Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Marchándose de la aldea
Por la noche, acostado en su cama, Bai Yunfei resumía toda la información nueva que adquirió sobre la Técnica de Fortalecimiento de Objetos en los últimos días. "Cuando un objeto se fortalece hasta el nivel de +10, +12 y +13, adquirirá un efecto adicional respectivamente. Aunque sólo pude mejorar el ladrillo a +13, supongo que en otro tipo de objetos también aparecerá un efecto diferente al de los dos primeros niveles". "De +10 a +12 hay una diferencia de un nivel . Pero en +13 se consigue un efecto inmediatamente. ¿Eso significa que en los fortalecimientos posteriores a 13, el objeto obtendrá un efecto adicional cada nuevo nivel? Pero... ¡realmente no tengo forma de comprobar esta teoría! Ya de por si fortalecer a +13 me cuesta tanto que vomitaría…" "En los niveles +12 y +13, el Ataque Adicional es casi el doble. Me pregunto si ocurrirá lo mismo con los objetos de alma. Desgraciadamente, es sólo una suposición vacía. No tengo suficientes objetos de alma para experimentar... Mis dagas Hielo Plateado explotaron con tan solo un intento..." "También están esos diversos efectos adicionales que no son muy útiles, especialmente los que tienen una duración determinada. Si el oponente es fuerte, puede recuperarse antes de ese lapso de tiempo". "Esa es toda la información que he conseguido hasta ahora. No tengo oportunidad de estudiar más a corto plazo. ¡Desde mañana, comenzaré a viajar por el mundo exterior!" Bai Yunfei se sentó y sacó una daga de su anillo interdimensional. "Sólo quedan una docena de dagas, las cuales deben bastar para agotar mi Fuerza de Alma una vez…" "¡Bien, rompamos la última barrera esta noche y abrámonos paso a la etapa Intermedia del reino de Guerrero de alma!" "¡Fortalecer!" Temprano, a la mañana siguiente, mientras los primeros rayos de sol rozaban su cara, Bai Yunfei abrió lentamente sus ojos. Incorporando la mitad superior de su cuerpo, levantó su mano derecha delante de él y agitó su puño, con un aire de satisfacción. "Alcancé la etapa Intermedia de Guerrero de Alma… He hecho todos los preparativos que necesitaba. Vengan por mí, familia Zhang. No importa cuán grandes sean sus fuerzas, ¡no será tan fácil capturarme!" Fuera de la aldea, en la cima de una colina, Bai Yunfei miró a Li Chengfeng y Ling'er. Permaneció en silencio durante largo rato antes de hablar. "No digamos adiós, Chengfeng, eso nos pondrá triste a los dos. Creo que nos encontraremos de nuevo algún día. ¡Y para entonces, nos habremos forjado un nombre con el que seamos reconocidos a lo largo y ancho del mundo!" Li Chengfeng estuvo en silencio por un momento, apenas sonriendo. "Bien, no diré mucho entonces, Yunfei. Cuídate y construye un nombre imponente cuanto antes. Viajaré con Ling'er en el futuro para crear el mío, y si no lo logro, buscaremos refugio contigo". Bai Yunfei echó otro vistazo a la pacífica aldea, no muy lejos. Inhaló suavemente y exhaló. Después sonrió a los dos una vez más y dijo: "Entonces... ¡me voy!" Asegurándose de no tener más dudas, se dio la vuelta y se marchó. Viendo la espalda de Bai Yunfei que se desvanecía gradualmente, Ling'er se sintió un poco confundida y le preguntó a Li Chengfeng a su lado: "Hermano Xiao Feng, ¿el hermano Yunfei está en algún tipo de problema? ¿Adónde va? ¿Por qué no se queda y nos deja ayudarle?" Li Chengfeng también miró la figura de Bai Yunfei con una expresión complicada. Al cabo de un largo momento de silencio, suspiró suavemente, retiró la mirada y acarició amorosamente el cabello de Ling'er. "Yunfei toma sus propias decisiones, nada lo hará cambiar de opinión. Una pequeña provincia como Quing no será capaz de mantenerlo raya mucho tiempo. Si, está en un apuro ahora mismo, pero estoy seguro que lo superará". "El mundo exterior está lleno de emoción: el cielo es vasto e infinito. ¡Finalmente volará libremente como una nube blanca!" La Provincia de Pingchuan, donde se encontraba la secta Alquimia, se situaba en la parte norte del Continente Alma Celestial, separada de la Provincia Qing por otra llamada Roca del Norte, por lo que el camino era extenso y riguroso. Después que Bai Yunfei abandonase la aldea, se dirigió a los caminos del norte Para no toparse con la familia Zhang, que lo buscaban hasta por debajo de las piedras, tomó los senderos de las montañas, con la esperanza de salir de Qing sin ser descubierto. Sin embargo, estimaba que le sería casi imposible. Para conseguir diversos recursos de abastecimiento que guardar en su anillo interdimensional, tendría que atravesar lugares poblados, aunque eso también le ayudaría a no perderse al tomar una ruta equivocada. Por desgracia, no resultaba muy óptimo al comienzo del viaje el tener mal sentido de orientación. Así que para compensar el tiempo perdido, después de tres días en los que Bai Yunfei estuvo practicando los Pasos Superpuestos mientras andaba, logró acortar gran parte del camino. Subiendo por una colina boscosa, Bai Yunfei escaló un enorme árbol, levantó la mirada y, de repente, sus ojos se iluminaron. Saltó del árbol con un rostro sonriente, descendiendo de la colina a toda velocidad. "Al fin encontré un lugar con mucha gente. Viendo el tamaño del mismo, creo que se trata de un pueblo. ¡Pasaré la noche allí, compraré buena comida y pediré indicaciones!" Acababa de correr una corta distancia, pero disminuyó bruscamente la velocidad, con un aspecto pensativo. "Pero, no sé si la influencia de la familia Zhang llega hasta ese lugar. Es un pueblo bastante remoto con respecto a Roca Caída, así que no debería haber problema. En fin, no estaré vagando por ahí. Buscaré una posada para descansar y me marcharé al día siguiente..." Una vez tomada su decisión, Bai Yunfei no dudó más. Incrementó nuevamente su velocidad, corriendo hacia ese pequeño pueblo no muy apartado de su ubicación. Por la tarde, en el centro del pueblo llamado Viejo Pozo, entre las bulliciosas calles, un joven de aspecto polvoriento caminaba lentamente, bajando ligeramente la cabeza para que la gente no pudiera ver su rostro. Aparentaba algo de curiosidad, pero en realidad vigilaba atentamente los sectores. Después de comprar los suministros necesarios, Bai Yunfei se dirigió a la única posada de la ciudad. En el bien espacioso salón de la posada Venida Feliz, se hallaban algunos huéspedes ocupando las escazas mesas, y el muchacho detrás del mostrador, al ver ingresar al nuevo cliente, inmediatamente se dirigió a él con una sonrisa y dijo: "Señor, ¡bienvenido! ¿Viene solo para la comida o se quedará a pasar la noche?" Bai Yunfei le echó un raudo vistazo y asintió con la cabeza en dirección a una mesa en un rincón, a su vez que ordenaba en voz baja: "Ambos. Sírveme la mejor comida que tengas y prepara un cuarto para invitados. Comeré mi cena y luego me iré directo a la cama". Posteriormente, Bai Yunfei evidenció que no tenía más deseos de seguir conversando y se encaminó a su mesa no muy apartada. Se sentó en un taburete y esperó sin hacer ruido, fingiendo ser un hosco viajero solitario de pocos amigos. El chico, algo sorprendido, miró a Bai Yunfei, como si raramente viese a ese tipo de cliente tan sospechoso. Yunfei arqueó las cejas y dijo: "¿Y bien? ¡¿Qué esperas?!" "¡Eh! ¡Sí! ¡Señor, espere un momento, la comida llegará pronto!", respondió el muchacho al instante; parecía haber recobrado la compostura. Bai Yunfei se acarició el estómago, rugiente y protestando por alimentos. Pensó para sí mismo: "Por fin puedo tener una buena comida..." "Eh, señor...". La voz provino justo delante de él. Cuando Bai Yunfei alzó la mirada, vio al mismo chico de antes, quien se devolvió por alguna razón. "¿Qué?" "Yo… solo quería preguntarle si le provoca una jarra de vino". El chico se inclinó en gesto amable mientras observaba a Bai Yunfei con una sonrisa en su cara. "Tiene un sabor suave y el precio es accesible, ¡así que definitivamente le encantará!" Bai Yunfei no supo que pensar. La primera y única vez que bebió fue cuando dio sus respetos en la tumba del viejo Wu, y fue esa vez también cuando su poder despertó, convirtiéndose en un cultivador de alma. "Tráeme una jarra, entonces, pero la comida primero", respondió Yunfei casualmente, demostrando desinterés por la oferta. "¡Si, señor! ¡Espere un momento, por favor!" El chico regresó al mostrador y explicó a su jefe sobre el pedido del nuevo cliente. Sin embargo, Bai Yunfei, quien inclinó la cabeza para contemplar el momento sin llamar la atención, no se percató que el semblante del jefe cambió ligeramente luego de escuchar las palabras de su empleado. Estudió a Bai Yunfei de manera intensa y luego revisó silenciosamente un retrato debajo del mostrador…
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