Cambia formas

El corazón del Rey lobo
Cuando el caballo disminuyó su velocidad y finalmente paró, Odette tomo su bolso y bajo del caballo con un salto, habían pasado tres días desde que salió del palacio, ahora se encontraba en Shira, el territorio a cargo de su hermano, al atravesar el lugar fue placentero, las casas rotas, los mendigos y los cadaveres secándose eran cosa del pasado, al llegar a la mansión lo primero que vio fue una niña correr hacia ella, vestido rosa, cabello castaño y ojos verdes. " ¡Lasai, ten cuidado!" Grito el padre de la niña, cabello rubio platino y ojos verdes, sin duda era alguien apuesto y de caracter suave. Odette veía correr a la niña emocionada y a pocos metros de ella, tropezar miserablemente, por suerte fue detenida antes de estrellarse en el suelo, casi de inmediato los brazos de la niña rodearon su cuello y se negaron a dejarla ir. "¡¡Tía llegaste, bienvenida!!" "Se supone que yo debia decir eso... Chadi, que bueno que llegaste, todo el dia a estado preguntando a que hora llegarías, cuando te vio salio de inmediato a recibirte hasta se le cayo un zapato y ni siquiera lo notó, mira." Dijo, enseñando el pequeño zapato en su mano, la mujer y la niña vieron juntas el pié izquierdo descalzo y se luego miraron para darse una sonrisa, después de ello Odette alzo en su brazo a la pequeña y la cargo mientras caminaba detras de Kaytel, era fuerte así que cargar a la niña no significa ningún problema, de la bolsa en el otro extremo una cabeza peluda con orejas resalto, la unica persona que lo vio fue la pequeña Lasai, que desde siempre había codiciado el contenido de la bolsa, su tía siempre traerá regalos cuando venga a visitarlos, pronto cumplira seis años así que este lindo gatito debía ser su regalo, ¿cuanto había deseado criar uno? sin duda alguna, ¡¡tía es la mejor!! Al entrar en la mansión Odette bajo a Lasai y le entregó su bolso, había notado la codicia de la niña en el camino y quería molestar un poco a Lil, después de todo se lo merecía. El par de hermanos dejo a la niña al cuidado del mayordomo y el ama de llaves, y se dirigió a la habitación de principal donde se encontraba descansado la ewposa de Kaytel, ahí se encontraba acostada sobre la cama una mujer de cabello marrón, leyendo un libro atentamente con una leve sonrisita en sus labios, no parecia notar la presencia de esas dos personas. " Celthis... ¿cuanto tiempo?" Dijo Odette interrumpiendola mientras sonreía, al mismo tiempo el ruido de cosas rompiéndose sonaron no muy lejos. " hermano ve a ver como se encuentra la pequeña, puedo escucharla llorar, mientras tanto conversare con mi cuñada" dijo sin quitar su mirada de Celthis, mientras hechaba a Kaytel de la habitación. " oh, si buen..." ¡plaf! antes de poder terminar sus palabras la puerta se había cerrado, era extraño, siempre terminaban excluyendolo cuando se encontraban, esta era la primera vez que lo hechaban tan rápido, bueno al menos sus hermana y su esposa se llevaban bien, había escuchado historias contadas por sus amigos, donde hermanas y madres intimidaban a las esposas, era afortunado por que algo así no sucediera, de lo contrario no sabria que hacer... Al bajar, como había dicho Odette, Lasai se encontraba llorando, el ama de llaves consolaba a la pequeña y el mayordomo sostenia al felino que actuaba de manera huraña, caundo lo vieron bajar las escaleras las personas del salon enfocaron su mirada a su dirección, Lasai corrió a su lado con lagrimas escapando de sus ojos y un rio fluyendo de su nariz. " ¡Papá, el gato es malo!" Kaytel abrazo a la pequeña en llanto y la consoló con palmaditas en su espalda, la cargo en sus brazos y se acerco donde el mayordomo y el felino que se preparaba para atacar. " pequeña, él no es un simple gato, es una bestia espíritu, primero debes presentarte, mirá " El felino que lo escuchaba al igual que los sirvientes estaba sorprendido, al mismo tiempo mientras ellos miraban más atentamente al felino se preguntaban. 《"¡¿Donde parece ese gato a un espíritu?! A lo mucho es un hato de buen aspecto"》 Los espíritus eran conocidos por su belleza y forma de animales, que aunque similares tenian diferencias de uno salvaje, tenían un resplandor en ellos que los hacía facilmente reconocibles y ojos como joyas, pero ese gato no era así, el parecia un simple gato, además si es un espíritu ¿porque no hablo aún cuando la pequeña señorita estiró su cola? es bien sabido que los espiritus son leales a sus pensamientos, sentimientos y deseos, siempre hacen y dicen lo que quieren, sin importar quien sea, si un humano los molesta lo maldeciran. " Creo que aquí hay un malentendido, estoy seguro que mi pequeña hija no planeaba dañarte, espero que puedas perdonarla si te a ofendido " Dijo amablemente Kaytel al felino que con sus palabras se calmo y dejo de estar en posición de ataque, él era muy similar a su ama. " Soy kaytel Alava, señor de estas tierras, ¿cuál es tú nombre?" El felino bajo la mirada y miro a un costado, Kaytel al darse cuenta de la situación se disculpo. "Lo siento no lo sabía..." El pequeño felino debia ser uno de esos casos donde nobles capturaban y torturaban a los espíritus, les quitaban la lengua o la capacidad de hablar y los transformaban en esclavos, aquellos que sobrevivieron y escaparon intentaron volver al bosque de los espíritus, algunos mutaron y se transformaron en bestias malvadas y sin razón, enloquecieron y se dedicaron a matar, otros olvidaron su grandeza y actuaron como animales salvajes, este felino debía ser com9 este ultimo caso, actuando como un gato a pesar de no ser uno. " Llámalo Aziz, le queda bien" Dijo Odette mientras bajaba, parecía sonreír, era una sonrisa leve casi Inperseptible. El felino salto de los brazos del mayordomo y se apresuro a saltar a los brazos de Odette que acababa de bajar el último escalon, ella lo cargo en sus brazos y se acercó a su hermano. " Kay, ¿como lo haces? a mí me tomo un año descubrir que era una bestia espíritu" " ...supongo que solo lo sé " Sonrió Kaytel, estaba orgulloso de su habilidad y de poder superar en algo a su hermana. " hump! presumido, aún cuando lo veo ahora creo que es un simple gato, de no ser porque siempre esta preguntando cosas lo tendría como una mascota " " hermana no seas descortés... " "hermano ¿lo quieres?" dijo Odette ofreciendolo con manos extendidas, el felino se giro para mirar atras. 《"si quieres criar una mascota me comportare como una"》 Dijo el felino suplicante en la mente de Odette. 《No es necesario, él te agradara, es muy bueno con los espíritus, no hay nadie en el bosque que no lo amé》 Contestó ella. "hermana no se lo que están conversando, pero es obvió que él no lo desea " Dijo, mientras observaba a ese par mirándose fijamente y en silenció. Al escuchar esas palabras el felino se giro a mirarlo y a asentir. " Bien... hermana, es la primera vez que un espíritu te acepta, podrias hacer un contrato con él " 《Él tiene razón, formemos un contrato》 Al felino empezaba a agradarle este humano. " si no lo quieres y no lo quiero deberia enviarlo al bosque de los espíritus" Dijo ella mientras volvia a cargar al felino en sus brazos, al mismo tiempo el felino buscaba ayuda con ojos suplicantes a Kaytel. Al notar la mirada suplicante no pudo evitar estar de su parte. " Si realmente no lo quieres ¿porque lo has mantenido a tu lado hasta hoy?" Odette lo había mantenido a su lado porque creyo que era un simple gato, a lo mucho viviria cinco años o un poco más, pero cuando descubrió que un espíritu se mantenia a su lado todo cambió... esas criaturas eran casi inmortales. " es porque es lamentable" Fue su respuesta, Kaytel estaba sorprendido, su hermana había pasado por muchas cosas a través de los años, su corazón se había ido enfriando, para ella quitar vidas no causaría insomnio, ni pesadillas, de hecho a veces incluso la ayudaría a dormir, pero en los últimos años había cambiado... ella sonreía más, creyó que se debía a su majestad, el Emperador, un matrimonio feliz podría ser un buen remedio y borrar el dolor anterior, realmente queria creer eso, pero había algo que no concordaba, en la carta que le había enviado su hermana descubrió qué, la pareja que se amaba no era más que una fachada, su hermana y el Emperador pronto se divorciaran, y de ello solo puede culpar al Emperador, en realidad no sabia nada. " hermana..." Kaytel no sabía que responder. " Tía... eres mala, como ese espíritu gato!, por eso... no lo abandones en el bosque, si no iré a buscarlo y... y... y traere otro cómo él así tendras que cuidar dos de ellos!" Odette no podía contra esa niña frente a ella, siempre la haría sonreír con sus palabras o sus acciones. " bien, me quedare con él, por ahora...pero debes ayudarme a cuidarlo, estare ocupada así que espero que ambos se lleven bien " El felino miro a la niña, pensando bien sobre ella, talvez era como su padre, una buena persona que lo apoyaría a permanecer a lado de su ama. " Aziz, estare ocupada, así que quedate aquí y cuida de mi sobrina, si la escucho llorando otra vez no te dejare en el bosque de los espíritus sino en un bosque diferente" El felino asintió y después Odette lo dejo en los brazos de Lasai. " Hermano cuida que estos dos no peleen de nuevo, regresaré al anochecer" Kaytel intento detenerla, apenas había llegado y ya se marchaba?? no trajo casi nada, así que realmente ¡¿¿podría abandonar ese pequeño espíritu y marcharse??! " hem...Chadi... hermana ¿ porque no descansas antes, el viaje debió ser agotador" Dijo en un vano intento de detenerla. " No realmente, no te preocupes, volveré al anochecer, por cierto ve con tu esposa, creo que dará a luz hoy o quiza mañana" " ...el médico dijo que seria dentro de una semana" "¡hump! ¿Como un médico podría compararse a mí? no subestimes a tu hermana" Dijo Odette dandole un golpecito en la frente y continuando su camino a la salida. " regresaré pronto" Después de despedirse y verla marcharse, Lasai y 'Azis' dejaron de lado sus diferencias y comenzaron a jugar juntos, Kaytel volvió a lado de su esposa y le leyó el libro mientras ella lo observaba con una sonrisa. Los sirvientes estaban felices viendo a la pequeña señorita jugando y haciendo sus deberes en relativa paz. ¿Cómo podrían imaginar que esta felicidad duraría solo unos pocos días más...?
Descubre más en Bookista
Descarga la app y continúa leyendo
Cambia formas

Populares

Populares

close 0/500