Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Egnañado
La atención que ofrecían en la posada era bastante eficiente. Bai Yunfei sólo tuvo que esperar un poco antes que todo tipo de platos le fuesen servidos uno tras otro. Tras recibir un gran tazón de arroz, empezó a comer a grandes mordiscos. Mientras devoraba vigorosamente los alimentos, el joven camarero se acercó con una jarra de vino, la puso delante de sus ojos y murmurando algo por lo bajo, dijo: "Aquí está el vino que pidió, señor". Bai Yunfei se llevó un trozo de carne a la boca, tomó dos mordiscos más de arroz, y dijo vagamente: "Bueno, déjalo ahí..." Después siguió comiendo, limpiando prácticamente cada plato que le habían servido. El muchacho, sin embargo, no se alejó inmediatamente, sino que con entusiasmo sirvió una gran porción de vino en un recipiente, ofreciéndoselo a Bai Yunfei y respetuosamente dijo: "Señor invitado, usted come con mucha... audacia. Debe ser un hombre de buen carácter. Siempre he admirado a los héroes como usted, que comen la carne a grandes mordiscos y beben largos tragos. ¡Señor, quiero dedicar un pequeño brindis por usted esta noche!" "¿Grandes mordiscos y largos tragos? Déjate de tonterías, no soy uno de los 40 ladrones de Alibaba, o algo así". Bai Yunfei no pudo evitar reír al escuchar su propio comentario. "¿No soy uno de los 40 ladrones de Alibaba? Él estaba confundido. No entendió a que se refería. "Hmmm, olvida lo que dije. Sigue con tu trabajo. Simplemente deja el vino allí; beberé cuando quiera. No sigas interrumpiendo mi cena". Bai Yunfei hablaba con un gesto de impaciencia. En su propia mente se preguntaba: "¿Quién demonios es Alibaba? ¿Qué es eso? ¿Cómo es que he dicho algo tan extrañ Debe ser culpa de esos misteriosos recuerdos en lo profundo de mi mente..." La expresión del muchacho fue de desconcierto. Hubo un destello de decepción en sus ojos, pero inmediatamente volvió a la normalidad, diciendo antes de retirarse: "Disfrute su comida". Bai Yunfei comió tres tazones de arroz seguidos. Luego comió otros dos tazones más antes de sentirse casi lleno. Ya que se hizo más fuerte, descubrió que podía comer mucho más de la cuenta, y concluyó que esto podía tener algo que ver con su alto consumo de Fuerza de Alma. Sin embargo, si quisiera, siempre que tuviera agua, no le sería problema mantenerse dos o tres días sin ingerir alimentos. Cuando casi terminaba su cena, recordó que el recipiente con vino continuaba delante de él. Lo levantó y olio el contenido ligeramente, percibiéndolo algo picoso, pero a su vez, propagaba un dulce aroma en su nariz. Vaciló por un momento y, finalmente, lo condujo a su boca. El posadero y el muchacho, que en realidad habían estado observando cuidadosamente las acciones de Bai Yunfei detrás del mostrador, estaban nerviosos al ver que anteriormente él se concentraba solo en comer, sin tomar ni un sorbo del vino a su lado. "Maldita sea, ¿a ese tipo no le gusta beber? ¡Si lo hubiera sabido, habría puesto la droga en el plato!" El jefe miró a Bai Yunfei a sabiendas, susurrándose esas palabras para sí mismo. "La droga debe ser disuelta en el líquido para que funcione más rápido, jefe. Sólo espere un poco más; él beberá, por algo ha ordenado", le susurraba el chico. Luego miró a Bai Yunfei y dijo sorprendido: "¡Mira jefe, se lo va a beber!" Ambos se sintieron secretamente aliviados al ver que Bai Yunfei finalmente levantó el cuenco con vino. Bai Yunfei inclinó el cuenco, se echó un sorbo de vino en la boca y de repente sintió como si un fuego se hubiera deslizado desde su garganta hasta su estómago. La verdad, tuvo una sensación de ardor indescriptible en su pecho. Su cara se torció. Dejó el cuenco a un lado y bebió unos cuantos sorbos de sopa antes sentirse aliviado. Su rostro se tornó rojo poco después... El jefe y el chico se quedaron atónitos. ¡Ese hombre, no sabía beber! Bai Yunfei miró el cuenco con vino sobre la mesa, sacudió la cabeza y murmuró: "Ay, no recuerdo bien aquella noche cuando bebí por primera vez. Estaba muy exaltado. ¿Así sabe el vino? No es muy bueno, ¿por qué a tanta gente le gusta esto?" No tocó el recipiente luego de eso; siguió comiendo muy despacio. Ya estaba listo para terminar de llenarse el estómago e irse a descansar. "¿Eh? ¿Por qué me siento de repente tan mal?" Al cabo de terminar de comer, Bai Yunfei sintió repentinamente que algo andaba mal. "La cabeza me da vueltas... ¿Qué está pasando? ¿Será que estoy muy cansado?" Yunfei sacudió la cabeza, confundido, y decidió ir a la habitación de invitados a dormir. No obstante, cuando levantó la vista un poco, su corazón empezó a latir muy rápido. Las personas ocupando las otras mesas se habían marchado inesperadamente en algún momento. Él era el único que quedaba en todo el salón de la posada, excepto por el dueño y el chico detrás del mostrador. "No, no, no... ¡Algo va mal!" Bai Yunfei se palmeó las mejillas con las manos. "Está claro que antes todo estaba bien, que podría... ¡El vino! Pero, ¿cómo puedo marearme con un solo trago? Además, ese niño... había algo extraño en él, parecía particularmente ansioso porque me bebiera el vino…" "Esta situación… ¿por qué me resulta tan familiar?" "¡Me han engañado!" Bai Yunfei se sorprendió, pero justo cuando intentaba entender su situación actual, un grito salió del mostrador. "¡Ha funcionado! ¡Chicos, vengan! ¡Atrápenlo!" El jefe rugió y un gran número de personas armadas se amontonaron en la entrada de la cocina, así como fuera de la puerta principal de la posada, rodeando a Bai Yunfei. Estas personas fueron silenciosamente convocadas cuando el posadero confirmó la identidad de Bai Yunfei. El plan original era esperar a que terminase de beber y que la droga surtiera efecto para así atarlo directamente a la silla. Pero ¿quién iba a imaginar que Bai Yunfei no podría beber más de un trago? Cuando el más mínimo indicio de la droga comenzaba a afectar su organismo, Yunfei notó algo inusual en él, por lo que el jefe no tuvo más remedio que llamar a la multitud inmediatamente. Bai Yunfei sólo tuvo un breve momento de pánico. Cuando las personas se terminaron de amontonar, ya estaba calmado, haciendo circular discretamente su Fuerza de Alma para despejar la molestia en su cabeza, mientras observaba cuidadosamente su alrededor. Se contaban aproximadamente a unos treinta hombres; no parecían débiles, o al menos no entre los aspectos básicos de la gente común. Quien dirigía el grupo era un hombre de ojos pequeños, de tal vez unos treinta años; uno de los subordinados más competentes de Zhang Zhenshan, Zhao Ping. Su fuerza se encontraba en la etapa Intermedia de Personificación de Alma. Miró a Bai Yunfei con un astuto destello en sus ojos y gritó: "Ya ha bebido la droga, ¡no dejen que se recupere! ¡Atrápenlo!" En el momento en que dio la orden, sin embargo, Bai Yunfei resopló y se precipitó hacia él antes que los demás pudieran actuar. Yunfei fue extremadamente rápido. Casi tan pronto como Zhao Ping habló, ¡ya se encontraba a escasos metros de él! El gesto de Zhao Ping cambió bruscamente, y se retiró hacia atrás mientras desenvainaba una espada corta de su cintura, preparando una estocada para apuñalar a Bai Yunfei sin dudarlo. Pero Yunfei agitó la muñeca y ya empuñaba una daga en su mano, con la que bloqueó el acero de su enemigo. Justo en ese momento hubo un movimiento repentino a su lado, y el destello de un sable largo se apresuraba contra él. Bai Yunfei tuvo que dar un paso atrás y retirar su mano derecha para evitar el golpe. Los hombres actuaban sincronizadamente. Apenas el ataque de Zhao Ping fue repelido, uno lo apoyaba con su sable, mientras los demás se organizaban. Y Zhao Ping no perdió la oportunidad para contraatacar, lanzando otra estocada. Bai Yunfei retrocedió varios pasos más para evitar ser alcanzado por el acero. Lamentablemente, ese último movimiento lo hizo quedar en medio de todos, rodeado por completo…
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