueron transformando en horribles y monstruosos alaridos, el cuerpo del caballo que había quedado fue llevado lejos de todas las tiendas, el monstruo hambriento recién nacido pudo olerlo y fue en su dirección, caminaba en cuatro patas y era veloz, llegó donde los restos de caballo y con una lengua tan larga como la de un oso hormiguero envolvió el resto del cuerpo y su boca que al principio no era tan grande como la de un humano se extendió y tragó casi un caballo en solo un bocado, aún no estaba satisfecho así que also su nariz para buscar una nueva presa, al encontrarla una sonrisa grotesca que mostraba sus colmillos ensangrentados se dibujó. Corrió y cuando ya no faltaba mucho otras criaturas iguales a ella aparecieron, yodas buscaban la misma presa, así que en ese momento todas eran enemigas, continuaron corriendo y la más veloz tendría el derecho a comer, cuando vieron a su presa todas se emocionaron, era roja, se veía como un gran trozo de carne, además olía a sangré, eso solo atraía más, de repente el único que aún continuaba corriendo era el monstruo recién nacido, pronto se enteró porqué, la presa ya había salido del bosque y al parecer estas criaturas no podían hacerlo, así que cuando lo intentó chocó con un muro invisible, atontado, vio a su comida alejarse y aún podía olerla, el monstruo intentó arañar el muro, pero solo se causó dolor, se detuvo y comenzó a llorar, otros como ella se acercaron y ahora que no había una presa por la cual competir, se tornaron amigables y la llevaron con ellos, el monstruo volvió su cabeza y vio a la presa sujetar dos trozos de luz roja en su mano y alejarse.
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