Especialista en Fortalecimiento de Objetos

¡Con todo, a pelear!
Mirando la aparentemente interminable pradera y el bosque frente a él, murmuró con un cierto deseo de llorar: "En serio... ¿dónde diablos estoy?" Bai Yunfei solo podía estar seguro que se dirigía al norte, pero no tenía ni idea de dónde se hallaba actualmente. Todo lo que deseaba era atravesar el bosque cuanto antes y encontrar personas a las cuales pedirles indicaciones. Yunfei se dispuso a usar nuevamente los Pasos Superpuestos para avanzar, sin embargo, presintió algo a sus espaldas y de pronto se puso tenso. Giró al instante con la mandíbula apretada. A sólo mil metros de distancia, una alta figura se dirigía hacia él a una velocidad incomparable. "Esa dirección... ¡es el camino por el que vine! Esto no es bueno; me está persiguiendo". La expresión de Bai Yunfei cambió. En tan solo un momento, aquel hombre acortó unos cien metros entre ellos, pudiendo así distinguir los rostros el uno del otro. "Esa persona es rápida, casi tan rápida como yo al usar los Pasos Superpuestos. Y su rostro me resulta familiar…" Bai Yunfei se alarmó y abrió mucho los ojos al comprender quien era aquel hombre. "¡Es él! ¡El padre de Zhang Yang, Zhang Zhenshan!" La conmoción fue tan grande que incluso dio un paso atrás, y su primer pensamiento era el de escapar. No obstante, descartó la idea al ver como Zhang Zhenshan se aproximaba, con la cara sombría, los ojos pesados. Su mente estaba parcialmente agotada después de varios días de seguimiento. "¡Es demasiado tarde para huir! Una vez me dé la vuelta, habré perdido la mitad de mi voluntad y valor. Luego de eso solo estaré pensando en esconderme, sin luchar con determinación; siempre correr. No está bien entregarle la iniciativa al enemigo y que el dicte las reglas. ¡Dar la espalda está mal!" "¡Cálmate, cálmate!" "Al principio, el anciano de la secta Fortuna Celestial dijo que la fuerza de Zhang Zhenshan estaba en la etapa Temprana del reino de Espíritu del Alma, y que los cultivadores en ese reino tenían el poder de manipular los elementos de los cielos y la tierra. También dijo que el reino de Guerrero de Alma no podía comparársele. Entonces, ¿cómo lo voy a vencerlo? No, no necesito vencerlo. Basta con herirlo lo suficiente y debilitarlo. Incluso si la batalla termina en un empate, todavía puedo escapar siempre que no pueda seguir rastreándome. Él quiere matarme. Yo solo debo esperar el momento adecuado para marcharme. Tengo una ventaja en ese sentido". "Se las arregló para alcanzarme a la vez que yo huía. Debe haberme seguido día y noche sin descanso mientras yo me recuperaba. También tengo esa ventaja, ¡yo estoy en mejor condición!" "Él está sufriendo la pérdida de su hijo y lo único en lo que piensa es en vengarlo; su mente debe ser un desorden. Yo estoy tranquilo. Otro punto más a favor". "He fortalecido mis herramientas, así que en términos de armas, soy superior". "Así que..." "¡Con todo, a pelear!" Fueron muchas las ideas que cruzaron por la mente de Bai Yunfei, pero en realidad, ocurrieron en tan solo unas pocas respiraciones. Para cuando tomó su decisión, Zhang Zhenshan ya estaba a menos de cien pasos de él… Al principio, Zhang Zhenshan pensó que Bai Yunfei escaparía, ya que el terreno era plano y eficiente para correr. No podría acercarse sigilosamente y claramente iba a ser divisado por el hombre. O eso creía. Incluso estaba preparado para ir tras él, pero no quería que la situación se convirtiera una simple persecución. "¿Se rindió al saber que no tiene escapatoria? O... ¿realmente quiere pelear conmigo?" Mientras se acercaba, el resentimiento y la ira en los ojos de Zhang Zhenshan se hicieron mayores. "Muy bien, ya que eres un insensato, me ahorraré el tener que pisarte los talones en una carrera. ¡Vengaré la muerte de mi hijo en este mismo momento!" El rostro de Bai Yunfei estaba pálido. Vio a la rata gris rastreadora en el hombro de Zhenshan, y entendió que se trataba de la misma pequeña criatura que se lanzó contra él al salir de la posada. El animal saltó del hombro de Zhenshan y aguardó en la hierba. Con un destello de coraje en su mirada, Bai Yunfei extendió su mano derecha. La lanza Punta de Fuego apareció instantáneamente en su mano. Su Fuerza de Alma se vertió en el arma, y el mango de esta relució de un fuerte color rojo, generando una onda de calor. Zhang Zhenshan, que se había aproximado otros diez metros, pareció sorprendido. Entonces, Bai Yunfei no esperó a que llegara; empujó el suelo con fuerza y se lanzó a la carga. Sin cruzar siquiera una palabra con el líder de la familia Zhang, ¡sólo atacó! Zhang Zhenshan quedó atónito por un momento cuando la lanza apareció en las manos de su enemigo. Al recordar la explicación de Zhao Ping en la que explicó que Bai Yunfei usó dagas en su batalla, no entendía como ahora portaba una lanza, la cual sin duda era un objeto de alma. Fácilmente con un vistazo, Zhenshan reconoció que la lanza carmesí era un arma extraordinaria. Sin embargo, pese a estar asombrado, no vaciló en lo más mínimo. Su enemigo era sólo un cultivador en el reino de Guerrero de Alma, y desde el fondo de su corazón, no se imaginaba perdiendo en un duelo. No importaba si el oponente portaba un objeto de alma. Ante la arremetida de Bai Yunfei, un rastro de desprecio apareció en los ojos de Zhang Zhenshan. Sin dejar de correr, dio un paso a un lado, inclinándose para evitar el ataque sin problemas. Cuando se dispuso a dar dos pasos en retroceso para encarar al hombre, se percató que su ataque no había concluido, sino que de repente se convirtió en un barrido horizontal. ¡La punta de la lanza iba dirigida a la garganta de Zhenshan! Frunciendo ligeramente el entrecejo, Zhang Zhenshan tuvo que renunciar a su contraofensiva. Se impulsó hacia atrás, y el filo de la lanza pasó rozándole la piel. Aprovechando el fallido movimiento de Bai Yunfei, Zhang Zhenshan resopló con frialdad y pateó el suelo con su pie derecho. Su cuerpo se inclinó, alineando su mano derecha y extendiéndola a su vez que flexionaba los dedos para tomar a Yunfei por el cuello. ¡El contraataque de Zhang Zhenshan fue tan rápido que su mano llegó a la garganta de su oponente y apretó con fuerza! ¡Pero lo que atrapó fue una sombra residual! Bai Yunfei no se molestó en emplear la lanza para bloquear su ataque, sino que luego de haber fallado el barrido, guardó el arma en su anillo interdimensional. Mientras daba una serie de pasos veloces, dejó caer su cuerpo para atrás en el momento en que estaba por ser víctima del agarre de Zhang Zhenshan. Pero se deslizó a un lado y después se irguió como si nada, exactamente como hizo en su pelea con Zhao Ping. ¡Todo esto había sido obra de los Pasos Superpuestos, por supuesto! No obstante, aunque Bai Yunfei evitó su agarre, Zhenshan no se sorprendió en absoluto. En el momento en que el cuerpo de Yunfei se enderezó, Zhang Zhenshan se desplazó con su propio barrido de pies y su mano estaba nuevamente a punto de alcanzarlo. Bai Yunfei parpadeó ferozmente. En lugar de esquivar usando los Pasos Superpuestos, ¡alzó su mano derecha y un destello azul se manifestó apuñalando la de su oponente! El rostro de Zhang Zhenshan cambió ligeramente; ya era demasiado tarde para retroceder. Con un frío resoplido desvió su palma. La Espina de Hielo se deslizó por esta, pero no pudo perforarla. El choque produjo unas cuantas chispas brillantes. Esta vez, sin embargo, le tocó a Bai Yunfei ponerse pálido y sorprenderse entre tanto tomaba distancia con varios pasos, observando la mano derecha de Zhang Zhenshan. El hombre portaba un guante blanco que solo dejaba expuestas las puntas de sus dedos. "Ser capaz de desviar mi Espina de Hielo y no resultar herido ni un poco… ¡Ese guante es un objeto de alma! Además, debe ser de un grado superior al de la Espina". Bai Yunfei continuaba tomando distancia cuidadosamente. Zhang Zhenshan no lo atacó, sino que miró fijamente la mano derecha de Bai Yunfei, o mejor dicho, miraba la Espina de Hielo. La sorpresa que se dibujó en su rostro fue mayor a la de Bai Yunfei hace un momento. "¡Tienes la Espina de Hielo! ¡Entonces fuiste tú quien destruyó la Fortaleza Bosque Negro!" Al escucharlo, Bai Yunfei quedó aturdido. Sus ojos relucieron con rabia antes de pensar lanzarse al ataque. "Sabe de la Espina de Hielo. Así que él estaba relacionado con la Fortaleza Bosque Negro. O tal vez es la secta Glacial la que tenía algo ver con la Fortaleza. Ya entiendo; esa ‘secta’ de la que hablaban los bandidos, la que apoyaba sus atrocidades, ¡era la secta Glacial!" "Mi secta me convocó para discutir sobre la destrucción de la Fortaleza Bosque Negro. Con que fuiste tú.... ¡Y también mataste a mi hijo en Roca Caída!" Zhang Zhenshan parecía haberlo descubierto todo; sus palabras expresaban tanto sorpresa como ira. Bai Yunfei se quedó atónito otra vez. Parpadeó un par de veces, pero no se molestó en argumentar a favor de sus acciones, o contrariar a Zhenshan. Frunció los labios y dijo: "La Fortaleza está destruida, sus hombres eliminados. ¿De qué sirve hablar de ello? No es como si fuera a felicitarte por haberlo adivinado…" "¡Hmph! ¡Te comportas tranquilamente frente a la muerte! Ya que tienes la Espina de Hielo, seguramente también llevas la armadura Seda Dorada de Han Xiao, ¿verdad? Contando esa lanza de antes, ¿crees que por llevar muchos objetos de alma podrás vencerme o escapar de mí?" "No intentes disuadirme con palabras. Sé muy bien la situación. En cambio, eres tú quien inició la pelea sin decir una palabra cuando nos encontramos. Pero ahora hablas mucho, ¿por qué? Veamos... Déjame pensar la razón…" Bai Yunfei se burló y actuó sarcásticamente. "¿Podría ser que me estuviste persiguiendo todo el camino hasta aquí y has consumido demasiado de tu Fuerza de Alma? Antes, creíste que podrías derrotarme sin dificultad. Al entender que no, ahora... quieres aprovechar la oportunidad haciendo tiempo para recuperar energías, ¿cierto?" Frente a esa declaración, el gesto de Zhang Zhenshan se endureció. No obstante, en ningún momento demostró inquietud en su mirada. Bai Yunfei, por su parte, sonrió. La lanza Punta de Fuego apareció nuevamente en su mano, y empujó el suelo bajo sus pies, disparándose al ataque. El asombro en los ojos de Zhang Zhenshan duró un parpadeó. Si sus intenciones fueron adivinadas por su enemigo, no importaba. Incluso con poca Fuerza de Alma tenia las de ganar. Bai Yunfei se impulsó instantáneamente hacia su oponente. Lanzó una sucesión de estocadas que iban dejando sombras residuales, envolviendo completamente a Zhang Zhenshan. Una pizca de desdén se entrevió en los ojos de Zhang Zhenshan. Sus manos se movieron rápidamente, golpeando el filo de la lanza una y otra vez. Con extrema facilidad, todos los ataques de Yunfei fueron desviados. Tras repeler cerca de otros diez golpes seguidos, la rabia en el rostro de Zhenshan se intensificó. Tomó la lanza por la parte delantera, la desvió hacia abajó, se impulsó velozmente en dirección a Bai Yunfei a la vez que levantaba su palma derecha, y se dispuso a golpearlo en el corazón. En el momento en que agarró el cuerpo del arma, los ojos de Yunfei brillaron. Cuando Zhenshan dio un paso adelante, él ya estaba concretando un paso hacia atrás en respuesta, y torció la lanza con toda la fuerza de la mano con que la sostenía. Seguido, guardó el arma en su anillo interdimensional inmediatamente. Y después levantó el puño derecho. Las venas en su brazo se abultaron con un color azul brilloso y, antes que la palma de su oponente le alcanzara, chocó su puño contra esta, produciendo un feroz y explosivo sonido. Arte de Olas Superpuestas: ¡Puño de los Nueve Pilares!
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