Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Tres días de rastreo
A la noche siguiente, dentro de la posada… Zhang Zhenshan se sentó frente a una mesa con una expresión gélida en el rostro. Escuchaba el informe de Zhao Ping, que le explicaba lo sucedido y el enfrentamiento con Bai Yunfei. Después de oírlo, Zhang Zhenshan permaneció en silencio por un momento. Poniéndose de pie, llamó a la rata gris que mordisqueaba una pequeña fruta sobre una mesa. La pequeña bestia dejó de moverse y miró a Zhang Zhenshan, pareciendo un poco indecisa. Pero después que Zhao Ping hizo un sonidito con la boca para instarle, se subió rápidamente al hombro del jefe de la familia Zhang. "Señor, ¿desea buscarlo de inmediato?" Zhao Ping, al lado, no pudo evitar decir: "Ha venido hasta aquí consumiendo mucha de Fuerza de Alma; es mejor descansar un poco más…" "¡Haré lo que deba hacer!" Las cejas de Zhang Zhenshan se arrugaron y su rostro no tenía expresión antes de salir de la posada sin dudarlo. Viendo como la figura de Zhang Zhenshan iba desapareciendo a la distancia, Zhao Ping suspiró suavemente y murmuró: "El poder del amo se ubica en el reino de Espíritu de Alma. No debería tener ningún problema al tratar con un Guerrero de Alma. Sin embargo, siento que aquel hombre esconde varios trucos. Definitivamente no usó toda su fuerza en la última batalla. Espero que el amo no pierda su camino por su deseo de venganza..." La rata gris rastreadora entraba en el índice de las bestias de alma más débiles, estando en el nivel 1. Eran básicamente inofensivas e incapaces de subir de nivel. Sin embargo, gozaban de cierta popularidad entre muchas personas debido a sus habilidades de rastreo. Al pegar su saliva en el objetivo, durante los próximos días sin importar a donde corriera o se escondiera, sería capaz de localizarlo. Y era imposible remover la saliva a menos que se usara una poción especial. No importa con que la lavaran, seguiría adherida al objetivo. En menos de tres horas, bajo la guía de la rata gris rastreadora, Zhang Zhenshan llegó al pequeño río donde Bai Yunfei descansó la noche pasada. Una vez allí, la rata hizo un chirrido. Zhang Zhenshan se detuvo y luego vio a la pequeña bestia saltar de su hombro correr hacia la orilla del río, quedándose allí un rato, aparentemente olfateando, confundida. Después corrió de un lado a otro varias veces; su pequeña nariz parecía temblar. "Ese hombre estaba tan alerta que intentó quitarse la saliva de la rata gris". Viendo como el pequeño animal seguía moviéndose de izquierda a derecha, el rostro de Zhenshan se torció, molesto. Suspiró y esperó en silencio a que la bestia de alma siguiera buscando. "Aun así, sin una poción especial para enjuagarla, sólo tomará un poco más de tiempo como mucho encontrarlo. No puedo esperar…" Unos minutos más tarde, la rata gris volvió a chirrear repentinamente con entusiasmo, indicando la parte delantera del arroyo. A lo poco se subió de nuevo al hombro de Zhenshan, quien sonrió y comenzó a correr en esa dirección sin dudarlo. Su velocidad ya iba al máximo. La brisa pasaba a través de él con locura, tan rápido que incluso la rata gris en su hombro hubo de encallar fuertemente las pequeñas patas en su ropa y encogerse en una bolita de pelo para no salir volando. Sólo después de correr durante toda la noche, Zhang Zhenshan paró en la madrugada y descansó durante dos horas, dejando que la rata gris confirmara de nuevo la dirección correcta. Zhenshan extrajo algo de comida de su anillo interdimensional para llenarse el estómago, mientras recuperaba su agotada Fuerza de Alma. Se encontraba dentro en una especie de bosquecillo. Ya solo albergaba un pequeño rastro de la ansiedad que tenía antes. "¡Maldita sea! ¿Hasta dónde llegó ese hombre? Como mucho, debió haber corrido sin parar durante un día. Cuando comprendió que nadie le seguía el rastro, debió haber bajado la guardia para descansar en un lugar cercano... Pero, a pesar de estar corriendo con todas mis fuerzas, ¡no parece que vaya a alcanzarlo!" "Si pierdo esta oportunidad, no sé cuándo podré atraparlo de nuevo. Si lo dejo salir de la Provincia Quing, ¡posiblemente no pueda vengar la muerte de Yang'er!" "Ya han pasado dos días. Solo me queda uno más antes que la saliva de la rata gris rastreadora pierda efecto. ¡Tengo que alcanzarlo mañana mismo!" Al día siguiente, Zhang Zhenshan renunció a descansar. No se detuvo ni una vez, manteniendo su velocidad extrema con todas sus fuerzas. Por la tarde, cuando ya solo le quedaba medio día antes que se cumpliera el plazo del efecto de la rata, se sentía altamente ansioso, y una mota de decepción se asomaba en su mirada. "¿Es... realmente imposible atraparlo?" En ese momento, la rata gris sobre su hombro emitió un chillido, detectando una anormalidad. Zhang Zhenshan se detuvo apresuradamente y miró nerviosamente al animal. La pequeña bestia gruñía y sacudía las patitas, luciendo excitada. "¿Está cerca? ¡Por fin nos acercamos a ese tipo!" Zhenshan no contuvo su emoción al ver como el animal se agitaba, considerando que el hombre se hallaba muy cerca de él. Reanudó el paso, siguiendo directo. Una hora más tarde, al llegar a la cumbre de una pequeña colina, los chillidos de la rata gris aumentaron de tono; parecía sumamente alterada. Zhang Zhenshan por su parte, estaba encantado y miró hacia abajo de la colina cuidadosamente, sólo para ver que en un vasto prado, la figura de una persona avanzaba hacia un bosque a varios metros en frente. Por su apariencia, se trataba de un joven. La velocidad con la que marchaba no era precisamente rápida, pero tampoco lenta. Al verlo, el cuerpo de Zhang Zhenshan comenzó a temblar ligeramente, con su cara casi distorsionada y sus ojos dispararon un resentimiento e ira interminables. "¡Es él! ¡Debe ser él! ¡Por fin lo he alcanzado! No te dejaré escapar otra vez, ¡pagarás por la vida de mi hijo!" Después que Bai Yunfei descubrió que podía ser rastreado, corrió durante dos días sin detenerse, excepto para descansar cuando fuera necesario y recobrar energías. Tal vez fuese su imaginación, pero cuando olfateó su mano derecha después de un tiempo, percibió un extraño olor. Ese descubrimiento le preocupó mucho. Las veces que se detenía, se limpiaba durante diez o más minutos aunque fuese inútil, ya que eso le ayudaba a tranquilizarse. Posteriormente a esos dos días, no pudo seguir corriendo más y se vio en la necesidad de disminuir la velocidad. Sin embargo, al desplazarse durante tanto tiempo con los Pasos Superpuestos, su dominio de dicha técnica de alma había mejorado bastante. De ser perezoso, le habría tomado a los menos diez días alcanzar el nivel actual que ahora poseía con la habilidad. Al medio día escaló una montaña y comió algo antes de seguir por una pradera bastante amplia. No muy lejos, se avistaba un bosque. Bai Yunfei planeaba atravesarlo para ver si podía encontrar un lugar poblado. Mirando la aparentemente interminable pradera y el bosque frente a él, murmuró con un cierto deseo de llorar: "En serio... ¿dónde diablos estoy?"
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