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Perder la cabeza
El dia de la boda, la pareja se sonreía mutuamente, ambos por distintos motivos. "El Rey se casará con la mujer maldita, ¿eso significa que también morira?" preguntó una mujer que apenas podía ver a la pareja. "shhh... ahora será la Reina, si alguien te escucha la que morirá seras tú " respondió otra mujer, ambas se conocían desde hace muchos años, luego continuó hablando, mientras miraba a la pareja noble caminar al altar. " ...ella debe ser realmente hermosa" dijo. "apenas puedo ver algo, ¿por que lo dices?" " piensa, todos dicen que esta maldita, pero aún así tuvo muchos pretendientes, es de un país pequeño y aquí esta ahora para convertirse en nuestra Reina, a demás desde aquí puedo saber que tiene una gran presencia" ellas continuaron hablando sin saber que alguen las escuchaba, esa persona miró a un lado,fingiendo no escuchar, ahí se encontraba un joven y apuesto Rey, ellos pronto jurarían frente al templo, unirían sus manos y compartirian de una copa, todo mientras un anciano repetía unas frases que por tanto escucharlas ya se las había memorizado. La aparente feliz pareja esa noche compartieron la habitación, por supuesto si iban a fingir, debían hacerlo bien. " Entonces... ¿que sigue?" Dijo la bella mujer que acababa de convertirse en Reina. " No planeo obligarte, eso no estaba en el contrató" " Eso lo sé, te pregunto por tus planes ¿que sigue?" " Pues tú identidad me ha ahorrado mucho tiempo" Dijo el joven Rey mientras desabotonaba su camisa mostrando su piel blanca y se sentaba en la cama apoyándose con una mano, en todo momento la Reina no quito su mirada de él y a pesar de sus acciones provocativas tampoco cambió su expresión, menos aún cuando ambos ojos se cruzaron. El joven Rey ahora se sentía algo tonto por sus acciones, solo queria molestar un poco a la Reina, no esperaba que ella lo viera tan atentamente, el unico con un poco de rubor fue él. La Reina decidió pasar por alto sus acciones y tambien comenzó a prepararsepara dormir, al mismo tiempo comenzo a hablar. " Los dias que nos esperan seran largos, duros, no puedes rendirte y detenerte, ten tus objetivos claros" dijo mientras entraba a la cama y se cubría con la sábana, el joven Rey y ella tenian la misma edad, pero era obvio lo difentes que eran, ella había estado casada antes adi que entrar en la misma cama no era un problema, pero él... La Reina desperto al poco tiempo y se dio cuenta que la otra persona estaba rígida y no dormía, entonces comenzó a hablar otra vez. " ¿Nervioso?" Pregunto, ambos no estaban cerca pero ver a la otra persona mirandolo, ambos acostados en la misma cama, fue suficiente para alterar el corazón del joven Rey. Se sentía patético, la primera vez que había visto a esta mujer fue hace años, en un pais pequeño, era la hija mayor de un noble, ninguno se dirigió palabra alguna, pero su corazón latía locamente, cuando regresó estaba muy atento a noticias sobre ella, hasta que escucho que se convirtió en esposa de alguen más, desde entonces nunca había sentido esa sensación otra vez, hasta que se encontraron otra vez, fue en una fiesta de mascaras, no la reconoció en ese momento ella había llamado su atención desde el primer momento, había interactuado muy poco con mujeres antes así que fue algo torpe cuando intento conocerla y acercarse a ella, en ese momento estaba rodeada por varios pretendientes, tontamente intento imitar el comportamiento descarado de esas personas, afortunadamente ningun noble lo reconoció por su máscara, se sentia tonto, pero había jurado que nunca volveria a sentir la agria sensación de perder a alguien sin luchar antes. Cuando ella se acerco a él al finalizar la fiesta, esta sorprendido, estaba seguro que no había dado una buen impresión, no podia decir su estatus para aullentar a esos nobles o para impresionarla, era un Rey patético, descubrirlo de ese modo era sorprendente, pero más sorprendente fue cuando ella se quito la máscara y le propuso matrimonio. Cuando recordo ese momento se puso más nervioso, de no ser por la falta de luz cualquiera podria ver lo rojo que estaba. "No, no estoy nervioso" " ...Ya veo, su majestad..." Fue interrumpida por unas palabras suaves en ese momento. " Aliel, llámame por mi nombre cuando estemos solos" En este momento se sentía como en un sueño. La Reina sonrió y extendió su mano para tomar la suya, aún con la poca luz podia verse el cabello rubio platinado que cubria sus hombros y parte de su rostro . "...Aliel" Ahhh...esto definitivamente era un sueño. En la mañana cuando un rayo de luz escapo de las cortinas que cubrian la ventana y llegaron al rostro de Aliel, él se negaba a levantarse, a penas desperto vio a su lado una mujer de cabello platinado que aún dormía con la espalda desnuda cubriendose con sabanas, la ropa estaba tirada en el piso y la piel de ambos tenia marcas, prueba de lo que había ocurrido la anterior noche, al verlas no tardo mucho en vestirse y ocultarlas bajo la ropa. De pronto la puerta se abrió y una voz alegre y pequeña sonó en la habitación, el pequeño no se atrevía a entrar y solo pudo verse su pequeña cabeza asomándose. "¡Papá! ¿aún duermes?" El pequeño niño tenia el pelo rubio platino y ojos verdes, era identico a la Reina, no, ella ahora era la Emperatriz, su emperatriz... y este pequeño niño, su hijo, el príncipe heredero. Acababa de soñar algo que había ocurrido hace al menos diez años, la persona que ama correspondiendo sus sentimientos, el sueño era bueno y el día debia continuar igual, pero... " ...su alteza" dijo con voz dulce y seductora la mujer de pelo platino que acababa de despertar, aun intentaba cubrirse con sabanas, no había notado al pequeño príncipe y había enfocafo sus ojos solo en el apuesto Emperador que tenía cerca. " regresa a tú palacio después de arreglarte, Azil se encargará de escoltarte" Dijo el Joven Emperador con voz fría, mientras recogía en sus brazos al pequeño príncipe y ambos se marchaban, al mismo tiempo un joven de cabello oscuro y lentes entró haciendo una reverencia. " me encargaré de inmediato" El Emperador y el príncipe caminaron por el jardín y luego llegaron a un campo de entrenamiento, ambos ansiaban ver a una persona, buscaron y no la encontraron, su desilusión era obvia. Bien... talvez se le hizo tarde. Aliel continuó esperando, cuando llegó Azil, pregunto de inmediato donde se encontraba y porque aún no había llegado. Azil internamente regañaba al Emperador, si iba a estar sentado contemplando a la nada durante tanto tiempo, bien podria estar sentado en su oficina haciendo su trabajo. " La Emperatriz descansa en sus aposentos, desde el amanecer no ha salido a ningun lugar o recibido a alguna persona" " ¡¿se encuentra enferma?! ¡Azil debiste informarme antes!" Azil que era conocido por su paciencia extrañamente la perdia frente al Emperador, no, no extrañamente, este tipo realmente había agotado su paciencia. Sin tiempo para responder, Azil solo pudo ver su amigo Aliel correr apresurado en dirección del palacio de la Emperatriz, el pequeño príncipe que había visto a su padre apresurado interrumpió su entrenamiento y preguntó a Azil. Solo podiendo suspirar, Aziel lamento por estas dos personas, podrían ser majestuosos, grandiosos, poderosos, etcetera, frente a los ojos de los demás, pero frente a la Emperatriz siempre se comportarian como un par de cachorros ansiosos por amor de su amo. Azil lloro en su corazón, le dijo una media verdad al príncipe, para que pudiera continuar su entrenamiento y luego se marcho, para poder encubrir al Emperador, realmente merecía un aumento, pero de que sirve el dinero si tiene que estar trabando siempre, seria mejor unas vacaciones en algun lugar lejano donde se olvidara de todas estas personas y al fin pudiera hacer su propia vida, una vez más Azil al pensarlo, se lamento y lloro por dentro. ..... En el palacio blanco habitado por la Emperatriz algunos sirvientes estaban preocupados por la salud de su señora, había desayunado bien, de hecho había pedido muchos bocadillos, pero ella nunca había salido, no importaba cuando, aun cuando tenia una pierna rota o llovía, ella nunca se había quedado en su habitación durante toda una mañana con el simple pretexto de descanzar, las más jovenes exageraron y comenzaron a pensar que la Emperatriz debía estar muy enferma, otras creían que realmente estaba solo tomándose el día, después de todo la misma Emperatriz lo había dicho y algunas más experimentadas creyeron que pronto una buena noticia se escucharía en el palacio, luego en el Imperio e incluso el continente. Al ver llegar al Emperador agitado, todas confirmaron sus teorías y aquellas que creían ciegamente en las palabras de la Emperatriz se creyeron equivocadas. Aliel interrumpió en la habitación de la Emperatriz, no había dado tiempo de ser anunciado e incluso había empujado a la doncella encargada de eso. Contrario a sus fantasías, la Emperatriz Odette no se encontraba palida recostada en su cama, ella estaba en medio de la habitación echada en el sofa comendo de la gran variedad de bocadillos y jugando con un felino de pelo blanco y ojos dorados. " oh, Emperador Caleb, su alteza, que bueno verlo, jaja, estaba empezando a aburrirme " A ella no le importaba su descortesía al interrumpir en su habitación y de hecho no estaba sorprendida con su llegada, lo había escuchado mientras el corría y cuando llegaba a du palacio. " ¿hoy el pequeño príncipe no se encientra con usted? es una lastima, seguro que le gustaria ver lo que le voy a mostrar, bueno talvez también es bueno" " Odet...Emperatriz, es extraño que te quedes en tu palacio ¿que ocurre?" Había visto a la Emperatriz durante mucho tiempo y casi nunca mostraba una sonrisa durante mucho tiempo, era extraño, pero ella hoy no había parado de sonreir. " jaja, su alteza tiene razón, pero primero...mire!" Aliel miro donde señalaba y vio al felino ponerse en dos patas. Aliel estab sorprendido, sorprendido porque lo que acababa de ver no tenia nada de especial, queria reír, pero creyo que mejor sería no hacerlo. " ahora, pequeña Lil, ¡vuela!" Si bien que una bestia espiritual se ponga en dos patas no es nada especial, el hecho de que vuele no es algo común, pero lo más sorprendente es... ese nombre " Lil" es nombre para hembra, este espíritu es macho!!, aun conteniendo la risa intento simularla con una leve tos, pero al ver las siguientes acciones del espíritu no pudo vontenerse más. El pequeño espíritu con forma de felino extendió sus dos patas delanteras y sin poder contener el equilibrio cayo miserablemente. " jajajajaja " Aliel se agarraba el estomago mientras reía, Odette ayudaba preocupada al espíritu felino mientras lo cargaba en sus brazos y Lil miraba con odio a ese tonto Emperador que se reía como loco. Finalmente Aliel paro de reír y limpio una pequeña lágrima que escapaba, volvio a mirar a Odette que ahora acariciaba el pelaje del espíritu con una sonrisa. " ...bueno, creo que ahora si es momento de hablar" esa sonrisa aun estaba ahí y de hecho se había hecho mas grande y más sincera.
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